Con seguridad es debatible si el Boson de Higgs es o no la partícula de Dios pero no hay duda alguna de que estamos ante un hallazgo de relevancia planetaria a juzgar por las portadas del miércoles 4 de julio, de prácticam
ente todos los periódicos más importantes del mundo:
The New York Times,
The Washington Post,
The Guardian,
the CNN,
The Times,
The Telegraph,
Corriere della Sera,
The BBC Mundo &
the Huffington Post y de tirada nacional,
El Mundo y
El País, aunque hay dos marcadas excepciones: (
1) los rotativos franceses han optado por incluir noticias locales de interés político -pasando del resto del planeta, o portadas á la Francaise-, y (2) el veterano e ilustre, Luis María Ansón, que s
encillam
ente se ha despistado
en su
Imparcial de hoy, ignorando cualquier cont
enido bosón. Veamos por qué esta revolución casi unánime
en el Globo.
A pesar del nombre que recuerda a los
enanos protagonistas del Señor de los Anillos, que nadie se confunda, la partícula del Boson de Higgs,
en su estructura interna, abarca la respuesta de todas las demás partículas. Es la llave que
encierra nuestra compr
ensión sobre como está estructurado el Universo. Repres
enta la partícula que explica la masa que t
enemos tu, yo, o el ord
enador y por tanto literalm
ente nos define.
El Bosón se manifestó
en los primeros instantes del Big Bang a una temperatura de miles de millones de grados y
en unas condiciones que el universo no ha vuelto a conocer
en los últimos
13,700 millones de años. A partir del Boson de Higgs, nacería la materia del universo; no solo la materia que vemos sino también la que no vemos. Es decir, la materia y la
energía oscura, que no es precisam
ente una parte residual de la ecuación sino el 80% de lo que nos rodea. No hemos visto nunca la partícula, ni la hemos detectado jamás, ni tampoco la hemos pesado y sin embargo sabemos que existe. Y ahora el CERN, el mayor laboratorio de la física de las partículas, está
en disposición de afirmar su exist
encia.
Hablamos pues de la célula madre del universo. Y si conocemos sus características, de las que ha salido todo, podemos rastrear las consecuencias de esa partícula y generar por ejemplo energía infinita, o cualquier otro tipo de materia, desde el papel, hasta el oro o uranio porque la única diferencia que hay entre ellos es el número de protones y neutrones que hay en su núcleo.
SI hemos tenido hasta la fecha unos problemas inpensables para mandar una nave a Marte por la cantidad de combustible, ahora ese problema puede que desaparezca rápidamente pues está al alcance de la mano crear o utilizar energía del propio Universo.
¿De dónde procede la materia? ¿Qué nos hace a tí y a mi? El Dr. John Ellis, Físico Teórico de la CERN, explica “que del Modelo Standard sabemos que describe toda la materia en función de los componentes elementales: los átomos tienen electrones que orbitan alrededor del núcleo y dentro del él, hay protones y neutrones que están hechos de quarks.
Tenemos partículas de materiales o fermiones, los electrones y partículas similares como los neutrinos, y tenemos las partículas de fuerzas o bosones porque para cada fuerza, hay una partícula cuántica. Todo ello se llama el ADN Cósmico, ya que contiene las partículas del Modelo Standard más la información necesaria para crear cualquier cosa en el Universo.