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viernes, 29 de agosto de 2014

Astrónomos capturan la primera imagen que demuestra que una misteriosa red conecta a todas la galaxias del Universo

Ya no cabe más duda: El universo es similar a una tela de araña o una red de neuronas como la que tenemos en nuestro cerebro.

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Por primera vez, los astrónomos fueron capaces de ver una cadena de gas caliente conocida como filamento que se cree que es parte de una estructura subyacente misteriosa que dicta la disposición de todas las estrellas y galaxias en nuestro universo.Esto podría servir en un futuro para realizar viajes interestelares aunque su funcionalidad es un completo misterio.¿Seremos parte de un “cerebro” gigante, donde no somos más que un grano de un grano de un grano de un grano de un grano….de arena?
Para encontrar este gas, los astrónomos utilizaron una masa extremadamente brillante de energía y luz conocida como cuásar. La luz de un cuásar situado a 10 millones de años luz de distancia actuaba como una “linterna” para iluminar el gas circundante, dice un estudio publicado en la revista ‘Nature’. Esto incrementó la radiación Lyman-alfa que el gas hidrógeno emite a niveles detectables sobre una gran porción de la región examinada.
Los investigadores estadounidenses fueron capaces de averiguar la longitud de las ondas de la radiación Lyman-alfa y utilizaron el telescopio Keck en Hawái para obtener una imagen en esa onda.
Estas observaciones están desafiando nuestra comprensión del gas intergaláctico y nos regalan un nuevo laboratorio para poner a prueba y perfeccionar nuestros modelos
Pudieron ver que se trata de una nube de gas que se extiende a dos millones de años luz a través del espacio intergaláctico, la más grande jamás encontrada. Los investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz piensan que el filamento de gas está aún más extendido, ya que solo ven la parte que está iluminada por la radiación del cuásar.
Los investigadores estimaron la cantidad de gas en la nebulosa en por lo menos diez veces más de lo esperado de los resultados de las simulaciones por computador. “Creemos que puede haber más gas en pequeños grupos densos dentro de la red cósmica de lo que se ve en nuestros modelos. Estas observaciones están desafiando nuestra comprensión del gas intergaláctico y nos regalan un nuevo laboratorio para poner a prueba y perfeccionar nuestros modelos”, dijo el jefe del estudio, Sebastiano Cantalupo.
G.D.M. para Eternity / RT

martes, 17 de septiembre de 2013

Nuestro universo podría ser producto de un 'universo mayor' cuatridimensional

Cosmólogos canadienses sostienen que el universo podría haberse formado por la explosión de un agujero negro originado en un 'universo mayor', de cuatro dimensiones, lo que refutaría a la teoría del Big Bang, informa el portal científico 'Nature'.



En el artículo 'Fuera del agujero negro: Un origen holográfico para el Big Bang', publicado la semana pasada, Niayesh Afshordi, astrofísico del Instituto Perimeter de Física Teórica en Waterloo, Canadá, y sus colegas, proponen que el universo se formó a partir de los restos expulsados cuando una estrella de cuatro dimensiones colapsó en un agujero negro, lo que podría ayudar a explicar por qué el universo parece ser tan uniforme en todas las direcciones. 

Si bien la teoría estándar del Big Bang sostiene que el universo pudo haberse concebido a raíz de "la explosión de un punto de densidad infinita", nadie ha podido determinar aún qué fue lo que provocó dicha explosión.

Según el modelo propuesto por Afshordi, nuestro universo tridimensional (3D) es una membrana que flota a través de un 'universo mayor' que tiene cuatro dimensiones espaciales.

Para algunos cosmólogos, esto refutaría la teoría del Big Bang, la cual parece no poder explicar por qué el universo tiene una temperatura casi uniforme, a pesar de no haber pasado bastante tiempo desde el nacimiento del cosmos para haber alcanzado el equilibrio térmico.

"Los astrónomos midieron la expansión [del universo] y la extrapolaron concluyendo que el universo debe haber comenzado con un Big Bang, pero eso es sólo un espejismo", sostiene Afshordi.

Si bien las mediciones realizadas hasta ahora por el observatorio de la Agencia Espacial Europea en colaboración con la NASA, el Plank, coinciden con las predicciones hechas por el modelo estándar del Big Bang, las fluctuaciones de temperatura que contempla la teoría del agujero negro de Afshordi difieren de las mediciones del Planck en un 4%. No obstante, el científico asegura estar trabajando ahora en el perfeccionamiento de su modelo.

Fuente

jueves, 15 de agosto de 2013

Una estrella muerta tiene uno de los campos magnéticos más intensos del universo

Los astrónomos anuncian una sorpresa: una magnetoestrella que hasta ahora se consideraba la más débil jamás descubierta posee en realidad uno de los campos magnéticos más intensos del universo.

Una magnetoestrella, o magnetar, es una estrella de neutrones con un campo magnético extremadamente potente, miles de millones de veces más intenso que el generado por las máquinas de resonancia magnética de los hospitales. Son los restos muertos de gigantescas estrellas que consumieron todo su ‘combustible’ y explotaron. Suelen tener una masa comparable a la del Sol, pero una densidad muy superior, ya que su diámetro es de apenas unas decenas de kilómetros.
Viven muy poco en términos cósmicos -unos 10.000 años-, pero a lo largo de su vida de vez en cuando expulsan durante períodos muy breves enormes cantidades de energía en forma de rayos X y rayos gamma.
Las apariencias engañan
El magnetar SGR 0418 fue descubierto en 2009, cuando los telescopios de la NASA y Roscosmos registraron una de esas expulsiones.
Hasta ahora los científicos creían que tenía un campo magnético cien veces más débil que otros magnetares. Sin embargo, un nuevo método empleado y el telescopio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) permitieron desvelar que la teoría contradecía la realidad.
“Nuestras observaciones sugieren que este magnetar tiene un campo magnético muy fuerte y retorcido, que alcanza los 1015 ‘gauss’ en ciertas regiones de su superficie, de apenas unos pocos cientos de metros de diámetro”, señala Andrea Tiengo, del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Pavía (Italia), autor principal del artículo que presenta estos resultados en la revista ‘Nature’.

jueves, 9 de mayo de 2013

“El universo suena y cada persona tiene un sonido”

“El universo suena y cada persona tiene un sonido” El universo es una caja de música, pues está construida en proporciones equivalentes a los intervalos de la octava musical”. Dijo Einstein, violinista y matemático: “Sólo quiero conocer a Dios; lo demás son detalles”. Y se puso a tañer con fórmulas la música del universo.


