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jueves, 9 de mayo de 2013

EL PULSO DEL PLANETA SE ACELERA

No es una metáfora de la situación que estamos viviendo, con Oriente Medio convertido en una olla a presión que amenaza con estallar, sino un diagnóstico literal que se lleva manifestando en los últimos años. Pero conviene no perder de vista la constante vital del planeta que son las "ondas Schumann": desde el año 1987, sin motivo aparente, el pulso magnético del planeta está aumentando progresivamente.












El físico aleman W.O. Schumann, en el año 1952, descubrió que el planeta tenía una serie de ondas estacionarias en la ionósfera terrestre, que afectan directamente a las personas y a los animales, entre otras influencias. Sintetizando, estas ondas podemos definirlas como la resonancia electromagnética del planeta. Esto es, por definirlo de algún modo, el pulso vibratorio de la Tierra: un patrón electromagnético que nos afecta a todos los que vivimos en ella. 

Este pulso vibratorio es extraordinariamente estable y comprende un rango de frecuencia de cerca de 8 ciclos por segundo (7,8 Hz), en su frecuencia más baja, y de casi 60 Hz en su frecuencia más alta. Es tan estable que las comunicaciones militares de todo el mundo se establecieron en base a este pulso. También, cuando los astronautas salen del planeta, se les crea dentro de la nave un pulso magnético artificial, igual al de la Tierra. En caso contrario se pondrían enfermos y con fuertes desequilibrios.

El pulso magnético, establecido en el hipotálamo de los seres humanos y los animales, es el mismo que la frecuencia más baja de la Tierra. Algunos científicos han afirmado que existen una relación entre nuestra manera de pensar y ver el mundo y la frecuencia Schumann. Tengamos en cuenta que cuando un ser humano alcanza el estado alfa (relajación profunda, meditación, concentración…) sus ciclos por segundo alcanzan los 10 Hz. El Universo tiene una vibración de 800 Giga Hz.

Hasta el año 1987 se mantenía en 7,8 Hz. En 1994 estaba en 8,6 Hz. En el año 2009 se calcula que este pulso aumentó hasta los 10,3 Hz, y se piensa que esta vibración se estabilizará cuando alcance los 13 Hz (el número siguiente en la serie de Fibonacci), algo que, según se calculó, ocurrió a finales de 2012…

Estamos siendo mutados:

Al parecer, las ondas Shumann actúan en resonancia con la radiación que proviene del cosmos, provocando cambios inauditos en nuestro mundo:

1). Un pulso de radiaciones y rayos gamma (su procedencia está en nuestro sol y el sol del centro de la galaxia) no sólo está entrando en nuestro planeta, sino que está modificando el patrón vibratorio de la Tierra y la vibración de todo lo que hay en él, incluido el genoma: animales, personas… Desde diciembre de 2012, estamos recibiendo ese chorro de energía directamente, sin interferencias de otros planetas en su trayectoria.

2). Los efectos de esta nueva vibración están en todo: El calentamiento global, el agujero de la capa de ozono (que aparece y desparece), las emociones de las personas, las mareas… y también el increíble fenómeno, que está siendo estudiado por psicólogos y científicos del mundo: los coeficientes intelectuales de los niños nacidos desde 1987 están creciendo por encima de la media, sin motivo aparente. Al parecer, el ADN reacciona a la radiación del centro de la galaxia, abriendo nuevas posibilidades en la especie humana.

(Fuente: http://carloscatzin.wordpress.com/)

martes, 16 de abril de 2013

Consiguen demostrar la relación entre las Resonancias Schumann y los biorritmos cerebrales

Un reciente estudio presentado por un grupo disciplinar de científicos búlgaros y ucranianos, analiza y descubre la relación existente entre las Oscilaciones Resonantes de la Inosfera Terrestre y los biorritmos del cerebro humano.

El estudio fue presentado para su publicación en agosto de 2012  por un equipo científico multidisciplinar compuesto por:

V.D. Rusov, K.A. Lukin, T.N. Zelentsova, E.P. Linnik, M.E. Beglaryan, V.P. Smolyar, M. Filippov y B. Vachev y ha sido elaborado gracias a la colaboración interdisciplinar del Departamento de Física Nuclear, Teorética y Experimental de la Universidad Politécnica Nacional de Odessa (Ucrania), El Instituto de Radiofísica y Electrónica  (NASU) Ucrania y El Instituto Búlgaro para la Investigación Nuclear y la Energía Nuclear de Sofía.

Tal y como podemos leer en la Introducción del interesante estudio, el análisis parte de las diferentes investigaciones anteriores realizadas por el equipo del Premio Nobel Luc Montagnier en sus tres anteriores investigaciones en las que se ponía de referencia la relación entre el ADN y las Resonancias Schumann y en concreto el punto de los 7.83 Hz, en base al cual Montagnier basa sus descubrimientos del año 2010.

En el estudio de Montagnier y su equipo se observa una relación estable  de Ondas ULF inferiores a 7Hz procedentes de la secuencia del ADN de las bacterias. Partiendo de esta base Rusov, Lukin y su equipo de trabajo, muestran el análisis de ese mismo proceso para entender los procesos lógicos de estas Ondas  y su repercusión en los biorritmos del cerebro humano.
La razón tiene que ver con la coincidencia de los biorritmos cerebrales en los espectros denominados delta y theta y su relación con las bandas de frecuencia ionosférica (0.1 a 10 Hz).

Aunque el estudio realiza un enfoque dirigido a las modificaciones en los biorritmos cerebrales y la incidencia conjunta entre las Resonancias Schumann y algunas variaciones en diversas series de datos históricos correspondientes a incrementos y disminuciones de enfermedades víricas, cáncer, desórdenes biofísicos diversos, etc…sienta las bases para un estudio posterior más avanzado en el que se analicen de forma detallada, las relaciones entre tormentas solares y radiación cósmica, modificaciones ionosféricas, actividad geomagnética y los biorritmos cerebrales, así como su posible incidencia en el ADN.

Los datos secuenciados disponibles, muestran diferentes tendencias directas e inversas respecto a la presencia, incremento o descenso de ciertas enfermedades, en función de las series ionosféricas y geomagnéticas en un período analizado de 100 años de series históricas de las que se disponen datos.

Adicionalmente el estudio diferencia entre las diferentes formas en que esta interacción magnetobiológica se produce en función de los distintos tipos de absorción celular.

jueves, 21 de marzo de 2013

SALTO CUANTICO.... por qué?

No debemos quedarnos con lo que nos digan, debemos indagar, buscar, por lo que los invita a que veamos este documento científico, o parte de esa información que proviene de Alemania.

viernes, 28 de diciembre de 2012

El Misterio de la Resonancia Schumann y el Tiempo.

En el siguiente video analizamos las pruebas que avalan dicha conexión y sus efectos con la biología terrestre. 



Parece que cada vez el tiempo nos dura menos, estamos más estresados, más ansiosos y nerviosos, como si la percepción del tiempo se hubiese modificado impidiéndonos mantener la concentración adecuadamente.

Fue en 1952 cuando Winfried Otto Schumann descubre matemáticamente la existencia de un campo magnético que rodea la Tierra con una frecuencia de 7,8 Hz, curiosamente la misma frecuencia a la que vibra el hipotálamo humano. 

La llamada resonancia Schumann ha aumentado sus ciclos desde 1980 hasta la actualidad alcanzando un umbral de 12 Hz, ¿cómo nos afecta?, ¿qué hechos demuestran la conexión de esta resonancia electromagnética y nuestra actividad humana?...