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viernes, 14 de junio de 2013

Perro empuja a hombre en silla de ruedas durante una inundación en Rusia (VIDEO)

Este perro solícito empuja la silla de ruedas de su dueño en una calle completamente inundada durante los fuertes aguaceros recientes registrados en Rusia. La escena fue captada por un par de rusos que conducían su automóvil por esta misma vía. Al principio uno de ellos, una mujer, se compadece por el perro, pero al instante siguiente ella misma se corrige al descubrir que el animal, parado sobre sus patas traseras, impulsa al hombre. Acaso una prueba de que los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo, según concluyó este estudio.

domingo, 4 de marzo de 2012

El chakra del corazón y la energía del amor

Visiones sobre el Amor……
El chakra del corazón y la energía del amor…
Adjunto distintas visiones sobre el amor. Distintos puntos de vista y distintas concepciones.

Visión 1:
El chakra del corazón y la energía del amor
Siguiendo con lo que hablábamos en la entrada anterior sobre los chakras, es fácil comprender porque el chakra del corazón es la clave del sistema energético para nuestra conexión con los otros niveles espirituales. Simplemente porque es el encargado de vibrar y procesar el mismo tipo de energía de la cual todo está hecho: el amor.

Cuando hablamos del amor no nos referimos solo a un concepto romántico, de cuanto nos queremos los unos a los otros. En todo caso este concepto es la representación terrenal de algo mucho más importante. El amor es una frecuencia, una energía, que todos sentimos cuando amamos, cuando queremos a alguien de verdad y que es la fundación del universo.

¿De que esta hecho el universo? ¿De éter? ¿De materia negra? ¿De espacio vacío? Todo lo que existe tiene su fuente en la energía estable y no latente de lo que nosotros conocemos como la energía del amor. Se puede “medir” en cierta forma porque tiene las cualidades que tiene todo tipo de energía, aunque no sepamos como hacerlo, y es de esta energía que esta formado todo lo que existe: el universo, galaxias, planetas, personas, plantas, animales, etc.

Todos tenemos la frecuencia del amor como componente básico de los núcleos energéticos que combinados, vibrando a una u otra frecuencia, estando en un estado mas o menos sólido, forman todo lo que podemos conocer y observar, y también lo que no. Es por ello que si queremos dar un paso mas allá e ir aun mas profundamente al interior de nuestro ser, debemos empezar a trabajar en el chakra del corazón.

El mayor campo energético

Físicamente el chakra del corazón está ubicado muy cerca de este órgano: el corazón, que además, como parte indispensable del cuerpo humano y como elemento energético que es, también genera su propio campo electromagnético, el mayor y mas amplio de todos los que generan el resto de órganos.

Según un estudio del Instituto HeartMath, el corazón emite una especie de campo de mas de un metro de diámetro en forma toroidal como el que podéis ver en la figura siguiente.

Este campo electromagnético permite la conexión de nuestro corazón, con su chakra correspondiente, con realidades superiores en el interior del mismo que nos abre el camino a la exploración del universo.

Es como un pasadizo en el cual podemos ir abriendo puertas, para ir cada vez mas adentro, o mas afuera, porque en realidad lo que estamos haciendo cuando entramos a explorarnos a través del chakra del corazón, es expandir nuestra conciencia y abarcar cada vez más, espacios más vastos del ser.

El Planeta Tierra tiene su Chakra del Corazón situado en Glastonbury (Inglaterra). Este lugar, puedo dar fe, tiene una energía especial que no es explicable.

Visión 2:
El amor engorda
Los hombres son mala influencia para las mujeres. O al menos eso es lo que sugiere un estudio llevado a cabo en Inglaterra.
Según los dietistas de la Universidad de Newcastle, las mujeres que deciden mudarse con el novio tienden a engordar y a comer de manera poco sana.El estudio reveló que las dietas de las mujeres tienden a incrementar en grasas y azúcares cuando comienzan a vivir con su pareja.

Y por el contrario, las mujeres son una buena influencia para los hombres.
Los investigadores descubrieron que ellos se vuelven más saludables y comen mejor cuando comienzan a cohabitar con sus mujeres.

Según los científicos, las dietas de ambos cambian debido a que cada uno trata de complacer al otro.

Pero tal como dijo a BBC Mundo el doctor Daniel de Girolami, de la Sociedad Argentina de Nutrición, no se pueden generalizar esos resultados.
“Esto dependerá de los hábitos que se tengan en cada lugar y la reacción de la pareja a la hora de sentarse a comer, porque éste es un hecho más sociológico que biológico” dice el especialista.

Preferencias

Los dietistas analizaron varios estudios que se centraban en los hábitos alimenticios y el estilo de vida de miles de individuos que estaban casados o cohabitaban.

