Mostrando entradas con la etiqueta transformacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta transformacion. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de julio de 2012

EL ESPIRITU DEL BHODISSATVA

La primera vez que vi este vídeo recordé las experiencias de Castaneda con animales de poder, a través de los que Don Juan pretendía enseñarle a parar el mundo y ver otra realidad donde es posible comunicarse con coyotes, venados, polillas y lagartijas. El vídeo me conecta con la impecabilidad del guerrero en el camino del conocimiento para adquirir poder y penetrar por la raja entre los mundos. La arquera es impecable y tiene el poder para ello.


A esto se refería el psicólogo A.Maslow al hablar de las experiencias cumbre, cuando nos encontramos en un estado de plena atención, absorción y fascinación, y la percepción se halla libre de juicios. Momentos fuera del espacio y el tiempo en los que percibimos plenamente la esencia de la vida.

Se experimenta admiración, rendición, respeto, humildad, gozo, amor y compasión. De forma espontánea brota gratitud hacia la Vida, el destino o Dios, y emerge un amor integrador que todo lo abarca. Se experimenta el fluir y desaparecen las defensas y el control, muere el ego. En ese estado de conciencia se resuelven las paradojas de la vida. Entonces todo es posible, incluso el extraordinario encuentro entre la libélula y la arquera.

Desde la perspectiva budista, la arquera representa el espíritu del Bhodissatva: un ser despierto y con el corazón abierto, en armonía con la naturaleza, comprometido en salvar a todos los seres.

La libélula comparte con la mariposa el simbolismo del renacimiento y la inmortalidad. En Japón la libélula es símbolo de éxito, felicidad, fuerza y coraje. Representa también la incertidumbre e inestabilidad por su revoloteo y rápidos movimientos. Para los nativos norteamericanos simboliza la ilusión, el cambio, el espíritu libre y salvaje.

La imagen de la libélula exalta el poder creativo y la imaginación. Rodeada de un aura de fantasía, el aleteo de sus alas inspira pensamientos sobre hadas y un mundo mágico. El espíritu de la libélula nos susurra la necesidad de hacer conscientes nuestros sueños, necesidades y deseos. Nos conecta con la magia, la vulnerabilidad y la alegría del niño interior.

El espíritu de la libélula representa la sabiduría, la regeneración, la iluminación. Invita a reflexionar sobre los cambios que necesitamos realizar, los velos ilusorios que hemos de rasgar para facilitar nuestro proceso de transformación.

Via Revista Namaste 

domingo, 1 de julio de 2012

EL EXPERIMENTO DE LA INTENCION

Extracto de “ El experimento de la intención “ de Lynne Mc Taggart.

El pensamiento afecta a la realidad física. Una gran cantidad de inves­tigaciones sobre la naturaleza de la conciencia, realizadas durante más de treinta años en prestigiosas instituciones científicas de todo el mundo, muestra que los pensamientos son capaces de afectar a todo tipo de cosas, desde las máquinas más simples hasta los organismos vivos más complejos.Estos resultados sugieren que los pensamientos humanos y las intenciones son una «sustancia» física que tiene el asom­broso poder de cambiar nuestro mundo. Cada pensamiento que tene­mos es una energía tangible con poder para transformar las cosas. Un pensamiento no es sólo una cosa; un pensamiento es una cosa que ejer­ce influencia sobre otras.

El experimento de la intención




Cómo energizarse
Para «energizarte» y lograr un estado de máxima intensidad, pri­mero debes ralenuzar tus ondas cerebrales hasta un estado «alfa» de meditación poco profunda o de ensoñación —cuando el cerebro emite frecuencias (medidas por un EEG) de 8-13 hercios (ciclos por segundo).
Siéntate y adopta una posición cómoda. A muchos les gusta sen­tarse erguidos en una silla de respaldo duro, con las manos sobre las rodillas. También puedes hacerlo en el suelo con las piernas cruzadas. Comienza respirando lenta y rítmicamente, inspirando por la nariz y espirando por la boca, de modo que ambos ciclos tengan la misma duración. Relaja la barriga y luego contráela lentamente como si qui­sieras que tocara la espalda. Esto hará que respires con el diafragma.
Repite esto cada quince segundos, pero asegúrate de no estar esfor­zándote demasiado. Sigue durante tres minutos y mantente concentrado en el ejercicio. Aumenta la duración hasta cinco o diez minutos. Co­mienza a centrar tu atención únicamente en la respiración. Pracdca esto de manera repedda, ya que constituirá la base de tu práctica meditativa.
Para acceder a un estado alfa, el factor más importante, como sabe cualquier budista, es el de acallar la mente, aunque a menudo resulta prácticamente imposible no pensar en nada.
Después de que hayas accedido a este estado por medio de la con­centración en la respiración o en algún otro objeto, la mayoría de las escuelas de meditación recomienda utilizar algún tipo de «ancla» que te permita acallar el parloteo de la mente y estar más abierto a la in­formación intuitiva. Las anclas más habituales consisten en concen­trarse en:
— El cuerpo y sus funciones, o la respiración.
— Tus pensamientos, pero como si fuesen nubes flotando por el cielo, de modo que no sean «tú».
— Un mantra, como usan los practicantes de la meditación tras­cendental, generalmente una palabra, como om («El Campo» en el Budismo), ah (la verdad universal) o hum (la manifestación física de la verdad; el universo mismo); a inicios de la década de los setenta, muchos practicantes de la TM recibieron el mantra ah-om.
— Números; contar en silencio sea hacia atrás o hacia delante.
— Música -generalmente algo repetitivo, como Bach o un cánti­co—.
— Un único tono, como el producido por el didgeridoo de los aborígenes australianos.
— Un tambor o una matraca, cuyos sonidos repetitivos han sido usados por muchas culturas tradicionales para apaciguar la mente.
— La oración; el rosario por ejemplo, ya que los sonidos repetiti­vos ayudan a acallar la mente.
Practica hasta que puedas concentrarte cómodamente en tu «ancla» durante veinte minutos o más.

