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viernes, 8 de agosto de 2014

Familia Tóxica: El enemigo en casa

Todos tenemos una familia, nacemos en un núcleo que previamente elegimos, pero no somos conscientes del “premio” hasta que es demasiado tarde. Unos tienen la suerte de encontrar en ella su apoyo y su guía y otros tienen en ellos a su peor enemigo.

Si tienes la fortuna de tener una familia idílica es probable que no te sientas identificado, o no logres a discernir lo que es una familia toxica. Quien mas, quien menos ha chocado frontalmente con algún miembro de su núcleo familiar, también es mas común de lo que parece, tener varios frentes abiertos con cada uno de los miembros que forman tu familia. Esos seres con los que te une un nudo férreo, a los que estas unido por el lazo irrompible de la sangre, pueden hacer de tu casa un autentico Pandemónium, un infierno comprimido y asfixiante en el que ninguna penitencia parece aliviar su fuego.
A poco que seas una persona abierta de mente, puedes llegar a pensar que arrastras una gran cantidad de karma y esa relación hiriente que mantienes con tus seres queridos, es una forma de purgar todo ese saldo karmico que llevas a tus espaldas de otras encarnaciones, incluso puede que pienses que te lo mereces de algún modo, el chantaje emocional, la indiferencia y el desapego que te proyectan pueden llegar a hacerte pensar que eres tu el culpable y que aquello que te sucede realmente lo mereces, sufres porque eres el malo y tu entorno te lo recuerda a cada minuto.
Lo normal en muchas familias, es que cuando hay un miembro que se muestra capaz, independiente y resuelto con el entorno, un ser que agarra con fuerza su timón y se guía por la vida allí donde se propone, termine levantando las iras y las envidias más feroces de sus progenitores. Un polluelo que no necesita lecciones para emprender el vuelo, es un desagradecido y merece su rechazo más absoluto. Por regla general, los progenitores no reciben con agrado que un hijo pueda aleccionar y dar ejemplo, ellos o no supieron o no tuvieron el valor de enfocar sus vidas de la manera que idearon y desprecian irracionalmente a su vástago por lograr lo que ellos no se atrevieron emprender.
Utiliza esa situación angustiosa que mastica tu familia en tu provecho, quizás es la manera que proyectaste, para que te vieras obligado a emprender tu camino en solitario. Una familia opresora y castrante es el impulso que necesitas para salir y encontrarte a ti mismo, Encontraras indiferencia y rechazo, ese será el ultimo empujón que necesitabas. Tomar un rumbo distinto al que te ofrece hasta ese momento la vida, en esa especie de bucle sin salida, sin progresos, sin metas, para desarrollarte como persona, encontrar tus verdaderos dones, desarrollarlos y perfeccionarlos. Convertirte por ti mismo, en un ser completamente nuevo con un bagaje amplio y unas experiencias que te hagan crecer y evolucionar.
Quedarte anquilosado en ese núcleo que crees el mejor por que esa institución familiar dicta que la tradición y el orgullo es lo que la identifica, lo que la define y la diferencia. Que la sangre debe permanecer unida y ser una roca, pero en tu interior no te identificas con nada de esto. Salir y enfrentarte al mundo solo, es la vía no solo de escape, si no que te permita saber quien eres y de lo que eres capaz, esto solo se aprende con la experiencia y en solitario. Si no yerras una y otra vez, nunca aprenderás y este paso por la vida será como un cero a la izquierda, en tu casillero de experiencias.
Con el paso del tiempo y una vez madurada y reposada tu vida en el conocimiento y la experiencia de vivir en consecuencia con tus propias decisiones, puede que el regreso a casa sea distinto, la vida te ha dado las herramientas para lidiar con esas personas cerradas, y puedas emprender de nuevo esa relación, construyéndola con otros lazos distintos. En el peor de los casos, te darás cuenta de que poco o nada a cambiado y bendecirás el momento que decidiste partir y encontrar tu lugar en el mundo.
No debemos obligarnos a permanecer al lado de aquel que nos hace daño, no debemos caer en falsos chantajes, amor con prebendas y sentimientos de posesión. Nadie por mucha sangre que lleves de ella en tus venas, tiene mas autoridad sobre ti que tú, y por supuesto nadie te conoce mejor que tu mismo. Tu intuición, tu criterio y tu sentido común deben ser la brújula que te marque la dirección correcta. No hay que tener miedo al error, ya que gracias a el te convertirás en mejor persona, forjaras carácter y enriquecerás tu personalidad. Permanecer encarcelado en una relación toxica solo por el lazo que te une a ellos, impedirá que despliegues las alas de tu autoconocimiento y vueles hacia horizontes donde la sabiduría y la experiencia te esperan con los brazos abiertos.
Si por el contrario disfrutas de una familia que te enriquece y te aporta conocimiento, disfruta de tu premio, ya que la necesidad de expandir tus horizontes, quizás no sean tan apremiantes. Debemos permanecer al lado de todo aquel que nos enriquece y nos hace mejores y debemos apartarnos de aquellos que nos hacen reincidir en nuestro peor defecto, nos obliga a tropezarnos una y otra veza con nuestro ego y limita nuestra expansión mental y social. Nunca debemos arrepentirnos de lo que hicimos. Por muy mal que nos resulte esta empresa, por muy traumática que sea la experiencia, siempre será mejor haber errado que el no haberlo intentado al menos.
Por muy toxico que sea tu entorno familiar, si este ambiente te empuja a buscar tu ubicación en este mundo, no puedes mas que dar las gracias. Ellos inconscientemente te ayudaron a dar con la senda que te permitió hallarte entre un mar de caos y dudas, dar con el sentido a esta vida y desarrollar tus propios dones, para convertirte en ese instrumento perfectamente afinado que hay en ti, es una gran recompensa. Agradece a esos que te oprimieron ya que sin esa negatividad no hubieras encontrado tu positividad, gracias a esa oscuridad hallaste el modo de encender tu luz e iluminar tu camino.
Ruben Torres /  La Cosecha de Almas