Descubrieron que los hombres ingerían comidas más ligeras y más sanas y más frutas y verduras.

Las mujeres, sin embargo, tendían a alimentarse con platillos más cremosos y pesados, como guisados de la India o pasta, los preferidos de sus parejas.
Uno de los estudios de 20 parejas estadounidenses, descubrió que los hombres comenzaron a ingerir menos carnes, mientras que las mujeres comían más.
Otro estudio de 9.043 adultos reveló que el matrimonio provocó un aumento de peso en las mujeres, mientras que la separación resultó en la pérdida de peso.
Los autores indican que esto se debe a que, mientras están casadas, las mujeres tienden a ingerir comidas más estructuradas y a tener menos tiempo para hacer ejercicio.

Compromisos

Un tercer estudio con 3.000 parejas australianas reveló que los hombres preferían alimentos ricos en grasas y azúcares, mientras que las mujeres tendían a comidas más sanas.

La autora de la investigación, la doctora Amelia Lake, señala que “una proporción importante de mujeres ven como negativa la influencia de su pareja en la dieta, mientras que los hombres perciben una influencia positiva de ellas”.

Según la doctora los que aumentan de peso son los dos integrantes de la pareja. Existen hábitos y costumbres que influyen en la dieta y éstos dependen de cada lugar, de las circunstancias y la cultura Dr. Daniel de Girolami, Sociedad Argentina de Nutrición

“Cuando se comienza a cohabitar, se unen dos sistemas distintos de alimentación y es muy difícil que a los dos les gusten los mismos alimentos”, dice la dietista.
“Si en la pareja uno de ellos pide siempre comida para llevar y el otro pide ensalada, esto sin duda ocasionará problemas y obviamente tendrá que haber un compromiso”, agrega.

La dietista afirma que las parejas deben ver el cambio en el estilo de vida como una oportunidad para mejorar los hábitos de ambos.

Pero tal como señalan otros expertos, estas tendencias no pueden generalizarse.
Según el doctor Daniel de Girolami, de la Sociedad Argentina de Nutrición, “en Argentina, quienes atendemos pacientes por sobrepeso u obesidad notamos claramente que sí es cierto el aumento de peso después del matrimonio”.

“Según el doctor los que aumentan de peso son los dos integrantes de la pareja y no sólo la mujer”, agrega.

Según el especialista, tampoco puede generalizarse que las mujeres coman más sanamente que los hombres.

“Existen hábitos y costumbres que influyen en la dieta y éstos dependen de cada lugar, de las circunstancias y la cultura”.

Visión 3:
El amor nace en el cerebro
El amor es una emoción que tiene sus bases en el cerebro, específicamente en el sistema límbico y la corteza. Las neuronas que generan este estado emocional son las mismas que se activan cuando disfrutamos el placer de alimentarse o cuando jugamos compulsivamente.

Nuestro “sistema natural” para llamar la atención de otras personas está relacionado con la presencia de sustancias químicas como las feromonas y las alomonas. La elaboración de estas hormonas y su percepción es prácticamente instintiva y natural, por eso, y aunque suene muy tentador, es poco probable que su efecto nos llegue a través del uso de perfumes, desodorantes y otros artículos similares.

Una vez que hemos conquistado la atención de esa persona especial comienza la etapa de enamoramiento. Durante esta etapa queremos estar todo el tiempo a su lado, o al menos pensamos constantemente en ella, porque nos produce una enorme sensación de bienestar. Esto ocurre porque el sistema neuronal que procesa el enamoramiento está en el llamado “circuito de recompensa” o “del placer”.

De acuerdo con recientes descubrimientos, el lapso de pasión intensa dura en promedio siete meses. Luego se transforma y, seguramente, se procesa en otros circuitos del cerebro.

Diversos estudios cerebrales demuestran que no existe el “amor a primera vista” y más bien el cerebro valora lo que el ojo ve, lo que el oído escucha y lo que se toca. En estas sensaciones también influyen los recuerdos y experiencias vividas.

Aunque el amor es un tema que nos interesa particularmente, sabemos que no es el único sentimiento basado en la función cerebral, también lo están otros estados afectivos como la alegría, la tristeza, el miedo, la rabia, la ira, la tranquilidad, el odio, la valentía, la vergüenza, la apatía y la felicidad.

Luz para todos.


Música para el corazón: Concierto para piano en orquesta en Sol Mayor (2º mov.) (Maurice Ravel) Pianista: Martha Argerich ¡Bellísimo!

En la Geometria Sagrada se Uitlizan dos tipos de Espirales ,la Aurea y la de Fibonacci para enseñarnos del Universo y su funcionamiento.

