Disfruta de la magia de la alimentación saludable y deliciosa, Café Morenini, un programa de radio para encontrar el bienestar a través de la alimentación. Patrocinado por la escueladecocinavegetariana.com y presentado por Ana Moreno.
Blog especialmente dedicado a informar acerca de la vida humana en la Tierra, destacando las ideas correspondientes a la moral, la ética y las buenas costumbres que deben acompanar el comportamiento de los seres privilegiados con el don de la existencia.
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martes, 25 de noviembre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Argentina: Contaminados por la comida
Gonzalo Rodríguez realizó un informe muy completo sobre lo que significa estar contaminados por la comida.
El duro informe de CQC: Contaminados por la comida
El ganado y las verduras que consumimos tienen químicos y eso se traslada al organismo humano. Informe del 4 de septiembre, con Soledad Barruti
Visto en : r-evolucion.es
miércoles, 30 de julio de 2014
Comidas que parecen saludables pero no lo son
La mayor parte de las “barras de energía” que son fáciles de encontrar en supermercados, solo son sustitutos de mala muerte para comida de verdad.
Desde que los pacientes visitan mi oficina por primera vez, parte de mi atención es averiguar no sólo acerca de sus antecedentes de salud y los hábitos de estilo de vida, sino también todo lo referente a su alimentación.
Afortunadamente, en estos días, los pacientes están más informados acerca de la nutrición de lo que estaban hasta hace 5 o 10 años, lo que hace que el trabajo de mantenerse saludable sea un poco más fácil.
Sin embargo, muchas personas todavía tienen algunas ideas bastante ‘retro’ sobre lo que es un alimento saludable y qué no lo es, así que mi buen equipo de nutrición y yo a menudo tenemos que participar en alguna clase de reeducación, para guiar a los pacientes en su camino hacia la salud óptima y sostenible. Lo que sigue es mi artículo en dos partes sobre 10 alimentos que a menudo confunden a los pacientes y las opciones de nutrición realmente saludables para ellos:
1. Deje de lado cualquier líquido que venga en caja
En estos días muchas personas están dejando las gaseosas azucaradas en favor de jugos como el arándano, grosella negra y cereza, que se perciben como más saludables debido a su alta concentración de antioxidantes.
El problema es que la mayoría de los zumos de fruta vienen nutricionalmente limitados, porque en el camino pierden parte de la fibra, además de un montón de azúcar extra que no es necesario, a menos que usted esté participando en una carrera de 30 kilómetros. Si quieres fruta, come la fruta entera. Si quieres una bebida, sírvete un vaso de té orgánico, una bebida fito-verdes, agua de coco o simplemente agua.
Si te antoja el sabor de la fruta, toma un vaso de agua con no más de 50 gramos de zumo de frutas orgánicas sin azúcar y disfrútalo. Pero hagas lo que hagas, no te engañes pensando que los jugos son un alimento tan nutritivo como las frutas enteras, porque no lo son. En su lugar, den un buen ejemplo a sus hijos (y a usted mismo) coman el fruto entero, no lo beban.
2. Un alto al consumo de Gatorade
A menos que esté usando un anillo de Super Bowl, o acabe de terminar una carrera Ironman, saque totalmente las bebidas deportivas comerciales de su lista. Están llenas de azúcar, colorantes artificiales, saborizantes, conservantes y numerosos ingredientes misteriosos que hacen poco para apoyar la salud y podría socavarla.
De hecho, hasta hace poco, Gatorade contenía aceite vegetal bromado, o BVO, un sospechoso cancerígeno, ¡utilizado en retardantes de llama! En su lugar, trata de apagar las llamas de la sed con simples bebidas deportivas hechas en casa. Te ayudarán a reponer su cuerpo con los fluidos que apoyan la salud, cócteles sin químicos!
