jueves, 3 de julio de 2014

Abusar de bebidas energizantes puede provocar derrames cerebrales

Especialistas de la salud pública en Perú, el Sistema Metropolitano de la Solidaridad (SISOL), advierten que el abuso de bebidas energizantes pueden provocar alteraciones en el sistema nervioso y cardiovascular, ocasionando derrames cerebrales, infartos al corazón, arritmias cardíacas y otros problemas de salud.
El Dr. Bristan Maraza, cardiólogo del SISOL, precisó que consumir más de tres o cuatro latas al día puede elevar la presión arterial, causando problemas mortales en la salud. Los grupos vulnerables son pacientes con factores de riesgo coronario como hipertensos, diabéticos y aquellos con antecedentes de arritmia o infartos.
Maraza precisó que combinar alcohol o café con energizantes puede ser aún más nocivo e incluso causar muerte súbita por arritmia.
Un estudio realizado por el sistema de salud metropolitano de Lima, mostró que entre el tres y el cinco por ciento de las personas consultadas, han desarrollado arritmia o hipertensión por consumo de energizantes; y aunque el porcentaje parezca bajo, el estudio refiere que el daño sigue siendo nocivo porque las personas consultadas reportaron el consumo de estas bebidas desde los 15 a 16 años.

Como el efecto placebo, el optimismo puede curar tu cuerpo

Mindfulness-meditation-002
Distintos mecanismos que favorecen la reducción del estrés ayudan al cuerpo a activar sistemas para empezar la autoregeneración. La curación empieza siendo conscientes de que nuestro cuerpo puede curarse.
“Cúrate a ti mismo” es un ensayo de la periodista científica Jo Marchant en el cual, por medio de la revisión de distintas investigaciones, llega a la conclusión de que la forma en que pensamos acerca de los tratamientos médicos afecta definitivamente en su efecto sobre nuestros cuerpos. Sobre todo, Marchant hace hincapié en cómo el efecto placebo, la soledad y el optimismo generan curación en el cuerpo.
Normalmente se ha asumido que el efecto placebo sólo funciona si la gente no sabe que en realidad no está tomando la sustancia que cree tomar. Sin embargo, en un estudio realizado en la Escuela de Medicina de Harvard, pacientes con síndrome de intestino irritable a los cuales se les avisó que estaban recibiendo placebos mostraron una mejora significativa en sus síntomas. Las implicaciones de estudios como este no sólo son médicas, sino que afectan a los campos de la filosofía y la espiritualidad. Las mejoras parecen improbables, pero resaltan lo fundamental que es la diferencia entre tomar “algo” y tomar “nada”. Los símbolos importan; tomarse un placebo es ya una señal al cuerpo de la intención de iniciar un proceso de sanación.
Como señala Marchant, “el realismo puede ser malo para tu salud”. Se ha comprobado que los optimistas reaccionan mejor a procedimientos médicos y se recuperan más rápidamente de padecimientos como el cáncer o enfermedades cardíacas. Y esto no es casual, pues el principal enemigo en estos casos es el estrés.
El estrés ha evolucionado para protegernos del peligro creando un estado de alerta que nos prepara para “pelear o huir”. Sin embargo, permanecer en un estado sostenido de estrés aumenta el riesgo de desarrollar padecimientos como la diabetes o la demencia. En cambio, permanecer optimista activa el estado llamado “descansar y digerir”, en el cual somos menos susceptibles a las enfermedades.
yoga1
John Cacioppo, psicólogo de la Universidad de Chicago, ha dedicado su carrera a estudiar cómo el aislamiento social afecta a las personas. Estar solo puede ser tóxico; aumenta los riesgos de sufrir enfermedades cardíacas, depresión y demencia, además de que se envejece más rápido y se responde peor a los medicamentos. Cacioppo sugiere que nuestros cuerpos han evolucionado para reaccionar con estrés a situaciones percibidas como aislamiento social, disparando respuestas relacionadas con el saneamiento de heridas e infecciones, pues considera que en soledad estamos más expuestos al daño físico. En cambio, en contextos sociales, el cuerpo se prepara más para defenderse contra virus, los cuales se expanden más fácilmente entre grupos. Lo más interesante es que el cuerpo reacciona a la percepción más que a la situación real: puedes estar rodeado de gente, pero si te sientes en un ambiente hostil tu cuerpo se sentirá tan estresado como si te encontraras solo.
Paradójicamente, la ciencia sugiere que uno de los antídotos contra el aislamiento social puede ser la práctica de la soledad, pero entendida como el saber estar consigo mismo. Por ejemplo, la práctica de la meditación propicia la respuesta inmune y reduce el avance de enfermedades como el cáncer o el VIH. En este sentido, Marchant hace notar que normalmente la gente busca hacer ejercicio para estar bien físicamente, pero poca gente se preocupa por mantener una buena salud mental.
La gente que medita mantiene niveles más bajos de cortisol, además de experimentar cambios en la amígdala, la cual está involucrada en el miedo y la respuesta estresante a situaciones amenazantes.
Otra cosa importante para mantenerse sano, señala Marchant, es tener un propósito en la vida, pues esto aumenta nuestra sensación de control, reduciendo el estrés.
La ciencia apenas empieza a indagar en los efectos de la mentalidad en el cuerpo, pero cada vez más surgen pruebas de que tener control y estar tranquilo con uno mismo es la clave para que nuestro cuerpo empiece a curarse a sí mismo.

