Blog especialmente dedicado a informar acerca de la vida humana en la Tierra, destacando las ideas correspondientes a la moral, la ética y las buenas costumbres que deben acompanar el comportamiento de los seres privilegiados con el don de la existencia.
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
martes, 17 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
martes, 29 de abril de 2014
Mujer de EE.UU. logra la libertad financiera con ocho metros cuadrados
Una estadounidense decidió evitar los bancos y construyó su propia casa de ocho metros cuadrados, donde vive cómodamente.
Aunque la mayoría de la gente contrata una hipoteca para comprar una vivienda espaciosa, Dee Williams vive bastante bien en su pequeña casa en la ciudad de Olympia, estado de Washington.
La mujer decidió cambiar de vida después de sufrir hace una década un ataque al corazón.
“Me di cuenta de que no tiene sentido pedir un crédito a 30 años. Sé que he perdido mucho al vender mi apartamento de tres habitaciones, pero gano más. La mudanza me dio la oportunidad de ver a los amigos y disfrutar del tiempo que me quede”, dice Williams.
La idea de crear una pequeña casa fue inspirada por Jay Shafer, pionero en la construcción de las casas diminutas. Su casa se encuentra en el patio de la casa de unos amigos íntimos. En total, la mujer utiliza solamente 305 artículos. En la cocina hay un pequeño hornillo y una jarra para lavar los platos. En el atillo ha dispuesto una amplia cama. Los paneles solares proporcionan toda la energía.
Ahora Williams enseña a la gente a construir casas pequeñas para obtener libertad financiera y dejar una menor huella ecológica.
miércoles, 19 de febrero de 2014
La situación global – Juan Torres López
Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, reflexiona en esta entrevista sobre la situación financiera global y la insolvencia de la banca en un marco donde la dinámica es fabricar dinero a partir de la deuda.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Un nobel de economía que promovió el euro pide desmantelarlo
El premio nobel de economía 2010, Christopher Pissarides, pasó de ser el activista más entusiasta de la divisa europea a un detractor de la misma en un lustro. Ahora propone reformarla por completo o “desmantelar el proyecto del euro”.
“Si no hacemos las reformas, otra opción es abandonarlo”, dijo el nobel chipriota-británico en referencia al euro en un discurso inaugural como catedrático de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres.
Hace años, en especial en 2008, Pissarides aplicó muchos esfuerzos personales para persuadir a las autoridades de Chipre (el país insular del Mediterráneo del que es originario) que ingresaran en la zona euro. Ahora admite que en aquel entonces estaba completamente convencido de que el proyecto sería todo un éxito.
“Hace poco la idea de una divisa única en Europa parecía muy atractiva y caí en la tentación”, se expresó el catedrático. “No creíamos que la congelación de los tipos de cambio hiciera daño al sur, pero, sin duda alguna, todo salió mal”, cita el periódico ‘CyprusMail’.
La convicción de que una misma talla podría servir para todos no era factible, explicó Pissarides. Con el tiempo este proyecto llevó a unos resultados completamente diferentes a los previstos. El euro contiene el crecimiento de la economía, la creación de nuevos puestos de trabajo y produce una división todavía más fuerte entre los países de Europa en lugar de unirlos.
“No conseguiremos nada tratando de resolver los problemas de deuda, primero bajando los gastos y luego aumentándolos de nuevo –pronosticó el economista–. Las medidas para mantener la estabilidad del euro y la eurozona, tal como están planteadas actualmente, dañan la economía de Europa”.
Entre todos los problemas existentes, Pissarides destacó la aparición de una generación perdida de jóvenes en muchos países europeos: aquellos que, a pesar de poseer una buena formación, no encuentran trabajo y tienen escasas perspectivas en el futuro. “Esto no es en absoluto lo que queríamos conseguir cuando fundamos el euro”, afirmó.
“Según mi parecer –adelantó–, es necesario desmantelar el proyecto del euro o reformarlo por completo así que se acentúe la estimulación del crecimiento y la creación de empleos nuevos. El actual statu quo no llevará a nada bueno”, resumió el experto.
martes, 26 de noviembre de 2013
Entrevista a Santiago Niño Becerra por RT
Como parte de una serie de entrevistas en línea que RT realiza a personajes relevantes del panorama político, económico y social actual, el economista español Santiago Niño Becerra revela su visión sobre el futuro orden económico global.
