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martes, 28 de agosto de 2012

Alienígenas Ancestrales - Temporada 1

Primera temporada de la serie «Alienígenas Ancestrales», de The History Channel.


En 1969, tres astronautas se convirtieron en los primeros hombres en llegar a la Luna, como si fueran alienígenas visitantes de otro planeta. Había sido cosa de Ciencia Ficción, pero ahora todo parecía posible. 

En medio de una ola de avistamientos modernos surgió una nueva teoría: En la antigüedad, los Alienígenas visitaban la Tierra, y eran considerados Dioses. Las pruebas estarían a todo nuestro alrededor...De ser así: ¿Quiénes eran? ¿Por qué vinieron? ¿Qué dejaron? ¿A dónde fueron? ¿Van a regresar?



0. Carrozas, Dioses y Más Allá


1. La Evidencia


2. Los Visitantes


3. La Misión


4. Encuentros Cercanos


5. El Regreso

martes, 24 de julio de 2012

Los colonizadores espaciales de las Américas

El continente americano es otra porción del planeta que guarda las misteriosas marcas del pasaje de extraterrestres por la historia: Palenque, el dios Quetzalcóatl, las figuras de Nazca, el candelabro de Paracas, las Piedras de Ica… y tantos otros interrogantes.


Popol Vuh: El libro sagrado de los mayas

Veamos algunos trechos del Popol Vuh, este libro de los mayas escrito en la lengua quichua. Infelizmente, la traducción fue adulterada en parte por traductores españoles, pero no deja de ser muy interesante:
“El nombre del lugar para el cual (los dioses) Balam-Quitzé, Balam-Acabe Iqui Balam se dirigieron a la caverna de Tula, siete cavernas, siete gargantas. También los Tamub y los Ilocab se mudaron allí. Era este el nombre de la ciudad donde recepcionaron a sus dioses… Unos, después otros, dejaron los dioses atrás, y Hacavitz fue el primero… También Mahucutah abandonó su dios. No en tanto, Hacavitz no se escondió en la floresta, mas desapareció en el interior de una montaña desnuda…”

¿Eso no parece la versión de un motín de los colonizadores?
Sigue el Popol Vuh: “Dice que (los primeros hombres) fueron creados y moldeados; no tuvieron madre ni padre, pero, a pesar de eso, eran llamados hombres. No fueron nacidos de una mujer, no fueron producidos por un creador o formador, ni por Alom y Caholom, mas sí creados y formados por milagro, por encanto…”.

Y Popol Vuh parece tener también su propia versión del Diluvio:
“(Los dioses) miraban a la distancia y podían discernir lo que sucedía en el mundo. Cuando ellos miraban, veían todo alrededor, la cúpula del cielo y el interior de la Tierra. Sin moverse, ellos veían que todo se ocultaba en la distancia. Ellos veían de una sola vez el mundo entero del lugar que estaban. Su sabiduría era grande. Sus ojos alcanzaban cada arboleda y montaña y lago, cada colina, mar y valle. En verdad, ellos eran hombres asombrosos.

”Entonces los dioses cubrían sus ojos con un velo e hicieron que las cosas se empañaran como cuando el hálito toca el espejo. Entonces ellos sólo pudieron ver lo que estaba cerca y claro. Así, ellos destruían todo el conocimiento de los primeros hombres.”

Existen semejanzas entre el Popol Vuh y el Viejo Testamento que dispensan mayores comentarios, como esta extraída de la Parte 2, Capítulo 2:
“Para toda aquella gente, la naturaleza de tal árbol era maravillosa, por lo que sucedió en el momento en que pusieron entre sus gajos la cabeza de Hun Hunahpu. Y los señores de Xibalbá ordenaron: ‘¡que nadie venga a recoger de esta fruta! Que nadie venga a ponerse debajo de este árbol!’”

Recordemos una vez más que este es el libro sagrado de los quichuas, uno de los pueblos que hicieron parte de la civilización maya, y que fue escrito muchos años antes de que los españoles surgieran con la Biblia, uno de sus más poderosos instrumentos de dominación.

Quetzalcóatl

“Quetzalcóatl” es una mezcla de las palabras “pájaro” (quetzal) y “serpiente del agua” (cóatl). Quetzalcóatl era adorado por los aztecas como el Gobernante divino de la segunda Era, la Serpiente Emplumada, el Pájaro del Trueno, el Lucero de la Mañana. Tradicionalmente, era identificado con el planeta Venus.