La pastilla para que los niños se porten bien

drogando_niños
Una entrevista con un conocido psicólogo clínico hecha por los médicos de No Graciasnos plantea la pregunta ¿existe la píldora para portarse “bien”? Y yo pregunto ¿se la daríais a vuestros hijos? Comentamos sobre el fracaso del éxito de la medicalización de la infancia.
El médico Enrique Gavilán entrevista a Joseph Knobel Freud, psicólogo clínico y psicoanalista (familiar del famoso Freud). Su trayectoria de más de 20 años trabajando con niños y padres lo convierte en un profesional de referencia a la hora de conocer la mentalidad y el desarrollo de los más pequeños. Él cuestiona el origen biológico de problemas como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). En su libro “El reto de ser padres” abunda en ello.
Parece que estamos obsesionados con estar en la media, con no destacar ¿es el triunfo de la mediocridad?
Si un niño destaca por sus habilidades en el colegio pero se aburre en clase se le medica (¿es que está enfermo?) y si por el contrario se apunta a eso denominado “fracaso escolar” también se le medica, solo para esto hay un modo de actuar común.
Cuenta Knobel Freud:
Es posible que se esté produciendo cierta ‘dejación’ de las responsabilidades parentales en la sociedad actual, aquello que no logran hacer los padres pretenden que lo hagan otros: si lo hacen los medicamentos…“.
Comenta además el psicólogo que la mayoría de los medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso tienen efectos secundarios complejos, entre otros la habituación o dependencia.
A finales del año pasado el New York Times publicaba un profundo reportaje titulado La comercialización del trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención que podéis leer traducido porSalud y Fármacos. Niños con una hiperactividad exacerbada e impulsivos, que antes eran rechazados por ser “ovejas negras”, ahora se les diagnostica con un problema neurológico real.
Los padres y los médicos han aceptado totalmente medicamentos como Adderall y Concerta para atemperar los rasgos clásicos del THDA, ayudando así a que los niños y adolescentes superen de forma satisfactoria su escolarización y su carrera académica.
¿Alicia en el país de las maravillas? Los datos recientes de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), una de las instituciones sanitarias estadounidenses más grandes, mostraban que se había diagnosticado al 15% de los chicos que están en colegios e institutos y que el número de niños con medicación para el trastorno se había disparado hasta los 3,5 millones, en comparación con los 600.000 que había en 1990.
Uno de los psicólogos consultados lo denomina “un desastre nacional de peligrosas proporciones”.
ritalin_escuela
Hoy en Estados Unidos el TDAH es el segundo diagnóstico crónico en la infancia. Como indica NYT, veinte años de marketing de la industria a padres, profesores y médicos ha surtido efecto. Y como hemos comentado en otros post, ahora a por el mercado más provechoso de los adultos.
Cuenta NYT que se ha reconducido aspectos normales y característicos de los niños como los despistes o las malas notas hacia necesidades medicamentosas con la promesa de que estos remedios pueden resultar en “un rendimiento escolar acorde a su inteligencia” y reducir tensiones familiares. Un anuncio televisivo en 2002 que publicitaba el medicamento Adderall, mostraba a una madre que jugaba con su hijo y le decía, “Gracias por haber sacado la basura”.
Estimulantes como Adderall, Concerta, Focalin y Vyvanse y no estimulantes como Intuniv y Stratterase han anunciado (por suerte sólo hay dos países en el mundo -EE.UU. y Nueva Zelanda, que permiten la publicidad de medicamentos de receta) y lo ha hecho en múltiples ocasiones desde el año 2000.
En este “desastre de peligrosas proporciones” han sido fundamentales muchos médicos que muestran una imagen benigna del diagnóstico y la medicación a pesar de que puede desencadenar eventos adversos graves y a pesar de estar sujeta a la misma regulación que la morfina o la oxicodona por su potencial de abuso y adicción.
Las asociaciones de pacientes a favor de la medicación han intentado que se reduzca la regulación de los estimulantes; asociaciones cuyos presupuestos operativos son financiados en gran parte por la industria farmacéutica. Así lo cuento en “Pandah” no es un osito de peluche para niños clasificados TDAH.
No sé si calificarlo como solución pero es cierto que lo que dice Freud es sensato y puede ser la mejor “terapia”:
“Los padres deberían leer más cuentos, dibujar, pintar, cantar, disfrutar de todas y cada una de las actividades de la infancia”.
Visto en  :  Sott.net