RT: ¿Qué instituciones podrían sustituir al Banco Mundial, al FMI y a la OMC en el futuro? ¿O considera que el sistema de Bretton Woods va a sobrevivir si evoluciona?
S. N.: Pienso que no sobrevivirán porque son instituciones nacidas para y en el modelo que ahora se halla en crisis. Es como la Sociedad de Naciones: pertenecía al modelo que entró en crisis en la Depresión, la ONU es el instrumento que la ‘sustituyó’, pero con una estructura infinitamente más compleja porque infinitamente más complejo era el escenario mundial en el nuevo modelo.
RT: ¿Cuántos años podría sobrevivir el dólar?
S. N.: Depende mucho de lo que el resto del mundo y EE.UU. negocien. El dólar solo se aguanta porque al resto del mundo le interesa contar con una moneda de referencia que nadie discuta, cosa que, evidentemente, conviene a EE.UU. Una crisis del dólar pienso que no es imaginable porque supondría el caos mundial y eso no le interesa a nadie. Pienso que se llegará a una moneda de cuenta mundial formada por una cesta de las principales divisas. A partir de ahí, el dólar y EE.UU. perderán protagonismo (de hecho tendrán el que corresponde al estado de su economía real).
RT: ¿Qué podría reemplazar al imperio de dólar y a la ‘Pax Americana’? Si los BRICS crearan su propia moneda, ¿sería capaz de convertirse en una alternativa al dólar?
S. N.: Pienso que no aparecerá un nuevo ‘imperio’ semejante a los anteriormente vistos; eso también es parte del pasado. Pienso en una creciente coordinación internacional basada en potencialidades y fortalezas. Y mucho entendimiento. Suena a angelical, pero es puro practicismo: estar discutiendo todo el día es caro, y los recursos son limitados; es mucho más eficiente ponerse de acuerdo. Claro que eso tiene consecuencias para zonas que no son potentes en nada y que no tienen potencialidad alguna.
RT: ¿Podría usted comentar la idea de que, si la Reserva Federal de EE.UU. lanzara un escenario de crisis deflacionario, desembocaría en un descenso del consumo a la mitad en el país y en la legalización de millones de inmigrantes mexicanos para que trabajen en la industria?
S. N.: Es que no veo tal crisis. EE.UU. va a menos, pero por una razón muy simple y que viene de atrás: EE.UU. no puede pagar todo lo que debe y, además, paga su deuda con unos papeles que ella misma emite y cuya cantidad ella decide y regula: los dólares; simplemente es absurdo. ¿Qué economía fue la que más protestó cuando Standard & Poor’s rebajó la calificación de la deuda EE.UU. en el 2012? China, porque tiene 2.300 millones de dólares en deuda estadounidense. A nadie le interesa un colapso incontrolado de la economía de EE.UU. y del dólar.
RT: ¿Cree usted en la eliminación exitosa de las jurisdicciones ‘offshore’ de acuerdo con el programa BEPS de la OCDE y las promesas de José Ángel Gurría de que “la edad de oro de no pagar impuestos en ninguna parte ha terminado”?
S. N.: Sí. Los paraísos fiscales ya no son necesarios porque, pienso, la fiscalidad ya no va por el lado de gravar a los ricos para redistribuir la renta, ahora se tiende a reducir tipos en los impuestos sobre ingresos y sobre beneficio de empresas y sustituirlos por imposición indirecta más o menos progresiva. Los paraísos fiscales se ‘inventaron’ como puerta de atrás para unos marginales que no podían ser gravados con aquellos tipos ya que hubiera supuesto una caída de la actividad; es mucho más efectivo reducir los tipos, eliminar los paraísos fiscales, y que pague todo el mundo.
RT: ¿Cómo cambiarán los BRICS después de la posible entrada de Irán?
S. N.: Es que el concepto de BRICS… El concepto BRIC fue inventado por Goldman Sachs a principios del año 2000 como sinónimo de áreas de fuerte expansión, es decir, de zonas ideales para hacer negocio; luego se añadió Sudáfrica. Pero, pienso, es un concepto vacío de entidad.
