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domingo, 4 de mayo de 2014

domingo, 5 de enero de 2014

10 grandes civilizaciones antiguas que cayeron en el olvido

Imperio Mauria. Era un imperio encabezado por la dinastía Mauria que existía en la antigua India entre los años 320 y 185 a. C. El rey de Mauria, Chandragupta, podría considerarse esencialmente como el ‘Alejandro Magno’ de la India. A sus 20 años, Chandragupta logró unir a gran parte de la India bajo su mando y derrotó a todos los interesados en gobernar el subcontinente. El imperio llegó a su apogeo en tiempos del emperador Ashoka, nieto de Chandragupta, que conquistó un vasto territorio con una población de un total de 40 millones de personas (el 20% de la población mundial de la época) y difundió el budismo. El legado de Chandragupta podría haber sobrevivido por más tiempo de no haber sido destruido por un golpe de Estado en el año 185 a. C. que dejó a la India dividida, débil y abierta a la invasión de los griegos desde el norte.
Los Yuezhi. Este antiguo pueblo indoeuropeo, a menudo identificado con los tocarios, tiene sus orígenes como una unión de varias tribus nómadas en las estepas del norte de China. Los comerciantes de los Yuezhi viajaban en los siglos II y I a. C. a través de grandes distancias para intercambiar jade, seda y caballos. Su floreciente comercio se puso en conflicto directo con el de los xiongnu, lo que por su parte, con el tiempo, les obligó a salir del juego chino del comercio. Los Yuezhi luego se dirigieron al oeste, a Bactriana, donde se establecieron al derrotar a los grecobactrianos. Este imperio existió durante tres siglos, hasta que las fuerzas de Persia, Pakistán y la India reconquistaron sus antiguos territorios.
Imperio Xiongnu. Era una confederación de pueblos nómadas que dominaron el norte de China entre los siglos III al I a. C. Algunas de las numerosas teorías que tratan de explicar sus orígenes sugieren que los xiongnu pueden haber sido los antepasados de las tribus euroasiáticas conocidas como hunos. Las incursiones de los xiongnu en China fueron tan devastadoras que el emperador Qin ordenó intensificar los trabajos de construcción de la Gran Muralla. No obstante, las incursiones persistieron y poco después obligaron a los chinos, encabezados por la dinastía Han, a fortificar y expandir aún más la Gran Muralla. Los xiongnu fueron los primeros, y los de más larga duración, entre los imperios esteparios asiáticos nómadas.
Reino Grecobactriano. Es el Estado helénico más oriental del mundo y fue fundado en el territorio de Bactriana y Sogdiana, ubicadas en los actuales territorios del norte de Afganistán, Tayikistán y otras áreas de Asia Central. Existió desde el año 250 a. C. hasta el 125 a. C. Varias fuentes históricas describen el reino como una tierra rica “de mil ciudades”. Debido a su ubicación geográfica, los grecobactrianos se encontraban en el centro de una fusión de culturas: los persas, los indios, los escitas y una serie de grupos nómadas contribuyeron al desarrollo de un reino totalmente único. El Reino Grecobactriano terminó su existencia cuando su territorio fue invadido por los tocarios.
Reino Mitani (o Mitanni). Era un antiguo reino que existió desde aproximadamente el año 1500 a.C. hasta el año 1200 a.C. en el norte del territorio de la actual Siria y el norte de Irak. Hay evidencias que sugieren que la famosa reina egipcia Nefertiti, casada con el faraón Amenhotep IV, nació en ese reino, también conocido como Naharina. Se cree que los mitanianos fueron indoarios por su origen, y su cultura demuestra la gran influencia que tenía la antigua India en la civilización de Oriente Medio. Los mitanianos tenían creencias con elementos hindúes como el karma, la reencarnación, la cremación, así como ciertas creencias que muestran los vínculos entre las culturas de Mitani y de Egipto.
Reino de Tuwana. Era una de las ciudades-estado que ocupaba los territorios de la actual Turquía. En los siglos IX y VIII a. C., Tuwana alcanzó prominencia bajo el mandato de una serie de reyes, de los cuales solo unos pocos son conocidos por las inscripciones que se conservan. Tuwana se aprovechó de su ubicación entre los imperios Frigio y Asirio para facilitar el comercio en toda Anatolia. Además de su fuerte economía comercial, Tuwana parece haber poseído grandes riquezas culturales. El reino utilizaba el idioma jeroglífico llamado luvita, pero más tarde adoptó la escritura alfabética fenicia. El reino fue invadido a principios de los años 700 a. C. a medida que el Imperio Asirio se expandía hacia el oeste, hasta que tomó el control de la mayor parte de Oriente Medio.
Reino de Kush. Era un antiguo reino que existió en la parte norteña del territorio del actual Sudán (Nubia) entre los siglos VIII y IV a. C. Según antiguas fuentes egipcias, Kush, situado a lo largo del valle del Nilo extendiéndose del sur del actual Egipto al norte del actual Sudán, fue conocido por la abundancia de oro y otros recursos naturales valiosos en su territorio. Después de que el Reino invadiera Egipto en el año 750 a. C., los reyes kushitas gobernaron como faraones de la XXV dinastía de Egipto durante un siglo. Finalmente fueron expulsados de Egipto por una invasión asiria, que puso fin a siglos de intercambio cultural egipcio-kushita. Los kushitas huyeron hacia el sur y se asentaron en Meroe, en la orilla sureste del Nilo.
Reino Indogriego. Ese reino liderado por reyes griegos ocupó el noroeste de la India entre el año 180 a. C. y el 10 d. C. y surgió como una extensión del Reino Grecobactriano. El más famoso de los reyes indogriegos, Menandro, supuestamente se convirtió al budismo, pero la influencia griega se puede ver claramente en la fusión de estilos artísticos en la cultura del reino. Algunos hallazgos arqueológicos muestran a monjes budistas vestidos con túnicas griegas esculpidos en un estilo definitivamente griego. Debido al descubrimiento de algunas monedas indogriegas fabricadas mediante un proceso metalúrgico exclusivo de China, se cree que existía un intenso comercio entre los dos Estados en aquellos tiempos. La causa de la caída del Reino Indogriego parece haber sido la combinación de la invasión de Yuezhi desde el norte y la expansión india desde el sur.
Reino de Yam. Este reino existió como socio comercial y posible rival del Imperio del Antiguo Egipto, pero su localización precisa resultó tan difícil de determinar como la de la mítica Atlántida. El explorador egipcio Harkhuf describía Yam como una tierra de “incienso, ébano, pieles de leopardo, colmillos de elefante y bumeranes”. Jeroglíficos recientemente descubiertos a más de 700 kilómetros al suroeste del Nilo confirman la existencia de comercio entre Yam y Egipto y establecen la ubicación de Yam en las montañas del norte del Chad. Cómo consiguieron los egipcios cruzar cientos de kilómetros de desierto antes de la invención de la rueda es algo que sigue siendo un misterio para los historiadores.
Reino de Aksum (o Axum). Fue una potencia comercial internacional que existió entre los siglos II y XI d. C. en el norte de África, en el territorio de los actuales Estados de Sudán, Eritrea, Etiopía y Yemen. Gracias al acceso a las rutas comerciales del Nilo y del mar Rojo, el comercio del reino prosperó. Axum adoptó el cristianismo no mucho tiempo después del Imperio Romano y continuó desarrollándose bajo los prncipios de la Edad Media. De no ser por el auge y expansión del islam, el reino podría haber continuado dominando el este de África. Los siglos III-IV fueron la edad de oro de Axum, que competía en aquel entonces con Bizancio.
RT 
Visto en  :  Legnalenja

viernes, 3 de mayo de 2013

Shambhala y Agharta

¿Estuvieron enfrentadas estas miticas Civilizaciones?