miércoles, 9 de julio de 2014

Flúor: Enemigo Permanente

Constantemente observamos que en prácticamente todas las pastas de dientes, sean de la marca que sean, aparece una palabra, flúor.
Durante una gran cantidad de años nos han hecho creer que el flúor es el elemento definitivo que protegería nuestros dientes contra la caries.
Incluso en muchas marcas de pastas de dientes, hasta hace poco aparecían las palabras “con flúor” en la misma portada de esa marca, como si de un elemento milagroso se tratase.
También podemos observar cómo en algunas marcas de aguas embotelladas aparece que éstas también contienen flúor.
Creo que en España todavía apenas hay aguas embotelladas con flúor, pero yo que vivo ahora mismo en Suiza, os puedo asegurar que resulta realmente difícil encontrar una marca de agua embotellada que no contenga este elemento.
Pero no sólo se puede encontrar el flúor en pastas de dientes o aguas embotelladas, también está presente en el agua de casa, es decir el agua de los grifos contiene flúor.
¿Pero por qué esta insistencia de aplicar flúor a algo tan fundamental como lo es el agua o pastas de dientes que usamos a diario?
Pues bien, en la actualidad existe un programa secreto de eugenesia global. Su desarrollo está ligado con toxinas (como el flúor) que con engaños y encubrimientos son añadidas a nuestros alimentos y aguas.
Todo esto con el objetivo de controlar a las masas y reducir la población mundial.
Hay multitud de estudios que corroboran lo dañino que es el flúor en el organismo humano, sin ir más lejos, hace relativamente poco se hizo un estudio general en 39.000 niños escolares donde vieron los efectos de fluoración contra la no fluoración.
Observaron que resultados nada beneficiosos pero estos documentos se ocultaron para que los científicos no pudieran examinarlos y el público y los medios no pudieran verlo nunca. Aunque dudo que los medios de comunicación hubieran dicho algo al respecto.
Cuando el Dr. Yiamouyannis, que era químico, presentó una demanda del Acta de Libertad de Información hizo que lo revelaran y entonces vio por qué querían ocultarlo y es porque claramente demostraba que el flúor no reducía las caries.
Otro estudio incluyó a 400.000 niños en la India. Todos estos estudios mostraron lo mismo.
Agregar flúor al agua no reduce para nada las caries y de hecho varios de los estudios realizados mostraron que aumentaba las caries y lo hacía porque debilitaba la capa dental de los dientes y los hacía más propensos a tener caries.
No hay evidencia moderna alguna de que fluorar el agua reduzca las caries. Recordemos que con este pretexto, el de reducir las caries, empezaron a fluorar el agua además de las pastas de dientes.
Entonces nos preguntamos: ¿Por qué siguen fluorando en agua?
E incluso insistiendo que el agua embotellada debe ser fluorada, que nadie tenga acceso a agua no fluorada excepto la Élite.
Si miramos los estudios científicos sobre cuáles son los efectos de la fluoración encontramos una larga lista de efectos malignos para nuestra salud, pero el peor de ellos es que aumenta el riesgo de cáncer.
Un estudio a relación con el aumento de cáncer mostró que producía una cantidad de tipos de cáncer, uno muy raro, el cáncer de hígado y significativamente aumenta el crecimiento del cáncer en personas que ya tienen cáncer.
Como ya he dicho hay una larga lista de efectos que causa el flúor a largo plazo, en las que encontramos; caries, osteoporosis, huesos quebradizos, daños en riñones, daños en huesos y músculos, moteado del esmalte de los dientes, aumento de la masa ósea con calcificaciones ligamentarias especialmente en la columna vertebral entre otras…
Y luego nos dicen que no nos droguemos ¿con qué autoridad moral?
Además de todo esto, se ha demostrado que tiene efectos profundos en el cerebro. Uno de los más sorprendentes estudios realizado por la Doctora Phyllis Mullenix, que era una neurotoxicóloga altamente respetada. Ella completó su estudio y para su sorpresa el flúor producía dos efectos principales.
Si das flúor a un animal en cinta, la descendencia luego se vuelve hiperactiva.
Si dabas el flúor después del nacimiento, el animal se volvía muy cansado, como un adicto a la TV, no quería hacer nada, se volvía muy apático.
Al completar esta investigación también midió los niveles de flúor en el cerebro de los animales y encontró una cosa muy interesante, que el flúor tiende a acumularse en la parte del cerebro que controla el comportamiento, particularmente el hipocampo y las otras áreas límbicas del cerebro. Algo que me recuerda mucho al propósito de la geoingeniería, mantener a la gente calmada y manipular sus emociones.
Después de que se enterasen que esto había sido publicado, ellos la despidieron.
Y donde trabajaba, el Forsyth Dental Research Institute, de hecho, alrededor de ese tiempo, había recibido una donación de un cuarto de millón de dólares de la compañía Colgate, que fluorura su pasta de dientes.
El flúor también está directamente relacionado con el aumento de casos de alzheimer y con la demencia.
Vemos que este elemento está presente en tanto en las aguas embotelladas como en pastas de dientes y el agua corriente de nuestras casas además de muchos alimentos procesados ya que éstos se fabrican con agua fluorada.
Quizás lo que he mencionado al principio de la eugenesia global y el control de las masas ya no suena tan disparatado, ¿verdad?
Un saludo
alex pellejero  /  Gran Misterio