La vida es vibración. Toda vibración es sónica. El universo suena! Pitágoras (siglo VI a.C.) habló de la “música de las esferas” Pitágoras tenía afinada la percepción de esta realidad cósmica vibrante que hoy la tecnociencia nos confirma.

Los compositores de música más inspirados (Bach, Mozart, Beethoven…) son personas capaces de conectar con los inmanentes y eternos sonidos del cosmos. La música no la inventó el hombre: ¡existe desde siempre! Toda música está aquí: se trata de captarla y plasmarla. “Dame una cuerda y te explicaré el universo”, proclamó Pitágoras: la vibración es función proporcional del segmento de cuerda… Música, matemáticas, geometría… 


Nuestra armonía interna responde a proporciones matemáticas, igual que el Kosmos. Restablezcámolas y la energía fluirá: conectaremos con nuestra emoción y sonaremos como un instrumento afinado… La música es un religare: ¡un sendero para conectar con el Absoluto! Esto lo podemos sentir todos.. 


Somos música, todos tenemos un sonido propio, que a través del cuerpo podemos hallarlo: estaremos entonces tocando el alma. Y entonces resonaremoss a coro con el universo... Todos somos compositores, instrumentos y músicos y cada día vamos añadiendo una nota a esta maravillosa melodía que canta el universo. (Sol del Sur)


lunes, 29 de abril de 2013

¿Es el universo la broma cósmica de un demiurgo con enorme capacidad de programación?

La teoría de la Conspiración Cósmica: el Universo no existe. Algunas de las más brillantes filosofías en la historia de la humanidad han sugerido que el mundo es una ilusión–el budismo, el gnosticismo o el idealismo, por mencionar sólo algunas. Se ha utilizado fundamentalmente la metáfora de un sueño para describir este existir en la irrealidad y actualmente se ha evolucionado esta sospecha cosmológica formulando una nueva metáfora: la simulación o el constructo informático. 

13th
“El universo está hecho de historias, no de átomos”, Muriel Rukeyser.
“Nada es verdad; todo esta permitido”, Hassan-i Sabbah.

Reconocer la ilusión, como saber que uno sueña entrando en un estado de lucidez, es la marca del iniciado, la conciencia que se ve a sí misma ya no como un ego sino como la ilusión misma, el universo entero en un espejo infinito.


Siguiendo esta línea de investigación es plausible pensar que aquellos que perciben la ilusión consustancial del universo son parte de una conspiración –aquella que mantiene la ilusión o aquellos que tienen  acceso al código de la programación. Estos iniciados podrían ser vistos como una especie de agentes de la Matrix, algunos de los cuales quizás podrían participar en el diseño del programa, proyectando sobre la nada las imágenes del mundo. (Sostiene el budismo a través del concepto de sunyata, que la realidad de las cosas es la no-realidad, todas las cosas están vacías y son solamente construcciones mentales de nuestra percepción). 

Atisbar esto es quizás el paso fundamental de la iluminación: el estado búdico que es equivalente al despertar de un sueño. Hace algunos días el sitio de divulgación científica de la Universidad de Cornell publicó un paper de cosmologíaen el que se dice comprobar la inexistencia del universo –o algo como una conspiración que muestra que el universo ha sido diseñado por una sociedad secreta cósmica.



 Analizamos posibles escenarios para esta conspiración, y concluimos que la creencia en la existencia de nuestro universo es una ilusión, como ha sido previamente asumido por antiguos filósofos, autores de ciencia ficción del siglo XX y cineastas contemporáneos”.

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Los autores Jörg P. Rachen, un astrofísico que ha publicado investigaciones sobre los resultados  de la misión Planck estudiando la luz más vieja del universo, y Ute G. Gahlings, desarrollan su teoría luego de descubrir que el número primo más pequeño que es la suma de tres números primos consecutivos es  23 = 5 + 7 + 11. 

Mismo número que mantiene relaciones insólitas con π y que además es el número más importante en la moderna teoría de la conspiración, luego de que se la apareciera en una serie de sincronicidades a William Burroughs y más tarde a Robert Anton Wilson, autor deIlluminatus! Trilogy, quien lo conectara a una serie de comunicaciones telepáticas emitidas desde el sistema estelar de Sirio. Sirio es el origen también de la proyección holográfica del Logos que simula la realidad en la novela VALIS de Philip K. Dick, inspirada en un episodio de comunicación telepática con inteligencias astrales.

“Consideramos que es posible que las fechas de los eventos del fin del mundo están encriptadas en nuestra conciencia. Como la fecha del día predicho, diciembre 21 del 2012, ha pasado sin efectos notables, y el error es inconcebible, debemos de concluir que nuestro universo concluyó esa fecha, pero mientras Ellos reciben una extensión de fondos y la simulación es reiniciada con todas las experiencias de lo temporal borradas de nuestra memoria”, dicen los autores.

Evidentemente este paper se trata de una broma de April Fools’ Day, publicada en una prestigiosa institución con un estupendo humor. Pero más allá de que la teoría es intencionalmente desaforada, parodiando las teorías de conspiración, pensar que el universo es una ilusión no es algo tan disparatado. 

El filósofo Nick Bostrom ha planteado un caso relativamente sólido argumentando que nuestro universo podría ser una simulación informática holográfica, en cada punto yace la totalidad del código. ¿Por qué no pensar también que el universo es una broma? 

Acaso de un demiurgo trickster, enamorado del poder de las copias. “Sólo alguien dormido lo considera real. Luego llega la muerte como el amanecer y te despiertas riendo de lo que pensabas era tu sufrimiento”, Rumi.

Twitter del autor@alepholo

lunes, 22 de abril de 2013

Unicidad espiritual en la relacion onda-partículas.

En el Universo de la Verdad, todo es perfecto. Ésta es una premisa universal y científica, evidente en la conciencia, y que en éste mundo, nos obligan a tener que apoyar de instante en instante, en la fuerza interior que algunos llaman Fe.