Según las Tabletas de Zanthu un grupo de sacerdotes y sabios supervivientes de la destrucción de dicho continente (supuestamente en torno al 160 000 a.c.) se refugiaron en un lugar conocido como la “Meseta de Tsang”, donde alzaron una ciudad-santuario, oculta y recluida. Allí vivieron en paz durante un largo, e indeterminado, periodo de tiempo, lejos de su antigua gloria e ignorados por el resto de la humanidad.

Desde el descubrimiento de las Tabletas por parte de Harold Hadley Copeland en 1913 (en una desastrosa expedición de la que fue el único superviviente), la mayoría de los estudiosos han desechado estos textos. Entre otras cosas por la incapacidad de Copeland, que en 1918 fue recluído en un sanatorio mental, de localizar exactamente el lugar del hallazgo. Sin embargo aquellos que le han querido dar alguna credibilidad han situado esta “meseta de Tsang” en el Tibet o en Mongolia exterior; es decir en un área aislada, escasamente conocida por los occidentales y de clima extremo. Los defensores de la opción del Tibet argumentan que el nombre “Tsang” pervive en el de una de las regiones tradicionales del país mientras que otros argumentan que la descripción geográfica se corresponde más al Gobi que al Himalaya . Otros opinan que el lugar es parte o se confunde con la mítica región de Leng (quizás también Ling, el mítico reino del rey Gesar).
Guerra interna y escisión 
Pero volvamos a la historia de estos supervivientes, tal y como se puede deducir de diversas fuentes chinas, hindúes y tibetanas. Según transcurrían los años, y luego los siglos, un cisma surgió en el corazón de los habitantes de Tsang, surgiendo dos facciones irreconciliables.
Una parte de la población había renunciado definitivamente a las ciencias oscuras de sus antepasados, incluyendo la adoración de entidades de los Mitos. Estos fueron llamados, posteriormente, los seguidores del camino de la “Mano Derecha”. Retomaron la búsqueda de una vía ascética y meditativa de iluminación espiritual. Se afirma que gracias a estas técnicas accedieron a nuevos estados de conciencia y despertaron capacidades desconocidas.
Otra parte de los habitantes de Tsang, sin embargo, continuaron orgullosos (o retomaron) las antiguas técnicas, las deidades inhumanas y la tecnología arcana de Mu, llevándolas a extremos nunca pensados por estos, posteriormente serían llamados en ocasiones seguidores de la “Mano Izquierda”.
En un principio las discrepancias entre estas dos sectas o corrientes filosóficas eran menores y ambos grupos pudieron convivir en paz; especialmente por qué los seguidores del camino de la Mano Derecha evitaban el enfrentamiento. Pero esta situación no podía durar eternamente. Tras una cruenta pero breve guerra interna ambos bandos se encontraron enrocados en una situación sin solución, al borde de la autodestrucción. De algún modo se llegó a un acuerdo, ambos grupos abandonaron la Meseta de Tsang para fundar dos ciudades-reinos separados en el que cada uno podría seguir su propio camino: la idílica Shambhala y la subterránea Agharta.
Como todo lo que rodea a esta historia tanto su veracidad como la fecha de esta división es difícil de precisar, pero en base a los textos místicos hindúes y budistas que hablan, de forma casi siempre indirecta, sobre ella. De forma convencional suele dársele la misma fecha que al comienzo de la actual Era de la Oscuridad, o Kali Yuga, unos 3 200 años antes de la era.
Shambhala (también Sambala, Shambala,…) Aunque este es el nombre más común para referirse a esta comunidad en las tradiciones hindues, en sánscrito significa “lugar de paz”, existen muchos otros. También es llamado Shangri-La (la significa paso de montaña, el significado de Shangri es desconocido) por los budistas tibetanos y Olmolungringentre los seguidores de la antiquísima religión bon, mientras que en las leyendas chinas es Chang. También quizás pueda identificarse con el valle de Ergenekon de los pueblos turquicos, que la sitúan en los montes Altäi y no en el Tibet. Desconocemos si alguno de estos nombres son los que los propios habitantes dan a la ciudad, o si utilizan alguna otra denominación.
Aunque rodeada de altas montañas siempre nevadas, la región de Shambhala está dotada de un clima sorprendentemente cálido y benigno gracias al Corazón de Shambhala; éste según las descripciones es una gema de gran tamaño, las descripciones varían entre los treinta centímetros y casi un metro de diámetro, y forma irregular que parece brillar desde su interior e incluso emitir un tono musical (según una descripción lo que se escucha es la pronunciación del mantra Ôm) Se dice que las radiaciones benéficas de la gema, así como la vida pacífica y contemplativa, también aseguran una gran longevidad a los habitantes del valle, que pueden llegar a vivir más de doscientos años. Algunas leyendas cuentan que los yetis o abominables son los guardianes de los caminos a Shangri-La, pero no nos atrevemos a afirmar nada en este sentido.
A lo largo de los siglos Shambhala ha servido de refugio a los perseguidos y ha atraído a los buscadores de la sabiduría de cualquier religión y etnia. Más ocasionalmente individuos concretos,cuya presencia se considera necesaria en Shambhala por el bien del mundo, son atraídos o incluso secuestrados para traerlos al valle, sea cual sea su región de nacimiento. Todos ellos han sido acogidos libremente como hermanos, sin distinción entre ellos y los antiguos habitantes. Por eso queda muy poco de la original herencia muviana; la mayoría tienen comparten los rasgos físicos de los tibetanos, chinos o mongoles que viven en la región.
Según el texto del Kalachakra Tantra un rey de Shambhala llamado Suchandra pidió a Buda ( tengamos en cuenta, para cuestiones cronológicas, que el Buda histórico vivió en torno al final del siglo VI a.c.) que le enseñara el camino de la Iluminación. Así él, y 96 de sus vasallos, recibieron la iniciación en una una práctica mistica que recibe el nombre de Kalachakra (en sánscrito “rueda del tiempo). Según la misma leyenda durante siglos esta enseñanza habría permanecido limitada a Shambhala pero en torno al 1050 a.c., el rey de Shambhala Rigdan Tagpa, o Manjushrí Kírti, decidió compartir su conocimiento con el exterior y enviar maestros de esta práctica a individuos selectos. También se dice que, en una era futura de oscuridad, los reyes de Shambhala enviaran sus fuerzas al mundo exterior para traer una nueva Edad Dorada.
Sin embargo, y junto a evidentes similitudes con el budismo, también hay elementos religiosos totalmente ajenos y que guardan paralelismos con formas religiosas más primitivas como el bon y otras de tipo animista. Sin embargo los antiguos dioses de sus antepasados muvianos, Zoth-Ommog, Ghatanothoa, Ythogtha y los demás, han sido completamente dejados de lado.
Shambhala contiene una enorme biblioteca, donde pueden encontrarse una serie de antiquísimas inscripciones: la llamada Biblioteca de Piedra (que se supone contienen el texto original del conocido como Libro de Dyzan). Pero también obras modernas en multitud de idiomas, orientales y occidentales; estos versan principalmente sobre filosofía, arte y música. Estas obras modernos son traídas regularmente a la ciudad por agentes de Shambhala, que viajan por todo el mundo para recoger y seleccionar las obras más representativas de cada campo.
