Mostrando entradas con la etiqueta chaman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chaman. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de mayo de 2013

Medico secular experimenta métodos alternativos de sanacion

Experiencia personal en su  propia carne.

Hace nueve años, a este médico, hijo de médico, especializado en una técnica de diagnóstico neuromuscular (la electromiografía), se le ocurrió preguntarse por qué algunos pacientes desahuciados por la medicina convencional se curan con medicinas alternativas, y decidió investigarlo.

Viajó por medio mundo al encuentro de chamanes, médiums y sanadores de todo tipo, trabajó con ellos e incluso se trató con ellos, y fue volcando sus experiencias en un blog con el seudónimo Paco Lacueva que en menos de un año tenía 100.000 visitas y en la actualidad, más de 500.000. De ahí nació Entre dos aguas (Luciérnaga). “Es posible combinar esas medicinas sin que se excluyan”. “Sanadores y médicos deberíamos colaborar”



Entrevista :

El hijo de la portera tenía cáncer de mediastino. El pronóstico eran seis meses de vida.

Sí que empezamos bien.
Al cabo de un año estaba estupendo (vivió siete años más). Me dijo que lo había curado un chamán. Le pedí su historial, se trataba de una curación sin explicación médica. Me chocó tanto, que me puse a investigar como un loco.

Eso le honra.
Llevo toda la vida inmerso en el mundo de la medicina, acumulo más de cuarenta años de experiencia, y en ese mundo de las sanaciones he visto cosas inimaginables, pacientes que mejoraban o se curaban con métodos tan raros que no sabía ni que existían.

Se ha relacionado con médiums, sanadores, chamanes
Sí, y geobiólogos, radioestésicos, brujos y personajes inclasificables.

Entramos en terrenos resbaladizos.
Hay que investigar, no menospreciar a nadie porque consideremos que no está tan bien preparado como un médico con sus títulos y másters. No digo que nos pasemos al otro lado, sino que tratemos de sacar provecho de ambas medicinas.

Cuénteme sus experiencias.
Las he vivido y he recopilado durante nueve años. Chamanes y sanadores me han permitido estar a su lado mientras trabajaban. Yo mismo he sido conejillo de Indias en varias ocasiones: me tumbé en la mesa de operaciones del sanador filipino Álex (70) y grabé cómo me operaba con las manos de una hernia discal.

Tiene usted valor.
Introdujo las manos en mi cuerpo y sacó un coágulo rojizo. Lo increíble es que un tiempo después me operaron en España de otra vértebra (también lo filmé), y lo que me extrajo el traumatólogo era exactamente igual a lo que me había sacado el chamán. Todo está colgado en internet.

Son cosas difíciles de explicar.
Como médico, para mí lo más incomprensible son las sanaciones a distancia: éramos unas quince personas meditando y enviando energía a otra en coma por un ictus cerebral y que estaba a 10.000 km. Salió del coma durante la sanación. Lo viví también, en varias ocasiones, estando junto al paciente.

¿En qué otros campos ha investigado?
En las vibraciones y sus frecuencias, en la sanación con piedras, que funciona muy bien con enfermedades psicosomáticas porque rescinde los bloqueos emocionales.

¿Cómo se lo explica?
Somos energía que se transmite por química. Cuando una emoción transita de forma anómala en un paciente puede originar un bloqueo que si se enquista puede ser el origen de una enfermedad, una inflamación, un quiste o incluso una tumoración.

Me sorprende usted, doctor.
Tener en cuenta los chacras, los meridianos, los puntos energéticos del cuerpo, el influjo de los campos energéticos y los electromagnéticos; tener en cuenta todas esas cosas que la medicina convencional no considera puede abrir un camino para entender los mecanismos que nos enferman. Nuestra medicina sólo considera el final: el tumor, pero no el recorrido.

Antes de investigarlos, ¿ya creía en estos temas?
En absoluto, pero tengo documentados más de treinta casos de sanaciones de cánceres a desahuciados por la medicina.

¿Cuál fue su experiencia con médiums?
La más espectacular la viví en mi consulta cuando una paciente nada más verme se puso a llorar: “Acabo de ver que tendrá usted un accidente muy grave; y poco después su hijo, pero no será grave”. Al cabo de una semana un accidente de moto me dejó en coma, y quince días después lo tuvo mi hijo.