Éste es el autodescubrimiento fundamental, que también ha sido denominado, el primer Día. Se trata de el atisbo participativo en el inicio del nacimiento de la Luz Universal, la misma que legendariamente creó Dios en el principio.
Las consecuencias implícitas en ésta tensión creadora real, en lo apariencial, sean las que sean, carecen de importancia. La realidad celeste, y la verdadera comprensión que la puede acompañar, viene en secreto, sin signos aparienciales.
El resumen de todos éstos lios, es que nos encontramos en un mundo de absurda mentira, cuya única justificación es el desenmascaramiento y perfeccionamiento humano, y planetario, desde la propia cualidad interior.
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenaday vacía,  y  las  tinieblas  estaban  sobre  la  faz  del  abismo,  y  el  espíritu  de  Dios  se movía,  observando, sobre  la  faz  de  las  aguas.
3 Y dijo Dios:  Sea  la  luz;  y  fué  la luz.   4 Y vió Dios que la luz era buena; y apartó Dios  a  la  luz  de  las  tinieblas. 5   Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche; y fué la tarde y la mañana, un día. El Día primero.
6 Y dijo Dios:  Sea  un  extendimiento  en   medio  de  las  aguas,  y  haya  apartamiento  entre   aguas  y    aguas. 7  E  hizo  Dios  un   extendimiento,  y  apartó  las  aguas  que   estaban    debajo   del  extendimiento,  de   las aguas que  estaban   sobre   el   extendimiento;   y   fué  así.   8   Y   llamó   Dios   al   extendimiento   Cielos;     y   fue   la   tarde   y   la mañana,    el día segundo.
Lázaro; conciencia fuera de la mátrix planetaria. Hay una voz permanente en la armonía universal, que nos impulsa en nuestra conciencia. Escuchémosla, en el sereno silencio del corazón.
46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas.  47   Si  alguno  oye   mis  palabras  y  no  las guarda,  yo  no  lo  juzgo;  porque no vine a juzgar al mundo.
14   Vosotros   sois   la   luz   del   mundo;    una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

sábado, 2 de marzo de 2013

LA OSCURIDAD

En 1933 Fritz Zwicky, un astrónomo y físico suizo de origen húngaro, propuso la existencia de la materia oscura ante la evidencia de una "masa no visible" que influía en las velocidades orbitales de las galaxias en los cúmulos y el universo. Esta materia oscura dio lugar a la idea de la energía oscura. 

En cosmología física, la energía oscura es una forma de energía que estaría presente en todo el espacio, produciendo una presión que tiende a acelerar la expansión del Universo, resultando en una fuerza gravitacional repulsiva. Hasta ahora hemos hablado de la materia, la consciencia, la energía, la luz, y todo aquello que forma parte de un extremo del péndulo, pero nunca tocamos el tema del polo opuesto, más que como soporte o introducción a conceptos e ideas del “positivismo” del conocimiento. Hoy veremos por primera vez, la parte del “negativismo” del conocimiento, aquella que conocían y manejaban a la perfección en su momento, los amos del mundo.





Según la ciencia tradicional el universo está compuesto por un 74% de energía oscura, un 22% de materia oscura, un 3,6% de gas intergaláctico y sólo un 0,4% de materia visible y tangible. Indudablemente la mayor parte de la creación, el 99,6% no es materia y no refleja luz, o sea que es oscuridad. El mayor porcentaje de la creación, es oscuridad. Pero ¿Qué es la oscuridad? La respuesta lógica es ausencia de luz, o como dije en alguna ocasión, luz aún no manifestada. Ahora bien, que tal si les dijera que todo concepto, paradigma y arquetipo de la oscuridad es erróneo, que las asociaciones y energías ocultas de la oscuridad son falacias impuestas, y que la oscuridad es algo completamente diferente a lo que les dijeron que era.



Comencemos retrotrayéndonos al artículo “Los creadores” donde relaté: “El universo consciente, Dios, el Uno, el Todo, el Absoluto o como quieran llamarle, crea mediante su voluntad y la palabra (sonido), todo lo conocido (materia) que en realidad es energía, a través del código fuente de la creación, los fractales u octavas. Estas descienden desde el universo consciente que llamaré desde ahora el primer “Do”, por medio de la luz. La primera voluntad del “Do” fue la luz, porque sin ella no habría creación, no se podría propagar la octava. Esta octava descendente (Do-si-la-sol-fa-mi-re-do) fue el primer sonido emitido por el “Do” en la materia, el verbo, la voz de Dios, a partir de ahí todo aconteció por plan divino, como una figura de piezas de dominó por la cual al caer la primera todas las demás caen en forma sucesiva hasta terminar la figura. Pero para que esto suceda correctamente la secuencia de la octava no debe ser interrumpida ni desviada, es entonces donde entran en acción los “choques conscientes”, el primer choque consciente de la primera octava de la creación entre Do-si (Do-choque-si), es llenado por voluntad divina, el deseo del “Do” por manifestar la materia, y el segundo choque de la primera octava entre fa-mi (fa-choque-mi), es llenado por la vida consciente en el universo, el “ser” (luego llamado SER). ”

De este párrafo deducimos que mediante la voluntad y la palabra (sonido) el Do crea la materia (energía condensada) mediante las octavas, que se propagan por el universo por medio de la luz, y la vida consciente (el SER) produce el choque para que esta mantenga su rumbo y todo suceda de forma impecable. Pero también se deduce que el Do creó la luz, por consiguiente antes de su creación esta no existía y sólo había oscuridad. Entonces la oscuridad es el estado original de la creación antes que el Do decidiera manifestar el universo, y éste fue manifestado porque la Fuente produjo un acontecimiento consciente que nosotros tenemos de forma inconsciente. 

La Fuente por el deseo y la necesidad de expandirse, revirtió su esfera de consciencia por el punto del deseo que nosotros conocemos como Dios o el Do. El Do es el punto del deseo por donde la fuente revirtió su esfera y miró hacia el exterior de ella misma, dando la posibilidad de la existencia conocida y desconocida. En ese acto de revertimiento consciente, las infinitas miradas de la Fuente, que eran oscuridad hasta entonces, necesitaron la luz para propagarse en el nuevo espacio matricial. La oscuridad es la verdadera naturaleza de la creación, y es una energía que describí en el artículo “información y vida” como “información consciente de sí misma”, compuesta por burbujas mentales de la Fuente o mejor dicho clusters adimensionales de información, que son automáticamente convertidos en energía y consciencia en el momento que son iluminados. 

En su momento dije: “La cadena de propagación es la siguiente: información=>energía=>consciencia...” Esta cadena o triada (información-energía-consciencia) es la base de la oscuridad. Podríamos perfectamente redefinir a la oscuridad como la triada o trinidad primordial formada por tres octavas en vez de por tres notas, la octava de la fuente (información consciente) la de la luz (energía contenedora) y la del SER (vida consciente) dando como resultado a la creación.