Destrucción de la Salud – Fluoruro / Aspartamo

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria alerta del riesgo de cáncer por la acrilamida de las patatas fritas y algunos panes

Vuelve a sonar la alarma en los componentes alimentarios. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha confirmado, tras ensayos en animales, que la utilización de la acrilamida en los alimentos aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en todos los grupos de edad. Patatas fritas, galletas, galletas saladas, café, pan crujiente y pan blando y algunos alimentos infantiles son las fuentes dietéticas importantes de la acrilamida.
La acrilamida es una sustancia tóxica y cancerígena que se produce al freir u hornear determinados alimentos, con alto contenido de hidratos de carbono y bajo en proteínas, a temperaturas altas
En base al peso corporal, los niños son los grupos de edad más expuestos. Expertos y autoridades europeas y nacionales recomiendan reducir la acrilamida en los alimentos tanto como sea posible y proporcionan consejos de preparación de la dieta. Un portavoz de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) informa a a la Celosía que es posible emitan un comunicado para valorar la situación en España.
Un estudio realizado sobre unas 62.000 mujeres en los Países Bajos concluía que su ingesta diaria podría estar relacionada con riesgo de cáncer de ovario. Además del cáncer, también se analizan los posibles efectos nocivos de esta sustancia sobre el sistema nervioso, el desarrollo pre-y post-natal y la reproducción masculina.
La acrilamida, un peligro que surge de la fritura y horneado
La acrilamida es una sustancia que se forma durante el proceso de fritura y horneado en alimentos con alta proporción de carbohidratos, como patatas fritas, pan y galletas. En abril de 2002, expertos de la Universidad de Estocolmo advirtieron una presencia insualmente alta de este compuesto en un grupo de trabajadores. La investigación concluyó que su origen no se encontraba en la exposición a productos químicos sino en la dieta.
El investigador Francisco José Morales del Instituto de Ciencias y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), dependiente del CSIC, dirige un grupo que profundiza en el estudio de las modificaciones químicas e interacciones de los constituyentes de los alimentos durante el procesado. En 2008 ya advertía sobre la presencia de la acrilamida en alimentos comercializados en España. Ya entonces advertía junto a su equipo sobre los peligros de su toxicidad y su relación con procesos cancerígenos. También alertaban sobre el humo del tabaco como la principal vía de exposición.
La acrilamida, además de en los alimentos y el tabaco , también se encuentran en los geles de baño. Los investigadores la utilizan habitualmente en sus procesos de preparación de muestras en laboratorios biotecnológicos. Entre sus usos se encuentra el tratamiento de aguas residuales de origen industrial y urbano, además de como estabilizante de suelos o en aplicaciones. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de Lyon la clasifica como una sustancia química con potencial cancerígeno.
En los alimentos, varios estudios sitúan el origen de la acrilamida en la reacción a altas temperaturas de un aminoácido, la asparagina, en presencia de azúcares naturales. Según los expertos del CSIC, la acrilamida se forma durante la reacción de Maillard, un proceso térmico común que dota de un color y un sabor característicos a productos sometidos a altas temperaturas durante un tiempo prolongado. Esta reacción explica que algunos productos fritos u horneados acaben tomando un color dorado.
Jorge de Lorenzo / La Celosía
Visto en  :  Sott.net