3. Barritas energéticas son más como las barras de caramelo en envoltorios más llamativos
La mayor parte de las “barras de energía” que son fáciles de encontrar, aquellas que se venden en los supermercados, son en esencia barras de caramelo disfrazadas de alimentos saludables. Solo son sustitutos de mala muerte para la comida de verdad. Incluso las “buenas” barras tienden a ser bombas azucaradas demasiado procesadas,? con apenas suficiente proteína o fibra para hacer que valgan la pena comerlas.
Y las barras de baja calidad son peores, hechas con ingredientes baratos, genéticamente modificados y/o empapados de pesticidas (soja, avena, nueces, etc.), todo pegado con alimentos aparentemente “sanos”, pero que en realidad son solo coberturas llenas de azúcar como chocolate, yogur, miel, jarabe de arce, etc., ¿Mi consejo? Cómelas sólo si estás atrapado en una isla desierta y no hay nada que comer, excepto tu camisa.
De lo contrario, hazte un favor y prepara tus propias barras, ricas en nutrientes o mezcla pequeñas cantidades de frutos secos orgánicos y mantén un suministro en tu maletín, bolsa de gimnasio o escritorio, para el hambre de un partido de squash y así aumentar la energía.
4. Trigo integral no significa que sea saludable
Millones de personas todavía se dejan engañar por la idea de que cualquier cosa con trigo integral en la etiqueta significa que es bueno. En pocas palabras: no lo es. La inmensa mayoría de nuestros productos de trigo integral en estos días, al igual que las barras de energía antes mencionadas, están muy procesados, llenos de azúcar ??y elaborados con ingredientes genéticamente modificados, en ocasiones provenientes de granjas industriales, sembrados en suelos agotados de nutrientes y empapados de pesticidas.
Si eso no fuera suficiente, el trigo moderno es nuestra mayor fuente dietética de gluten, al que gran parte de la población es bien sensible o alérgica, no todos son conscientes de ello. La sensibilidad al gluten puede provocar problemas digestivos, inflamación crónica y enfermedad, haciendo del trigo entero un problema por su consumo masivo. Lo ideal es que la manera más sabia para apoyar a su salud es rechazar todo el trigo completo.
Pero si el pan es una necesidad absoluta para usted, haga de cada bocado algo nutritivo, hacer tu propio pan es más fácil de lo que crees.
5. La soja no es exactamente una comida saludable
Hace unos meses escribí un post sobre los numerosos problemas que muchos de mis colegas y yo tenemos con la soja -y por qué yo les aconsejo a mis pacientes regularmente que la eviten. Cuando digo que la soja no es un alimento saludable, estoy hablando de la típica soja genéticamente modificada, rociada con pesticidas, que está mezclada en innumerables alimentos procesados ??que se encuentran en el supermercado.
La forma más fácil para purgar la soja en tu dieta es eliminar los alimentos procesados, así como las fuentes más obvias, como la leche de soja, queso de soja, etc. Sin embargo, si no estás dispuesto a renunciar a la soja, trata de comer sólo productos de soja orgánicos, fermentados, como el tempeh, el miso y el natto, que también están marcadas ‘no OGM’, libres de gluten y pesticidas. Mantén las porciones pequeñas y no lo comas todos los días; una o dos veces por semana es suficiente.
Dr. Frank Lipman – www.drfranklipman.com
Visto en : Eco portal.net
martes, 24 de junio de 2014
Un francés come basura durante dos meses para demostrar que Europa no está de crisis
Los europeos no están tan en crisis como piensan. Para demostrárselo a sus compatriotas, el francés Baptiste Dubanchet viaja de París a Varsovia en bicicleta. A lo largo de su camino se alimenta solo de comida que ha sido arrojada a la basura.