No existiría nada sin la oscuridad, no tendría sentido la creación sin la oscuridad, porque La Fuente es oscuridad, o sea luz aún no manifestada en la materia. No confundan oscuridad con oscurantismo, u oscuros, siendo lo primero una condición de los segundos que no respetan las reglas del juego, eligiendo ser portadores de algo que no tienen, pues ningún oscuro es representante de la oscuridad sino del oscurantismo de la inconsciencia. La oscuridad es la madre de la luz, como la inconsciencia es la madre de la consciencia, por tal motivo en este universo de opuestos, le es permitido existir, pues sería imposible que el SER se manifestara como Ser, y este como Unidad de carbono, si no existiera un Avatar y un avatar que los contuvieran, en este caso, la luz del Do es el AVATAR de la oscuridad de la Fuente.

En nuestro sistema solar el astro que mayor oscuridad contiene, es el sol, y como portador de oscuridad es portador de vida, siendo el encargado de mantener el equilibrio en el sistema y el despertar de la consciencia del Lhumanu por la oscuridad (información) transportada en su luz. La semilla germina en su tiempo bajo la oscuridad de la tierra. El útero materno es oscuro, porque porta la información que crea la vida, y que toma consciencia sólo cuando se ilumina al nacer. La oscuridad (información) se manifiesta en luz (energía) y se convierte en vida (consciencia). Reconozco que es un concepto completamente nuevo, y que ocasione cierto malestar y rechazo, pero luego de que se destile de preconceptos y energías ocultas, tomará la forma deseada e iluminará su consciencia. No sé si he podido transmitir correctamente este concepto, pero creo que la forma más efectiva de que ustedes lo procesen y comprendan, es mediante su propia oscuridad, aquella que habita en donde sus miradas aún no están puestas, en el silencio del interior de la esfera de consciencia de su Ser.


Enlaces de L@ Red:


lunes, 14 de enero de 2013

EL ORIGEN DE LA VIDA EN EL UNIVERSO

EL ORIGEN DE LA VIDA EN EL UNIVERSO, DEBERÍA REPLANTEARSE SEGÚN LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS CIENTÍFICOS.
Un nuevo estudio presentado por la prestigiosa revista : Royal Society Interface Journal (11 de Diciembre), pone de manifiesto que el misterio del origen de la vida ha estado estudiándose desde un planteamiento erróneo hasta ahora.


En lugar de focalizar y recrear el origen de la vida en la reconstrucción de los bloques químicos que dieron lugar a la vida hace 3,7 mil millones de años, los científicos proponen un nuevo marco de estudio que versa sobre la diferenciación en los procesos que originaría nuevas formas de vida diferentes a las que actualmente conocemos. La cuestión enlaza en la organización de la información que da origen a la vida, y no en tratar de explicar la vida basada en la química del carbono, tal y como se ha venido haciendo hasta ahora.

PAUL DAVIS, coautor del estudio que acaba de publicarse y físico teorético y astro biólogo de la Universidad de Arizona, señala expresamente que:
“EN EL INTENTO DE TRATAR DE EXPLICAR COMO LA VIDA SURGIÓ, LA COMUNIDAD CIENTÍFICA FOCALIZÓ LOS ESTUDIOS COMO UN PROBLEMA DE QUÍMICA, COMO SI DE UNOS BLOQUES DE MATERIA BÁSICA SE TRATARA Y SE SIGUIERA UN MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA LLEGAR A LA VIDA TAL Y COMO LA CONOCEMOS”. “ESTE INTENTO DE ESTUDIAR LA VIDA BASADA EN LO QUE CONOCEMOS, FALLA EN LA PREMISA DE QUE LA VIDA PUEDE SER MUCHO MÁS COMPLEJA DE LO QUE CONOCEMOS Y POR TANTO EN LOS PROCEDIMIENTOS SEGUIDOS HASTA AHORA, SE NOS ESCAPA LA ESENCIA MISMA DE LO QUE LA VIDA ES”.

Los organismos y sistemas vivos han sido caracterizados únicamente desde dos perspectivas de flujo de información, en ambos casos desde la base y la cúspide en términos de complejidad de la cadena de datos. Por ejemplo, desde la base nos moveríamos partiendo de las moléculas o bloques básicos a las células, y de ahí a los organismos pluricelulares, etc.

.En el caso opuesto partimos de los seres vivos y bajamos hasta las moléculas y el ADN. La nueva perspectiva en los estudios del origen de la vida, debe replantear la forma en la que esos procesos básicos no prevén la existencia de nuevas y extrañas formas de vida, ya que se corre el riesgo de no poder explicar y detectar nuevas formas de vida que no se ajustan a los procesos químicos e instrucciones basadas en la vida tal y como la conocemos y que pueden estar presentes en otros planetas.

Durante décadas de investigación científica, los procesos trataban de recrear los eventos primordiales que traían las bases hipotéticas de emergencia de la vida en base a lo que conocemos respecto de la vida en nuestro planeta. En los experimentos realizados por Miller-Urey en 1953, los científicos cargaban eléctricamente una “sopa de elementos químicos primordiales” que recreaban el proceso de generación química presente en los océanos en las tempranas etapas de formación de los planetas y encontraron que varios simples aminoácidos se formaban como resultado, constituyendo estos los bloques básicos de la vida.

Pero desde entonces, poco se ha avanzado en la forma de entender cómo los simples aminoácidos podrían eventualmente emerger hacia formas simples o complejas de vida.

Precisamente, por esa razón Sara Walker, coautora del estudio junto con Paul Davis y astro bióloga de la Universidad de Arizona, señala que el problema reside en el hecho de que no tenemos una clara definición de lo que es la vida.

“Normalmente la forma en la que identificamos la vida en la Tierra es la única definición que tomamos en consideración para entender lo que es la vida, y este concepto es insuficiente, porque no tenemos un modelo matemático riguroso para identificar la vida más allá del ADN de los organismos presentes en nuestro planeta”.

Utilizando la definición química de vida, por ejemplo, exigimos que el ADN esté presente para limitar la búsqueda de vida extraterrestre, e incluso este criterio erróneamente nos vale también para incluir organismos no vivos capaces de auto-replicar el ADN. El equipo de Walker ha creado un modelo matemático para capturar la transición de un ser inanimado a un ser viviente, tipificando los procesos que influyen en la transferencia bi-direccional de información.