martes, 1 de julio de 2014

El ‘lobby’ del azúcar logra ocultar los efectos nocivos del producto en la salud

El ‘lobby’ del azúcar logra ocultar los efectos nocivos del producto en la salud
MADRID // La gran industria azucarera constituye uno de los lobbies más influyentes en la venta de productos con azúcar, que le reporta un beneficio de 47.000 millones de dólares al año. Lo ha denunciado la organización VSF Justicia Alimentaria Global en un informe presentado el pasado jueves en Madrid. El control de la promoción del alimento en España, según declara el director de VSF, Javier Guzmán, pertenece a la empresa Azucarera Española, dentro del grupo British Sugar y la empresa ACOR, propiedad del grupo francés Tereos.
Este dominio sobre el azúcar de las grandes empresas tiene como una de sus consecuencias la falta de información a los consumidores sobre los efectos que este producto provoca en la salud. La diabetes, la hipertensión y la fractura de huesos son algunos de ellos.
El exceso de promoción de productos con alto valor energético contribuye al aumento del consumo de azúcar desde la infancia ya que, según el informe, un niño verá al año cerca de 19.000 anuncios sobre el producto. El informe señala la directriz número 1 de la OMS sobre la reducción del impacto sobre los niños de la promoción de alimentos ricos en azúcares y señala que España se encuentra como primer país en tasa de obesidad infantil de la Unión Europea. Para reducirlo, proponen medidas como la subida de tasas para productos insanos y la regulación de la publicidad.
Un refresco equivale al consumo de 12 cucharadas de azúcar; las patatas fritas, el pan, el tomate, y los cereales constituyen la principal fuente de consumo por vía indirecta. Ana Etchenique, vicepresidenta de la Confederación de Consumidores y Usuarios, considera que “la información es el principal caballo de batalla”, ya que hay una dificultad de comprensión por parte del usuario del etiquetado. Javier Gúzman apunta métodos más intuitivos como el semáforo, utilizado en Reino Unido y, el caso único en España, en el supermercado Eroski.

Explotación laboral

El incumplimiento de los derechos humanos en la producción de azúcar también se ha recogido en el informe. Jornadas de más de 12 horas por dos euros y la explotación del trabajo infantil son algunos de los hechos que denuncia la organización. Guzmán asegura que “7.000 niños esclavos  en Bolivia van a trabajar en la industria del azucar”. Además, el impacto medioambiental se suma a las consecuencias de la producción del dulce, afectando a las condiciones de vida de las poblaciones cercanas a la plantación.
La campaña 25 gramos toma como punto de partida la recomendación de la OMS sobre la cantidad de azúcar consumida al día frente a los 111 gramos actuales en España. La difusión tiene como objetivo concienciar a las instituciones sobre la necesidad de regulación de la publicidad y tasas de productos azucarados. Javier Guzmán declara que buscan “restringuir el consumo de azúcar al que recomienda la OMS”. La organización ha anunciado jornadas de difusión en Barcelona, Bilbao y Sevilla en el próximo curso 2014-2015.