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martes, 6 de mayo de 2014

Desarrollan un implante que mata a los mosquitos con la sangre humana

Un grupo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra han desarrollado un novedoso implante subcutáneo de silicona todavía en fase preclínica que permite matar mosquitos con la propia sangre de la persona que lo porte en su piel, con el que pretenden combatir los nuevos contagios de malaria que se producen al aire libre.

El implante ha sido elaborado en California (Estados Unidos) bajo la dirección del equipo que lidera el estudio y consiste en un cilindro de 2 milímetros de diámetro que se colocaría de forma subcutánea en el brazo mediante una jeringa y combina silicona e ivermectina, una droga "segura y ampliamente utilizada" en el trópico para el control de diversas enfermedades parasitarias.

El dispositivo se encuentra actualmente en fase de investigación pre-clínica y con él pretenden cubrir la falta de intervenciones dirigidas hacia el importante grupo de mosquitos que pican en el exterior de las viviendas.

Actualmente, las medidas de control más efectivas utilizadas en la actualidad contra la malaria son los mosquiteros y los insecticidas residuales como el DDT, que tienen un efecto selectivo contra los mosquitos que pican en el interior de las viviendas. Pero la lucha contra la malaria se ha visto dificultada por la aparición de mosquitos resistentes a los insecticidas más utilizados, por lo que son necesarias herramientas innovadoras, defienden los autores.

En este sentido, el implante podría ayudar eventualmente a controlar los mosquitos que se alimentan de la sangre de personas infectadas y prevenir así la diseminación de parásitos resistentes.

El doctor Carlos Chaccour, coordinador del estudio y miembro del Departamento de Medicina Interna de la Clínica Universidad de Navarra, subraya que, una vez probadas la seguridad y efectividad, el implante "podría constituir una contribución significativa a las medidas de control utilizadas en la actualidad en la lucha antimalárica".

Tras financiar la primera parte del estudio mediante una campaña de 'crowdfunding' , los investigadores han obtenidos resultados preliminares muy favorables y para la segunda fase buscan recaudar los fondos necesarios para extender el estudio a través de la plataforma Indiegogo, donde se han marcado un objetivo inicial de 35.000 dólares de recaudación.

Fuente: http://www.entornointeligente.com/articulo/2425589/ESPANA-Desarrollan-un-implante-que-mata-a-los-mosquitos-con-la-sangre-humana-25042014

jueves, 13 de marzo de 2014

Análisis de supuestos implantes alienígenas encontrados

Se han extraído extraños microchips o implantes de los cuerpos de personas que aseguran haber sido abducidas por extraterrestres, sufrido una parálisis durante el sueño o simplemente haber tenido un sueño fuera de lo normal. En este artículo repasamos los últimos descubrimientos sobre estos misteriosos dispositivos.