Brasil ha crecido a base de crédito. Rusia es una potencia energética, pero incluso en ese campo precisa de inversiones gigantescas al igual que su sector industrial; en India las carencias de todo tipo son clamorosas excepto en microáreas muy específicas; China tiene un problemón en su sector financiero y con sus burbujas especulativas; en Sudáfica el 40% de su población tiene menos de 25 años, ¿cómo crear empleos para todas esas personas? Y ahora Irán, que es superdeficitario en, por ejemplo, gasolina.
Ahora se quiere poner de moda a México, a Perú… Insisto: pienso que la salida a la actual situación pasa por la coordinación y la colaboración, de áreas económicas más que de países. Por ello, por ejemplo, pienso que Rusia, Ucrania y la UE deberían aproximarse, mucho.
RT: ¿Se convertirán los BRICS en una herramienta para cambiar el líder mundial? ¿Quién podría sustituir a EE.UU.?
S. N.: No. El futuro ‘líder’ será un ‘pool’ de áreas económicas. Y pienso que al poder de EE.UU. lo sustituirá una especie de ‘consejo de sabios’ decidido por unanimidad (en el que, evidentemente, habrá ciudadanas o ciudadanos de EE.UU.).
RT: ¿Cree usted que el potencial de crecimiento de las empresas nacionales y la apreciación de las monedas nacionales de los países en desarrollo ya se ha agotado?
S. N.: Hoy no existen empresas nacionales, al menos empresas nacionales que tengan verdadera potencia. Las empresas realmente significativas son postglobales, es decir, transnacionales, y han de colaborar con otras empresas aunque sean competidores; de hecho eso ya está sucediendo. ¿Las monedas? una moneda vale en función de que se la acepte, y se la acepta por conveniencia. A medida que las deudas totales se hagan cada vez más insostenibles las monedas tendrán que aproximarse.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Christian Felber: “Hay que limitar el poder económico de las empresas”
Christian Felber no es economista pero su propuesta, la llamada economía del bien común, tiene cada vez más adeptos. Sus ideas son sencillas y con un parecido razonable a las que desde otras corrientes de pensamiento heterodoxo han cobrado fuerza aupadas por la crisis y la búsqueda de alternativas: economía al servicio de la ciudadanía, medir el bienestar más allá de datos económicos, potenciar el comercio justo…
Este pensador austriaco propone, por ejemplo, un semáforo del bien común que sirva para identificar rápidamente cómo de ético es un producto o empresa. En Austria, están también poniendo las bases de un futuro banco del bien común, con las mismas funciones de una entidad financiera habitual pero guiado no sólo por la viabilidad económica, sino por su aportación a la sociedad. Y donde la palabra especular, claro está, estaría prohibida.
¿Qué es la economía del bien común?
Es un modelo económico completo alternativo, tanto al capitalismo como al comunismo, que describe la totalidad de los elementos clave de un orden económico. En Austria y Alemania, el 90% de la población desea otro orden económico porque el que actúa ya no está en sintonía con los valores que están en la Constitución y en los corazones de la gente. La economía del bien común es una economía de mercado ética, solidaria, democrática, humana, sostenible, justa y también liberal, en el sentido de que todos gocen realmente de los mismos derechos y libertades, también económicos.
¿Y es compatible con el sistema actual o es algo que hay que ir sustituyendo poco a poco?
No hay que cambiarlo todo, también sería una economía de mercado, también habría oferta y demanda, empresas y dinero. Pero algunos factores se modificarían, otros se intercambiarían por completo y otros se mantendrían iguales. Actualmente, el bien común es un efecto secundario posible pero no garantizado, y el crecimiento del capital es el objetivo supremo. Eso se invertiría: el capital sería un medio para el nuevo objetivo, que es el bien común. En la mayoría de las constituciones de los países democráticos se dice que el objetivo debe ser el bien común, y el capital, el dinero y el beneficio deben ser el medio para conseguirlo.
Entonces, más que una revolución, ¿sería una reforma del sistema?
Depende de cómo definas revolución; si la defines como una inversión de medios y objetivos, entonces sí lo sería.
¿Y sería compatible con el euro y la unión económica tal y como la conocemos ahora?
Yo diría que no, porque la característica más destacada de la construcción de la unión monetaria es la falta de democracia, y la característica del bien común es la construcción democrática del sistema económico. Sería impensable que a través de un proceso democrático se construya el euro de esta forma en la que está. Si el pueblo pudiera escoger entre varias alternativas, escogería otra forma de hacer las cosas.
