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domingo, 4 de marzo de 2012

El chakra del corazón y la energía del amor

Visiones sobre el Amor……
El chakra del corazón y la energía del amor…
Adjunto distintas visiones sobre el amor. Distintos puntos de vista y distintas concepciones.

Visión 1:
El chakra del corazón y la energía del amor
Siguiendo con lo que hablábamos en la entrada anterior sobre los chakras, es fácil comprender porque el chakra del corazón es la clave del sistema energético para nuestra conexión con los otros niveles espirituales. Simplemente porque es el encargado de vibrar y procesar el mismo tipo de energía de la cual todo está hecho: el amor.

Cuando hablamos del amor no nos referimos solo a un concepto romántico, de cuanto nos queremos los unos a los otros. En todo caso este concepto es la representación terrenal de algo mucho más importante. El amor es una frecuencia, una energía, que todos sentimos cuando amamos, cuando queremos a alguien de verdad y que es la fundación del universo.

¿De que esta hecho el universo? ¿De éter? ¿De materia negra? ¿De espacio vacío? Todo lo que existe tiene su fuente en la energía estable y no latente de lo que nosotros conocemos como la energía del amor. Se puede “medir” en cierta forma porque tiene las cualidades que tiene todo tipo de energía, aunque no sepamos como hacerlo, y es de esta energía que esta formado todo lo que existe: el universo, galaxias, planetas, personas, plantas, animales, etc.

Todos tenemos la frecuencia del amor como componente básico de los núcleos energéticos que combinados, vibrando a una u otra frecuencia, estando en un estado mas o menos sólido, forman todo lo que podemos conocer y observar, y también lo que no. Es por ello que si queremos dar un paso mas allá e ir aun mas profundamente al interior de nuestro ser, debemos empezar a trabajar en el chakra del corazón.

El mayor campo energético

Físicamente el chakra del corazón está ubicado muy cerca de este órgano: el corazón, que además, como parte indispensable del cuerpo humano y como elemento energético que es, también genera su propio campo electromagnético, el mayor y mas amplio de todos los que generan el resto de órganos.

Según un estudio del Instituto HeartMath, el corazón emite una especie de campo de mas de un metro de diámetro en forma toroidal como el que podéis ver en la figura siguiente.

Este campo electromagnético permite la conexión de nuestro corazón, con su chakra correspondiente, con realidades superiores en el interior del mismo que nos abre el camino a la exploración del universo.

Es como un pasadizo en el cual podemos ir abriendo puertas, para ir cada vez mas adentro, o mas afuera, porque en realidad lo que estamos haciendo cuando entramos a explorarnos a través del chakra del corazón, es expandir nuestra conciencia y abarcar cada vez más, espacios más vastos del ser.

El Planeta Tierra tiene su Chakra del Corazón situado en Glastonbury (Inglaterra). Este lugar, puedo dar fe, tiene una energía especial que no es explicable.

Visión 2:
El amor engorda
Los hombres son mala influencia para las mujeres. O al menos eso es lo que sugiere un estudio llevado a cabo en Inglaterra.
Según los dietistas de la Universidad de Newcastle, las mujeres que deciden mudarse con el novio tienden a engordar y a comer de manera poco sana.El estudio reveló que las dietas de las mujeres tienden a incrementar en grasas y azúcares cuando comienzan a vivir con su pareja.

Y por el contrario, las mujeres son una buena influencia para los hombres.
Los investigadores descubrieron que ellos se vuelven más saludables y comen mejor cuando comienzan a cohabitar con sus mujeres.

Según los científicos, las dietas de ambos cambian debido a que cada uno trata de complacer al otro.

Pero tal como dijo a BBC Mundo el doctor Daniel de Girolami, de la Sociedad Argentina de Nutrición, no se pueden generalizar esos resultados.
“Esto dependerá de los hábitos que se tengan en cada lugar y la reacción de la pareja a la hora de sentarse a comer, porque éste es un hecho más sociológico que biológico” dice el especialista.

Preferencias

Los dietistas analizaron varios estudios que se centraban en los hábitos alimenticios y el estilo de vida de miles de individuos que estaban casados o cohabitaban.