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Por dentro, parecen estar compuestos de tiras metálicas negras y brillantes. Pueden ser redondos, triangulares, en forma de espiral o finos como un alambre. No son más grandes que la cabeza de un alfiler. Son claramente visibles con rayos X, técnica con la que los investigadores han documentado cientos de estos implantes. De esta forma, se han detectado en partes tan dispares del cuerpo como la cabeza, los oídos, la boca, la nariz, las manos, los pies o las rodillas. No se sabe por qué razón, pero la mayoría se encuentran localizados en la parte izquierda del cuerpo del abducido.
Antecedentes
Los investigadores empezaron a informar que algunos abducidos creían que se les habían introducido objetos en su cuerpo en los años setenta. A menudo decían que estos implantes eran introducidos de manera forzada por la nariz, y los supuestos abducidos despertaban de sus experiencias con hemorragias nasales. En algunos casos, las ropas de la cama manchadas de sangre proporcionaban la primera pista a los investigadores y a los testigos de que podría haber ocurrido una abducción.
En los años ochenta, el número de casos aumentó espectacularmente, hasta el punto de que uno de cada cuatro abducidos informó de estos hechos.
Una de las primeras muestras de pruebas directas, así como uno de los pocos casos que no sucedieron en EEUU, fue investigado por el asistente social y ufólogo Keith Basterfield, de Australia. Los acontecimientos implicaban a Susan, una joven de Adelaida que decía haber tenido su primer contacto con extraterrestres en 1971, cuando sólo tenía diez años. Siguieron otros encuentros en los que ella creía que se le efectuaban exámenes médicos periódicos para seguir su desarrollo.
En las abducciones de Susan intervenían dos tipos de entidades: unos seres pequeños con grandes cabezas, análogos a los “grises”, que aparecían para efectuar todas las tareas secundarias, y otros altos y de aspecto humano, que parecían estar al mando.
En 1991, un dentista hizo una radiografía de la boca de Susan en la que aparecía la sombra de un objeto no identificable. Semanas después se efectuó una exploración más detallada. Esta vez no se encontró rastro del misterioso objeto. Susan dijo a Basterfield que había sido sometida a otra abducción en el intervalo de las dos radiografías, y que sospechaba que los extraterrestres habían retirado el implante para evitar su descubrimiento. Desgraciadamente, las radiografías se han perdido.
Derrel Sims y el doctor Roger Leir, los pioneros
El doctor Leir y D. Sims son los investigadores más conocidos a nivel mundial sobre el fenómeno de los implantes alienígenas.
Roger Leir es un prestigioso médico especializado en la cirugía del pie. Se confiesa entusiasta del tema OVNI desde temprana edad, cuando su padre le mostró un periódico en el que se narraba la historia de Roswell.
Cuando conoció a Leir, este le preguntó si estaba interesado en extraer alguno de los implantes de los que tenía constancia por pruebas de rayos X. El resto se puede decir que es historia…hasta el día de hoy el doctor Leir ha recuperado más de 20 implantes de supuestos abducidos.
Photo of Roger Leir
Dr. Roger Leir
Por su parte, Derrel Sims es ex agente de la CIA y director de la Fundación para la Investigación Interactiva y Tecnología Espacial, con sede en Houston. Sims asegura que fue abducido desde los dos hasta los diecisiete años.
Ha sido uno de los primeros investigadores en localizar e identificar los implantes extraterrestres. Actualmente posee la colección privada más grande (y quizás la única en el mundo) de implantes extraterrestres, todos ellos extraídos en operaciones quirúrgicas.
Photo of Derrel Sims
Derrel Sims
Los casos de Janet y Pat Parrinello 
Desde su niñez, Pat Parrinello ha experimentado extraños fenómenos. A la edad de seis años se despertó en su casa de Norteamérica paralizado y en presencia de una luz brillante. De esta manera se inició una serie de experiencias a lo largo de los años, en las que dice que estaba siendo constantemente investigado por seres de grandes cabezas, conocidos en el mundo de la ufología como “grises”.
A diferencia de muchos abducidos por extraterrestres, que recurren a la regresión hipnótica para recuperar sus recuerdos, Parrinello es del todo conciente de sus experiencias. No sólo recuerda haber sido abducido, sino también que era introducido en una extraña habitación donde las entidades alienígenas lo sometían a exámenes médicos.
Después de estas experiencias, Parrinello tuvo la sensación de que le habían implantado un dispositivo en alguna parte de su cuerpo. Y no era el único, porque hay un número creciente de abducidos que cuentan relatos similares.