Los "dioses" con comillas.Cuentan las tradiciones aztecas que Quetzalcóatl vino de una tierra extraña del Sol naciente, en trajes claros, y que usaba barba. Enseñó al pueblo todas las ciencias, artes y costumbres, y bajó sabias leyes. Hizo el maíz crecer cuando el algodón ya nacía colorido. Un día salió en dirección al mar, embarcado en un navío que lo llevó hasta la “estrella del alba”.

Curiosamente, ¿esa historia no es muy semejante a la leyenda del Oannes de Sumeria, distante millares de kilómetros de Mesoamérica? Por lo tanto, ¿qué habría en común entre los sumerios y los aztecas? ¿La Atlántida?

La leyenda todavía cuenta que Quetzalcóatl se estableció en Teotihuacán, la monumental ciudad religiosa que hoy se encuentra en territorio mexicano. Y “Teo-Ti-Hua-Khan”, en el antiguo Egipto, significaba “la cabeza de la ciudad de dios, la capital consagrada al Sol”.
O bien podemos notar que antes del Gran Imperio Inca, los tiahuanacos, a orillas del Lago Titicaca (Perú) conocieron a un símil de Quetzalcoátl: Viracocha, otro “dios instructor”. Las similitudes entre las historias de ambos es más que evidente.

Las Figuras de Nazca

En el día 22 de junio de 1939, a pocas semanas del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el astrónomo norteamericano Paul Kosok sobrevolaba el Sur del Perú cuando avistó algo en la superficie que lo dejó aterrorizado. Él corrió hasta la cabina del piloto de la Fawcett Lines, pero el piloto no se espantó con las marcas que se veían allá abajo. En verdad, ellos ya conocían aquella faja desértica cerca de la frontera chilena como “los terrenos de aterrizaje pre-históricos”.

Estos terrenos están en Nazca y representan uno de los más gigantescos complejos de obras humanas de la Antigüedad. Son figuras inmensas de animales dibujados en el suelo, mezclados con las rectas paralelas y perpendiculares que recuerdan inmediatamente las pistas de los modernos aeropuertos.
Nazca es uno de los terrenos más secos de todo el mundo. El grado de precipitación es “cero”, simplemente no llueve en Nazca, por eso, no existe mejor lugar para registrarse las marcas en la piedra, marcas que duran millares de años.

Algunos de los animales miden más de 100 m, y son decenas, representando, entre otras cosas, una iguana, arañas, macacos, pájaros, un perro, un pica-flor, peces, ballenas, fragatas, un pájaro con pescuezo de serpiente, papagallos y simples caracoles. Los diseños son de soluciones gráficas muy elaboradas e inteligentes, hasta para nuestros tiempos. Los antiguos habitantes de Nazca dibujaron en el suelo cada animal con una sola línea continua, que nunca se cruza. La precisión y la inteligencia de los trazos es patente, siendo que dos de aquellos animales impresionan particularmente por su avanzadísima concepción visual: una araña y un picaflor.

¿Para que servían esos dibujos? No existe ninguna respuesta definitiva. Algunos hablan de danzas rituales que seguían en fila por las concavidades del suelo, otros hablan de una representación astronómica grabada en el suelo, y hay quien habla de un campo de aterrizaje para las astronaves.
Una cosa es indiscutible: los dibujos de Nazca fueron orientados a lo alto. Al nivel del suelo, ellos no tienen el menor sentido; son apenas líneas sin lógica esparcidas por del desierto.

Los Misterios de Paracas

A pocos kilómetros de Nazca, en la costa peruana, se encuentra el “candelabro” de Paracas. Está cavado en la roca, y representa una de las más gigantescas formas de manifestación cultural de todos los tiempos –un dibujo tallado en el abismo con 183 m de altura. El “candelabro” (otros prefieren el “tridente”) es visible a 20 km de la costa.

Algunos estudiosos arriesgan que este monumental diseño fue un marco de orientación para las naves que se dirigían al campo de Nazca. Es sólo una hipótesis, mas existen otros misterios en Paracas que todavía no fueron esclarecidos. Como, por ejemplo, las momias de jóvenes mujeres decapitadas en Paracas. Cuentan las leyendas que allá existía una “escuela quirúrgica de peritos en intervenciones cerebrales”, lo que explicaría las diversas momias con el cráneo cortado que fueron descubiertas en Paracas. Pero no es sólo eso: las leyendas locales también hablan de serpientes voladoras y hombres voladores que usaban grandes anteojos.