Máxima intensidad
Para energizarse es necesario desarrollar la capacidad de prestar atención con máxima intensidad en cada momento. Una de las mejo­res maneras de desarrollar esta capacidad consiste en practicar el anti­guo arte de la conciencia plena, propugnado ya desde el año 500 antes de Cristo por Shakyamuni Buda, fundador del Budismo. Es una dis­ciplina en la que mantienes una clara conciencia de lo que está suce­diendo en cada momento, tanto externa como internamente, en lugar de colorear tu interpretación con tus emociones o dejarte llevar por los pensamientos.
La conciencia plena es más que una simple concentración, y requiere que vigiles aquello en lo que te estás concentrando y manten­gas esta concentración en el presente. Con la práctica, serás capaz de silenciar el parloteo constante de tu mente y concentrarte en tu expe­riencia sensorial, por muy banal que sea—comer algo, abrazar a tu hijo, sentir dolor o simplemente sacar una hilacha de tu jersey—. Es como ser un padre benévolo con tu mente -eligiendo aquello en lo que ha de concentrarse y luego trayéndola de vuelta cuando pierde el rumbo.
Con el tiempo, la meditación de la conciencia plena agudizará tu percepción visual y evitará que te insensibilices ante las experiencias de la vida cotidiana. Una de las dificultades de incorporar la conciencia plena a las actividades del día a día es que ésta generalmente se enseña en retiros espirituales, donde los participantes se pueden dar el lujo de meditar durante muchas horas al día y practicar la conciencia plena realizando actividades como a «cámara lenta». Sin embargo, hay mane­ras de adaptar muchas prácticas tradicionales para que las puedas usar en tu meditación de la intención.
Una vez hayas accedido al estado «alfa», observa con precisión todo aquello que se manifieste en tu mente y en tu cuerpo. Presta aten­ción a lo que es en lugar de a lo que te dicen tus emociones, lo que tu gustaría que sucediera o únicamente aquello que es más agradable. No reprimas o deseches los pensamientos negativos si son auténticos. Una buena forma de anclar tu mente en el presente consiste en «volver a tu cuerpo», y sentir tu postura corporal.
Es vital que sepas distinguir la conciencia plena de la simple con­centración. La diferencia más importante es una falta de juicio o de punto de referencia acerca de la experiencia. Prestas atención a cada momento presente sin colorearlo con tus preferencias o aversiones, y sin siquiera identificar la experiencia como algo que te está sucedien­do a ti. En resumen, no hay ni «mejor» ni «peor».
— Toma conciencia de todos los olores, colores, texturas y sensa­ciones que estés experimentando. ¿A qué huele la habitación? ¿Qué sabor tienes en la boca? ¿Qué sensaciones te produce tu asiento?
— Presta atención a lo que esté sucediendo tanto interna como externamente. Cada vez que adviertas que estás juzgando lo que ves, dite a ti mismo «estoy pensando», y vuelve a la posición de observador.
— Cultiva el arte de escuchar simplemente todos los sonidos de tu habitación: el ruido de una tubería, el sonido de una bocina, el ladrido de un perro, un avión… Acéptalos todos—el ruido, el caos o el silencio— sin emitir ningún juicio.
— Percibe otras sensaciones: el «color» del día, la luz en la habita­ción, cualquier movimiento que se produzca frente a ti, la sen­sación del silencio…
— No intentes lograr nada. Elimina tus expectativas y tu lucha por alcanzar ciertos resultados.
— Acepta sin juzgar todo lo que suceda. Esto implica dejar de lado todas las opiniones e interpretaciones sobre lo que está ocu­rriendo. Detecta cada vez que te aferres a ciertas opiniones, ideas o pensamientos, y rechaces otros. Acepta tus propios pensa­mientos y experiencias, incluso los desagradables.
— Intenta no apresurarte nunca. Si tienes que hacerlo, que sea con plena conciencia. Siente conscientemente esa prisa.