En los últimos tiempos, la búsqueda e identificación de estos implantes, así como probar su origen extraterrestre, ha sido la gran pasión de muchos investigadores. La mayoría de estas esperanzas fueron vanas, pero este no fue el caso de Parrinello.
Parrinello y radiografía donde se aprecia su implante
En 1995, junto con una mujer también americana, Janet, que tenía objetos incrustados en su pie izquierdo, Parrinello fue uno de los primeros en someterse a una operación quirúrgica para extraerle el artefacto. Los trámites para las intervenciones fueron llevados a cabo por el Dr. Roger Leir en su clínica de Ventura, California.
Las operaciones debían efectuarse bajo una estricta seguridad. El Dr. Leir temía por su licencia al verse envuelto en estas operaciones tan poco convencionales. Según decía, “los médicos que siguen adelante con estos temas pueden quedar fuera de la profesión.” A pesar de estos temores, el Dr. Leir documentó las operaciones con cámara de vídeo.
Durante las intervenciones, Leir realizó una prueba: con los objetos aún alojados en los cuerpos de los pacientes, los presionó suavemente. Aunque en aquel momento Parrinello y Janet estaban bajo una fuerte anestesia local, experimentaron un fuerte espasmo muscular como respuesta; Janet casi se cayó de la mesa. La anestesia debería haber amortiguado cualquier actividad de este tipo.
Después de extraer el objeto, una tarea que fue bastante laboriosa debido a que el dispositivo magnetizado se adhería a los instrumentos quirúrgicos, su magnetismo desapareció.
Al final de la operación se había extraído de Parrinello un objeto de 4×2 mm, de un color oscuro y cubierto por una membrana de hemoglobina y queratina. Este recubrimiento, similar al que cubre todos los cuerpos extraños que se introducen en el cuerpo, tenía un ADN que coincidía con el de Parrinello. Sin embargo, el Dr. Leir estaba seguro de que no se trataba de un quiste y dijo que nunca había visto nada semejante.
Instantánea del  momento en el que el Dr. Leir extrae el dispositivo
De Janet se extrajeron dos objetos de aspecto similar, uno de los cuales tenía forma triangular, con 1,5 mm por lado. Derrel Sims los envió los envió a la Universidad de Houston para someterlos a una investigación más detallada.
Pat Parrinello dice que, después de haber tomado la decisión de que se le extrajese el implante, durante semanas sufrió lo que él interpretaba como una intervención extraterrestre para disuadirle de que siguiese adelante con la operación quirúrgica. Pero claro, cabe preguntarse, ¿por qué estos seres no volvieron a abducirlo para eliminar la prueba?
La historia de Cote
Cote lleva investigando el fenómeno OVNI desde hace más de 30 años, incluso lideró un grupo de investigación llamado Lansdowne Five, ahora disuelto.
La noche del 18 de octubre de 1993, se despertó en su cama paralizado. Con los ojos abiertos pero sin poder moverse, sintió cómo flotaba y salía de su habitación. Dice que recuerda ver los árboles mientras se elevaba y era introducido en una luz muy brillante. Entonces se vio dentro de una nave espacial, rodeado de seres de metro de altura, cabezas triangulares con ojos tipo insecto y extremidades muy delgadas. “Parecían muy frágiles, podían verse perfectamente sus venas y sus arterias” dice Cote.   
Cote escuchaba hablar a las criaturas dentro de su cabeza, telepáticamente, ya que no movían sus bocas. Uno de sus secuestradores era semejante a una persona procedente de la Tierra, de piel oscura, y parecía estar supervisando las pruebas. A continuación sedaron a Cote, obtuvieron muestras de hueso, piel, esperma y finalmente le colocaron dos implantes en el brazo.
Según Cote, los extraterrestres le comunicaron que debía formar un pequeño grupo para escribir sobre las cosas terribles que ocurrían en la Tierra. También le aseguraron que no debía preocuparse, que con el tiempo todo se esclarecería.
Aquí termina la experiencia en la nave, encontrándose en su cama de nuevo dos horas después. A la mañana siguiente, pudo comprobar que tenía dos pequeñas punzadas en el brazo izquierdo. Un día después, empezó a sentirse mal, confuso, afectándole mucho los sonidos de tonos altos.
Cuando se sintió recuperado, Cote junto con otras personas comenzaron a registrar todas las cosas que van mal en el mundo, llegando a darle forma a un libro de más 2.500 páginas.
Cote afirma que los extraterrestres se comunican con él a través de los implantes, y en uno de los últimos mensajes le solicitaban que disolviera el grupo porque “el fin de los tiempos está cerca”. También dice que llegado el momento, ellos vendrán y se llevarán a millones de personas que están marcadas con estos implantes, para “tutorizarlas” y devolverlas a la Tierra para que guíen a la humanidad.
“Esta es la parte que da más miedo. No sé si vendrán a por mí y no me traerán de vuelta a la Tierra. No sé si debo confiar en ellos.” Dice Cote.