AUNQUE EL NUEVO MODELO AÚN ES UN PROTOTIPO TEORÉTICO, NOS AYUDARÁ A ENTENDER NUEVAS PERSPECTIVAS METODOLÓGICAS NECESARIAS PARA AVANZAR EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS FORMAS DE VIDA CAPTANDO LA ESENCIA DE LA VIDA

EL ESTUDIO SUPONE EN PALABRAS DE DAVID UN NUEVO MANIFIESTO O GUÍA PARA LA BÚSQUEDA DE VIDA EN DIFERENTES PERSPECTIVAS A LAS QUE HASTA AHORA HAN SIDO RECTORAS DE LOS MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN.

Fuente: The algorithmic origins of life (Royal Society Interface Journal) Dec 2012.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

El universo se comporta como un cerebro gigante


Físicos encuentran evidencia:

1El universo podría ser un único sistema neurocósmico que se fractaliza en galaxias, cerebros, células; una simulación computarizada de la expansión cuántica del universo revela un asombroso paralelo en el crecimiento de las células del cerebro y los cúmulos de galaxias


Hace 6 años el New York Times publicó la imagen que mostramos aquí notando el sorprendente parecido entre las neuroconexiones de un ratón y el de una simulación computarizada del crecimiento del universo, arremolinado en cúmulos de galaxias rodadeas por estrellas y materia oscura. La imagen en un principio solamente anecdótica fue utilizada por numerosos sitios para representar la correspondencia entre la evolución cósmica y la evolución en la tierra, entre arriba y abajo, para citar el adagio hermético. 

El parecido nos hacía volar la imaginación y sentir el asombro de vivir en un universo donde todo parece estar conectado, donda cada forma parece ser el reflejo de otra forma arquetípica, en una infinita fortaleza de espejos.

Ahora esta intuición que ha pululado la mente del hombre desde milenios –que el hombre es una imagen microscósmica del universo– parece haberse confirmado, al menos parcialmente. Según una investigación publicada entre los reportes científicos de la revista Nature, el universo crece de la misma forma que un cerebro –con los disparos eléctricos entre neuronas espejeados por la forma de la expansión de las galaxias.

La simulación computarizada, que representó cómo forman redes unidades cuánticas subatómicas de tiempo-espacio, sugiere que existe un patrón de crecimiento en cómun –una dinámica natural–con el que los sistema evolucionan. Una dinámica de crecimiento que puede observarse lo mismo en el cerebro humano que en el internet o en el universo como conjunto. 

Esta conexión podría entenderse quizás como la manifestación de un único sistema que se desdobla en múltiples nodos, que a su vez son nuevos sistemas, cada uno de los cuales refleja las condiciones y comportamientos de un sistema anterior –asi tejiendo una telaraña fractal o una red de redes.

Según el físico Dimitry Kroukov, de la Universidad de San Diego, esta relación de correspondencia evolutiva es una señal de que hay algo en el funcionamiento de la naturaleza que escapa a la física moderna.
El hallazgo de un paralelo en el crecimiento del universo y el cerebro no significa que el universo sea un organismo pensante –con una sinápsis de estrellas y una conciencia neurocósmica; sin embargo, habría que preguntarse si esta misma estructura madre de creciminto contiene el blueprint de la conciencia, y entonces veríamos al Internet emerger próximamente como una entidad autoconsciente)… 

En realidad esta poética imagen del universo entero procesando información como una gran computadora en la que nosotros figuraríamos apenas como un breve sueño, un destello de conciencia, o un evanescente algoritmo entre miles de millones más, se acerca más al misticismo. Y desde ahí ejerce una irresistible atracción: es la atracción de las correspondencias, de que de alguna forma todo y todos estamos cumpliendo un único proceso que se repite por la eternidad.
Twitter del autor: @alepholo 

martes, 16 de octubre de 2012

La incertidumbre del universo cuántico

Según explica el físico de la universidad de Oxford, Vlatko Vedral, a Eduardo Punset, el Universo mismo no estaría compuesto de materia ni de energía sino de información.


La escala más pequeña del universo –la que se rige por las leyes de la física cuántica– parece un desafío al sentido común. Los objetos subatómicos pueden estar en más de un sitio a la vez, dos partículas en extremos opuestos de una galaxia pueden compartir información instantáneamente, y el mero hecho de observar un fenómeno cuántico puede modificarlo radicalmente. 
Pero lo más extraño de todo –según le explica el físico de la Universidad de Oxford, Vlatko Vedral, a Eduard Punset en este capítulo de Redes– es que el universo mismo no estaría compuesto de materia ni de energía sino de información
Fuente: Pijamasurf

miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Cómo se formó el Universo?

A lo largo de la historia e incluso la prehistoria de toda la humanidad, la interrogante de la que hoy hablaremos, ha inquietado a toda la comunidad científica, desde los primeros filósofos y matemáticos a los astrónomos y físicos del mundo. Lo más probable es que hasta tú en algún momento también te hayas preguntado: ¿cómo se formó el universo? Y que luego de pensarlo un instante, hayas dejado la pregunta rondando por alguna parte de tu cerebro.

Con el correr de los años, el desarrollo y la amplia masificación de las ciencias, la pregunta sigue inquietando absolutamente a todo el mundo. En nuestros días, consideramos la teoría del Big Bang como la teoría más eficaz y de hecho es la más aceptada, pero de todas maneras, tampoco tenemos pruebas completamente factibles como para validarla en definitiva. Echémosle el ojo a esta pregunta para así impregnarnos un poco más en el asunto.

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Teoría del Big Bang
Bueno, intentemos comprender mejor la pregunta hablando de la teoría del Big Bang o como en ocasiones se la conoce, la teoría de la Gran Explosión. Esta teoría señala que el origen del Universo habría ocurrido aproximadamente entre hace unos 13 y 15 mil millones de años, cuando una gran explosión generó la expansión de materia y energía dando lugar, en última instancia, a la formación de galaxias.

La prueba más cabal del origen del Universo a través del Big Bang es la actual expansión de las galaxias y los quasars, que continúan expandiéndose gracias a la fuerza expansiva de dicha explosión inicial. Otro hecho que estaría respaldando la explicación que la teoría del Big Bang nos ofrece para comprender el misterio del origen del Universo, es la radiación de fondo en el espacio, conocida en cosmología como la radiación de fondo de microondas.