Descubrieron que los hombres ingerían comidas más ligeras y más sanas y más frutas y verduras.

Las mujeres, sin embargo, tendían a alimentarse con platillos más cremosos y pesados, como guisados de la India o pasta, los preferidos de sus parejas.
Uno de los estudios de 20 parejas estadounidenses, descubrió que los hombres comenzaron a ingerir menos carnes, mientras que las mujeres comían más.
Otro estudio de 9.043 adultos reveló que el matrimonio provocó un aumento de peso en las mujeres, mientras que la separación resultó en la pérdida de peso.
Los autores indican que esto se debe a que, mientras están casadas, las mujeres tienden a ingerir comidas más estructuradas y a tener menos tiempo para hacer ejercicio.

Compromisos

Un tercer estudio con 3.000 parejas australianas reveló que los hombres preferían alimentos ricos en grasas y azúcares, mientras que las mujeres tendían a comidas más sanas.

La autora de la investigación, la doctora Amelia Lake, señala que “una proporción importante de mujeres ven como negativa la influencia de su pareja en la dieta, mientras que los hombres perciben una influencia positiva de ellas”.

Según la doctora los que aumentan de peso son los dos integrantes de la pareja. Existen hábitos y costumbres que influyen en la dieta y éstos dependen de cada lugar, de las circunstancias y la cultura Dr. Daniel de Girolami, Sociedad Argentina de Nutrición

“Cuando se comienza a cohabitar, se unen dos sistemas distintos de alimentación y es muy difícil que a los dos les gusten los mismos alimentos”, dice la dietista.
“Si en la pareja uno de ellos pide siempre comida para llevar y el otro pide ensalada, esto sin duda ocasionará problemas y obviamente tendrá que haber un compromiso”, agrega.

La dietista afirma que las parejas deben ver el cambio en el estilo de vida como una oportunidad para mejorar los hábitos de ambos.

Pero tal como señalan otros expertos, estas tendencias no pueden generalizarse.
Según el doctor Daniel de Girolami, de la Sociedad Argentina de Nutrición, “en Argentina, quienes atendemos pacientes por sobrepeso u obesidad notamos claramente que sí es cierto el aumento de peso después del matrimonio”.

“Según el doctor los que aumentan de peso son los dos integrantes de la pareja y no sólo la mujer”, agrega.

Según el especialista, tampoco puede generalizarse que las mujeres coman más sanamente que los hombres.

“Existen hábitos y costumbres que influyen en la dieta y éstos dependen de cada lugar, de las circunstancias y la cultura”.

Visión 3:
El amor nace en el cerebro
El amor es una emoción que tiene sus bases en el cerebro, específicamente en el sistema límbico y la corteza. Las neuronas que generan este estado emocional son las mismas que se activan cuando disfrutamos el placer de alimentarse o cuando jugamos compulsivamente.

Nuestro “sistema natural” para llamar la atención de otras personas está relacionado con la presencia de sustancias químicas como las feromonas y las alomonas. La elaboración de estas hormonas y su percepción es prácticamente instintiva y natural, por eso, y aunque suene muy tentador, es poco probable que su efecto nos llegue a través del uso de perfumes, desodorantes y otros artículos similares.

Una vez que hemos conquistado la atención de esa persona especial comienza la etapa de enamoramiento. Durante esta etapa queremos estar todo el tiempo a su lado, o al menos pensamos constantemente en ella, porque nos produce una enorme sensación de bienestar. Esto ocurre porque el sistema neuronal que procesa el enamoramiento está en el llamado “circuito de recompensa” o “del placer”.

De acuerdo con recientes descubrimientos, el lapso de pasión intensa dura en promedio siete meses. Luego se transforma y, seguramente, se procesa en otros circuitos del cerebro.

Diversos estudios cerebrales demuestran que no existe el “amor a primera vista” y más bien el cerebro valora lo que el ojo ve, lo que el oído escucha y lo que se toca. En estas sensaciones también influyen los recuerdos y experiencias vividas.

Aunque el amor es un tema que nos interesa particularmente, sabemos que no es el único sentimiento basado en la función cerebral, también lo están otros estados afectivos como la alegría, la tristeza, el miedo, la rabia, la ira, la tranquilidad, el odio, la valentía, la vergüenza, la apatía y la felicidad.