La Espiral Aurea no tiene Principio ni Fin.

La Espiral Fibonacci tiene Principio en nuestro Corazon y al seguir Creciendo se conecta con la Espiral Aurea hacia el Infinito.

El Amor desde El Corazon es el Vehiculo para Intentar alcanzar La Espiral , el Infinito.


La intencion de este Video es que se manifieste la Espiral de Amor en Tu Corazon


martes, 17 de enero de 2012

Telepatía y percepción extrasensorial entre las plantas


Las plantas acceden a un increíble espectro de biocomunicación que incluye diversos procesos psíquicos como telepatía, inferencia informativa a distancia y empatía a nivel celular por otros seres vivos.

la telepatía entre plantas parece haber sido comprobada
                            “Guardamos una mayor conexión con lo invisible que con lo visible”
Novalis
Todos hemos escuchado hablar de, o incluso hemos podido constatar, la sensibilidad de las plantas: su respuesta, favorable o desfavorable, a estímulos como la música o el color, el hecho de que al hablarles bonito crecerán más rápido y más sanas, o que si las expones a situaciones estresantes ello repercutirá negativamente en su desarrollo. Sin embargo, y a pesar de que existen estudios fundamentados al respecto desde hace medio siglo, no muchas personas están familiarizadas con la percepción extrasensorial que manifiestan estos seres.
Comenzaba la segunda mitad de la década de los sesentas. Muchos se encontraban inmersos en un acelerado desdoblamiento de conciencia (mediado por innumerables dosis de LSD y coloridos estampados), otros se encontraban compitiendo por llegar a la luna, y uno de ellos, Estados Unidos, había iniciado una invasión contra Vietnam, a pesar de no haberse aún sacudido el asesinato de John F Kennedy.  Malcolm X moría asesinado, y los Beatles estaban por lanzar su legendario Sgt Peppers.
Pero allá en 1966 no todo era psicodelia y guerras, también estaba por ocurrir algo increíble en una oscura oficina situada en la 5ta avenida de Nueva York. Este era el espacio de trabajo de Cleve Backster, el más prestigiado examinador de detección de mentiras de todo el país. Una noche como cualquier otra, de pronto, impulsivamente, algo le llevó a colocar los electrodos de su polígrafo a una planta, una Dracaena massangeana. Y lo que sucedería a continuación, provocaría en él una revolución personal: notó que al verter agua sobre la planta, el galvanómetro obtenía una reacción similar a la de una persona experimentando emociones. Backster sabía que el más intenso estímulo para generar una reacción emocional en una persona es la noción de sentirse amenazada, así que pensó en exponer la hoja conectada a los electrodos, y ahora, con mayor sorpresa, constató que la planta había reaccionado bruscamente ante la sola idea de ser quemada. Tras un par de pruebas más, intentó visualizar nuevamente la flama quemando la hoja, pero ahora no hubo reacción alguna, como si la planta pudiese diferenciar entre una intención real y una fingida.
A partir de esa noche la carrera de Backster experimentaría un giro radical, ya que dedicaría la mayor parte de su tiempo a profundizar en sus investigaciones sobre biocomunicación y, eventualmente, abandonaría las labores que realizaba para agencias gubernamentales, entre ellas la CIA. Y tras esta decisión participaría en decenas de experimentos, parte de ellos publicados en elInternational Journal of Parapsychology: “Evidence of a Primary Perception in Plant Life,” (vol. 10, no. 4, Winter 1968, pp. 329-348), que terminarían por arrojar resultados aún más sorprendentes los cuales sugieren diversas habilidades extrasensoriales en las plantas:
Vínculos telepáticos
En una ocasión, Backster se percató de que las plantas establecían un lazo especialmente fuerte con las personas que cuidaban de ella, y que este vínculo no dependía del espacio físico que les separaba. Cuando se encontraba fuera de su oficina y le ocurrían eventos excitantes, fuesen positivos o negativos, sus plantas registraban los cambios bruscos en su estado de ánimo o sus ritmos biológicos. Incluso en alguna ocasión, estando en otra ciudad, Backster tropezó en la calle, lastimándose. Al llegar a su hotel llamó a uno de sus asistentes para corroborar si a la hora de su accidente se había registrado alguna reacción en las plantas, y la respuesta fue positiva, justo a la hora en que el cayó, las plantas manifestaron un notable estrés.  
Empatía celular
En otro experimento que realizó, ya instalado en la fase en donde monitoreaba a sus plantas las 24 horas del día, Backster notó que al momento de haberse hecho una herida en el dedo, con un cuchillo, la planta había registrado el percance. Lo mismo sucedió cuando una araña que se encontraba en el mismo cuarto fue amenazada por una de las muchas personas que visitaban el laboratorio o, de manera más drástica, cuando frente a una planta alguien arrojó unos cangrejos vivos a un recipiente con agua hirviendo. Con el tiempo, Backster detectaría un patrón en el que la planta reaccionaba cada vez que atestiguaba la muerte de tejido vivo, lo cual lo llevo a teorizar sobre una especie de empatía telepática, a nivel celular, que manifiestan las plantas.
Para explorar esta hipótesis, encontró una manera de adherir electrodos a diversas infusiones celulares, tales como amibas, sangre, y esperma. Tras los experimentos se encontró con que estas infusiones también reaccionaban, por ejemplo el esperma manifestaba una reacción cuando su donante se colocaba junto al tubo que lo contenía. Esta comunicación “parece que no para en el plano celular. Puede que atraviese al molecular, el atómico o incluso el subatómico. Todas aquellas cosas que han sido consideradas, convencionalmente, como inanimadas, podrían tener que ser revaluadas” afirmó el investigador, que eventualmente llamaría a este fenómeno “percepción primaria”.  