Aproximadamente la mitad de los habitantes del valle son monjes lamas, que residen en el enorme palacio-lamasería (que muchos comparan con el Potala de Lasha) dedicados a la meditación, a crear mandalas, y otras formas de arte religioso, y a profundizar en los secretos místicos del universo. Cualquiera de ellos puede convertirse en lama si lo desea, muchos lo hacen a una edad avanzada tras una vida de trabajo, pero muchos otros viven y mueren como simples campesinos o artesanos. Se cree que el líder de esta comunidad, y única autoridad del valle, el Gran Lama, como el Dalai Lama o el Panchen Lama, es un tulku, es ser iluminado reencarnado para ayudar a guiar a otros hacia la iluminación.
El resto de habitantes trabaja como artesanos y campesinos con una economía muy simple, no utilizan moneda y el bien de la comunidad determina la distribución de bienes. A lo largo de los siglos la ciudad ha acumulado, en forma de donaciones normalmente, grandes tesoros en joyas y oro que, sin valor para los habitantes de la ciudad, a menudo resulta útil para conseguir bienes del exterior.
Shambhala y su Gran lama son también el centro y corazón de la Logia Blanca, una dispersa organización dedicada a luchar contra los servidores de la enemiga ciudad de Agharta. Los agentes de la Logia Blanca trabajan de forma sutil en diversos lugares del globo, la mayoría reuniendo información y ayudando al prójimo. Aunque, en general, las enseñanzas de Shambhala reprueban la violencia en demasiadas ocasiones la lucha contra la oscuridad debe realizarse con sus mismas armas. Tal podría ser el caso del justiciero conocido como La Sombra, que según algunos sería uno de estos agentes de la Logia Blanca. Agharta (también Agartha, Agarthi,…)
El reverso oscuro de Shambhala es la ciudad subterránea de Agharta. Rene Guenon afirma que el nombre significa en Sanscrito “región sagrada”. La gente de la esta ciudad, se ha mantenido mucho más cerrada a los humanos del exterior, a los que desprecian. Los rasgos serpentiformes heredados de los habitantes no humanos de Mu, algunos incluso poseen piel escamosa u ojos con pupila vertical, pero se les distingue claramente de los hombres serpiente “puros”.
Se dividen en castas estrictamente cerradas, determinadas por el nacimiento y la herencia, en que la más elevada, los Lamas Negros o goros, gobiernan de forma absoluta y despótica sobre las demás. En la posición más alta se sienta el inmortal Rey de Agharta, que a menudo se da a si mismo el título de Rey del Mundo y en ocasiones recibe el nombre de Yue-Laou (“el anciano de la Luz de la Luna”). Al menos un texto identifica, o al menos relaciona, al Rey de Agharta con el Indescriptible Gran Sacerdote, que mora en Leng y por tanto con entidades completamente inhumanas.
En el nivel más bajo de esa estructura social se encuentran los dropas: esclavos, achaparrados y deformes, con inteligencias limitadas (especialmente en el terreno de la creatividad) pero fuerza y tenacidad sorprendentes. Estos dropas hacen los trabajos más extenuantes pero menos complicados, incluyendo el mantenimiento de grandes máquinas, cuya comprensión se les escapa totalmente. Algunos goros deploran la dependencia de esta casta inferior y temen que si estos se rebelaran y dejaran de trabajar la ciudad podría derrumbarse, ya que la proporción numérica entre unos y otros es cada vez más favorable a los esclavos. Algunos creen que estos dropas están relacionados remotamente con el pueblo Tcho-Tcho, con los que comparten ciertos rasgos, aunque otros afirman que son productos de experimentos por parte de los Lamas Negros. Otras grafías utilizadas son: drop-ka, dzopa
Los Lamas Negros utilizan tratamientos alquímico-médicos, muy agresivos, para asegurarse unas vidas de siglos, pero con terribles costes en dolor y sufrimiento. Según envejecen adquieren un aspecto apergaminado y reseco, acentuando los rasgos monstruosos que muchos poseen, tornándose parecidos a momias vivientes. Por eso cuando aparecen ante gentes del mundo exterior los goros suelen hacerlo velados y ocultos en sus amplias túnicas negras, con altos sombreros cilíndricos.
La barrera entre la magia y la tecnología es difusas en Agharta, por ejemplo poseen grandes máquinas que proporcionan calor, iluminación y protección a la ciudad, pero su funcionamiento se basa en principios que un investigador occidental calificaría, fácilmente, de sobrenaturales. Estas máquinas son capaces de realizar cambios fundamentales en la materia, transformando un elemento en otro o alterando completamente sus propiedades. De la misma forma pueden modificar organismos vivios, incluyendo virus y bacterias que utilizan para crear plagas con las que azotar el mundo exterior. Sin embargo muchos de los conocimientos antiguos se han perdido y muchas máquinas siguen funcionando sin que nadie entienda completamente los principios que manejan.
Aunque es difícil afirmarlo con total seguridad, es posible que los Lamas Negros de Agharta sean los Maestros Desconocidos de la organización criminal conocida como Si-Fan, y que también sean ellos los no menos misteriosos líderes (“inmortales que viven en las montañas de China”) del culto de Cthulhu. Lo que es innegable que sus agentes se han encontrado infiltrados en muchas organizaciones criminales y junto a los señores de la guerra más ambiciosos de Oriente a lo largo de los siglos.
Una leyenda conocida entre las tribus de Mongolia dice que fueron ellos, por ejemplo, los que forjaron la mítica espada de Gengis Khan (que según otra leyenda reaparecerá para unir a los pueblos de oriente de nuevo) y quienes alimentaron su ambición que le llevó a convertirse en el mayor Conquistador de oriente. Otros creen que aún guardan la corona del Khan, testimonio del pacto de este con los Dioses Exteriores.
Han sido diversos los intentos de hacerse con los secretos de Agharta. El infame Doctor Nikola consiguió llegar hasta la misma ciudad en busca de sus secretos pero fue expulsado sin haber conseguido hacerse con ellos y ganándose el odio eterno de diversas sociedades secretas orientales.
Localización e hipótesis.
La localización exacta de ambas ciudades es un tema que ha dado lugar a controversias profundas.
Una tradición tibetana dice que Agharta se encuentra al sur de Lasha mientras que Shambhala se encuentra al norte. A mediados del siglo XVII, los sacerdotes portugueses Estevâo Cacella y Joâo Cabral, los primeros occidentales que nos dan noticia de la existencia de la ciudad que transcriben como Xembhala, también sitúan la ciudad hacia el norte del Tibet.
El ocultista francés Alexandre Saint-Yves d’Alveydre afirmaba haber entrado en contacto telepático con enviados de Agharta, ciudad que situaba en una serie de cavernas bajo el Himalaya. En sus libros ayudó a popularizar esta noción en occidente, así como la de que era la sede de un gobierno sinárquico secreto del mundo. En época más reciente el viajero ruso Ferdinand Ossendowsky dice haber oído historias sobre una entrada a Agarthi (sic.) en la región del lago Nogan Kul, en Mongolia. Otras fuentes sitúan una u otra de las ciudades en puntos dispersos del desierto del Gobi, la región del Altai o los montes Tien Shan.