Luz para todos.


Música para el corazón: Concierto para piano en orquesta en Sol Mayor (2º mov.) (Maurice Ravel) Pianista: Martha Argerich ¡Bellísimo!

En la Geometria Sagrada se Uitlizan dos tipos de Espirales ,la Aurea y la de Fibonacci para enseñarnos del Universo y su funcionamiento.

La Espiral Aurea no tiene Principio ni Fin.

La Espiral Fibonacci tiene Principio en nuestro Corazon y al seguir Creciendo se conecta con la Espiral Aurea hacia el Infinito.

El Amor desde El Corazon es el Vehiculo para Intentar alcanzar La Espiral , el Infinito.


La intencion de este Video es que se manifieste la Espiral de Amor en Tu Corazon


jueves, 24 de noviembre de 2011

En el corazon se originan los pensamientos - código secreto del corazón

Siempre se nos ha dicho que el corazón ama y siente pero, ¿es posible que también piense, recuerde, se comunique con otros corazones, ayude a regular la inmunidad y contenga información almacenada circulando a través de nuestro cuerpo? Recientes investigaciones sobre la memoria celular apuntan a que es el corazón y no el cerebro el recipiente de los secretos que conectan la mente, el cuerpo y el espíritu.

Primum vivens, ultimum moriens


Las personas que han tenido un transplante de corazón, alegan haber adquirido hábitos y memorias de sus donantes.En el siglo XVII, Sir Kenelm Digby, miembro de la Royal Society, hizo un experimento con el corazón de una víbora: tras arrancárselo y guardarlo en un lugar templado y húmedo, comprobó que latió durante veinticuatro horas. Cuando cesó de latir lo humedeció con agua templada y el órgano palpitó de nuevo. Luego lo cortó en varios trozos, y las partes separadas siguieron latiendo durante un tiempo prolongado. Lo mismo ocurre con el corazón humano: aunque la cabeza se separe del cuerpo, el corazón continuará latiendo durante horas. No en vano, este órgano, asiento de la vida y músculo central del sistema fisiológico, es "primum vivens, ultimum moriens", el primero en vivir y el último en morir en todas las criaturas.

"Nunca estuve interesada en el sexo. Ni siquiera pensé mucho en eso, pero ahora agoto a mi marido. Deseo hacer el amor todas las noches y, a veces, me masturbo dos o tres veces al día. Antes odiaba los vídeos X, pero ahora los adoro. Me siento como una mujerzuela y cuando estoy de buen humor, realizo un striptease para mi marido. Jamás había hecho algo parecido antes de mi operación. Cuando le comenté esto a mi psiquiatra, me dijo que era una reacción a los medicamentos y porque ahora tengo un cuerpo más sano. Posteriormente he descubierto que mi donante de corazón era una chica que trabajaba en un topless y actuaba como profesional a domicilio. Creo que he adoptado su orientación sexual, y mi marido también lo piensa así".

Por extraño que pueda parecer, este relato de una mujer de 35 años a quien se le trasplantó el corazón de una prostituta de 24 años no es el único en su género. Desde principios de los años setenta se vienen recogiendo informes de personas que tras un trasplante de corazón alegan haber adquirido gustos, hábitos, aptitudes y memorias de los donantes muertos. Hasta ahora sólo se han publicado un par de libros que recogen dichas experiencias, pero el fenómeno ya suscita una polémica parecida a la surgida hace más de veinte años con las experiencias cercanas a la muerte.

Uno de estos libros, A Change of Heart, de Claire Sylvia, recoge los cambios experimentados por la autora a raíz de una operación de trasplante; otro más reciente, El código del corazón (Ed. Edaf), de Paul Pearsall, se enfrenta abiertamente a un dogma de la moderna ciencia médica: la dependencia que tiene la memoria del sistema nervioso central.