¿Qué mide el bien común?
Los valores más importantes de una sociedad, la satisfacción de las necesidades básicas y los fines más importantes. Es algo que no está escrito en ninguna parte, sólo se puede averiguar de forma democrática mediante una consulta. El producto del bien común sería el nuevo indicador del éxito de la economía nacional. El pueblo decidiría en procesos democráticos desde abajo cuáles son esos valores y necesidades importantes a medir. La buena noticia es que, según la psicología y la ética intercultural, son prácticamente idénticas o sumamente convergentes en todo el mundo.
¿La gente decidiría qué es lo que hay que priorizar y medir?
Eso es. Nosotros proponemos que se hagan reuniones del bien común en los municipios y que se llegue a unos veinte factores para componer el índice de felicidad, de calidad de vida o del bien común municipal.
¿Cómo hacer que las empresas se guíen por el bien común y no por la búsqueda de beneficios?
Ya existe el balance del bien común mediante un ejercicio muy sencillo: el balance mide cómo la empresa aplica cinco valores, que son dignidad, justicia, solidaridad, sostenibilidad y democracia.
Pero cómo se mide, por ejemplo, la justicia o la solidaridad en una empresa, ¿qué se tiene en cuenta?
Hemos desarrollado una matriz donde formamos intersecciones entre los grupos de contacto –proveedores, clientes, trabajadores…– e indicadores del bien común que, de momento, son 17. Es igual que el balance financiero, lo mide la empresa, pero sólo tiene validez cuando tenga el aval de un auditor.
¿Y quién dice qué es lo que tienen que medir las empresas?
De momento, somos nosotros: la asociación privada de la economía del bien común. Pero queremos que esto se convierta en ley, igual que otras leyes que obligan a las empresas a que hagan balances financieros. Hasta ahora nos apoyan 1.400 empresas y 300 implementan ya este balance. Pero somos aún muy jóvenes, sólo tenemos tres años de existencia.
Dice usted que es liberal, pero esta corriente es una forma de intervenir en la economía, ¿no es así?
Intervencionismo es una palabra vacía. Hay que definir qué es liberal y qué es una intervención. Que el Estado te dé una licencia para abrir un negocio o un banco es intervencionismo. La ley que te obliga a hacer auditorías, o la propia propiedad privada, es intervencionismo. Sin embargo, solamente aquellas intervenciones que interesan no son consideradas como tales, se consideran naturales, propias del mercado, mientras que otras intervenciones del mismo Estado que no convienen las llaman intervencionismo estatal. Es una ofensa intelectual. Es un éxito ideológico el que el mercado aparezca como natural, cuando es en su totalidad creación del Estado. La única diferencia entre la economía del bien común y la actual es que las reglas del juego se harían en sintonía con los valores de las constituciones y no en contra.
Lo que propone tiene mucho de otras corrientes como el comercio justo o la economía feminista, ¿no le parece?
Sí, nuevo no contiene prácticamente nada, solamente junta conclusiones. Si existe el comercio justo o injusto, lo que hago es primar lo que nos interesa: el justo. La cuestión es qué nos interesa primar, si lo bueno o lo malo.
Por ejemplo, la economía feminista busca indicadores económicos alternativos para medir el bienestar de una sociedad más allá del PIB. ¿Su índice del bien común serviría para eso?
Sí. Además, la atención desequilibrada hacia lo monetario se puede considerar patriarcal. Tenemos muchos enfoques del feminismo y del ecofeminismo. Lo más importante para mí es la valoración relativa del trabajo reproductivo y la desvalorización relativa del trabajo productivo, por ejemplo, disminuyendo el máximo de propiedad privada y reduciendo el horario laboral medio para tener más espacio para el trabajo reproductivo, propio y social.
Proponen limitar la propiedad privada, ¿por qué?, ¿cómo lo harían?
No es propuesta política sino que demandamos que se debata en procesos democráticos descentralizados. ¿Por qué limitar la libertad a la propiedad? Porque en una sociedad verdaderamente liberal todas las libertades están limitadas, y la limitación de las libertades es la esencial liberal. A pesar de que todo el mundo está de acuerdo en que mi libertad acaba donde empieza la tuya, y lo practicamos en casi todos los ámbitos de la convivencia, una sola libertad, la de propiedad, es ilimitada ,y, si la cuestionas, te tachan de antiliberal y comunista. Hay que limitarla para que el poder económico de una empresa no pueda ser tan grande como para aplastar las libertades económicas de otras empresas y los propios derechos políticos.