Características observadas en los implantes

Antes de ser retirados, algunos implantes emiten señales de radiación electromagnética de FM en frecuencias escalares de 93MHz, 15MHz e incluso frecuencias utilizadas en las comunicaciones espaciales por satélite. El revestimiento superficial que poseen es sensible a los fonones, al parecer con el fin de retransmitir ondas de sonido. Si se rompe, vuelve a ensamblarse. También se han encontrado nanotubos de carbono electrónicos en estos dispositivos, estructuras que no se pueden encontrar en la naturaleza. Estos nanotubos son de pared única. Steve Colbern, científico especializado en materiales químicos y nanotecnología, los consideró como fabricados por una tecnología muy avanzada, todavía no alcanzada en la Tierra.
¿De qué están compuestos?
Se ha encontrado con frecuencia hierro meteórico, cobalto y cantidades significativas de iridio. Algunos también contienen estructuras cristalinas ortorómbicas de cloruro de sodio. Y también boro, que no se encuentra de forma natural en el cuerpo humano. Las relaciones isotópicas que muestran no se encuentran en la Tierra, de hecho se encontró una estructura similar en un meteorito formado por níquel y hierro (los llamados “hexahedrites”). Se cree que podrían haberse formado cerca del núcleo de la galaxia o en supernovas.
Cubierta exterior orgánica
Cuando se encuentran en el tejido humano, los implantes están rodeados de un inusual y fuerte revestimiento compuesto por proteínas y queratina (el mismo tejido que forma el pelo y las uñas).  Esta especie de cáscara parece que previene el rechazo del cuerpo, ya que no produce respuesta inmune alguna. Es tan fuerte que los cirujanos no pueden cortarla con un escalpelo de acero endurecido (que puede cortar el hueso fácilmente). No puede ni siquiera ser rayada con diamante, sólo puede cortarse con láser. Hasta ahora no hay nada en el mundo fabricado por el hombre que pueda compararse con la fuerza de este material.
 Alineación atómica
Se cree que la cobertura es tan fuerte porque los átomos se encuentran atómicamente alineados. Todas las partículas atómicas se encuentran en la misma dirección, dándole una resistencia que todavía no se ha podido reproducir en laboratorio. La única criatura de la Tierra que puede alinear algo de esta forma es la araña; por eso los hilos que fabrica este extraordinario animal se pueden estirar muchísimo antes de romperse.
Se dice que los trajes de extraterrestres que se han podido recuperar de OVNI´s estrellados también estaban organizados de esta forma atómicamente.
Una vez el implante ha sido extraído del cuerpo de la persona, sí es posible cortar la cubierta, posiblemente debido a que ya no recibe o se puede cargar con la energía eléctrica del abducido.
Un campo electromagnético
Antes de ser retirados del cuerpo, los implantes emiten un campo electromagnético muy fuerte, que puede ser detectado perfectamente con un medidor de Gauss (en ocasiones llegan a dar picos de más de 10 miligauss). Sin embargo, cuando se ha eliminado el implante el detector ya no registra nada. Al igual que en el caso anterior, se cree que la energía propia de la persona alimenta el dispositivo y le permite generar el campo de fuerza.
Haces de nervios
Cuando se encuentra en el cuerpo, se pueden observar grandes grupos de nervios alrededor del implante, incluso creciendo dentro de él. Estos nervios se caracterizan por ser los que están involucrados en procesos que requieren una especial sensibilidad, como cuando cogemos un vaso y lo sujetamos con la fuerza suficiente para que no se rompa ni se nos caiga de las manos. Estos implantes se encuentran a menudo en lugares donde este tipo de nervios no crecen normalmente, como en el dorso de la mano o en la mandíbula. Sin embargo, un implante localizado en la mandíbula presentará este tipo de tejido nervioso.
Sin antecedentes quirúrgicos
Todos los pacientes que fueron aceptados para el estudio de los implantes no habían sido sometidos a ninguna cirugía previa.  Tampoco habían sufrido ningún accidente ni ningún otro acontecimiento que pudiera explicar la presencia del chip en ese lugar.
Ausencia de respuesta inflamatoria
En todos los casos que se estudiaron no se encontró resquicio de respuesta inflamatoria, ni crónica ni local. Tampoco había señales de heridas ni cicatrices. Ningún punto de entrada. En el caso, poco frecuente, de que se presente una señal de entrada, al día siguiente o como mucho a los dos días ha desaparecido completamente. Los investigadores han quedado sorprendidos por este descubrimiento, pues si actualmente se pudieran insertar dispositivos metálicos en el cuerpo humano sin ningún tipo de respuesta inflamatoria, se podrían realizar trasplantes de órganos y otras operaciones sin preocupación por el rechazo posterior.
Análisis microscópico
Un análisis con microscopio electrónico a 100.000 aumentos  reveló que los implantes están compuestos por once elementos diferentes.
Análisis en laboratorio
Los implantes han sido examinados por varios de los laboratorios más punteros del mundo, como el de Los Álamos, en Nuevo México, en el que se llegó a la conclusión de que su naturaleza es meteórica, ya que los isótopos metálicos que contienen no se encuentran en la Tierra.
El laboratorio de metalurgia de la Universidad de San Diego, California, concluyó que los isótopos metálicos eran “extraterrestres”.
Fluorescencia
Los investigadores Derrel Sims y R. Leir, descubrieron que el cuerpo del 15% aproximadamente de las personas que han sido abducidas o tocadas físicamente por presuntos extraterrestres, emite una fluorescencia que dura entre dos y cuarenta y ocho horas después del suceso. Se han dado casos en que esta fluorescencia corporal ha durado un mes.
Esta fluorescencia es subdérmica, es decir, no es emitida por la capa más superficial de la piel, sino que se encuentra “dentro” de ella.  No desaparece lavando ni frotando la piel. Se puede observar con facilidad acercando una luz negra a la piel, apareciendo brillante como si se hubiera pintado a la persona con una pintura de neón amarilla. Se ha especulado con que pudiera tratarse de algún tipo de antiséptico usado por los extraterrestres.
Aunque la fluorescencia no es un fenómeno tan anómalo en la naturaleza. Todas las sustancias orgánicas emiten una débil luz fluorescente que no podemos captar a simple vista. En el laboratorio Nacional de Sandia en Nuevo México se está investigando cómo detectar estas sustancias en la escena de un crimen.