¿Autosugestión?
Los médiums (y he encontrado de todo tipo: gente increíble, charlatanes y mangantes) tienen capacidad para acceder a los archivos akásicos, donde se supone que está toda la información de la humanidad.

¿…?
Después de experiencias como esa no vuelves a ser el mismo. Hoy creo que el sentido de la existencia es experimentar, e incluso considero la posibilidad de la reencarnación para ir acumulando esa experiencia. Hay miles de casos documentados por médicos de pacientes que han muerto y han revivido, y han contado lo que ocurre en ese trance.

¿Qué le dicen sus colegas?
En las clínicas donde colaboro he dado conferencias ante sus gerentes y mis colegas, y he invitado a personajes como el geobiólogo Jean-Jacques para que les hiciera demostraciones.

¿Y?
A veces no sabemos qué tienen los pacientes. Jean-Jacques, con su antena de Lecher, nos decía dónde mirar. Hacíamos el análisis, la resonancia o la ecografía en ese punto y encontrábamos una patología escondida.

¿Cuáles son sus conclusiones?
Espero que a medida que pase el tiempo muchas de las cosas que he podido investigar no se vean tan anómalas, y sanadores y médicos podamos llegar a colaborar, hacer una simbiosis entre las distintas medicinas.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20130126/54362385584/la-contra-francisco-barnosell.html#ixzz2SPFL3Uiv

martes, 9 de octubre de 2012

viernes, 6 de julio de 2012

I, Pet Goat II

Genial animación sobre la conspiración y el despertar cósmico del ser humano (brujería en 3D)



La animación nos sitúa en un teatro masónico –con ecos de aquel espacio interdimensional del final de Twin Peaks o la mente del Dr. Parnassus– sólo que estamos en un salón de clases en Florida, el 11 de septiembre del 2001, en el que George W. Bush está enseñando a leer a un grupo de alumnos afroamericanos, usando el libro The Pet Goat. 

Esto en realidad sucedió y de manera sincromísticamente extraña los niños repetían, como un mantra pedagógico las palabras : “kite”, “hit”, “plane”, “steel”, “must”. Las cuales pueden ser ordenadas para decir “kite-plane must hit steel” (avión-cometa debe golpear acero). Por supuesto Bush es también la cabra mascota, nosotros también somos la cabra mascota, I, Pet Goat, (cabra asociada con el diablo pero también con Pan, el dios-animal que libera el instinto en el éxtasis del cuerpo); en un giro del tirititero entramos a una interpretación psicomágica/conspiranoica de lo que hay detrás de los acontecimientos políticos que dieron forma a los últimos años. Según el estudio canadiense responsable de esta animación: “una historia sobre el fuego en el corazón del sufrimiento”// la manaza de Eris es el loto.

Las torres se derriban en un ceniciento archipiélago, el ritual de magia negra inicia, vislumbramos los tronos del poder secreto, el centro mediático extraterrestre, la programación mental, la hechicería global y arribamos al Ser planetario, simbolizado en el Cristo Zombi-/Cristo Cósmico. Es un festival de magia en el que danzan fuerzas opositoras, arquetipos, personajes de un drama épico de muerte y renaciemiento, un viaje iniciático, cruzando el río de Anubis, la historia mística de la humanidad, las cuevas como el cuerpo de la Tierra y las cámaras de los antiguos misterios, la falocarcia que aprisiona el despertar del erotismo salvaje de la diosa madre y que eleva al hombre a su vuelo astral, conectando los codones de su ADN en cohete-colibrí de la espiral sagrada, el fuego del cosmos, el nagual, el fuego en el agua, el tercer ojo que se abre en la mente de I, Christ, la vieja civilización se derrumba y avanzamos hacia el Sol Nuevo que emite rayos de conciencia.