Aunque tal dogma descarta por completo la posibilidad de que los hábitos puedan modificar estructuras bioquímicas que afecten al tejido del corazón, Pearsall no parece albergar dudas que el corazón, además de constituir el centro de energía más importante del cuerpo, es al mismo tiempo un mensajero del código que representa el alma. Una propuesta tan provocadora como la suya ha supuesto que se le acuse de perjudicar al movimiento de trasplante de órganos porque hace pensar que el corazón es mucho más que una masa de células biomecánicas. También se ha calificado a Pearsall de gurú prolífico de la auto-ayuda, pero en todo caso, su último libro ofrece una perspectiva novedosa en un campo que la ciencia no ha explorado todavía suficientemente.

Cardiología energética

Además de basarse en su experiencia personal – la victoria obtenida por su corazón sobre un cáncer que padeció –, en las lecciones aprendidas de los pueblos indígenas y las culturas milenarias, así como en los relatos de pacientes trasplantados de corazón, Pearsall recoge en su obra las teorías e investigaciones del neurólogo y psiquiatra Gary Schwartz y la psicóloga y codirectora del Laboratorio de Sistemas Energéticos Humanos de la Universidad de Harvard, Linda Russek, en cardioenergética. Este campo de investigación se basa en que la energía y la información son intercambiables y la infoenergía es transportada y comunicada primariamente por el corazón.

Paul PearsallOtra fuente utilizada por Pearsall es la teoría de la memoria celular, según la cual cada uno de los 75 billones de células del cuerpo posee varios niveles de información almacenada, depositada allí mediante la conducción cardiaca de energía. Así pues, si la información se lleva en la energía del corazón y circula dentro de las células, las memorias de una experiencia vital que cualquier persona haya tenido pueden convertirse en nuestras propias memorias personales. Esto explicaría el hecho de que la personalidad de los que viven con un corazón trasplantado sufra transformaciones radicales, pero la mayoría de los cardiólogos y cirujanos que realizan los trasplantes se niegan a aceptar tal posibilidad. Alegan que, con frecuencia, el cerebro sufre pequeños derrames durante la operación que pueden dañarlo, al igual que los medicamentos utilizados para evitar el rechazo del órgano trasplantado.

Es probable que estos factores influyan en las transformaciones profundas y en las memorias anómalas que experimentan los trasplantados, pero eso no excluye la posibilidad de que el corazón posea un código infoenergético sutil (energía L) que contenga memorias codificadas que conserva cuando es trasplantado. Tal vez, la clave del código esté en esa energía L, que baña el corazón.

La escurridiza energía "L"

Por desgracia, la energía L o quinta fuerza propuesta por Pearsall es extremadamente sutil e imposible de medir con los instrumentos científicos actuales. No obstante, Pearsall sugiere que los efectos de la misma son ilimitados: viaja más rápidamente que la luz y genera efectos no localizados como la telepatía, la curación a distancia y el poder de la oración intercesora. Y, sobre todo, el corazón está formado exclusivamente por energía L y comunica y lleva su propia forma, aunque de un modo torpe, al campo electromagnético creado por él. Este campo es cinco mil veces más potente que el electromagnético cerebral, por ello es posible que el corazón, gracias a su enorme energía potencial, sea el centro principal de conducción de la energía L.

La mayoría de los profesionales de la salud no reconocen la existencia de esta energía. Cuando preguntamos al psicoanalista y quinesiólogo Juan A. González qué opina sobre las ideas de Pearsall en relación a la hipotética energía L y la posibilidad de que el corazón sea el centro principal de conducción de la misma, responde: "Si negáramos la existencia de una energía que lleva información por todo el organismo, estaríamos negando también la existencia de los meridianos de acupuntura y la de los cuerpos sutiles. Estos cuerpos están implicados en la concepción de la salud y están unidos entre sí por algo que llamamos el cordón de plata, que está conectado al cuerpo por el corazón. Experimentalmente sabemos que la conexión está exactamente en el punto BP21, que es el del meridiano bazo-páncreas, el más cercano al corazón, pero esto no confirma que este órgano contenga un código que indique quiénes somos".

Aposento de luz

Debido a que el latido del corazón responde inmediatamente a las variaciones en el estado mental - por ejemplo, en momentos de extrema ansiedad, tensión y terror, palpita, y el pulso se acelera - se convirtió en muchas culturas no sólo en el asiento de las emociones, sino en el del alma. Así se dice que dos hilos de energía conectan la forma del hombre con su alma: el primero es el de la consciencia, anclado en la glándula pineal de la cabeza; el segundo o hilo de la vida se ancla en el corazón, en el nódulo sino-auricular, una masa de tejido que gobierna el latido cardiaco. Este nódulo recibe fibras del nervio vago y se denomina en la tradición bíblica el "sendero para el aliento del Espíritu Santo".