Según explicó Dubanchet al portal francés The Local, antes de emprender su viaje imaginaba que los supermercados, restaurantes y panaderías europeos echan al vertedero muchos productos todavía aptos para el consumo, pero la realidad superó sus previsiones. “Realmente no pensaba que gastáramos tanto. Incluso cuando lo sabes, resulta sorprendente abrir un basurero y descubrir en él tantas patatas, tanta fruta, yogures: a veces, los vertederos de 500 o 1.000 litros están llenos de cosas que todavía son comestibles”, comenta el joven de 25 años de edad.
Dubanchet lleva de viaje algo más de dos meses, desde el pasado 15 de abril. Después de partir de Francia, ya atravesó cinco países: Luxemburgo, Bélgica, Países Bajos, Alemania y la República Checa. Planea llegar a Varsovia, la capital de Polonia, a mediados de julio. Confiesa que una gran parte de los negocios donde pidió que le entregaran la comida que querían tirar se negaron a hacerlo alegando que lo que había en la basura no era apto para el consumo humano. El joven también denunció que la mayoría de los supermercados cierra sus basureros y a veces los cubre incluso con alambre de púas.
La travesía del francés coincide con el Año Europeo contra el Desperdicio Alimenticio. Según la estadística de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), anualmente casi un tercio de la comida que se produce mundialmente para el consumo humano —aproximadamente 1.300 millones de toneladas— caduca y termina en los basureros. La FAO insiste en que solo una cuarta parte de esta cantidad podría bastar para alimentar a los 870 millones de personas hambrientos en el mundo.
jueves, 19 de junio de 2014
“La comida ha sido manipulada para que sea adictiva y resulte difícil dejar de comer”
“Es posible que creamos que no tenemos tiempo ni energías (ni conocimientos) para cocinar a diario, pero aún no estamos preparados para que esa actividad desaparezca de nuestras vidas por completo”.
Bajo esta premisa, Michael Pollan (Nueva York, 1955). uno de los periodistas especializados en alimentación más relevantes del momento –autor de los superventas El detective en el supermercado y El dilema del omnívoro–, se propuso elaborar una breve, pero intensa, historia de la cocina. Una reivindicación de las bondades de esta actividad milenaria, que ahora ve la luz en España.
Cocinar: una historia natural de la transformación (Debate) es uno de los ensayos más interesantes en lo que respecta a la alimentación de los últimos años. Y el entusiasmo que recorre sus páginas, llenas de vivencias narradas en primera persona, se multiplica cuando es el propio Pollan el que cuenta sus descubrimientos al otro lado del teléfono, desde su casa en la bahía de San Francisco.
Después de 1880 no ha habido ningún desarrollo que haya hecho que la comida sea más saludablePara Pollan la cocina no es sólo una herramienta, ni un entretenimiento, es una actividad que define nuestra especie. “Cocinar nos hizo humanos”, asegura el escritor con rotundidad. “Si no hubiéramos descubierto nunca cómo cocinar, no nos reconoceríamos a nosotros mismos. Es cocinar lo que nos dio más energía que la que tenían otros animales, porque ellos gastan mucha energía para digerir los alimentos y nosotros no. Así que pudimos gastar esa energía en tener un cerebro más grande, que nos permitió desarrollar habilidades cognitivas que el resto de animales no tienen”.
La historia de la cocina camina paralela a la historia de la humanidad. Fue la cocina con fuego la que permitió que el Homo Sapiens se distinguiera del resto de primates, y la revolución neolítica no puede entenderse sin la invención de la cerámica y, con ella, la capacidad para cocer los alimentos que fue, según Pollan, condición indispensable para el desarrollo de la agricultura y el sedentarismo. La civilización, en definitiva, nació en torno a una olla.