Radiación de fondo de microondas

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La radiación de fondo de microondas es una amplia radiación de tipo electromagnético que se encuentra dispersa en todo el Universo, llenándolo todo. La comunidad científica supone que se trata de una especie de eco, o de onda de choque de la gran explosión y que tiene las características de un cuerpo negro, se detecta sólo en forma de microondas, teniendo una señal de 160,2 GHz.

Ningún telescopio humano sería capaz de verla, con el paso del tiempo se ha enfriado y debilitado considerablemente, se estima que su temperatura debe rondar entre unos 2.7 grados Kelvin (equivalentes a -271.5º celsius) y que esta radiación es una gran prueba de que el postulado cosmológico de la teoría del Big Bang es correcta.

Stephen Hawking

También tenemos los postulados del gran Hawking, pero claro, como ya lo hemos hablado en tantas oportunidades, lo mejor será dejarlo aparte de esta publicación y tener en cuenta que para Hawking, el universo como es de suponer, no fue creado por un Dios, sino que el universo se ha creado a sí mismo.
En palabras de Stephen Hawking: “ Como existe una ley de gravedad, el universo puede y se va a crear de la nada.” “La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, por la que existe el universo y por la que existimos todos.”

¿Qué había antes del Big Bang?

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Esta es una pregunta más imposible de responder que la anterior y probablemente la más inquietante de todas las que podríamos llegar a formularnos. En ocasiones me la he formulado y tan solo al dar un poco de rienda suelta a mi mente, termino hasta asustandome de los resultados. Nos la hicimos cuando hablamos sobre aquellas preguntas que no tienen una respuesta científica aún en nuestros días, ¿recuerdas?

Bien, pero de forma muy vaga, podemos teorizar al respecto y creer que en el instante anterior a la explosión inicial todo se reducía a un punto de densidad infinita. Los experimentos realizados actualmente con el LHC tienen el objetivo de reproducir a escala atómica lo ocurrido en esta explosión, para así poder encontrar nuevas respuestas.

Con el correr de los años la teoría del Big Bang se ha convertido en un paradigma para la explicación de este misterio, y aunque no podemos probarla en laboratorio o reducirla a un experimento análogo, es la explicación que más convence a la comunidad científica en relación a este problema.

¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Qué otras teorías (científicas) conoces sobre el origen del universo y cuál crees tú que puede ser la más efectiva o cercana a la realidad?


Fuente: Ojocientífico

lunes, 27 de agosto de 2012

EL GRAN MISTERIO DE LA CIENCIA ESOTERICA

La naturaleza nos enseña que la manera de evolucionar consiste en la supervivencia de las especies,  acto este que se logra a través de la continuidad de los individuos componentes de las mismas,  quienes sobreviven en base a una alimentación permanente que les permite vivir,  usando los elementos que le proporciona su entorno y transfiriendo las energías de un cuerpo a otro.  El mundo animal se alimenta ordinariamente del mundo vegetal y el mundo vegetal depende de la transferencia de energías procedentes del mundo mineral.  El pez grande se come al mas pequeño,  mientras el pez pequeño se alimenta de otras especies menores y así sucesivamente hasta llegar a los submundos microscópicos.

En el orden superior,  los peces sirven de alimento de otros animales,  quienes a su vez sirven de alimento a otras especies mas fuertes o mas inteligentes incluyendo al hombre. Surge inevitablemente la pregunta, ¿Somos el alimento de algunas otras entidades provenientes de otras dimensiones, de seres que están por encima del hombre,  a quienes llamamos demonios o dioses?,  o por otra parte, ¿se para en el hombre la evolución alimenticia natural de todo el universo? ¿ somos nosotros los últimos vestigios de la evolución natural?,  o dicho de otra manera, somos los hombres los dioses creadores que nos estamos conociendo a nosotros mismos?

No puedo imaginar nada más aterrador que ser el alimento de un depredador invisible. Que incluso en este preciso momento, imposible de percibir para el estado actual de mi conciencia, esté siendo devorado lentamente por una entidad evolutivamente más elevada, que, de igual manera que nosotros nos alimentamos de seres que concebimos como evolutivamente inferiores, encuentre en mí el alimento necesario para sobrevivir y posiblemente seguir escalando en la pirámide de la conciencia universal.



La revolución de los brujos es que se rehúsan a honrar acuerdos en los que no participaron. Nadie me preguntó si consentiría en ser devorado por seres de otro tipo de conciencia. Mis padres sólo me trajeron a este mundo para ser comida, como ellos, y ese es el fin de la historia.

Carlos Castaneda, El Lado Activo del Infinito

¿Existen entidades más evolucionadas que se alimentan de nosotros, de la misma forma que nosotros lo hacemos con los animales y las plantas, sin que éstos tengan plena conciencia de nuestra existencia? Tal vez sea este el gran misterio de la ciencia esotérica humana y allende. 

Pienso en aquellas películas de terror que uno ve para sentir una sensación muy particular, un rush existencial, en las que generalmente había un asesino o entidad maligna que acechaba a los protagonistas (de los cuales nosotros éramos sucedáneos). Este rol antagónico era más efectivo, generaba más miedo, en la medida en la que era más indefinido, más abstracto y metafísico.  Es el horror cósmico de Lovecraft o los poderes supernaturales de los personajes de Stephen King.

Pienso que tal vez este ascenso del terror en proporción a lo incognoscible, al misterio de lo paranormal, tiene una profunda ancla en la mente colectiva de la humanidad. Tal vez es un vestigio del mirífico atisbo de los dioses y demonios que habitan el mundo –o al menos habitan la psique que proyecta, sobre la cueva de lo real, una historia del mundo.

Nos gusta pensar que en las dimensiones superiores de la evolución – si es que no somos la cereza en el pastel , la obra maestra de la evolución (o de Dios)— el universo de alguna manera se acomoda a una armonía en la que los seres conscientes conviven pacíficamente, abriendo paso en la escala cósmica sin obstaculizar el impulso ascendente de los que vienen abajo.

Dice el investigador esotérico Juán García Atienza: La realidad para el ser humano, está compuesta como una pirámide escalonada en la que nosotros ocuparíamos la cúspide, abarcando todo cuanto sube hasta nuestros pies y con el convencimiento de que, por encima nuestro, todo el inmenso cielo pertenece a una sola divinidad protectora que nos abarca y nos integra en su infinitud única e indivisible.