Desarrollar la conciencia plena en tu vida cotidiana
La evidencia sugiere que si desarrollas la conciencia plena en tu vida cotidiana estarás moldeando tu cerebro para que sea más eficaz en el uso de la intención. El psicólogo Charles Tart, uno de los mayores expertos del mundo en los estados alterados de conciencia, tiene varias sugerencias al respecto:
— Haz pausas periódicas a lo largo del día para que dispongas de un tiempo en el que puedas tomar conciencia de lo que está sucediendo tanto interna como externamente.
— Cada vez que sientas que estás perdiendo la concentración en tus actividades del día a día, presta atención a tu respiración; te ayudará a centrarte.
— Presta atención a las actividades más banales, como lavarte los dientes o afeitarte.
— Comienza con un pequeño ejercicio, como por ejemplo dar una caminata, en el que te mantengas totalmente concentrado en aquello que estás haciendo.
— Usa etiquetas mentales para las actividades que estés realizando. Por ejemplo, «estoy poniéndome el abrigo», «estoy abriendo la puerta», «estoy atándome los zapatos»…
— Usa la conciencia plena en cada situación de la vida diaria. Cuando estés preparando la comida o incluso lavándote los dientes, presta atención a todos los olores, texturas, colores y sensaciones que experimentes.
— Aprende a mirar realmente a tu pareja y a tus hijos, a tus mas­cotas, amigos y colegas de trabajo. Obsérvalos detalladamente durante cada actividad —cada aspecto de su ser, pero sin juzgarlos-.
— Durante alguna actividad, como el desayuno, pide a tus hijos que presten atención a cada detalle. Concéntrate en el sabor de tu comida. Observa los colores y la textura. ¿Es crujiente el cereal?
¿Qué sensaciones te produce el zumo al bajar por tu garganta? Toma conciencia de los olores v sonidos a tu alrededor. Mientras estás observando todo esto, ¿qué sienten las distintas partes de tu cuerpo?
— Atiende a los miles de sonidos que te rodean cada día. Cuando alguien te esté hablando, escucha el sonido de su voz además de las palabras. No pienses en una respuesta hasta que haya dejado de hablar.
— Practica la conciencia plena en todas tus actividades: caminan­do por la calle, conduciendo al volver a casa, en el jardín…
— Si estás practicando estos ejercicios y resulta que te encuentras a alguien, no inicies una conversación. Simplemente saluda a la persona, y sigue en el momento presente.
— Usa la conciencia plena cuando estés extremadamente ocupado o bajo mucha presión. Obsérvate a ti mismo en una situación así. ¿Cómo afecta a tu equilibrio? ¿Puedes permanecer centrado en tu cuerpo cuando estás trabajando duro?
— Practica la conciencia plena mientras te halles en una fila. Expe­rimenta la sensación de estar a la espera, en lugar de centrarte en aquello que estás esperando. Toma conciencia de tus movi­mientos físicos y de tus pensamientos.
— No pienses en tus problemas ni intentes resolverlos. Ocúpate únicamente del problema que tengas entre manos.



La unión con el «otro»
Las investigaciones muestran que el tacto, la concentración en el corazón de la otra persona o los sentimientos compasivos hacia ella son una poderosa forma de conseguir que las ondas cerebrales de la gente entren en sincronía. Cuando dos personas se tocan y cada una se concen­tra con afecto en el corazón de la otra, los ritmos «coherentes» del corazón de una de ellas pueden entrar en sincronía con el cerebro de la otra.
Antes de que envíes tu intención, puede ser importante que esta­blezcas una conexión empática con el destinatario de tu intención.
Establece una conexión de antemano usando las técnicas siguientes:
No desperdicies el amor y el dolor que produce; cuando sientas la compasión brotando de tu interior, no la ignores, no intentes repri­mirla y regresar rápidamente a tu estado «normal», no tengas miedo a ese sentimiento ni te sientas avergonzado por tenerlo. No intentes dis­traerte con otra cosa. Sé vulnerable. Usa ese momentáneo brote de compasión; concéntrate en él, medita sobre él, desarróllalo y profun­diza en él. Al hacer esto, te darás cuenta de lo ciego que has estado ante el sufrimiento…
Durante tu intención, si vas a enviar curación a alguien, pri­mero trata de ponerte en su lugar. Imagina cómo debe de ser su vida y lo difícil que tiene que ser enfrentarse a una crisis así. Intenta sentir empatia por el sufrimiento de tu destinatario. Imagina cómo te sentirías si tuvieses que pasar por todos esos sufrimientos y de qué manera te gustaría ser curado. -Ahora, dirige tus pensamientos curativos hacia el destinatario de tu intención. Si la persona está presente, tómala de la mano.

Formulando tu intención
Cuando te halles en tu estado meditativo, formula claramente tu intención. Aunque mucha gente usa la expresión «siempre he tenido…» («siempre he tenido buena salud»), yo prefiero usar el tiempo presente y enviar la intención a su destinatario como un deseo queja se ha cum­plido. Por ejemplo, si estás tratando de curar un dolor de espalda, pue­des decir: «Mi zona lumbar está libre de dolor y me puedo mover con facilidad y fluidez». Recuerda que debes formular tu intención como una afirmación positiva; en lugar de indicar: «No tendré efectos secun­darios», di: «Estaré libre de efectos secundarios».
Sé específico
Las intenciones específicas son las que parecen funcionar mejor. Asegúrate de que tus intenciones sean específicas y directas —y cuanto más detalladas mejor—. Si estás intentando curar el dedo anular de la mano izquierda de tu hijo, especifica que se trata de ese dedo, y, si es posible, cuál es el problema que tiene.
Estipula la totalidad de tu intención. Incluye aquello que te gus­taría cambiar, en quién, cuándo y dónde. Usa la lista siguiente como recordatorio de que has cubierto todos los factores: quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. Puede resultarte údl hacer un dibujo de tu intención, o crear un collage con fotografías. Colócalo en un lugar donde puedas mirarlo a menudo.