miércoles, 25 de junio de 2014

El CO2 no es un enemigo

co2
En el siglo XX se produjo un ligero calentamiento de la atmósfera terrestre. El calentamiento de la Tierra no fue nada dramático si lo comparamos con otros muy superiores habidos en la historia geológica del planeta. La temperatura global media del aire en la superficie terrestre subió entre 6 y 8 décimas de grado. La subida además no fue regular sino que ocurrió en dos períodos diferentes de unos 25 años cada uno: 1922-1945 y 1975-1998. En los años de la primera subida, 1922-1945, las emisiones de CO2 eran muy pequeñas y su incremento atmosférico no justificaba de ninguna manera la subida. El incremento de la temperatura global media se debió a otras causas. El constatado aumento de la actividad solar pudo ser una.
Actualmente, lo que mayor perplejidad causa a los modelizadores es que la temperatura global media no aumenta desde el año 1998, aunque la concentración de CO2 en el aire sí se incrementa. No se sabe por qué. Y si no sabemos la causa, menos sabemos aún cómo evolucionará la temperatura media global en las próximas décadas.
¿A qué se debe entonces esta furia contra el CO2Fundamentalmente a intereses económicos ligados a la sustitución del carbón como fuente energética. El carbón produce el 40% de la electricidad mundial y es la fuente de energía que en la actualidad más crece a escala global, a pesar de la propaganda occidental en su contra. A los que lo rechazan y quisieran ocupar su hueco con la energía nuclear y las energías renovables les viene muy bien la demonización social y política del carbón, para que los gobiernos tengan excusas “medioambientales” para cargar al carbón con un sobreprecio que le reste competitividad, como así ha sido con las tasas impuestas a las emisiones de CO2 justificadas por el Protocolo de Kyoto.
Cada tonelada de carbón quemado emite dos toneladas y media de CO2. Si el precio de la tonelada de carbón es de unos 90 dólares y si el precio de las cuotas supera los 20 o 30 dólares, como así ha ocurrido en los años de más histeria climática, el precio del carbón casi se duplica. Existen además otros beneficiarios colaterales como son aquellos inversores que han invertido en el mercado de emisiones y aquellas poderosas empresas eléctricas y siderúrgicas que venden o vendieron cuotas de emisión concedidas por los gobiernos de forma gratuita (como ha sido el caso de Arcelor, número uno en beneficios de este tipo en España) .
El carbón es abundante, hay reservas para siglos y está bien repartido. Si su precio no lo sube la ONU con la ayuda del IPCC (Panel Intergubernamental para el estudio del Cambio Climático), el carbón seguirá siendo por tres o cuatro décadas más la fuente más barata de electricidad en países como China o la India, y seguirá siendo muy competitivo en muchos países avanzados, como Estados Unidos o Alemania.
El CO2 no es un contaminante. No es un gas tóxico ni venenoso. La concentración actual en el aire libre es de unas 400 partes por millón (ppm), el 0,04 % de la mezcla de gases que constituye el aire. Pero cualquier aula cerrada llega a las 3.000 partes por millón (ppm) al finalizar una clase y, sin embargo, profesores y alumnos salen indemnes cuando toca el timbre de salida o la campana. En nuestros pulmones la concentración suele alcanzar las 50.000 partes por millón, un 5% del aire que expiramos. Al cabo del día, cada uno de nosotros emitimos más de 1 kilogramo de CO2 al aire, parecido a lo que emite un coche en un recorrido de entre 5 y 10 kilómetros.