Con el tiempo se fueron sucediendo todo tipo de innovaciones, fruto del ingenio humano: aprendimos a moler los cereales y hornear el pan, logramos controlar la fermentación para fabricar alcohol, queso y todo tipo de encurtidos, descubrimos que la salazón podía hacer que aguantaran más los alimentos…
Todos estos inventos tenían, según Pollan, algo en común: “Las formas de cocinar, las nuevas formas de procesar los alimentos que la humanidad fue descubriendo, hacían que la comida fuera más saludable”. Pero todo cambió con la llegada de la industrialización. “Entonces”, asegura Pollan, “empezamos a procesar la comida de forma que la hacía menos saludable. El punto de inflexión fue el refinado de la harina y nuestra habilidad para separar el almidón del germen y el salvado, las partes más nutritivas del grano, que se eliminan cuando se muele. Esto ocurrió en 1880. No veo que después haya habido ningún desarrollo que haya hecho que la comida sea más saludable. Ha habido desarrollos que la han hecho, quizás, más interesante. Si vas a un restaurante de cocina molecular verás nuevas técnicas, pero no es algo que haya contribuido a la salud y la felicidad de la humanidad”.
De cómo hemos abandonado los fogones
Pollan es muy crítico con el papel de la industria alimentaria que, asegura, es la principal responsable de que hayamos abandonado la cocina. Las grandes cadenas alimentarias, explica, nos han empujado a aceptar sin rechistar los productos procesados, bajo la promesa de que ahorraríamos tiempo y nos libraríamos de una actividad engorrosa que, gracias a ellos, nunca más tendríamos que realizar. Y es cierto, cada vez cocinamos menos, pero a cambio nuestra salud se resiente.
Para Pollan, no hay nada de altruista en los procederes de las grandes corporaciones: “La industria alimentaria nos ha animado a abandonar la cocina porque gana más dinero cuanto más procesada esté la comida. Es muy difícil ganar dinero vendiendo comida sin procesar; basta hablar con cualquier agricultor, es una manera muy difícil de ganarse la vida. Cuanto más proceses la comida, cuanto más baratos sean los ingredientes que utilices y más complejo sea el resultado, y más grasa, azúcar y sal añadas, más dinero ganas”.
Todo forma parte de una estrategia diseñada de forma explícita para que comamos más. “Puedes hablar de la libertad de elección y la responsabilidad individual”, admite Pollan, “pero no sabemos qué hay en esa comida. Hemos sido manipulados. Es muy difícil tener la libertad de elegir cuando no tenemos la información. La comida ha sido manipulada de formas muy inteligentes para que sea adictiva y sea muy difícil dejar de comer. La industria usa internamente términos como “adictividad” o blitz point [algo así como una “explosión de sabor”], snackability [cuán apetecible es algo para picotear]… Están trabajando de forma deliberada para crear comida que no podamos parar de comer. Y saben cómo hacerlo, básicamente mezclando sal, azúcar y grasa”.
El arma secreta de la industria alimentaria
La industria cuenta, además, con un reclamo que muchos desconocemos: el umami (“sabroso” en japonés), uno de los cinco sabores básicos, junto el dulce, el ácido, el amargo y el salado. El sabor fue identificado por primera vez en 1908, gracias a los trabajos del profesor de la Universidad Imperial de Tokio Kikunae Ikeda, pero no ha sido hasta hace poco cuando ha sido reconocido por toda la comunidad científica.
A la gente le gusta la idea del pan integral, pero no quiere la realidad. La realidad es que es difícil de hornear, no se puede hacer a escala industrial, con máquinas y, además, es más amargo y menos dulce“Aunque hace unos años la gente no sabía que era el umami, y hasta hace unas décadas si siquiera sabíamos qué era exactamente ni teníamos un nombre para definirlo, muchas de las comidas procesadas están pensadas para resaltarlo”, asegura Pollan. “Cuando ves ingredientes como la proteína vegetal texturizada o el glutamato monosódico, son todo químicos que saben a umami. Los humanos estamos programados por la evolución para que nos guste, probablemente porque es el sabor de la carne. El bacón es el mejor ejemplo, tiene todos los compuestos químicos que configuran el umami”.