El ensayo mental
Al igual que hacen los deportistas de élite, la mejor forma de enviar una intención consiste en visualizar el resultado que desees con la totalidad de tus cinco sentidos en tiempo real. La visualización usa imágenes o mensajes internos para conseguir un objetivo determinado. Se puede usar para cualquier objetivo deseado —para cambiar o mejo­rar tu situación en la vida, trabajo, relaciones, condición física o esta­do de salud, visión de las cosas o incluso un aspecto específico de ti mismo, incluida tu personalidad— También para enviar intenciones a otras personas. La visualización es como la autohipnosis.
Ten en mente con mucha antelación una imagen mental del resul­tado de tu intención. Mucha gente cree que para realizar una visuali­zación es necesario «ver» claramente la imagen exacta en la mente. Pero para enviar una intención no hace falta tener una imagen interna níti­da; de hecho, no es preciso tener ninguna imagen en absoluto. Basta con pensar en la intención, sin una imagen mental, y simplemente crear una impresión, un sentimiento o un pensamiento. Algunos de nosotros pensamos con imágenes, otros con palabras, otros con soni­dos, con tacto o con la relación espacial entre los objetos. Tu ensayo mental dependerá de los sentidos que tengas más desarrollados.
Para nuestro ejemplo del dolor de espalda, suponte libre de dolor y haciendo algún tipo de ejercicio o de movimiento que te guste. Imagínate a ti mismo caminando, ágil y libre de dolor. Recuerda, expe­rimenta la sensación de estar libre de dolor y lleno de energía. Imagina las sensaciones internas y externas de tu flexible espalda. Piensa que puedes correr con total libertad. Elige sensaciones que confirmen la curación de tu espalda. Si estás enviando tu intención para curar a otro, realiza los mismos pasos, pero imagínate a ti mismo en el inte­rior de la espalda de la otra persona. Envía tu intención a su espalda.

Practica la visualización
Puedes practicar la visualización accediendo primero a un estado meditativo e imaginando lo siguiente (mientras intentas recordar lo máxi­mo posible de lo que viste y oliste, así como los sentimientos asociados):
— Una comida reciente que te haya encantado (¿puedes recordar algunos de los olores y sabores que más te gustaron?).
— Tu habitación. Recórrela mentalmente, recordando ciertos deta­lles -el tacto de la colcha, las cortinas o la alfombra— No hace falta que veas toda la habitación; céntrate en un detalle o en una impresión.
— Un momento reciente de felicidad (con un ser querido o con un niño). Recuerda las sensaciones e imágenes más vividas.
— A ti mismo corriendo, nadando, montando en bicicleta o haciendo ejercicio en un gimnasio. Intenta experimentar cómo se siente tu cuerpo al realizar todos estos movimientos.
— Tu música favorita (intenta «escuchan» la música internamente).
Una experiencia reciente que te haya producido una intensa sensación física (como zambullirse en una piscina o en el mar, un baño de vapor, la
— sensación de la lluvia o de la nieve, o hacer el amor). Trata de revivir todas estas sensaciones físicas.
Para visualizar tu intención, primero formúlala cuidadosamente con antelación:
-Ahora, crea una imagen en tu mente del resultado deseado. Imagínala como si ya fuese una realidad, y a ti mismo en esa situación.
— Intenta imaginar tantos detalles sensoriales de la situación como puedas (la apariencia, el olor, las sensaciones…).
— Piensa en ella de forma posidva, opdmista y esperanzadora; usa palabras que confirmen que ya ha sucedido o está sucediendo (y no que vaya a suceder en el futuro). Por ejemplo, para alguien con un problema cardíaco: «Mi corazón está sano y bien».
— Para la curación, intenta imaginar que te estás llenando de energía curativa (tal vez en forma de luz blanca o como una manifestación de tu divinidad personal) y que esta energía cura la parte de tu cuerpo que está enferma, convirtiendo un órgano enfermo en un órgano sano. Si te fascina el conflicto entre el bien y el mal, imagina las células «buenas» luchando y derro­tando a las células «malas». También puedes visualizar cómo el tejido enfermo se convierte en tejido sano, o cómo las células enfermas son sustituidas por células sanas; o imagina todo tu cuerpo, y que esa parte enferma esté totalmente sana. Imagínate a ti mismo con una salud perfecta, realizando las actividades del día a día. Busca en un libro o en Internet una imagen de ese órgano en un estado perfectamente sano. Imagina que tu órga­no enfermo tiene exactamente el mismo aspecto.
— Si sientes dolor, piensa en las terminaciones nerviosas de todo tu cuerpo y «ve» cómo la energía curativa emitida con cada res­piración fluye por tus músculos y células sanguíneas, a través de las arterias hasta tus nervios, aliviando todos tus dolores.
— Envía a menudo tu visualización, tanto durante la meditación como a lo largo del día.