¿Podrían ser los implantes dispositivos de control mental?

¿Y qué pasaría si los implantes fueran de origen terrestre? Martin Cannon así lo cree y tiene la teoría de que la abducción es una invención, pero no sólo de los testigos. La otra parte culpable sería alguna rama oculta del gobierno de EEUU, posiblemente la CIA.
En The Controllers, Cannon sugiere que miembros inocentes son raptados por estos grupos y se les implantan dispositivos de control mental. Es posible que hagan tareas para el gobierno sin saberlo. Después, los “abducidos” son programados con una sugestión poshipnótica que se adapta a la clásica experiencia de abducción extraterrestre, asegurándose así de que, si la memoria de los secuestrados vuelve a la consciencia, aparecerá el recuerdo “pantalla” de los extraterrestres. Así, si la víctima dice que ha sido abducida, puede desacreditarse fácilmente.
Implante de forma irregular
Alrededor del 2% de la población estadounidense muestra signos de haber sido abducida. No en vano, en 2003 la BBC informaba de que 4 millones de americanos afirmaban haber sido abducidos. Incluso existe un libro sobre cómo defenderse de una abducción alienígena. Si todo esto fuera cierto, ¿cuánta gente podría estar siendo estudiada o monitorizada desde fuera o dentro de la Tierra?

elenross   /  Gran Misterio

jueves, 31 de octubre de 2013

Implantes cerebrales podrían conectarnos a Internet en 2020

¿Seremos capaces de navegar por Internet, llamar o enviar mensajes de texto usando solamente el cerebro en 2020? Numerosas investigaciones se están llevando a cabo al respecto y muchos expertos creen que esto podría ser una realidad muy pronto.