Desde Montreal, Heliofant, “aquel que muestra o trae consigo al Sol”, ha creado una brillante animación, tanto técnicamente como en un plano simbólico, el lenguaje de los sueños, el lenguaje del poder y de la magia. Usando el flujo de la música de Tinoki Project, “Stream”, para incrustar imágenes multidimensionales que nos hablan en diferentes planos de significado. Conciencia política que se convierte en chamanismo, en sanación colectiva de una profusa herida secreta. Un microproyecto de evolución, de escape de la Matrix a través del ritual de la imagen.


miércoles, 2 de mayo de 2012

El despertar de las curanderas


La conciencia de la humanidad esta lista para realizar los cambios que exigen los nuevos tiempos, cambios que generaran una transformación revolucionaria de la manera en que pensamos y actuamos, de forma que todos nos beneficiemos, ya que ineludiblemente poseemos un origen común, y por vía de consecuencia todos somos uno. Si una sola de las partes queda afectada, esa parte dañaría la totalidad, creando un caos del orden establecido. Tenemos necesariamente que avanzar unidos o perderemos el rumbo del camino a casa, bajo la guía del espíritu que esta dispuesto y disponible para servirnos a todos.

domingo, 29 de abril de 2012

VIDEO:TRANSMUTACIÓN HIPERESPACIAL

Pura poesía con claros conceptos de nuestra Transformación como Seres humanos en Seres Tetradimensionales en perfecta Armonia con la Madre Tierra. Define los sutiles cambios en nuestro cerebro y el Parto Planetario, que actualmente estamos viviendo: ¡QUE VIDEO MÁS INTERESANTE!ver como cada uno de nosotros, debe seguir la Senda del CHAMAN, que tenemos dentro de nosotros¡, 10 minutos sin perdida ni desperdicio,

viernes, 30 de marzo de 2012

¿Están locos los chamanes?

Las alucinaciones son experiencias sensoriales conscientes que aparentemente no tienen una fuente material exterior. Pero, como explica Tanya Marie Luhrmann, una antropóloga cultural de la universidad de Stanford, las alucinaciones no son sólo fenómenos biológicos. Están, de hecho, fuertemente moldeadas por el aprendizaje y por los modos culturales que dirigen la atención de los sentidos, lo que abre un un camino de fecunda colaboración entre la biomedicina y las disciplinas humanistas.




















                                                                                                       Un chamán esquimal

Las alucinaciones, patológicas y no patológicas, parecen emerger a partir de sesgos perceptuales donde el “ruido cognitivo” es difícil de reparar. Pero estas experiencias, que pueden ocurrir de forma automática, son muy sensibles a las expectativas sociales y psicológicas: “Alguien que percibe un ruido ambiguo es más probable que lo interprete, alguien que necesita una respuesta es más probable que escuche una, y alguien que piensa que una respuesta puede ser escuchada, es más probable que la escuche”.

Algunas experiencias de percepción anómala que trascienden la cultura
Luhrmann distigue tres patrones diferentes de experiencias alucinatorias que trascienden la cultura: sobrecargas sensoriales (sensory overrides), alucinaciones psicóticas, y el llamado “patrón de Juana de Arco”.
Las sobrecargas sensoriales son eventos puntuales que tienen lugar cuando la mente exagera un estímulo existente, pero no poseen el fuerte impacto de las alucinaciones patológicas en la esquizofrenia. Este tipo de experiencias parecen estar asociadas a la “absorción” psicológica, es decir, la capacidad para dirigir la mente a un sólo objeto disminuyendo la atención por la corriente de estímulos corrientes.
Las alucinaciones asociadas a la psisosis, por el contrario, tienen a menudo un aspecto más terrible e incontrolable. Este patrón de escuchar voces, o de ser tomado por ideas fijas, es reconocido en todas partes como una enfermedad mental. La esquizofrenia no es un síndrome exclusivamente occidental como se pensaba románticamente (Jane Murphy, 1976) aunque, como explicaba Arthur Kleinman ya en 1989, su su curso varía mucho en las sociedades industriales o no industriales. Luhrmann puntualiza: “podría ser también cierto que, en un sentido profundo, la esquizofrenia sea una enfermedad de la modernidad. La combinación de voces perturbadoras, delirios, y disfunción cognitiva que asociamos a la esquizofrenia podrían haber surgido con la industrialización”.
El “patrón de Juana de Arco” se refiere aparentemente a aquellos casos raros en los que las alucinaciones son frecuentes, pero no tienen el poder perturbador de las alucinaciones psicóticas y no están asociadas con otros síntomas típicos. Podría ser el caso de figuras históricas conocidas como Santa Catalina, Santa Margarita, Moisés o Mahoma, Sócrates y la propia Juana de Arco. Según la historiadora Ann Taves, las grandes figuras de la religiones “axiales” habrían recibido sus supuestas “revelaciones” en estado de trance e intensa absorción. Sin embargo, un inconveniente con esta aproximación es que este tipo de diagnósticos son muy inciertos siglos después de haber ocurrido.