Una combustión “limpia” es aquélla en la que los desechos resultantes son únicamente CO2 y agua. Como en la respiración humana. Pero es cierto que, como los combustibles fósiles no son puros, la emisión de CO2 en la quema de combustibles fósiles, puede ir unida a la emisión de impurezas tóxicas como óxidos de azufre o de nitrógeno No obstante, la ingeniería ha conseguido que los procesos de combustión tanto en el transporte como en la obtención de electricidad sean cada vez más limpios y eficientes. A pesar del incremento del uso de combustibles, el aire de las ciudades de los países ricos y desarrollados va mejorando día a día. Es en los países aún subdesarrollados en donde la contaminación local y regional es un problema. Pero no por el CO2, sino por otros factores como los óxidos de azufre, el monóxido de carbono o el hollín de las malas combustiones.
¿Aumenta tanto el CO2? Es cierto que ha habido un aumento de CO2 en el aire durante el transcurso del último siglo y que la quema de combustibles fósiles es la causante de ese incremento. Hace un siglo la concentración de CO2 en la atmósfera era de unas 300 partes por millón (ppm), que es un 0,03% del volumen total del aire, y ahora llega ya a las 400 ppm, un 0,04% . Pero de oxígeno hay en la atmósfera unas 210.000 ppm, un 21 %, y aunque es cierto que disminuye cuando aumenta el CO2, su pérdida relativa es inocua e insignificante.
Además las concentraciones de CO2 en el pasado de la Tierra casi siempre han sido muy superiores a la actual. El planeta tiene unos 4.500 millones de años de existencia y su historia geológica se conoce más o menos bien desde hace unos 540 millones de años, desde el inicio del Cámbrico, cuando la evolución de la vida se aceleró en los océanos. Pues bien, según el valor más probable calculado por el estudio Geocarb, podía haber entonces en el aire unas 7.500 ppm de CO2, una concentración veinte veces superior a la actual. Tras una progresiva disminución, por enterramiento de la materia orgánica, que duró hasta el Carbonífero, la concentración de CO2 de nuevo aumentó al comienzo de la Era Secundaria, hace unos 250 millones de años.
La progresiva partición del continente único de Pangea en diferentes islas y continentes originó unagran actividad volcánica y por los conos y las grietas tectónicas salieron al aire grandes cantidades de CO2. Se intensificó la fotosíntesis. Aprovechándose de una fotosíntesis más activa y de una vegetación lujuriante, proliferaron de polo a polo los dinosaurios. Un clima más uniforme, más húmedo y más cálido, les facilitó la vida durante decenas de millones de años a aquellos grandes comilones. El Jurásico, con una concentración probable de CO2 de 2.000 ppm, cinco veces superior a la actual, fue su mejor época.
Hace unos 66 millones de años, por causa del choque de un asteroide o de masivas erupciones volcánicas, se trastocó de nuevo el clima terrestre. Entonces, en los comienzos de la Era Terciaria, los niveles de CO2 eran dos o tres veces superiores a los actuales, pero fueron disminuyendo hasta llegar, hace 2 millones de años, al triste y frío Cuaternario, durante el cual la concentración ha oscilado entre unas 200 y 300 ppm, con glaciaciones siempre al acecho y períodos interglaciales más breves con temperaturas más suaves. ¿Por qué hemos de quejarnos de que nuevo aumente?
El CO2 es un gas beneficioso. Junto con el agua y la luz es un elemento fundamental de la fotosíntesis, de la creación de materia orgánica. Las emisiones humanas la potencian. A partir de mediciones de muestras tomadas directamente del aire se deduce que la concentración de carbono en la atmósfera contenido en el CO2 aumenta de media unas 3 gigatoneladas cada año y, sin embargo, el cálculo de las emisiones humanas de carbono, conteni-do en el carbón, el gas y el petróleo utilizado, supera las 6 gigatoneladas anuales. Ocurre por lo tanto que sólo la mitad del carbono fósil emitido es retenido en la atmósfera porque gran parte del nuevo CO2 de origen fósil se integra de nuevo en el ciclo vegetal del carbono vivo, con lo cual aumenta la biomasa global.