Un puñado de autores modernos han defendido que ambas ciudades se encuentran en realidad en la proximidad de la zonas ártica o antártica. Por otro lado, y especialmente en el caso de Agharta, son muchos los que sitúan la ciudad en el supuesto interior de un modelo de Tierra Hueca y por tanto accesible desde túneles situados en lugares muy remotos entre sí.
Es posible incluso que Shambhala y Agharta, como algunos sospechan, no sean lugares físicos situados plenamente en nuestro mundo. Se encontraría en planos diferentes, como la Tierra del Sueño, lo bastante cercanos como para poder llegar a ellos por medios físicos (en circunstancias muy concretas). Por ello sería posible llegar a ellas desde caminos muy distintos, incluso que un mismo acceso llevase en determinados momentos a una u otra de las ciudades ya que la ruta física es sólo parte del camino. Otra posibilidad intrigante, defendida en privado por un físico y místico que no ha querido que divulguemos aquí su nombre, afirma que ambas ciudades son en realidad versiones divergentes de un mismo lugar, un paralelo retorcido una de la otra que provienen de universos diferentes y que sólo raramente pueden interactuar con nuestro mundo.
Shambhala, Agharta y la política ;
Durante los años 30 el mito y la leyenda de Shambhala/Agharta estaba muy vivo y tuvo incluso sus manifestaciones en el terreno de la política; normalmente vinculado con la promesa de controlar el corazón de Asia, una zona considerada de fenomenal interés estratégico para el control del mundo.
Parte de esta popularidad fue la interpretación por la Teosofía de estas leyendas. Madame Blavatsky se refería a menudo a sus Maestros Secretos y a la Logia Blanca como inspiradora de este movimiento. En textos de otros autores posteriores a 1900, se afirma que este lugar es la residencia de Sanat Kumara un “ser avanzado” (en otros términos, quizás, un dios) que gobierna la Tierra y a la humanidad y, además, dirige de la Gran Logia Blanca, por tanto fuente de la teosofía. Sanat Kumara aparece originalmente en las escrituras jainistas y en algunos textos hinduistas y en sanscrito su nombre quiere decir “eterna juventud”. Según textos teosóficos posteriores se trataría de uno de los Señores del Fuego, que habrían descendido desde Venus para ayudar a los habitantes de la tierra hace millones de años.
Otro factor de popularidad, al menos en Estados Unidos, fue la aparición de la novela Lost Horizon, un éxito de ventas que fue adaptado al cine y que convirtió Shangri-La en un lugar común de la cultura popular.
El Panchem Lama, el principal rival por el poder del Dalai Lama en el Tibet, se proclamaba a sí mismo heredero del reino de Shambhala (o Agartha) y afirmaba contar con profecías que hablaban de la formación de un gigantesco imperio pan-budista gobernado por él, desde Mongolia al Tibet, con la ayuda de este reino secreto. Algunos investigadores han apuntado a las profecías sobre el futuro imperio asiatico de Tsan-Chan (que algunos han traducido como “Cruel Brujería”) que “florecerá en el año 5000 de nuestra era”. Otros sin embargo lo relacionan con el imperio Han que según algunos futurólogos y profetas dominará el mundo en torno al 2419 A.D.
Nicolas Roerich, un polémico pintor y místico ruso-americano, llevó a cabo varias expediciones al Asia Central, con la intención declarada de encontrar este reino místico benigno. Para ello contó, sorprendentemente, con el apoyo de influyentes personalidades tanto en Estados Unidos, incluyendo el ministro de agricultura y futuro vicepresidente Henry A. Wallace, como en la Union Sovietica.
Los bolcheviques, continuando una tendencia ya iniciada por los zares, alimentó durante un tiempo esas creencias apocalípticas, para su beneficio, en la zona centroasiatica como forma de anular o redirigir movimientos nacionalistas. Algunas fuentes aseguran que el criptógrafo y alto cargo de la policía secreta Gleb Bokii llegó a organizar su propia búsqueda de Shambhala (aparentemente sin éxito) utilizando agentes de origen centroasiatico, camuflados como peregrinos budistas, para introducirse en el cerrado Tibet.
Pero en general el mito del Rey del Mundo oculto en Agharta/Shambhala fue más popular entre los círculos de extrema derecha y los cenáculos ocultistas relacionados. Repetidamente se le confiere a la figura el papel de guardián de una tradición esotérica antimoderna y, por ello, antidemocrática. La visión de una sociedad de castas en que el conflicto entre clases sociales, y por tanto el peligro del comunismo, es frenado por enseñanzas místicas que predican un principio de sumisión y aceptación del karma parecían fascinar a muchos fascistas, nacional socialistas y “revolucionarios de derechas” del mundo en los años 20-30.
La creencia de algunos nazis, entre ellos principalmente el Reichführer-SS Himmler, en supuestos reinos y secretos “arios” perdidos en la zona tiene una profunda conexión con las leyendas sobre Shambhala/Agharta. Diversos libros sobre nazismo esotérico afirman que en 1926 enviados de la Sociedad Tule lograron forjar un pacto con el rey de Agharta. Según estos un “lama” de alto rango, y varios acólitos menores, fueron enviado a Berlín para colaborar con la Sociedad. Allí este individuo, conocido solamente como “El Hombre de los Guantes Verdes”, utilizó sus capacidades para ayudar al meteórico ascenso de un oscuro partido político extremista, estrechamente vinculado a la Tule: el partido Nazi. La expedición de la SS en 1938 al Tibet se percibe entonces, entre otros motivos, como una forma de afianzar estos contactos. Las mismas fuentes también cuentan que, acaba ya la guerra, se encontró en un campo de concentración alemán (difieren sobre en cual) los cadáveres ejecutados de un grupo de lo que parecían tibetanos, a veces añaden el detalla de que parecían estar en posiciones propias de un ritual, que podrían corresponder a esta camarilla de acolitos. No sabemos, de ser así, que motivó la pérdida de confianza del régimen en estos “asesores” y su reclusión en un campo.
Pero fueron los japoneses quien más utilizaron el mito del “Rey del Mundo” en su campaña propagandística en Asia, presentándose como el ejército salvador destinado a unir a los budistas de Asia y librarlos del dominio de los “bárbaros” extranjeros, europeos y norteamericanos. Diversos agentes de la Sociedad del Dragón Negro estuvieron activos en el área durante los años 30: está documentado, por ejemplo, como en 1939 se envió a un agente al Tibet, Jinzô Nomoto, que durante año y medio recogió información y estableció contactos en la región. No hay que olvidar que, de forma contradictoria, hay autores que afirman que la misma Sociedad del Dragón Negro, y su antecesora el Océano Negro, no era más que una fachada de otra sociedad mucho más antigua, los Dragones Verdes, dirigidos precisamente desde Agharta (sobre este tema profundizaré en una entrada futura)Aunque su existencia es considerada un mito por la mayoría de académicos, cualquier indicio de que no es así sería de gran interés para cualquier universidad que se precie y posiblemente movilizaría a los servicios secretos de medio mundo.