Pero el umami no es el único secreto de la industria alimentaria. El colmo de los colmos es que las empresas han logrado tal sofisticación que pueden vendernos alimentos tremendamente complejos, con una apariencia saludable que no es tal. Algo que les sirve para aprovecharse de nuestra cada vez mayor preocupación por la alimentación.
“Estamos muy concienciados de lo que comemos, pero comemos imágenes e ideas”, asegura Pollan, que pone como ejemplo las tretas de las panificadoras. “La idea de que el pan de grano entero, integral, es bueno está muy establecida”, explica. “A la gente le gusta la idea del pan integral, pero no quiere la realidad. La realidad es que es difícil de hornear, no se puede hacer a escala industrial, con máquinas y, además, es más amargo y menos dulce que el pan blanco. Así que hemos tratado de crear una versión del pan integral que es exactamente igual que el pan blanco: usamos la misma harina, le añadimos el grano entero por separado y utilizamos azúcar para ocultar el sabor de éste. El resultado es un producto procesado que no es para nada más saludable que el pan blanco. No tiene ningún sentido”.
El abandono de los fogones nos empuja a la soledad
Al margen de los evidentes efectos que la comida procesada tiene sobre nuestra salud, una de las consecuencias más preocupantes del abandono de la cocina reside en que hemos dejado de lado la capacidad que tenía ésta para unir a la familia y los amigos. Cada vez hacemos más comidas solos. Y es algo de lo que deberíamos preocuparnos.
“Cuando dejas que la industria cocine por ti, no va a cocinar para toda la familia, va a cocinar para cada miembro de la familia”, asegura Pollan. “Y cuando la comida se dirige a ti, como individuo, comes más que si la compartes. Quieren que seamos comensales individualistas, y que comamos en solitario. En realidad ni siquiera quieren que comamos, quieren que estemos picando todo el rato”.
El abandono de la cocina no sólo nos separa de nuestros allegados, además, asegura Pollan, nos aleja de la naturaleza, pues se pierde el vínculo que une irremediablemente a ésta con lo que nos llevamos a la boca.
Cuando cocinas pones tus manos sobre cosas reales, sobre plantas y animales, y recuerdas que el pollo era un pájaro“Un día le pregunté a mi hijo si pensaba que los nuggets de pollo sabían realmente a pollo”, explica Pollan. “Me dijo: ‘¿A qué te refieres? Saben a nuggets’. Le pregunté de dónde demonios creía que venían los nuggets y no lo sabía. La mayoría de los niños no tienen ni idea de la conexión existente entre lo que comen y el mundo natural, no saben que comemos plantas y animales y algunos hongos. Es muy fácil olvidar esto”.
“Una de las cosas bonitas de cocinar, responsable de la satisfacción que provoca, es que te conecta con el origen de la comida y con la naturaleza”, afirma el escritor. “Cuando cocinas pones tus manos sobre cosas reales, sobre plantas y animales, y recuerdas que el pollo era un pájaro. Y creo que es algo muy importante. Si nos olvidamos de esto, no cuidaremos como debemos de nuestros pollos, no cuidaremos el suelo, no cuidaremos nuestra tierra… Y no podemos sobrevivir si la tierra no está sana. Al dejar que las corporaciones cocinen por nosotros, ya sea comida rápida, procesada o paella congelada, lo que hacemos es abandonar una importantísima conexión con el mundo. La cocina es la mejor forma que conozco de restablecer esa conexión”.