Las creencias
Las numerosas evidencias sobre el efecto placebo demuestran el extraordinario poder de las creencias. La creencia en el poder de la in­tención también es vital. Mantén fijo en tu mente el resultado deseado
y no te permitas pensar en el fracaso. Desecha todos los pensamientos del tipo conmigo-no-va-a-pasar. Si estás intentando afectar a alguien que no cree en el poder de la intención, coméntale algunas de las evi­dencias científicas presentadas en este libro y en otros. Es importante que ambos compartáis las mismas creencias. Herbert Benson piensa que sus monjes tuvieron éxito en sus experimentos porque usaban palabras y frases que incorporaban sus creencias más profundas.


Quítate de en medio
En los estudios sobre la meditación, la mediumnidad y la cura­ción, las personas que tienen éxito con la intención se imaginan a sí mismas y al destinatario de la curación como si fuesen uno con el uni­verso. En tu estado meditativo, entra en un espacio en el que relajes tu identidad separada y sientas una unión con el destinatario de tu inten­ción y con El Campo. Formula tu intención con claridad, y luego desentiéndete del resultado. En este punto, es posible que sientas que una fuerza superior toma posesión de tu intención. Termina tu medi­tación con una petición y luego quita tu ego de en medio. Recuerda: este «poder» no tiene su origen en ti -tú eres su vehículo—. Considé­ralo como una petición que estás haciendo al universo.


El momento adecuado
La evidencia científica sugiere que la intención que pretenda dominar la materia (es decir, la psicoquinesis) funciona mejor en los momentos de mayor actividad geomagnética. Puedes averiguar cuáles son los niveles geomagnéticos en tu localidad consultando varios sitios web. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, en sus siglas en inglés) creó un Centro del Entorno Espacial (SEC, según sus siglas en inglés), la fuente oficial de información sobre el clima espacial (www.sec.noaa.gov). El SEC, a su vez, creó una sucursal para las Operaciones del Clima Espacial (SWO, según sus siglas en inglés) para que actúe como centro de alerta de las perturbaciones en el espacio. Operado conjuntamente por la NOAA y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, este centro de alerta proporcio­na información y pronósticos sobre la actividad geomagnética y solar.
SWO recibe en tiempo real los datos provenientes de numerosos observatorios terrestres y satélites de todo el mundo. Estos datos le per­miten predecir la actividad solar y geomagnética, y dar la alerta cuan­do se producen fuertes tormentas. Para conocer el pronóstico corres­pondiente al día en que vayas a realizar tu intención, consulta http://sec.noaa.gov/today2.html.
El SEC ha creado Escalas de Clima Espacial para ofrecer al públi­co no especializado una idea de la severidad de las tormentas geomagnéticas, de las tormentas de radiación solar y de los apagones radiofónicos, así como de su efecto sobre nuestros sistemas tecnológi­cos (www. sec.noaa.gov/NOAAscales). Los números adjuntos (como «G5») indican el nivel de severidad (1 es el mínimo, y 5 el máximo).
El Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, según sus siglas en inglés) fue creado http://sohowww.nascom.nasa.gov/spaceweather/. Este sitio web contiene útiles gráficos de la actividad geomagnética, vientos solares, y flujos de protones de alta energía y rayos X.
http://sohowww.nascom.nasa.gov/spaceweather/. Este sitio web contiene útiles gráficos de la actividad geomagnética, vientos solares, y flujos de protones de alta energía y rayos X.
Para medir la actividad geomagnética se usa el índice K, con O indicando el valor mínimo y 9 el máximo. El índice a es similar, pero emplea una escala más amplia —de O a 400—.
Cuando envíes una intenciónintenta hacerlo en un día en que el índice K sea 5 o mayor (o el índice a superior a 200).
También puede ser una buena idea enviar la intención alrededor de la una de la tarde hora sideral local (consulta en Internet cómo calcular la hora sideral local). Envía intención sólo en los días en que te sientas bien y feliz.



viernes, 11 de mayo de 2012

Lider de secta "Creciendo en Gracia" anuncia transformación de su líder para el 30 de junio de 2012

El líder de la secta, famosa por pedir a sus miembros que se tatúen el número 666, ha afirmado en su web:
"José Luis De Jesús, Jesucristo Hombre, una vez más hace temblar a las naciones anunciando hoy la fecha exacta del evento más esperado y más espectacular que haya tomado lugar sobre la faz de la Tierra - El Día Glorioso de la Transformación, donde Su cuerpo físico será transformado, vestido de inmortalidad e incorrupción (1 a Cor. 15:53-54), tal y como lo experimentó Jesús de Nazaret."