lunes, 4 de marzo de 2013

El Disco Solar de Mu

Sostenido por cordeles de oro puro, en una urna en el más grande Templo de la Divina Luz de la Madre Patria de Mu, estaba el gigantesco Disco Solar de oro. Frente al Disco, sobre un altar, cual un pilar tallado de sólida piedra, resplandecía fulgurante la luz Blanca de la cristalina llama Maxim, la Divina e Ilimitada luz de la Creación. 

Alrededor de 30,000 AC, la Luz Maxim se apagó en el altar a causa de lo maligno de algunos de los sacerdotes-científicos del Gran Mu. El Disco Solar permanece en el santuario, sin embargo, hasta el momento de su hundimiento en el mar de 10 a 12,000 AC.


Como hemos dicho anteriormente, este Disco no fue simplemente usado como un objeto de adoración, ni tampoco fue el símbolo representativo de nuestro Sol Solar. Era también un instrumento científico y el secreto de sus poderes provenía originalmente desde las tinieblas del pasado en el tiempo de la Raza de los Mayores.


En parte fue un objeto de adoración, porque sirvió en los rituales del templo como un foco o punto de concentración, para aquellos que meditaban. También sirvió como una representación simbólica del Gran Sol Central o Sol Cósmico, el cual a su vez simboliza al Creador. Como un instrumento científico fue usado en conexión con un sistema complejo de espejos de oro puro, reflectores y lentes para producir curaciones en los cuerpos de aquellos quienes estuvieron dentro del Templo de la Luz.

A la verdad, es por ello que fue llamado Templo de la Luz Divina, además de todas aquellas funciones, el Disco del Sol fue un punto focal para la concentración de calidades dimensiónales. Entonces el Disco era golpeado por un sacerdote científico, quien entendía de su operar, establecía ciertas condiciones vibratorias las cuales pudieron precisamente producir intensos temblores de tierra y terremotos si continuaban más largamente podían traer una modificación en la rotación de la Tierra misma. Cuando se lo hacía armonizar con el peculiar modelo de frecuencia de una persona particular, podía trasportar a esta persona a dondequiera que ella deseara, simplemente por el reflejo mental que él creó. Era sin embargo, un objeto de transportación.

El Disco Solar de Oro de Mu no fue hecho de oro ordinario, sino fue oro trasmutado e insólito en sus cualidades en que era un metal traslúcido similar evidentemente al metal de los OVNIS, a cuyo través es casi posible mirar.

El Señor Muru trajo este Disco consigo cuando él viajó hacia el Lago Titicaca y fue colocado en un Templo subterráneo en el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos. Aquí fue usado no solamente por los estudiantes de vida diariamente, sino también por los Maestros y Santos desde las Escuelas del Misterio de todo el Mundo, así que ellos podían ser tele transportados a la ida y a la vuelta, participando o recurriendo al Concilio a tomar parte o participando en alguna ceremonia de Transmisión.

Cuando los Incas vinieron al Perú, ellos lo hicieron así, porque ellos no fueron nativos Quechuas, pero vinieron desde una tierra cruzando el Pacífico, ellos establecieron una sociedad elevadamente espiritual, sobre la cima de las ruinas de la gran cultura a la que ellos habían pertenecido en el Imperio Colonial de Lemuria. Los Supremos Sacerdotes del Sol del Tawantinsuyo - el nombre del Imperio Incaico -construyeron su Coricancha o Templo del Sol exactamente sobre la cima de la más antigua estructura que se remontaba a una época muy remota.

En los mas antiguos archivos de su país natal, al otro lado del Pacífico, ellos sabían del Disco de Oro de Mu y ellos conocían que lo había sacado desde el continente condenado y llevado a una nueva tierra, donde el Señor Muru había fundado un Retiro Interior o Santuario. Una vez en Perú, los Altos Sacerdotes Incaicos buscaron empeñosamente el Disco, pero nunca fueron capaces de localizarlo. Sin embargo, cuando ellos llegaron al lugar de la Senda Espiritual, donde ellos pudieron usar el Disco, para el beneficio de toda su gente, los nativos y tribus indígenas que ellos tenían amalgamados en su Imperio, como se acostumbraba en Mu, entonces lo fue presentando a ellos para su diario uso en su Templo del Sol en el Cuzco.

El Inca Emperador a la vez fue un Divino Místico o Santo, y él hizo una peregrinación al Monasterio al Lago Titicaca, y allí Aramu-Muru, como la cabeza Espiritual o Abate de la Hermandad, dio el Disco al Emperador. Algunos hermanos fueron desde el Lago directamente para viajar con él, hacia la capital del Imperio, Cuzco. Aquí el Disco fue colocado en un santuario que fue preparada para ello y fue asegurado con cuerdas de oro, como lo fue sostenido en la antigua Lemuria. Aún hoy día, los orificios a través de los cuales pasaban estas cuerdas pueden ser vistos en el Convento de Santo Domingo en el Cuzco, el cual está construido sobre la cima del Templo del Sol Pre Inca.

Los Incas llamaban a su Templo del Sol Coricancha, el cual significaba el lugar del Oro o Jardín de Oro. Esto fue por las magníficas figuras de hombres, animales, plantas y flores que fueron colocados en verdadero Jardín de Oro adyacente al Templo del Sol. Pero, los sacerdotes-científicos llamaron el Templo de Amarucancha. Sobre algunas de las piedras de Santo Domingo, hoy día pueden verse allá serpientes talladas (amarus) y esta es la razón verdadera. Amaru es una forma de Aramu, el cual es uno de los nombres del Señor Maru. Hay serpientes en los Andes, las cuales son aún llamadas "amarus" (lord Maru name's). El nombre del Señor Maru concierne a la serpiente porque su título es similar para aquellos de estos o aquellos mundos que enseñan, Quetzalcotl, la Serpiente Emplumada del Imperio Azteca de México. Por ende el Templo del Sol del Cuzco fue llamado por Aramu-Muru, cabeza del Monasterio del Lago Titicaca, porque él fue quien permitió a ellos tener finalmente El Disco de Oro, en su Templo del Sol. En el interior de este Templo Mayor, hubo más pequeños templos menores, santuarios consagrados para la Luna, los doce planetas y para los Siete Rayos.