Por lo tanto, a pesar de la creencia de que vivimos en un planeta cada vez más desértico y menos verde, la verdad es la contraria: el planeta cada vez tiene más masa vegetal. Los estudios de imágenes desde satélites lo ratifican. Otra cosa es que, en determinadas regiones, una tala abusiva para obtener madera, o una quema de selva para obtener tierras de cultivo, produzca calvas. Pero no es culpable el cambio climático y aún menos el incremento del CO2 atmosférico.
Más calor ha venido a significar en la historia geológica del planeta más humedad y más vida. Las eras geológicas de más vegetación en los continentes y de más corales en el mar han coincido con aquellos períodos de mayor con-centración de CO2 en el aire y en el mar.
Desgraciadamente, en las épocas glaciales del Cuaternario, la concentración de CO2 en la atmósfera bajaba hasta las 200 ppm (la mitad que la actual), las selvas y sabanas se contraían y los desiertos se expandían. Se llegaba a un límite de CO2 tan bajo que a mucha más baja altitud que ahora desaparecía la vegetación arbórea debido a la dificultad de las hojas para realizar la fotosíntesis.
La última glaciación terminó hace unos 11.500 años. Desde entonces los humanos nos dispersamos por todos los confines del planeta. La primera mitad de este interglacial en el que vivimos, hasta el 3.000 y el 2.000 antes de Cristo, fue de clima más caliente que el de ahora y de mucha mayor humedad en las zonas hoy áridas de África. El período óptimo climático ocurrió entre el 9.000 y el 6.000 antes del presente. Se debió a razones orbitales del Sol y la Tierra y no al CO2. Una mayor insolación estival formaba bajas presiones térmicas en el Sahara, más profundas que las actuales, que atraían a los vientos húmedos del Atlántico. En la zona de los macizos del Hoggar y del Ti-besti, en el centro del Sahara, se conservan miles de figuras en pinturas rupestres de aquella época que muestran escenas con jirafas y otros mamíferos de la sabana. Innumerables pinturas rupestres en la meseta de Tassili, en el corazón del Sahara argelino, indican que en áreas hoy superáridas y recubiertas de dunas pastaba la fauna.
Conclusión
En el siglo XX, siguiendo los vaivenes naturales, y mal comprendidos del clima, se produjo un ligero calentamiento medio de la atmósfera. Es probable que este cambio tuviera una parte de influencia humana, pues pasamos de ser 2.000 millones de seres humanos a principios del siglo a ser más de 6.500 millones a finales. Es posible que la atmósfera también notara nuestra proliferación, pero es ridículo pensar que de ahora en adelante, simplemente controlando el CO2, podemos controlar la evolución del clima. El CO2 es, además, un gas beneficioso tanto para la vida del planeta como para el progreso humano. En vez de criminalizarlo, deberíamos aprovechar lo que su incremento atmosférico nos ofrece.
Visto en  :  Sott.net

miércoles, 7 de mayo de 2014

EL MIEDO – El único enemigo – Virginia Blanes

El miedo es la energía opuesta al amor. Nos aliena y nos aleja de nosotros mismos, de nuestro presente y de nuestros auténticos potenciales. El miedo, si elegimos darle espacio e importancia en nuestra mente y en nuestra vida, nos domina, nos limita, nos impide el avance y el éxito que tenemos derecho de experimentar. Mientras vibramos en su energía, navegamos entre el pasado y el futuro, creando y reiterando las peores circunstancias posibles, pasando por alto el presente con los regalos que trae, e incapacitándonos para crear mejores siembras. Hay que aprender a mirarlo de frente, hay que descubrir lo que esconde y hay que atreverse a elegir su opción opuesta: el Amor.