En un vídeo oficial (ver más abajo) afirma que obtendrá "un cuerpo radioactivo" La justificación para tal afirmacion es la siguiente: "Así como las profecías describen, a José Luis De Jesús - el cumplimiento de la Segunda Venida - se le daría exactamente 42 meses de autoridad para actuar, conforme a Apoc. 13:5 donde el apóstol Juan, confusamente, se refirió a Él como “La Bestia”. De estos 42 meses diciembre 2008 a diciembre 2009 marcan el cumplimiento de 12 meses desde que se le dio poder a Su “imagen”, dejando aproximadamente 2 años y medio más de juicio sobre la Tierra"

Les dejo el vídeo del conteo regresivo:


El Ministerio Internacional Creciendo en Gracia ha empezado un conteo regresivo para la "transformación gloriosa en inmortal e incorruptible" de su líder y fundador José Luis de Jesús Miranda, quien se autoproclama Jesucristo Hombre.
El sitio web de creciendo en gracia afirma que el terremoto de Haití es una señal de la próxima transformación:

"El alarmante terremoto de Haití fue tan sólo un ejemplo de lo que se avecina durante este período de juicio. La Tierra gime ya que la generación de hoy ha vituperado y rechazado a Jesucristo Hombre teniendo en poco Su Venida. El planeta continuará padeciendo terremotos, hambruna y guerras que se predicen en Mateo 24:6-8 y Apocalipsis 6:5-8 – tribulaciones que ocurrirían por la ira de Dios y el Juicio justo antes de Su transformación. Las señales de los tiempos son claras. Miles a nivel mundial están marcados con el número de Su nombre: 666. Hasta la rotación de la Tierra se ha acelerado a 66,666 mph. Todas las profecías bíblicas se están cumpliendo, aún las formulas científicas, astronómicas y numerológicas se alinean – todas apuntando al año 2012, año en el cual José Luis De Jesús, nacido en Puerto Rico (Latitud 66.6°), curiosamente cumple 66. Aunque esta fecha ha sido equivocadamente propuesta 59 veces a través de la historia, Jesucristo Hombre ha hablado. El único con la autoridad para comunicar la fecha en que este evento tomaría lugar (Hechos 17:31). “¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” (Apoc. 13:4). El Rey de reyes, Señor de señores está aquí . . . y Su transformación – El Gran Día del Señor – tomará lugar en nuestros días."

El pastor con ínfulas mesiánicas ha dicho que no se trata de la segunda venida de Cristo, porque él ya regreso, porque él se cree Jesucristo. Lo que anuncia para el sábado 30 de junio es que "Se establecería un gobierno de justicia y equidad sobre la tierra; sin maldad, sin hipocresía, sin engaño, sin pobreza, sin enfermedad".

Y para que no queden dudas José de Jesús Miranda ha dicho: "Hoy, Dios mismo, el único y gran Dios, el que conoce lo porvenir desde el principio, Jesucristo hombre, anuncia que estamos en conteo regresivo para que el evento de la transformación ocurra"

Este anuncio recuerda las profecías fallidas de los Testigos de Jehová, de los milleristas, o más recientemente del pastor Harold Camping quien anunció el juicio final dos veces en el 2012, o el del pastor de origen adventista Cristian Silva, del grupo "La Verdad Eterna", que fijo el fin del mundo para el 15 de octubre de 2012.


Lo peor de todos estos anuncios apocalípticos es que miles de personas, con muy poco escepticismo, se creen las prédicas de la segunda venida de Cristo, el juicio final, que las catástrofes por la ola invernal o sequías no son causa del calentamiento global,, sino de señales de la segunda venida de Jesús, que habrá un Armagedón, otros anhelan una guerra entre Israel e Irán como preludio de un armagedón, o que un hombre cualquiera -como José Luis de Jesús Miranda - es Dios.

Nuestra sociedad necesita más racionalismo, más escepticismo, y quizás, un activismo librepensador más fuerte.
¿Y usted qué opina?

domingo, 29 de abril de 2012

VIDEO:TRANSMUTACIÓN HIPERESPACIAL

Pura poesía con claros conceptos de nuestra Transformación como Seres humanos en Seres Tetradimensionales en perfecta Armonia con la Madre Tierra. Define los sutiles cambios en nuestro cerebro y el Parto Planetario, que actualmente estamos viviendo: ¡QUE VIDEO MÁS INTERESANTE!ver como cada uno de nosotros, debe seguir la Senda del CHAMAN, que tenemos dentro de nosotros¡, 10 minutos sin perdida ni desperdicio,

martes, 20 de marzo de 2012

Integrando la sombra con la luz para completar la forma

¿Que es un arquetipo?


Los arquetipos o imágenes primordiales son la base originaria de todas nuestras experiencias y, al igual que los instintos, son una parte esencial que requiere ser expresada. los arquetipos representan todo el potencial existente en la psique humana, una fuente de conocimiento inagotable.

Todos los seres humanos nacemos con la tendencia innata –o arquetípica- a desarrollar una sombra, compuesta por características personales que han sido rechazadas y reprimidas y que no registramos como propias, pese a percibirlas con gran claridad en el mundo externo. Mencionar a la sombra suele generar rechazo y temor, ya que creemos que está poblada únicamente por aspectos negativos, que nos hacen sentir malos y culpables. Sin embargo, además de contener lo que hemos rechazado, reprimido o proyectado , incluye talentos y dones de diversa índole que aún no hemos desarrollado a nivel consciente.