Ya sea que imaginemos que somos un epifenómeno exclusivo de la evolución y que no existe vida o conciencia por encima de nosotros en el desierto del espacio; que creamos que arriba de nosotros solo existe más que la legión divina, el cielo en su desnudez rutilante de fusión absoluta; o que pensemos que existen seres más evolucionados –actualmente conjuramos extraterrestres en mundos distantes—nos cuesta trabajo contemplar, con seriedad, la posibilidad de que seamos el alimento, la energía, de una especie íntimamente ligada con nuestra matriz de existencia, si bien imperceptible.

 Dejamos esto a la especulación exorbitada de las conspiraciones y de los freaks del new age, pero un análisis minucioso de nuestra experiencia, mirando hacia abajo en la escala evolutiva, al menos hace plausible teóricamente que existan entidades que no percibimos del todo y que se alimentan de nosotros. De no haberlas, algo que también es posible, sería, sin embargo, un caso completamente excepcional.


En este punto quisiera detenerme brevemente para aclarar que mi intención al explorar este tema no es crear una conciencia paranoica ni tampoco revelar una epifanía metafísica. Sinceramente, en lo personal, no tengo ningún tipo de evidencia de que existan estas hipotéticas entidades más evolucionadas que, bajo la elemental lógica de la pirámide alimenticia, podrían usarnos como comida. Mi inquietud nace solamente de una perspectiva teórica, de que dentro de un esquema racional basado en la observación y en la experiencia de lo que conocemos en este planeta es enteramente plausible concebir la existencia de seres por encima de nosotros en la escala evolutiva.

Es posible que, de existir, estas entidades hayan evolucionado a un punto en el que no sea necesario alimentarse de aquellas entidades inmediatamente inferiores –de alguna manera como algunos seres humanos se rehúsan a alimentarse de los animales. Podrían alimentarse de xenón, luz ultravioleta, imprimir sus propios alimentos en 5D o algo equivalente a la nanotecnología, por todo lo que sabemos.

Pero también es muy posible que, entre la multiplicidad de seres que podrían haber evolucionado en este planeta o en otros proyectos de vida, existan aquellos para los que los seres humanos somos apetecibles. Incluso podrían existir entidades para los que somos más que una delicatessen en el menú cósmico, somos una indispensable fuente de energía en su dieta, quizás como uno de esos pollos transgénicos de granja, especialmente crecidos para alimentar a poblaciones enteras.

Y no necesariamente tendrían que alimentarse de nuestra carne, de la misma forma que nosotros extraemos sustancias de algunas plantas o usamos algunos minerales para alimentar nuestra tecnología, podrían sintetizar a través de nosotros algún tipo de molécula, utilizarnos (como ocurre en Matrix) como una batería o algo aún más arcano.

En una de las pocas entrevistas en las que quiso hablar acerca de la trama subyacente de su película 2001: Odisea en el Espacio, Stanley Kubrick dijo: Tales inteligencias cósmicas, evolucionando en conocimiento por eones, estarían tan distantes del hombre como nosotros estamos de las hormigas. Podrían estar en comunicación telepática instantánea a lo largo del universo, podrían haber logrado la maestría total sobre la materia y de esta forma se podrían transportar instantáneamente a través de billones de años luz de espacio; en su última fase podrían abandonar la forma física y existir como una consciencia incorpórea inmortal en todo el universo.

Ciertamente estas inteligencias, dioses desde nuestra limitada conciencia, podrían haber trascendido la biología y no necesitar de alimento como lo conocemos. Pero entonces podría ser que se “alimenten” de una comida mental, de la adoración, de la energía psíquica o de otras formas sutiles de energía que podrían encontrar en nosotros. Y estas inteligencias cósmicas podrían estar en los lugares que menos esperamos.

En su ensayo La Promesa de la Serpiente, Aeolus Kephas, advierte: En un medio ambiente predatorio, todo es alimento para alguien más, entonces, ¿por qué asumir que esto no se aplica en el campo de la conciencia o a nuestra interacción con esos “espíritus” que residen en los enteógenos que consumimos, deseosos de ser poseídos por Dios?

Según Juán García Atienza, un hombre que investigó a fondo temas de lo que llamó “la otra realidad” sin perder del todo la cordura, en los niveles de evolución consciente, ya no se trata solamente de “una dependencia irracional e instintiva” sino de la captación de una esencia que una especie consigue mediando su inteligencia y voluntad, para seguir subsistiendo y finalmente escalar la pirámide evolutiva hacia “los niveles superiores de conciencia universal”.


En este plano escalar de la evolución cósmica no existen las categorías morales del bien y el mal, existe un feroz intercambio de energía. En un universo predatorio donde la energía parece ser lo que define si una entidad puede continuar su existencia y posiblemente seguir ascendiendo hacia un “extraño atractor” (el término usado por Terence Mckenna para describir el magnetismo al final del tiempo que impulsa a la evolución) no es de esperarse que abunde la condescendencia moral. Si es que existen seres más evolucionados que nosotros que actúan de manera que favorece nuestra propia evolución, cual ángeles, seguramente lo hacen porque está conducta favorece su propia evolución al aumentar, bajo un mecanismo de feedback, su nivel energético.

Daniel Pinchbeck explica en su libro Breaking Open the Head las ideas del místico armenio George Gurdjieff: Este proceso transformador ocurre en etapas, en el tiempo. Creía que todo, incluyendo los procesos psíquicos y los pensamientos, eran una forma material –y todo lo material, era en cierta forma, sensible. “Todo a su manera es inteligente y consciente”, dijo. “El grado de conciencia corresponde a un grado de densidad o de velocidad de vibraciones. Entre más densa la materia, menos consciente es”. En su perspectiva, el universo funcionaba como un sistema de “mantenimiento recíproco”, donde cada nivel de entidad se alimenta de las entidades inferiores. Los seres humanos, las entidades orgánicas más conscientes de la Tierra, eran alimento de los demiurgos por encima de ellos.

La misma idea en La Gran Manipulación Cósmica de Atienza:
Toda la realidad cósmica es una constante acumulación de tensiones, de causas y efectos, un toma y daca en el que cada entidad recibe su esencia de otra y cede su energía para que, a su vez, sea utilizada por otra entidad más evolucionada, la cual procura cuidar y conservar, por su parte, la fuente de su propia supervivencia. Ese cuidado y esa conservación suponen precisamente [una] manipulación.

La pregunta de por qué no percibimos, al menos la mayoría de los humanos, a estas hipotéticas entidades,  podría explicarse por esta manipulación. En muchos casos es importante para el predador que la presa no sepa que está merodeando en el perímetro. O al menos que no perciba que es una amenaza para que siga haciendo lo que hace sin perturbarse.