El papel decisivo de la expectación cultural
Las alucinaciones y otro tipo de anomalías de la percepción tienen una indudable base biológica, pero las condiciones en las que se esperan ciertas experiencias de este tipo son variables y específicas en cada cultura. La investigación reciente sugiere que esta expectación cultural realmente genera experiencias de sobrecarga sensorial no patológica. Un caso próximo (Kravel-Tovi y Bilu, 2008) es el del rabi ultraortodoxo Menachem Schneerson, muerto en 1994, y que provocó una sacudida mesiánica en sus seguidores, hasta el punto de experimentar episodios de aparición y “resurrección” del maestro que muestran asombrosos puntos en común con los episodios evangélicos.
Luhrmann enfatiza el papel del “entrenamiento espiritual” para estimular este tipo de experiencias. Las técnicas de meditación y atención, desde la meditación tibetana a las técnicas ignacianas, permiten dirigir la conciencia hacia la escucha de Dios, o de otros objetos espirituales, haciendo que de hecho sea mas probable que la voz de Dios sea escuchada dentro de la mente: “Aunque la literatura psicológica guarda silencio sobre si estas técnicas de entrentamiento generan sobrecargas sensoriales, la literatura etnográfica e histórica sugieren fuertemente que el cultivo de un sentido interior produce experiencias sensoriales que son interpretadas como signos de lo sobrenatural”.
Este entrenamiento puede dar lugar a resultados como los experimentados habitualmente por chamanes y otro tipo de figuras espirituales en las sociedades tradicionales. Para Luhrmann, la percepción de los chamanes como desequilibrados de hecho no se sostiene en la era de la psiquiatría biomédica:
En las décadas en las que el psicoanálisis dominaba la psiquiatría americana, cuando se entendía la esquizofrenia como una respuesta al rechazo materno, muchos antropólogos argumentaron que la vulnerabilidad que es experimentada como esquizofrenia en occidente podría transformarse en algo de valor en las sociedades no occidentales. Ahora que la psiquiatría ha entrado en la era biomédica y que la esquizofrenia se ha incluído entre las enfermeades psiquiátricas más debilitadoras, la mayoría debería mostrarse en desacuerdo con tales ideas. Los antropólogos han argumentado clara y eficazmente a favor de que la esquizofrenia es identificada como una enfermedad en todas las sociedades. Más aún, han señalado que las experiencias de los chamanes y de quienes cumplen con los criterios de la esquizofrenia, difieren de forma sistemática.
El sistema religioso en el que viven las personas moldea el tipo de experiencias anómalas que van a tener. Más concretamente, distintas culturas religiosas conceden distintos significados al rol de los sentidos. Los protestantes y los musulmanes, por ejemplo, enfatizan la escucha, mientras que los católicos y lo hinduístas privilegian la vista, y este tipo de diferencias culturales se reflejan en el tipo de experiencias alucinatorias que tienen las personas.

Las expectativas culturales son variables y de hecho la demanda de percepciones y experiencias anómalas puede descender dramáticamente, como muestra el caso de las sociedades modernas occidentales. En estas sociedaes, tras el desarrollo de lo que Charles Taylor llama un “yo protegido” (buffered self) el grado de desconfianza cultural ha aumentado significativamente frente a las experiencias sensoriales anómalas. En contraste con las sociedades chamánicas, los occidentales valoramos más que otras culturas una personalidad bien definida y bajo control, lo cual disminuye el valor de las experiencias relacionadas con trances o percepciones anómalas. Si bien estos supuestos cuturales no han dejado de ser cuestionados por movimientos contraculturales, por la llamada “New Age” o por la explosión reciente de un cristianismo más carismático y entusiasta.


Por Eduardo Zugasti 



Referencia: Luhrmann, T. M. (2011-10-21). Hallucinations and sensory overrides. Annual Review of Anthropology, 14(1), 174-85. DOI: 10.1146/annurev-anthro-081309-145819