La Hermandad de Los Siete Rayos llegó a ser la fuerza principal rectora en la vida espiritual de los Incas, y ellos aprendieron el uso del Disco en los antiguos códices dejados por los sabios Pre-Incas, quienes fueron colonos lemures. El Disco permaneció en el Coricancha en el Cuzco hasta que la noticia obtenida por los sacerdotes era de que Don Francisco Pizarro había desembarcado en el Perú conociendo ampliamente bien que iba a suceder, sacaron el Disco de Oro del Santuario del Cuzco y lo devolvieron a su lugar en el Templo subterráneo del Monasterio. Los Conquistadores españoles nunca lo descubrieron.

El 21 de enero de 1956, el Bienamado Arcángel Miguel del Sol dio una Conferencia en su Retiro en Banff, en las Rocallosas Canadienses.

Lo siguiente es un extracto de dicha Conferencia:

"Muchos de los Templos usados en Atlantis y Lemuria han sido levantados en reinos etéricos. Algún día ellos serán abatidos, otra vez cuando el hombre esté preparado para recibirlos, descenderán nuevamente. Si esto sucede que una o más de las preciosas piedras usadas de la construcción de estos Templos ha sido puesta en las manos de un Alto Sacerdote o Cabeza de una Orden Espiritual donde ellos forman una conexión con la Jerarquía Celestial. Hay varias docenas de las piedras desde mi propio Templo en la posesión de individuales a vacíos puntos de la fase actual de la Tierra...."

El Disco de Oro del Sol de Mu es una de las preciosas piedras referidas por el Arcángel San Miguel, y lo que fue puesta en las manos de la Cabeza de la Hermandad de los Siete Rayos, Aramu-Muru. "El Disco permanecerá en el Lago Titicaca hasta el día cuando el hombre esté espiritualmente listo" para recibirlo y emplearlo nuevamente. En aquel día, el Disco de Oro saldrá de las cámaras subterráneas y se colocará en lo alto del Monasterio de la Hermandad. 

Por muchos miles los peregrinos de la Nueva Aurora verán otra vez desde muchos kilómetros de distancia reflejar los gloriosos rayos del Sol. Provendrá del Disco un innegable sonido de la más pura armonía que traerá a muchos seguidores de luz hacia el hermoso sendero y la antigua puerta de la Hermandad de los Siete Rayos y ellos entrarán en el Valle de la Luna Azul para confraternizar y reunirse en el Padre.

Publicado 19 hours ago por JOSÉ GARCÍA
Fuente: http://veritas-boss.blogspot.com.es/2013/03/el-disco-solar-de-oro-de-mu.html

jueves, 27 de diciembre de 2012

LOS DIOSES SERPIENTE Y DRAGÓN EN LA MITOLOGÍA

¿REFLEJAN UNA REALIDAD EN LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES? 1


“Antiguas leyendas de la tribu de Nyoro en África indican que los primeros humanos vinieron del cielo, parecían camaleones y fundaron la humanidad”. Esta es una de las leyendas que forman parte de la extensa literatura y mitología de las antiguas culturas, que están llenas de relatos de dragones o serpientes que vuelan.


Bastantes civilizaciones de este mundo remontan su ascendencia a estos seres identificados como dragones o serpientes voladoras. En la mayoría de los casos son los que llevaron la civilización a la humanidad y los describen frecuentemente como los dioses que los crearon. El hombre antiguo se refiere a estos seres como dioses, que podían moverse libremente por los cielos en sus “carros de fuego” o “barcos celestiales.” 

Aparentemente vivían en una “morada divina” y descendían a menudo para interferir en los asuntos de los hombres. Hace más de 20 años, el escritor R.A. Boulay escribió su obra “Serpientes y dragones voladores“, basada en mitos y leyendas de todo el mundo: India, China, Sumer, Egipto, América, etc… Este artículo resume algunas de sus ideas al respecto.


En este punto deseo hacer una aclaración importante: Lo que parecen indicar las tablillas sumerias, el Génesis (derivado de estas tablillas) y otras evidencias, es que se produjo la creación del Homo Sapiens por parte de unos seres venidos de otro planeta, mediante la manipulación genética, algo que hoy en día ya empezamos a estar en condiciones de hacer y comprender. Sin embargo, esto no contradice ni la teoría de la evolución ni la idea de que hay un creador inicial de todo lo existente, a lo que se le suele llamar Dios. Pero parece que los dioses (en realidad no se habla de un único “dios”) bíblico no son este creador inicial, sino “solo” los creadores del Homo Sapiens.

A este respecto deseo hacer referencia a la siguiente frase de D. T. Suzuki, que fue un maestro y divulgador japonés del Budismo, del Zen y del Shin: El significado del Avatamsaka y de su filosofía será incomprensible a menos que experimentemos… un estado de completa disolución, donde no exista dife­renciación entre la mente y el cuerpo, entre el sujeto y el objeto… Entonces miramos alrededor y vemos eso… que cada objeto está relacionado con todos los demás objetos… no sólo espacialmente, sino temporalmen­te… Experimentamos que no hay espacio sin tiempo, que no hay tiempo sin espacio; que se interpenetran.” . A lo mejor esto es lo que representa (de una manera parcial, como no podría ser de otra manera) al Todoque llamamos Dios creador.


Las más antiguas e importantes culturas de Mesopotamia fueron fundadas probablemente por estos dioses serpientes. La colonización de este planeta por estos seres se describe en la “lista de los Reyes Sumerios” (ver otros artículos de este blog sobre Sumer). Este documento data del tercer milenio antes de Cristo y proporciona la sucesión de los reyes de Sumer, la duración de sus reinados y el tiempo en que vinieron sus antepasados. Se les llamaba Anunnaki y se nos dice que descendieron a la tierra para establecer sus ciudades en la antigua Mesopotamia. 

Asombrosamente hay múltiples datos sobre estas primeras civilizaciones sumerias, que luego fueron substituidos por los Acadios y las culturas babilónicas. De las numerosas tablillas, monumentos, y escrituras cuneiformes que han sido descubiertos en épocas recientes es posible reconstruir de una manera bastante completa los acontecimientos que transcurrieron en aquella época remota de la humanidad.


Hay también una gran cantidad de evidencias, como el Antiguo Testamento, provenientes de la misma fuente, pero que sufrieron una distorsión. De la combinación de estas antiguas fuentes seculares y religiosas es posible ensamblar la historia de nuestra ascendencia, que parecen indicar que descendemos de dioses serpiente o de extraterrestres que colonizaron la tierra hace muchos miles de años. 

Parece que nuestros antepasados comenzaron a colonizar la tierra para obtener los metales necesarios para su planeta. Para procesar y transportar estos metales en cargueros aéreos construyeron cinco ciudades operacionales en Mesopotamia, entre ellas las plataformas de lanzamiento espacial, que parece estaban centradas en la Península del Sinai. La gente de sumeria se refería a estos “dioses” como Anunnaki o los hijos de Anu, su principal dios y líder.


Parece bastante evidente que los Anunnaki eran una raza extraterrestre. Y según algunos textos todo parece indicar que era una raza inteligente de origen reptil. Esto no debería sorprendernos, cuando en la Tierra tenemos constancia de que durante muchos millones de años los saurios fueron los amos del planeta y que incluso se considera que las aves actuales son de origen saurio.