Un ejemplo de esta manipulación es imaginado por Aeolus Kephas: estas inteligencias, sugiere, pueden llegar incluso a utilizar a las plantas para coaccionar al ser humano:

Los espíritus son inteligencias inorgánicas (que podrían incluir a lo que llamamos las almas de los muertos). Siendo inorgánicos o muertos no tienen acceso a la forma física sensible. Esta es un área en la cual no estoy seguro al cien por ciento, ya que los espíritus inorgánicos aparentemente pueden vivir en la materia orgánica, de la misma forma que los seres elementales o las hadas, se dice, pueden vivir en las rocas y en las plantas y demás. Puede ser que estos espíritus busquen específicamente experimentar la existencia humana —y hacer que seres humanos encarnados ingieran enteógenos, o sea una forma para lograr esto. Cualquiera que sea el caso, aparentan desear no solo congreso con sino ingreso a (y a través de) nuestra conciencia, lo cual consiguen no solo accediendo a nuestras neuronas (al tiempo que son “secuestradas” por los químicos psicoactivos) sino a toda la red a la que estas neuronas están vinculadas.

Una de las más detalladas descripciones de estas supuestas entidades que se alimentan del ser humano es la desarrollada por Carlos Castaneda, en un principio crípticamente, bajo el apelativo de los seres inorgánicos y luego, en El Lado Activo del Infinito, más explícitamente con el nombre del “depredador” y “los voladores” (que vinieron ”desde las profundidades del cosmos” a gobernar nuestras vidas) . Algunos consideran que los libros de Castaneda son ficción o que en muchos casos utiliza metáforas cuando muchas personas lo toman literalmente. De cualquier forma es una referencia ineludible en este tema.

Castaneda pone en boca de Don Juán Matus:
Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas y los sueños de éxito o fracaso. Nos han dado la codicia, la avaricia y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y ególatras […] los depredadores nos dieron su mente, que se convirtió en nuestra mente.

Esta última frase tiene ecos de la filosofía gnóstica, donde los seres inorgánicos, voladores o depredadores, son llamados Arcontes (los señores planetarios), que según textos cristianos como los del Nag Hammadi, son una especie de tricksters que crean realidad simuladas, duplicados en los que el ser humano cae ilusoriamente como un pez muerde la carnada de un anzuelo.

En The Three Stigmata of Palmer Eldritch, Phillip K. Dick da voz a un Arconte interplanetario que se infiltra en la mente individual y colectiva de la humanidad:
Lo que quiero decir es que me convertiré en todas las personas del planeta…Seré todos los colonos mientras arriban y empiezan a vivir aquí. Guiare su civilización. Es más seré su civilización.
En reiteradas ocasiones, no sabemos si de manera metafórica, Gurdjieff mencionó que los seres humanos eran “comida de la Luna”, tal vez en una resonancia con el sistema gnóstico en el que los Arcontes son vistos como rectores planetarios, generalmente siete (los siete planetas).

El investigador francés Jacques Vallee, de forma similar, dice en su libro Messengers of Deception que los extraterrestres (o cyborgs) provienen del sistema planetario local y que “el fenómeno OVNI” es “un sistema de control espiritual” que se comporta como “un proceso de condicionamiento” y que estas supuestas entidades, más que utilizar máquinas (naves) estaría alterando nuestra percepción o jugando con las leyes de la física que conocemos. Esta aparente manipulación de la que seríamos objeto, forjando un sistema de creencias propenso a mantenernos como “carne de cañón”, podría explicar tal vez la función que ha tenido la religión organizada en la histora del hombre.

Pensadores como Marx y Nietzsche advirtieron que la religión funcionaba como una operación de manipulación psicológica destinada a despojar al hombre de su poder personal, induciéndolo a un estado de sopor y sumisión. Pese a esta remoción de la fuerza individual se generaba una adoración de las entidades y mecanismos que propiciaban dicho despojo. Incluso, por mucho tiempo, en numerosas culturas, se sacrificaban animales y seres humanos para saciar el hambre de estas entidades superiores. Pero, de existir estas entidades predatorias, ¿acaso no es justamente lo que les convendría, que pensáramos en ellas como dioses? Y así nos estuviéramos sin sobresaltos en el “humanero” y marcháramos sin resistencia al matadero.

En la Biblia en diversas ocasiones se hace referencia a la divinidad (padre o hijo) como el pastor, y al ser humano como el rebaño o el ganado. Los dioses griegos también obtienen el epíteto, en las épicas homéricas, de “pastores de hombres”. El pastor puede desarrollar cierto afecto por sus ovejas, pero a fin de cuentas lo que hace siempre es manipular a su ganado para obtener un alimento. Esta es la esencia de un pastor y un rebaño.


Ahora bien si es que existen estas entidades, más allá de que presentan un aspecto en primera instancia terrorífico y en segunda, y más importante, representan un obstáculo insoslayable para la continuidad evolutiva del ser humano y la libertad del individuo, esto es de ninguna manera algo que deba tomarse a mal. En cierta forma, en el divino misterio del universo, aquello que está por encima de nosotros, ángel o vampiro, es lo que nos propulsa, nos jalonea hacia arriba, nos motiva a superar el estadio actual de víctimas de la realidad predatoria.

Explica Castaneda en palabras de Don Juán:
Los voladores son una parte esencial del universo… y deben ser tomados como lo que realmente son – increíbles, monstruosos. Son el medio por el cual el universo nos pone a prueba.

El maestro Gurdjieff hace la arenga:
Las posibilidades de evolucionar existen y se pueden desarrollar en individuos aislados…
Las fuerzas que se oponen a la evolución de las grandes masas humanas también se oponen a la evolución de cada hombre. Toca a cada uno chasquearlas.

En cierta forma, si existen, estas entidades son como los guardianes del Castillo –o del Paraíso: tanto la espada del arcángel como la promesa de la serpiente… Como aquel irritante ujier que impide la entrada a la Ley (divina) a la transpersonalización de Kafka en El Proceso, son terribles, inmisericordes e insondables, pero también imprescindibles si queremos acceder a esa realidad superior, a ese misterio que nos llama desde la profundidad de nuestro espíritu, en la que se disuelve el universo y la totalidad de la existencia.

Están ahí, al final del nivel, y definen si nos toca Game Over (y volver a empezar en la rueda de las vidas) o alcanzamos el tálamo de la Princesa (el dote de Gaia-Sophia).