Proponéis también otras limitaciones, ¿cuáles?
No habría ningún tipo de rendimientos del capital, los ingresos serían sólo a través del trabajo y no habría ningún tipo de especulación, ni intereses, ni dividendos. Limitaríamos la desigualdad máxima en los ingresos, el tamaño de las empresas y el derecho hereditario. El objetivo es liberal: que no haya ninguna sobreconcentración de poder. Las grandes empresas tienen demasiado poder, tanto en el mercado como en el ámbito político. Liberaríamos también a las empresas de la coerción de tener que crecer a través de absorber a otras, del canibalismo.
¿Limitarían la posibilidad de que las empresas hagan donaciones a partidos políticos?
Donaciones cero, o quizá mil euros por empresa, pero sí limitarlas para que no haya desigualdad y que no el más poderoso pueda dar más.
jueves, 31 de octubre de 2013
Renuncia al trabajo por cobrar un salario demasiado alto
En la India un trabajador renunció a su trabajo y devolvió el sueldo a sus superiores al sentirse culpable por recibir un salario que consideraba demasiado alto.
El hombre, de 32 años y empleado en una empresa tecnológica de la ciudad de Bangalore, cayó en una depresión por considerar que no merecía el dinero que cobraba, informa el periódico ‘The Times of India’. Actualmente está recibiendo tratamiento médico.
Según Vinod Kulkarni, el neuropsiquiatra que lo trata, el origen del estado del trabajador fue el estrés, ya que su sueldo no era ni mucho menos desproporcionado: recibía una paga mensual de 40.000 rupias (unos 650 dólares), aunque en la India un empleado con su experiencia puede llegar a cobrar 60.000 rupias (cerca de 1.000 dólares) al mes.
“Ese tipo de casos se dan cuando las ambiciones son demasiado altas para nuestras limitadas capacidades”, aseguró el Dr. Kulkarni. Explicó que el estrés provoca alteraciones bioquímicas en el cerebro. Los individuos afectados creen que cualquier error que cometen, aunque sea insignificante, es un pecado imperdonable, empiezan a castigarse a sí mismos y “desarrollan un complejo de inferioridad”, agregó el médico.
El caso del empleado que renunció a su salario no es aislado. Hace unos meses el mismo doctor atendió a otro paciente, gerente de un banco, que afirmaba que sus colegas eran mejores que él.
martes, 22 de octubre de 2013
Keiser Report en español: Ya nada queda en pie
En este episodio, Max y Stacy hablan de los bandidos, los banqueros gánsteres y los operadores de bolsa que se han llevado todo lo que hemos conseguido. Afirman que ningún dólar, euro, yen o dracma quedará en pie, y que la inflación, la deflación y la confiscación se llevarán hasta el último centavo.
domingo, 13 de octubre de 2013
Julio Anguita: El ser humano, visto sólo como consumidor
La filosofía económica oficial que impregna todo: valores, conceptos, lógicas, estructuras organizativas, proyectos, políticas institucionales y funcionamientos empresariales, se fundamenta, a mi juicio, en tres pilares tenidos como incontestables y fuera de toda discusión:
1. La fuerza motriz de la sociedad, el impulso genesiaco que pone en marcha el desarrollo social es la llamada economía de libre mercado.
2. La economía de mercado tiene como ley fundamental que rige el despliegue del sistema y lo equilibra permanentemente es la Ley de la Oferta y la Demanda.
3. El sistema se expresa, desde su unidad esencial, a través de tres manifestaciones o emanaciones del mismo: el mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido, medido en términos de PIB.
No se puede negar que a simple vista tiene todo el atractivo que poseen las afirmaciones rotundas, aparentemente cohesionadas y con una fuerte impregnación de mesianismo radicado en la libertad individual, la ausencia de poderes restrictivos de esa libertad y, paradójicamente, en una visión basada en el hombre “naturalmente bueno” de Rousseau.