También los hindúes consideraban al corazón la morada del principio divino. En los escritos tántricos, el corazón es llamado el "pequeño loto de ocho pétalos", asiento de Brahma, o centro de la consciencia espiritual del hombre. Según esta visión, el nirvana se alcanza cuando la consciencia se centra en el germen de Pragna, que se encuentra en el chakra Anahata, el del corazón.

Los griegos también eran conscientes de que el corazón era la fuente de la vida y de que los diversos aspectos de la misma - los centros de la consciencia llamados los "dioses" - habitaban en el corazón. Esta creencia la tomaron de los egipcios, para quienes este órgano era la morada del alma y no lo extraían del cuerpo durante el proceso de embalsamamiento, a diferencia del cerebro que extraían por las fosas nasales. Salvaguardaban el corazón con sumo cuidado para que acompañara al cuerpo en la otra vida donde sería pesado en la balanza en presencia de Osiris.

Los aztecas llevaban a cabo ritos donde extraían este órgano a la víctima aún viva y lo ofrecían a sus deidades.La ofrenda del corazón, sede del alma, encontró su forma más aterradora en los ritos realizados por los aztecas de México, que arrancaban el corazón del pecho de los prisioneros vivos para ofrecérselo, todavía latiendo, a las deidades del Sol y de la Tierra. Entonces, el alma ascendía a lo más alto de los cielos aztecas. Igualmente bárbara pero no carente de lógica es la extendida costumbre entre algunas tribus primitivas de comerse el corazón de los enemigos heroicos para imbuirse de su valor. En algunas comunidades del pasado, los corazones de los reyes muertos se comían ritualmente. Los de los animales también se comían para adquirir sus características, especialmente los de leopardos y leones.

Los taoístas chinos consideraban al corazón como un aposento de fuego localizado entre el cielo (la cabeza) y la tierra (el abdomen) y decían que su transmutación llevaba a la inmortalidad.  En la tradición mística occidental, el corazón es la localización de la Luz de Cristo y el propio Jesús animaba a sus discípulos a entrar en silencio en este aposento para conversar directamente con el Padre.

De corazón a corazón


En la tradición mística occidental, el corazón es la localización de la Luz de Cristo.Si ponemos más corazón en nuestras vidas, como sugiere Pearsall, tal vez descubramos nuevas formas de comprender la consciencia y la sanación humana. Vivimos en un mundo regido por el cerebro. Disfrutamos de los inventos que ha producido éste, pero el corazón nos pregunta si podremos sobrevivir en este mundo tan cerebral y si queremos vivir desconectados, hostiles y temerosos. Así pues, aunque se pueden hacer múltiples críticas al trabajo de Pearsall, sobre todo que los datos aportados por él no están suficientemente contrastados, que son demasiado etéreos y que no demuestran que la memoria y la emoción residan en el corazón, no se puede negar que su obra ofrece una magnífica combinación de ciencia y testimonios que permite percibir la inteligencia del propio corazón.

Para tal fin, Pearsall propone la práctica de la cardio-contemplación, derivada de la técnica de cuadro congelado desarrollada por investigadores del Instituto de HeartMath (California), en la que se propone que congelemos las situaciones o las escenas de estrés para poderlas considerar desde una perspectiva más calmada y centrada en el corazón. Esta técnica involucra el permanecer inmóviles, quietos y permitir que ocurra la respuesta de resonancia. Sin duda se trata de una vía interesante para silenciar nuestro agitado cerebro.

Pearsall también facilita un test de comprobación de la amplitud de la energía cardiaca y un inventario cardio-sensitivo para evaluar la capacidad individual de escuchar el código de nuestro corazón y para conectar incluso con el inconsciente colectivo, es decir, "sintonizar con otro plano que se encuentra más allá del nivel en el que el cerebro se siente más confortable, el de la energía sutil L que danza entre todos los sistemas".

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