Pese al discurso aparentemente catastrofista de Pollan, sus conclusiones finales son optimistas: “En los últimos 30 años hemos dejado que la industria cocine por nosotros y creo que ha llegado el momento de darse cuenta de que ha sido un experimento fallido. Hay muchas razones para rechazar la comida procesada, industrial. El problema es que muchos de nosotros dependemos de ella. Algunos porque no sabemos cómo cocinar, otros porque no tenemos tiempo. Pero siempre encontramos tiempo para las cosas que consideramos importantes. Lo que quiero explicar en este libro es que merece la pena emplear algo de tiempo todos los días en hacer la comida. Es satisfactorio, y tiene un enorme valor para ti y para tu familia en términos de placer y salud. Debería ser una prioridad”.
miércoles, 18 de junio de 2014
martes, 6 de mayo de 2014
Impresora de comida 3D pronto en el mercado
Algunos de los platos antes de su uso aún tienen que cocinar o calentar. Después de meses de pruebas y el refinamiento Foodini pronto aparecerá en restaurantes, panaderías, pastelerías y cocinas de la gente común, predice periódico. Tendencias de los precios, como se prometió hace unos meses, serán alrededor de mil euros. La impresora está equipada con una pantalla táctil para seleccionar una receta o el desarrollo de platos originales. Ingredientes para una cocina "impresos" deben ser colocados en una cápsula especial.
Desarrolladores de la impresora Foodini creen que se convertirá en un electrodoméstico muy popular y marcara el comienzo de un nueva era en el hogar. En el dispositivo, usted puede aprender más a través de películas estrenadas en YouTube. Uno de ellos muestra cómo hacer frente a base Foodini para pizza, que la fabricación en el país necesita mucho tiempo y esfuerzo.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Aumento de denuncias contra comidas ‘naturales’ en EEUU
En Estados Unidos, han aumentado las denuncias contra las compañías que venden alimentos con ingredientes químicos y artificiales pero etiquetados como ‘natural’.
Según el nuevo informe del Centro para la Ciencia en el Interés Público (CSPI, por sus siglas en inglés), durante la última década, se han abierto unos 50 procedimientos legales contra empresas productores de alimentos.
“Hay demasiadas demandas (por los alimentos) ‘natural’” declaró el abogado del CSPI, Stephen Gardner, al revelar que dichas demandas solo aquejan “una pequeña parte de las empresas involucradas”.
El estudio, publicado el martes en la agencia de noticias francesa, AFP, muestra que las empresas justifican de cualquier manera el uso de la etiqueta ‘natural’.
La fuente se refiere al último caso que el CSPI llevó a la justicia: el que involucra a la compañía Kraft Foods, por producir bebidas etiquetadas con ‘natural’ pero que contenían un porcentaje de materias artificiales, como un texturizador llamado maltodextrina.
En defensa, el gran productor de comida estadounidense alegó que el término ‘natural’ se refiere al gusto de los refrescos y no al contenido de las botellas.
martes, 21 de enero de 2014
Llega la comida del futuro: hologramas y cuchillos digitales
De la digitalización de los supermercados pasando por el pago de reconocimiento facial, estos son los avances más relevantes en la cocina.
Foto: BBCMundo
Si se toman en cuenta los rápidos avances de la tecnología digital de alimentos y los supermercados modernos, ¿será posible que pronto pueda aparecer en nuestra cocina elholograma de la cocinera británica Nigella Lawson para ayudarnos a preparar una rica cena o de cualquiera de nuestros chefs favoritos?
De hecho, en muchos lugares del mundo los supermercados y las grandes marcas están haciendo mucho esfuerzo para cambiar la forma en que la gente compra comida.
La empresa de investigación y asesoramiento global Stylus ha informado recientemente de que algunos supermercados están tratando de acelerar el ritmo de sus servicios: Amazon Fresh ha lanzado en Seattle la opción de entrega de alimentos el mismo día, al igual que Google Shopping Express en San Francisco e eBay Daily en India.
Pero no es sólo la manera de adquirir los alimentos lo que está cambiando; la tecnología de produccióntambién se está desarrollando rápidamente, al igual que las marcas y el embalaje de los productos.
Además, los supermercados están siendo "digitalizados" para proporcionar herramientas intuitivas y dispositivos que creen una experiencia más eficiente.