La sombra no es algo patológico, ni algo que deba ser remediado; es una parte integral de la naturaleza humana. Referirnos a la sombra como nuestro lado oscuro no es un término peyorativo, sino que alude a que no está iluminada por la luz de la conciencia. Nos encontramos con la sombra todos los días: cuando nos enfurecemos porque alguien nos decepciona, cuando rechazamos a una persona que ni siquiera conocemos, o idealizamos a otra.

Nuestras reacciones emocionales y los juicios que formulamos de manera automática e inmediata reflejan aspectos inconscientes propios, y si logramos reconocerlos, tenemos la oportunidad de conocernos más plenamente. Para conocernos, o más bien, re-conocernos, necesitamos tomar conciencia que todo lo que admiramos o rechazamos en los demás existe en nuestro interior.

Ello se debe a la proyección: el mecanismo de defensa inconsciente mediante el cual les atribuimos características propias a otros. Al proyectar, depositamos un aspecto interno en alguna persona o situación externa, y luego reaccionamos frente a ésta de manera positiva o negativa, con atracción o con rechazo. La proyección puede ser empleada de dos formas diferentes. La primera consiste en culpar a otra persona por nuestras faltas. 

El otro tipo de proyección ocurre cuando les adjudicamos a otros seres nuestras actitudes y tendencias inconscientes. Esto ocurre en todo vínculo, pero podemos verlo con mayor claridad en la relación de pareja. La técnica más útil y reveladora para descubrir a la sombra es observar nuestras reacciones hacia las personas, objetos y acontecimientos del mundo exterior. La reactividad indica que nos hemos divorciado de una característica propia que deberíamos reincorporar; en cada caso, la intensidad de la reacción refleja el grado en que ese material “externo” existe a nivel interno. Toda vez que sentimos una emoción intensa, es necesario identificar el aspecto personal que se ha activado; ésta no es una tarea fácil, ya que las emociones intensas no se caracterizan precisamente por inducirnos a la reflexión y la auto-indagación.

No obstante, ver qué o a quiénes despreciamos o idealizamos permite descubrir facetas personales que de otra forma no registraríamos. Los aspectos que consideramos “negativos” cumplen una función dentro de nuestra estructura psíquica. Tendemos a entablar una batalla con nuestras cualidades proyectadas cada vez que las encontramos, o creemos haberlo hecho, en alguna persona. Sin embargo, gran parte de lo que nos parece negativo es algo que en su momento sirvió para protegernos. Una alternativa más sabia consiste en hacer la tarea de amigarnos con las características que rechazamos y comprender su sentido profundo.

Habitualmente, la rigidez encubre un exceso de vulnerabilidad, la soberbia se asienta sobre una base de timidez y la avidez tiene sus raíces en el temor a la escasez. Las críticas, que a veces se deben a la envidia, sirven para compensar sentimientos de inferioridad inconscientes, intentando generarlos en otro/s. 

Las cualidades repudiadas se transforman por medio de su inclusión y aceptación. En lugar de rechazar lo que consideramos negativo necesitamos explorar su significado y su potencial. Si dejamos de reprimir nuestra ira, podremos conectarnos con el enojo saludable, que nos ayuda a expresar lo que sentimos, poner límites y lograr acuerdos. El perfeccionismo contiene la capacidad para desplegar excelencia en lo que hacemos; el egoísmo puede enseñarnos a satisfacer nuestros deseos y necesidades, y el anhelo por el poder puede convertirse en liderazgo y servicio. Los aspectos positivos de la sombra son virtudes y talentos que forman parte de nuestro potencial. Admirar o envidiar a otros por sus aptitudes y talentos es una señal de que están espejando cualidades propias inexploradas.

Muchas veces no se trata de lo que alguien hace, sino la forma en que lo hace, como atreverse a expresar sus ideas con firmeza y valentía. La actividad concreta no es importante, ya que puedo apreciar a un gran ajedrecista por su disciplina y dedicación y desarrollar esas características sin que ello implique dedicarme a jugar al ajedrez.

Curiosamente, a veces resulta más difícil aceptar la sombra positiva que la negativa; nos cuesta más percibir nuestra nobleza y ternura que nuestra indiferencia o crueldad debido a que nos hacen sentir expuestos y vulnerables. La integración de la sombra es un requisito indispensable para la transformación personal. Descubrir a nivel interno las características que nos hacen reaccionar a nivel externo modifica nuestra actitud.


Con frecuencia, y como “por arte de magia”, también suele producirse una modificación en la otra persona, y de pronto, nos damos cuenta de que no era tan irritante, desagradable o maravillosa como suponíamos.

 

Aún cuando esto no ocurra, habremos eliminado o, al menos, disminuido nuestra reactividad. La sombra nos muestra una perspectiva diferente a la del ego.

Negarnos a aceptarla nos mantiene empequeñecidos y empobrecidos, conectados únicamente con un fragmento de nuestra totalidad.

Por otra parte, cuando continuamos proyectándola, obligamos a otros a hacerse cargo de la oscuridad o de la luz que en realidad nos pertenecen.