Actualmente unas 100.000 personas en el mundo tienen implantes cerebrales. La mayoría por razones médicas, explica un artículo publicado en el portal Infowars.
Sin embargo, además del campo de la medicina, los ‘chips’ podrían alcanzar el mundo cibernético. Desde hace unos años, la empresa Intel Corporation está trabajando en el desarrollo de implantes cerebrales que permitan navegar por Internet y que podrían ser una realidad en unos seis años. Los ‘chips’ podrán operar dispositivos como teléfonos inteligentes o reproductores de música.
El ‘Gran Hermano’ no implantará los ‘chips’ en el cerebro humano en contra de su voluntad, señala el artículo. De hecho, los investigadores esperan que los consumidores deseen la libertad que obtendrán mediante el implante.
Google, por su parte, también tiene planes de ‘meterse’ en el cerebro de la población.
“Con el tiempo [la gente] tendrá un implante y cuando piense en algo y no sepa mucho sobre el tema, automáticamente recibirá información”, dijo el consejero delegado de Google, Larry Page, según un libro publicado por el periodista Steven Levy.
Hay quienes sostienen que esto nunca sucederá porque el procedimiento resultará muy complicado y costoso, pero de hecho actualmente se cree que sería una intervención rápida y relativamente sencilla, según el diario ‘The New York Times’.
Puede que en el futuro contar con un implante cerebral sea tan común como lo es el uso de los teléfonos inteligentes en la actualidad, concluye la publicación.

viernes, 8 de junio de 2012

Implantes Cerebrales secretos

La Historia de Robert Naeslund

Hace mucho tiempo que los seres humanos hacemos todo tipo de experimentos con otros seres vivos y a la mayoría nos parece tan normal, así que no es tan difícil entender que haya alguien más interesado en experimentar con nosotros mismos, lean la siguiente información y saquen sus propias conclusiones. Hay muchas personas que seguramente hayan sido víctimas de hechos similares.


La historia de Robert Naeslund puede sonar a ciencia-ficción pero este es uno de los casos de los cuales la realidad supera a la ficción. El tema tratado es el de control de la mente, un proyecto que comen en la década de 1920 cuando los cirujanos del Hospital de Karolinska, de Suecia, implantaron electrodos en los cerebros de pacientes anestesiados sin tan siquiera saberlo.



Este es el comienzo del relato de Robert.

En los años posteriores de la implantación del electrodo, Robert no era consciente de nada, lo único que saa que algo no iba bien De todo lo que era consciente era de una débil señal de radio de origen no identificable dentro de mi cabeza. Fue sólo después de unos años que me hice consciente de que algo haa sido puesto dentro de mi cabeza durante la operación.
“Es difícil afirmar con certeza que este era un resultado de lo que me estaba sucediendo a mí, pero fue, en todo caso, después de la implantación del transmisor que vinculó mi cerebro a un ordenador para que los científicos pudieran usarme para sus propios malvados diseños, que mis concepciones y sentimientos fueron radicalmente alterados. “
Desde entonces, el hemisferio cerebral izquierdo de Robert, fue alterado: después de un tiempo, perdió habilidades básicas como la secuencialidad, convirtiendo el alfabeto, por ejemplo, en un enjambre de letras irremediablemente desordenadas.

Durante muchos años, Robert trató de conseguir ayuda de los médicos suecos e incluso de la Junta Nacional de Salud y Bienestar (Socialstyrelsen), pero éstos le declararon enfermo mental y encerrándolo en un hospital psiquiátrico.

En 1983 entró en contacto con el profesor PA Lindstrom de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos quién examinó sus radiograas. Muchos médicos suecos haan dado opiniones escritas acerca de estos, y haan declarado de que eran completamente normales dando diferentes escusas.
El Profesor Lindstrom escribió en una de sus muchas declaraciones:
“Solo puedo confirmar que algunos objetos extraños, muy probablemente transmisores cerebrales han sido implantados en la base frontal del cerebro y en el cráneo. En mi opinión, no hay excusa para tales implantes, si el paciente no ha sido plenamente informado acerca de los procedimientos, los efectos, los riesgos, el método de anestesia… y luego dar un claro consentimiento por escrito.”
Por esa razón, en 1987 en el hospital de San Carolus en Yukarta, Indonesia, dónde estaba a la espera de una operación para, de una vez por todas, eliminar los transmisores de su cerebro.
Cuando iba a ser llevado al quirófano, esperando fuera estaba el cirujano de neurocirugía llamado Dr.Hendayo, él le informó que era incapaz de seguir adelante con la operación. Que haa que posponerla y no podía revelar las razones.

Robert, trató de persuadirlo y, después de una breve discusión lo llevó al quirófano, pero, se vió sorprendido: dentro haan dos individuos vestidos de calle esperándole. Intentó escapar pero le inyectaron algo y perdió el conocimiento.