Consumidores nada más
Esa concepción que mutatis mutandi se ha desarrollado durante casi tres siglos y ha cristalizado en el capitalismo financiero con lo que ha conseguido una más que notable hegemonía ideológica en la opinión pública. Como consecuencia de la unidimensionalización de la conducta humana y los valores inherentes a ella, en torno a dos axiomas: el ser humano esencial, despojado de su condición concreta de estatus, clase o situación social, sólo visto como consumidor.
El otro dogma fundamental consiste en trasladar la valoración de una situación personal a un macroescenario virtual en el que las grandes cifras subliman y expresan el estado de felicidad global. El corolario de esto último lo constituye la manifestación de que el crecimiento del PIB conlleva necesariamente una mejora de las condiciones de vida de todos nosotros.
Julio Anguita, excoordinador general de IU.
jueves, 12 de septiembre de 2013
Keiser Report en español: La maldición de la economía estadounidense
Max y Stacy se preguntan cuál es la verdadera maldición estadounidense: ¿la impresión de dinero o JP Morgan? Y analizan las razones por las que, si bien fabricar en EE. UU. un teléfono inteligente solo costaría cuatro dólares más, las empresas seguirán produciendo en China.
Luego, Turd Ferguson de TFMetalsReport.com relata cómo JP Morgan arrinconó al mercado del oro Comex y opina sobre su servicio de productos “canallas” que ahora el FBI está investigando por obstrucción a la justicia.
Share this:
sábado, 7 de septiembre de 2013
Siria, ¿víctima de un plan secreto de la élite bancaria?
Irak y Libia ya están fuera del juego. Irán ha sido fuertemente boicoteado. Actualmente es Siria la que está en el punto de mira, y la razón podría tener mucho que ver nada menos que con un plan secreto ideado a finales de los 90 por Wall Street.
El acuerdo secreto fue revelado por el periodista Greg Palast el pasado mes de agosto y data de 1997.
“A finales de los años 90, Larry Summers, un alto responsable del Tesoro de EE.UU., conspiró con una pequeña camarilla de grandes banqueros para acabar con las regulaciones financieras en todo el mundo”, escribió el periodista.
Según el portal AlterNet, los países que no sucumbieron a la coerción económica están actualmente en el punto de mira de la poderosa fuerza militar de EE.UU., como es el caso de Siria. Y es que el plan requería no solo coaccionar a los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para lograr su apoyo, sino derribar a los países que se negaron a unirse, afirma la página web.
¿Cómo se planificó la crisis?
El artículo de Palast, que incluye extractos de un memorando secreto, describe la maniobra ideada por Wall Street y funcionarios del Tesoro de EE.UU., cuyo objetivo era abrir la banca al lucrativo negocio de los derivados financieros. Sin embargo, para llevar a cabo su proyecto se requería una relajación de las regulaciones bancarias no solo en EE.UU., sino a nivel mundial.
“El plan era brillante e increíblemente peligroso”, señaló Palast, “¿cómo tener éxito en esta locura? El plan de los banqueros y de Summers era utilizar el Acuerdo de Servicios Financieros (ASF, por sus siglas en inglés), un organismo favorable a los acuerdos comerciales internacionales gestionados por la OMC.”
Algunos países clave se resistieron, entre ellos Irak, Libia, Irán y Siria, señala el portal. En estos países islámicos, los bancos son en su mayoría de propiedad estatal, y la denominada usura, el cobro de tipos de interés excesivamente elevados sobre los préstamos, se considera un pecado, lo que choca con el modelo occidental.
Además, los bancos de propiedad pública son también una amenaza para el negocio de derivados, ya que los Gobiernos con sus propias entidades financieras no necesitan calificaciones de grado de inversión elaboradas por las agencias privadas de calificación con el fin de financiar sus operaciones.
El ‘éxito’ del colapso económico
La desregulación bancaria sucedió como estaba previsto. En 2008, el banco de inversión Lehman Brothers, la cuarta entidad estadounidense, se declaró en quiebra, hundiendo también un gran segmento de la economía global.
Los países que lograron escapar fueron aquellos sostenidos por modelos de banca pública fuera de la red bancaria internacional. No todos estos bancos eran islámicos. El 40% de los bancos de todo el mundo son de propiedad pública y en gran parte se encuentran en los países que conforman el bloque de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que cuentan con el 40% de la población mundial.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)