En las tablillas sumerias se explica que en un momento dado requirieron una mano de obra barata y por esta razón crearon al Homo Sapiens combinando las características genéticas de la raza Anunnaki con las del hombre primitivo (en otro artículo se trata este tema en mayor detalle), produciendo el “Adán” del Antiguo Testamento. Por esta razón se supone que este Adán era mitad humano y mitad reptil. Y sin embargo, inicialmente no podía reproducirse por si mismo. 

Cuando las condiciones comenzaron a cambiar en la Tierra y el clima se fue volviendo más seco, se hizo necesario modificar el Adán para adaptarlo mejor al clima variable. El hombre fue modificado y se le aplicaron rasgos más mamíferos. Ésta probablemente fue la “caída bíblica del hombre” donde Adán alcanzó el conocimiento o la capacidad para reproducirse sexualmente. Como resultado de esta modificación genética, el hombre perdió la mayor parte de su aspecto y naturaleza reptil: piel brillante, luminosa y escamosa, y adquirió características mamíferas: una piel suave y flexible, pelo en el cuerpo, la necesidad de sudar y la capacidad de reproducirse. Ya no corrió más desnudo. Ahora tuvo que usar ropa para su comodidad y protección. Para todos los propósitos, el hombre ahora era un Homo Sapiens.


El hombre pronto pobló la Tierra para trabajar para sus amos Anunnaki. Esta probado por diversas fuente, entre ellas el Antiguo Testamento, que los “dioses” Anunnaki se aparearon con las hijas del hombre, produciendo los semidioses y héroes de la antigüedad. Ellos fueron conocidos en el Antiguo Testamento como los Nefilim. Ellos también realizaban experimentos genéticos que produjeron formas monstruosas, tal como se refleja en mitos y leyendas. 

La agitación en la tierra se terminó mediante una gran catástrofe mundial, conocida como el Diluvio Universal. En este tiempo, los dioses se retiraron de la Tierra en sus naves espaciales, dejando atrás a su descendencia semidivina para perecer con la humanidad en la gran inundación. Cuando se empezaron a retirar las aguas, descendieron una vez más para establecer nuevas ciudades en las llanuras de Mesopotamia.


Apareándose nuevamente con humanos, produjeron una raza de seres semi divinos para gobernar sus imperio en la tierra. En resumen, crearon una raza de dioses gigantes y guerreros, los descendientes de los Nefilim, conocidos por el nombre de Rephaim, que sometieron a la humanidad por miles de años y luego, alrededor del primer milenio aC., aparentemente fueron eliminados. 

En la antigua Mesopotamia, los dioses residían en templos situados en la cima de ziggurats, una construcción piramidal. Esta zona estaba prohibida para la gente normal y solo era accesible para algunos sacerdotes de confianza. Aquí comían en privado rodeados por cortinas, de modo que incluso los sacerdotes que los atendían no pudieran verlos comer. Uno se pregunta que querían esconder con esta privacidad.


En el Antiguo Testamento también se hace referencia a la necesidad de privacidad de los “dioses”. Durante el Éxodo, la deidad vivía en una tienda y nunca fue vista por nadie. Y tampoco comía en público. Instrucciones específicas le fueron dadas a Moisés de cómo preparar el alimento, que era dejado en una parrilla cerca de las habitaciones de la deidad para su comida en privado. Estaba prohibido a los humanos el verlos. 

A Moisés le fue dicho rotundamente por su Dios: “No puedes ver mi rostro, el hombre quizás no me vea y viva.” Y esta prohibición es llevada al extremo a lo largo de las Sagradas Escrituras. Se convirtió en un mandato de no hacer “una imagen tallada” parecida a una deidad. De este modo al hombre no solo le fue prohibido verlos sino incluso ver una representación de dichas deidades. ¿Podría ser que su aspecto fuese tan extraño y repulsivo que tuvo que ser mantenido ignorado por el hombre? Si las deidades eran tan superiores y grandes como indican las Sagradas Escrituras, se entiende que se complacerían en permitir que el hombre las viese en su magnificencia


Solo a unos pocos privilegiados les fue permitido el acercamiento a las deidades. En Mesopotamia estaban los semi dioses, los descendientes del apareamiento de un dios o diosa con un ser humano. Éstos formaron la aristocracia y tuvieron la confianza de los dioses para establecer una barrera entre ellos y la humanidad. Pero todo parece indicar que incluso estos semi dioses tenían un aspecto algo extraño y probablemente tenían aún ciertas características reptilianas. 

El legendario Gilgamesh, por ejemplo, tuvo algo extraño en su aspecto que le hizo permanecer alejado del hombre normal. Los patriarcas bíblicos también tenían algo inusual en su aspecto como se demuestra el comportamiento irracional de Noé cuando fue visto desnudo por sus hijos. Según la antigua tradición babilónica, descrita por el sacerdote Beroso, el origen del hombre puede ser atribuida a Oannes, criatura medio anfibia y medio humana, que salió del Golfo Pérsico para enseñar las artes y la civilización al hombre. Beroso los llamó “annedoti”, que en griego se traduce como “los repulsivos“. Él también se refería a ellos como “musarus” que significa “una abominación” De esta manera, la tradición babilónica acredita la fundación de la civilización por una criatura que era considerada una abominación repulsiva. Realmente extraño.


El aspecto reptiliano de los dioses bíblicos era un secreto bien guardado y solo ocasionalmente es perceptible en el Antiguo Testamento, como por ejemplo, en la adoración del “seraphim” o la “serpiente de bronce” durante el Éxodo. Hay muchas más referencias en la literatura religiosa que forma la base para el Antiguo Testamento. En el Haggadah, en la tradición judía, revela que Adán y Eva perdieron su “piel brillante y dura” como resultado de comer la fruta prohibida. 

Los Gnósticos, rivales de los primeros cristianos, relatan que como resultado de comer la fruta prohibida, Adán y Eva adquirieron conocimiento, parte del cual era darse cuenta que sus creadores eran “figuras bestiales.”. la realidad es que hemos creado a un tipo de dios en nuestra imaginación y no de otra manera. De este modo, hemos ocultado la verdadera identidad de nuestros creadores (en realidad manipuladores genéticos, ya que la creación inicial sigue siendo un misterio). La mayoría de las mitologías y de las religiones del mundo se refieren a sus antepasados como las serpientes voladoras o dragones que trajeron las artes y la civilización a la humanidad. 

El más viejo de los libros chinos, el misterioso “Yih King” afirma que el primer humano fue formado por la antigua diosa Nu Kua, que parece es el nombre chino de la diosa serpiente sumeria Ninkhursag. Los primeros emperadores chinos afirmaban ser descendientes de esta diosa dragón. Las más antiguas y famosas de las epoyas hindúes, el “Ramayana” y el “Mahabharata,” se refieren al contacto sexual del primer hombre con los dioses serpiente que eran también sus antepasados. La mitología centroamericana y africana relatan cómo seres parecidos a serpientes voladoras y dragones descendieron de los cielos para enseñarles las bases de la civilización.