Una tienda de Finlandia está probando sistemas de pago por reconocimiento facial que, si se llegan a desarrollar por completo, podrían limitar o aprobar las compras de comida chatarra o alcohol.
Y ya existen sistemas de comunicaciones de campo cercano intuitivos y personalizados que pueden dirigir a los clientes a determinados productos. La mayonesa Hellmann, por ejemplo, hizo una prueba, promoviendo recetas y productos a través de sistemas digitales en los carritos de los supermercados de Brasil.
Con la llegada de la impresión 3D ha llevado ya a experimentar con azúcar y chocolate, y con la tecnología láser se está incorporando publicidad o las marcas mismas en los alimentos.
¿Está cansado de quitarle calcomanías a sus frutas? Los tatuajes comestibles pueden ser la solución... y también puede ayudar a librase del embalaje excesivo.
La vicepresidenta de contenido de Stylus, Tessa Mansfield explica que "los tatuajes se podrían grabar directamente en la piel de la fruta sin llegar a dañar las células".
"La tecnología para tatuar las frutas con láser ya existe, sólo debe resolverse el asunto de la distribución para que suceda realmente", le dice a la BBC.
Mandy Saven, director de alimentos de Stylus, indica que como todos nos hemos convertido en una suerte de estilistas digitales de alimentos, la tecnología también está cambiando la experiencia de cocinar.
Global Chef es una creación del laboratorio de diseño de Electrolux que permite que personas aparezcan para preparar sus recetas "en vivo", gracias a la tecnología de hologramas láser.
Luego también está el "cuchillo inteligente"que puede analizar la frescura de los alimentos y las bacterias presentes.
Sin embargo, la manera de controlar lo que consumimos es lo que más está cambiando. Entre los lanzamientos recientes, se encuentran los cubos de hielo digitalescapaces de enviar un mensaje de texto a un amigo o a otra persona si has bebido demasiado.
También existe la realidad aumentada, que podría ser atractiva para quienes están a dieta, pues consigue que la comida parezca más grande de lo que es y engaña al cerebro haciéndole creer que ha comido más de lo que parece.
Los científicos también pueden implantar un sensor en un diente que registre toda la información sobre lo que come, bebe o fuma, antes de enviárselo a su médico de cabecera.
Los llamados alimentos nutracéuticos, aquellos que poseen ingredientes nutricionales añadidos, son cada vez más populares.
Las ventas mundiales se estimaron en unos 150.000 millones de dólares en 2011 y se prevé que esa cifra alcance los 180.000 millones en 2017, según PricewaterhouseCoopers.
El IQ Superfood Chocolate, por ejemplo, es alto en cobre, zinc, hierro y magnesio, mientras que el chocolate probiótico Ohso posee las mismas bacterias que se encuentran en las bebidas de yogur, que se absorben tres veces más fácilmente.
En Asia, "Beauty Candy" ofrece caramelos con colágeno, fibra y cacao, y para el hombre metrosexual existe Mansome, al que también han añadido colágeno.
Hasta Pepsi le incorporó un "bloqueador de grasa" conocido como dextrina (un tipo de fibra dietética insoluble) a los refrescos que vende en Japón.
A pesar de las implicaciones para la salud, la pasión por el azúcar y el alcohol no muestra ningún signo real de disminución. Sin embargo, en los próximos años los tecnólogos desarrollarán diferentes tipos de azúcar a partir de fuentes alternativas, como la siraitia grosvenorii, conocida como lou han guo o fruta de monje,
Mandy Saven señala que además, en el mercado de bebidas, la búsqueda de la innovación sigue desarrollando el gusto.
"Algo que nos pareció bastante interesante son los nuevos y futuristas procesos de envejecimiento. Hemos visto hasta vino que fue envejecido en el fondo del océano", cuenta Saven. Y se está haciendo un experimento para envejecer vino en el espacio. ¡Eso es algo que nos gustaría probar!
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