Desciframiento emocional de información:
Otra de las pruebas consistió en adherir los electrodos a una planta y colocar a un colega junto a ella. A continuación le pregunto su año de nacimiento, y Backster enumeró diez fechas distintas, instruyendo a su colega que respondiera, invariablemente, con un No, aunque una de ellas fuese la correcta.  Luego, al observar el galvanómetro, Backster supo cuando su interlocutor había mentido pues la planta se lo había indicado, reaccionando justo en el instante en que una de las respuestas careció de verdad.
Los anteriores son solo algunas de las líneas de investigación que Backster desarrolló. Por cierto, el trabajo de este estadounidense nos remite a la loable labor que el bioquímico y filósofo de Cambridge, Rupert Sheldrake, ha venido realizando en las últimas tres décadas, y la cual ha derivado en la teoría de los “campos morfogenéticos”, una red invisible de hebras a través de la cual se da un permanente intercambio de información entre individuos de la misma especie. Por otro lado, al leer los sucesivos “descubrimientos” o mejor dicho recordatorios, que Backster develaba, es difícil no remitirnos a las entidades metafísicas que, de acuerdo con el gran Paracelso, habitan en los distintos planos naturales, los elementales.  
Tras haber sido un profesionista, exitoso, internacionalmente reconocido como examinador de mentiras, luego de volcarse al estudio de las facultades extrasensoriales en las plantas, Backster fue descalificado en innumerables ocasiones (como suele suceder con cualquier investigación que amenaza las fronteras tradicionales de la ciencia). Su carrera con las plantas, o mejor dicho su credibilidad, tuvo múltiples altibajos. Hubo ocasiones en que logró demostraciones exitosas de sus teorías, en público, participando desde en programas de televisión hasta prestigiados recintos académicos, como la Universidad de Yale. Mientras que en otras ocasiones aparentemente fracasó ante la nula reacción de sus queridas plantas, lo cual fue crudamente aprovechado por sus críticos.
La mayoría de las culturas actualmente dominantes, o al menos un sector considerable dentro de ellas, parece haber descuidado, tristemente, su relación con un personaje que invariablemente catalizó, a lo largo de la historia, la relación del ser humano con la “realidad”: la naturaleza. Ello a pesar de que prácticamente todas las tradiciones místicas, las religiones, y en si los pilares del desarrollo de nuestra especie, postularon la resonancia con el entorno natural como la máxima premisa evolutiva.
Y tal vez por esta razón es que actualmente sufrimos una especie de amnesia ante las grandes lecciones de la naturaleza, aquellas que emulaban grandes personajes como Paracelso, Novalis, Goethe, o los antiguos alquimistas. Y si recordamos que nuestro concepto de magia emerge a partir de una interacción armónica con las leyes naturales, catalizada a través de una intensión proyectada con precisión, resulta fácil concebir la desbordante sabiduría frente a la cual nos hemos, culturalmente, auto-marginado.
Pero más allá de cuestionar o de entregarnos efusivamente a los experimentos del buen Backster, aclarando que en lo personal me parecen altamente estimulantes, y que inclusive tras conocerlos me es difícil interactuar con las plantas de la misma manera en que lo hacía antes, considero pertinente la siguiente invitación:
Dejemos pues que las plantas hablen, sacudamos los prejuicios, los tabúes y los temores, que empantanan nuestro diálogo con el entorno, purifiquemos nuestra receptividad frente a la sabia natura,  y tengamos presenta la enseñanza de Dogen Zenji, el impecable maestro Zen del siglo XIII: “Aquellos que trabajan con plantas y con árboles, si lo hacen con sinceridad, alcanzarán la iluminación”.