Los dragones y las serpientes voladoras, que han impregnado en gran manera la mitología antigua, ¿eran realmente grandes saurios que además tenían la capacidad de viajar en sus naves espaciales? ¿Cómo podían los antepasados ilustrar este hecho excepto proveyéndoles de alas? Incluso el Antiguo Testamento indica que la serpiente del jardín del Edén era un reptil, ya que se dice que la serpiente había perdido sus manos y pies como resultado de la caída del hombre. Entonces se supone que anteriormente tuvo que haber sido una serpiente o un reptil con extremidades.

Uno de los personajes que ha plasmado a los dragones en sus obras arquitectónicas es Antonio Gaudí Así, el dragón representado en su obra de la puerta de la finca Güell es Ladón, fiero guardián de la entrada del jardín de las hespérides, que fue muerto por Hércules, según se relata en L’Atlàntida de Jacint Verdaguer. Ese dragón imponente, de más de cinco metros de envergadura, con fauces y dientes recortados, alas de murciélago y cola en espiral, sorprende a los turistas por su ferocidad. 

En el otro extremo tenemos al dragón de colorines del Park Güell, que es Pitón, la serpiente del templo del oráculo de Delfos que, según la mitología griega, cayó muerta a manos de Apolo, quien la enterró en el sótano del templo y acabó convirtiéndose en protectora de las aguas subterráneas. Es realmente sorprendente que en una ciudad occidental como Barcelona puedan observarse tantos dragones de todos los tamaños, representados como cocodrilos, serpientes, lagartos, salamandras, reptiles, dragones y saurios en general. 

Si excluimos el lomo de dragón del tejado de la casa Batlló, el más grande resulta ser el del parque de la Espanya Industrial, de 32 metros de longitud y 150 toneladas de peso, mientras que el más pequeño es una pareja engarzada en los tiradores de las puertas del Pati dels Tarongers, en el Palau de la Generalitat. También son reseñables las cuatro dragonas de la pastelería Foixde Sarrià, ya que son de las poquísimas féminas de dragón representadas en la ciudad; el famoso dragón chino de la casa de los Paraigües de la Rambla, un edificio premodernista de Josep Vilaseca; los cocodrilos sumergidos en las aguas de la fuente de la plaza Espanya; o las grandes lagartijas gaudínianas del templo de la Sagrada Família.


Impresionan sus ojos altivos y firmes. La palabra dragón viene del latín draco, que procede del griego drákon, a su vez derivado de la voz griega dérkomai, que significa ‘mirar con fijeza’. Según algunos eruditos, esa cualidad explicaría su condición de guardián mítico de doncellas y tesoros, combatidos por dioses, santos o héroes, aunque el combate legendario entre el caballero y el dragón se vincula a mitos indoeuropeos de lucha entre dioses de la guerra y eldragón demoniaco bíblico-babilonio

Para Catalunya, ese caballero es Sant Jordi, que en 1456 fue declarado patrón por las Cortes Catalanas, reunidas en el coro de la catedral de Barcelona. Es también patrón de Aragón, Inglaterra, Portugal, Grecia, Polonia, Lituania, Bulgaria, Serbia, Rusia y Georgia, entre otros países. De Sant Jordi está más documentado su culto que su existencia, pero la leyenda lo sitúa en el siglo III, nacido en Capadocia o Nicomedia, y mártir por decapitación durante la persecución de los cristianos por el emperador romano Diocleciano. Su leyenda llegó a estas tierras en el siglo XV. 

Algunos dragones de Barcelona aparecen junto a Sant Jordi, mientras otros ejemplares son orientales y denotan el gusto por los elementos exóticos de la burguesía catalana en los tiempos del modernismo. En aquella época la decoración era fundamental, así que los dragones se representaban en muebles, puertas, joyas y cortinas. Los dragones orientales, seres sin alas pero voladores, se consideran seres benévolos, cargados de sabiduría, mientras que los dragones occidentales suelen ser considerados maléficos. Según el arquitecto Bassegoda, “El dragón es un monstruo inventado, por lo que cada artista ha podido apelar a su propia imaginación a la hora de plasmarlo, y por eso son tan diversos”. Pero no todo lo referente a los dragones puede considerarse simplemente como un elemento decorativo.

La dualidad de la serpiente como fuente deL bien y del mal puede verse en la religión egipcia, probablemente debido a ciertos acontecimientos históricos singulares. En los reinos más antiguos la serpiente es benevolente y está asociada a los dioses y la inmortalidad. Más adelante, en particular durante la 18 dinastía alrededor del 1.600 aC, la serpiente se convierte en una criatura siniestra y en objeto de odio y exorcismo. En este tiempo comenzó el “milenio de los dioses”, que duró hasta alrededor del año 700 aC, que es la época del advenimiento de la famosa 19 dinastía del nuevo reino, con Seti y Ramsés el Grande. Si la influencia del planeta Nibiru causó los cataclismos adicionales en esta época, ello coincidiría con la campaña guerrera de Sargón (de Asiria). Si esto fuera así, explicaría que en Egipto se dejase de ver a los “dioses serpiente” como benévolos y se los empezara a ver como siniestros.


En las paredes de las tumbas de las primeras dinastías la serpiente es representada como una criatura amistosa que el rey lleva en su espalda hacia el cielo estelar. El rey es llevado por el dios serpiente a la tierra de la inmortalidad, la tierra de los dioses. Y en este tiempo la serpiente fue adoptada como símbolo de realeza o divinidad y comienza a representarse como el áspid divino en el tocado del faraón. Pero en el nuevo reino, después que los primeros reyes de la 18 dinastía libraron el país de los odiados Hyksos, la serpiente adquiere un carácter malvado. 

Se convierte en un ser diabólico que debe ser exorcizado en los rituales. Llamado Apep o Apop, es la manifestación de los Hyksos que invadieron y ocuparon Egipto por centenares de años. Hay que hacer notar que se supone que los Hyksos invadieron Egipto en el mismo tiempo en que los israelitas huyeron, es decir, alrededor del 1.600 aC. Gobernaron Egipto hasta cerca del año 1.000 aC, cuando el Rey Thutmose I de la 18 dinastía los expulsó para siempre y estableció el nuevo reino. Apop era el primer gobernante Hykso y con sus descendientes reinó desde la 14 hasta la 17 dinastía. Muchas de los gobernantes adoptaron el nombre de Apop y en particular el último rey Hykso, que fue derrotado por Ahmose y Kamose, los fundadores de la 18 dinastía.


Apop poseía muchos epítetos y en las ceremonias el objetivo del pueblo egipcio era destruirlo y maldecirlo. Este ritual es una reminiscencia de la ceremonia “yajna” de los antiguos hindúes, quienes invocaban varios nombres de serpientes mientras eran lanzadas al fuego. El odio egipcio hacia los crueles gobernantes Hyksos fue muy profundo, ya que destruyeron sistemáticamente la cultura y los monumentos egipcios. Veremos que estos gobernantes eran ni más ni menos que los descendientes de los Rephaim, que a su vez descendían de los Nefilim antediluvianos, que gobernaron las tierras del Oriente Medio después del diluvio.
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