Una persona integrada es capaz de sostener sus cualidades positivas y negativas, liberando así a los demás de la carga de sus proyecciones. Cuando reconocemos a la sombra, surge la posibilidad de desarrollar la autoaceptación, la compasión y el amor para con nosotros mismos; elementos indispensables para la evolución personal y, eventualmente, para la transformación colectiva.

Es tarea de cada uno descubrir la propia sombra e iluminarla con la luz de la conciencia, y éste es un proceso que dura toda la vida.

Independientemente de las distancias recorridas, en el camino espiritual nos encontramos siempre al comienzo...

Alicia Schmoller.


Es trabajo interior de cada uno reconocer y aceptar las sombras para transformarlas con amor en luz. Estas pueden estar relacionadas con las creencias que hemos aceptado del exterior, influenciadas por las experiencias vividas, por los miedos propios, o que forman parte de nuestra personalidad consciente o inconsciente. El mejor camino es el autoconocimiento, la exploración de uno mismo, pues dentro de nosotros se encuentran todas las respuestas.

También existen herramientas que nos pueden ayudar en nuestro camino, como por ejemplo el calendario maya. Se compone de veinte sellos o arquetipos sagrados, es el ciclo de respiraciones de nuestro Sol, y 13 tonos que son la frecuencia, la característica particular de cada Dios, dada por la energía que refleja la Luna ese día. La combinación de cada tono con cada sello crea un patrón de pulsación radiante que contiene un tipo específico de información y se lo llama Kin o Umbral galáctico. Cada día está impregnado de una energía diferente, y así según nuestra fecha de nacimiento tenemos diferentes potencialidades según la energía de ese momento. Reconocer esta energía nos acerca a nuestra misión, nos conecta a la sabiduría superior, con nuestro ser interno. En el Kin se habla de nuestras capacidades y también de nuestras sombras, para integrarlas y aceptarlas, nuestros retos. Hacer un seguimiento diario del Calendario Maya también es importante para saber cual es la energía del día y abrirnos a su influencia en nuestra vida, para fluir con la energía en vez de luchar inutilmente contra ella.



Los Mayas poseían una "llave" que les permitía sincronizarse adecuadamente con la naturaleza, comprendiendo que cada día tiene un sentido y una energía diferentes. El Calendario es un juego de auto descubrimiento, nos permite Aumentar la conciencia y la magia de la sincronía en el tiempo.

"El que cree, crea; el que crea, hace; el que hace, se transforma a si mismo y a la sociedad en la que vive"
"Proverbio Maya"
Como herramienta de autoconocimiento también he aprendido un poco del Diseño Humano, que sintetiza sintetiza los conocimientos de la Astrología, la Cabala, El I Ching, El Sistema de Chakcras y el Árbol de La Vida. En función del día de nacimiento, hora y lugar nos muestra un mapa gráfico de la estructura de la personalidad, diferenciando el lado consciente e inconsciente. En el gráfico, los datos y las zonas coloreadas muestran las características biológicas que te definen como un ser único y diferente a la hora de sentir, pensar, actuar...



El proceso de convertirnos en nosotros mismos es un proceso de reconocimiento de las areas de nuestra vida en las que experimentamos el condicionamiento. Reconocer en donde se aloja el condicionamiento es la clave para accesar a nuestra sabiduria interior.

Siente la libertad de ser realmente TU

domingo, 22 de enero de 2012

EL MUNDO SE TRANSFORMA 2012 (DOCUMENTAL COMPLETO)


THE ODYSSEY


Este documental nos explica seriamente las diferentes profecías y prediciones que se han realizado en diferentes partes del mundo sobre el 21/12/2012.  Este 2012 en el que cambiará la forma de ver las cosas, que pasaremos de la densificación material a la unificación inmaterial de la mente humana.
Donde se unirá lo bueno y lo malo, lo viejo y lo nuevo, la unión de la energía masculina y la femenina.

El mundo superior e inferior convergen en el actual.  Observaremos la pérdida de la individualidad para conectarnos con la grupalidad.  ¡Elije tu camino!

martes, 3 de enero de 2012

DESPUES DE LOS CATACLISMOS DEL 2012, NECESITAREMOS UNA ESCOBA PARA LIMPIAR EL PLANETA

Video por robertobenitez.com



Los Extra-Terrestres informan que el cataclismo global nunca se detendrá y será cada vez más fuerte.. Por lo tanto, es imposible esconderse en refugios que son populares hoy en día y se venden en muchos países y esperar hasta que terminen. Nadie se salvará en grandes naves-submarinas, como se muestra en la película «2012». El propósito de los cataclismos globales, es la destrucción de nuestro planeta.

viernes, 23 de diciembre de 2011

TRANSMUTACION DEL CARBONO 12 (MATERIAL) DEL ADN HUMANO AL CARBONO 7 (ESPIRITUAL)

El carbono 12 es la base del cuerpo físico, es lo que ata al hombre al universo físico, es decir lo que lo ata a lo material. Al transformarse el carbono 12 en carbono 7, el hombre será espiritualidad pura.