Después de un rato se despertó en medio de una operación y sentió un dolor agudo en su cabeza. Estaba amarrado y un medico sostenía su cabeza, mientras uno de los individuos de los que estaban vestidos de calle sostenía un objeto de hierro como el que se usa para marcar animales, apretó el objeto caliente hacia abajo, en su cabeza abierta.
“Me sena como si mi cabeza fuera a explotar, y yo gritaba en agonía antes de perder la conciencia. Dieciocho horas después me desperté. Tan pronto como pude, me fui directamente al departamento de rayos X para informar de lo sucedido”
De las radiograas que le tomaron, el radiólogo dijo que en la quemadura haa sido colocado una especie de objeto extraño. Después fue a hablar con el director del hospital para contarle lo que haa pasado y éste le contestó que el Dr. Handayo haa desaparecido. Mas tarde se pudo poner en contacto con el doctor y éste le dijo que lo que haa pasado no era obra suya. Le explicó que debía haber entendido cuando trató de echarse atrás, y que él no podía negarse ya que los que le haan presionado fueron la policía de su gobierno.

Dr. Hendayo se dio cuenta de que no podía operarle porque la policía de Suecia se lo haan prohibido y éstos aprovecharon para implantarle otro transmisor en forma de hongo que se encuentra pegado al lóbulo frontal derecho, paralizándolo.

El transmisor ahora afecta a la parte izquierda de su cuerpo. Es particularmente notable en la cara donde la ceja izquierda se inclina, como un signo de deterioro cerebral.

La radiación producida por este implante tiene un efecto diferente que el producido por otros transmisores, ya que opera con alta frecuencia de ondas de radio que se encuentran justo antes de la parte de microondas del espectro de frecuencias. Desde el principio pudo sentir cómo subía la temperatura de su cerebro, cuyas consecuencias cambiaron su vida notablemente e influyeron en sus habilidades, energía y estado de alerta.

Esta radiación es muy peligrosa ya que se sabe que induce al cáncer y a la leucemia. Como un síntoma completamente normal de un hemisferio derecho paralizado, ha perdido todas las emociones, incluyendo las sensaciones sexuales.

Certificados médicos confirman que continuas infecciones intratables causadas por los dolorosos efectos de deshidratación por las ondas de radio producidas por el objeto implantado, así como la visión enormemente deteriorada y el astigmatismo.

Un Esclavo Moderno

Al igual que todos los dispositivos de radio, este electrodo transmite datos de la persona, sus funciones mentales, sus procesos biológicos y neurológicos, los cuales pueden ser combinados para producir más información acerca de la vida de una persona incluso saber más que ella misma.

Los implantes se pueden utilizar para “lavado de cerebro”, para manipular procesos internos, modificar o destruir las emociones y pensamientos y, controlar el comportamiento al detalle.
“Después de haber sido utilizado como un sujeto experimental, para varios proyectos estatales durante los útimos treinta años, lo que ha significado vivir mi vida sin las libertades normales y la seguridad personal necesaria para planificar y elegir mi propio destino.”
Se puede decir que he tenido que vivir como un esclavo moderno. Nunca he sido capaz de escapar de la experimentación contínua en mi cerebro y he tenido que soportar la observación completa por parte de la investigación médico/policial y su intrusión en mi vida como un fantasma invisible que ve todo lo que hago. La radación de ultra frecuencia está destruyendo mi salud y estoy viviendo con la amenaza constante de una lesión letal.”
“He sido privado de mis derechos humanos y de mi integridad, y he sido despojado, estudiado, explotado, violado y amenazado con mi vida. Necesito encontrar un médico que sea capaz de operarme para eliminar los transmisores de mi cerebro.”
Desde stop-nwo.com, le deseamos lo mejor y le enviamos un fuerte abrazo a Robert Naeslund, dando a conocer su historia ya que lo que le han hecho viola claramente el sagrado juramento médico. Como hemos deducido de su blog, http://robnaeslund.blogspot.com.es/2011/06/forord-d-en-har-texten-tillhor-en-av-de.html, los transmisores han podido ser extraídos, aquí pueden encontrar más información sobre su caso y su lucha personal.

Fuente: stop-nwo
http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2012/06/08/implantes-cerebrales-secretos-la-historia-de-robert-naeslund/