Las Piedras de Ica

Algunos kilómetros al norte del complejo Nazca/Paracas está la ciudad de Ica. En 1961, el profesor Javier Cabrera Darquea descubrió que piedras extrañamente dibujadas estaban siendo comercializadas por los indios locales como souvenirs o pisapapeles.

Piedra de Ica.El profesor Darquea resolvió investigar el origen de aquellas piedras, y descubrió que éstas provenían de algunas cavernas de la localidad de Ocucaje, a 40 km de Ica. Y, cuanto más piedras él veía, más espantado quedaba. En fin, Darquea consiguió transformar una casa de Ica en museo y dedicó el resto de su vida a recoger y a estudiar tales piedras.

Once mil piedras después, el profesor Darquea llegó a la misma conclusión del arqueólogo americano George Squier, que vivió en la mitad del siglo XIX: “En la cultura peruana existirían dos épocas distintas: una situada en un pasado lejano, detentora de avanzada tecnología y cultura, y otra –la de los incas– muy próxima del hombre contemporáneo”.

Las piedras de Ica registran animales prehistóricos como los megaterios (perezosos-gigantes), megaceros y mamutes. Según el profesor Darquea, existen piedras que documentan los ciclos reproductivos de los dinosaurios, de los megaquirópteros (un murciélago gigante pre-histórico) y del agnato, un pez primitivo sin maxilares que vivió hace 4-5 “millones” de años.

No hay solo imágenes pre-históricas en las piedras de Ica. Existen retratos detallados de operaciones de cesáreas, de transfusiones de sangre, transplantes de hígado y de corazón. Y existen también estrellas, cometas, y hombres mirando para el espacio a través de lunetas.

Cuentan las leyendas incas que fue en Tiahuanaco donde los dioses se reunieron para crear a los hombres. Tiahuanaco está en el margen boliviano del lago Titicaca, a 3.812 m de altitud, y sus ruinas, datadas de 3.000 años atrás, están llenas de inmensos bloques de arenisca de hasta 10 toneladas algunos con agujeros de 2.5 m de profundidad. Hay también, como apilados en un canto, conductores de agua tallados en la piedra, midiendo precisamente 2 m de largo. Tales conductores impresionan por su precisión y por los cantos lisos, pulidos y exactos. Algunos autores, por el hecho de que el agua no necesita de conductores tan sofisticados, levantan la hipótesis de que tales caños se prestarían al transporte de alguna forma de energía.
¿Quién talló esos conductores? Y, ¿quién construyó la enigmática Piedra del Sol en un único bloque de roca de 12 toneladas?

Según la tradición local, hace muchos milenios, allí surgió una nave espacial dorada, proveniente de las estrellas. De la nave descendió Orejana, la madre primitiva de la Tierra, que poseía apenas cuatro dedos ligados por una especie de membrana. Después de generar setenta hijos terrestres, Orejana volvió en la nave dorada hacia las estrellas. (Algunos de los monumentos de Tiahuanaco poseen extraños seres de cuatro dedos.)

La tradición inca demás cuenta que estos hijos de Orejana eran “grandes hombres blancos barbudos que habían ejecutado lajas con algunas letras (…). Aparte de su crueldad y su ferocidad, practicaban públicamente el abominable vicio de la sodomia”. Ellos medirían 6 m de altura, y se alimentarían de tiburones, ballenatos y grandes peces.

Una leyenda Hopi

Esparcidos por los Estados de Arizona y de Nuevo México existen todavía 18 mil indios hopi. Los hopi son considerados indios especiales de la América del Norte, tanto por el avanzado aprendizaje cultural de sus antecedentes pre-colombinos, como por los extraños complejos de moradas en la roca.

En el “Book of the Hopi” (de Frank Waters, Nueva York, 1963), se lee que para aquella tribu el primer mundo habría sido el cosmos infinito, donde existiría Taiowa, el creador. Sus ancestros habrían conocido diversos mundos antes de escoger la Tierra. Una leyenda hopi citada en este libro cuenta que en los tiempos antiguos hubo una lucha por la Ciudad Roja del Sur, y que todas las tribus eran formadas por “kachinas” –seres no-humanos y no- terrestres– que actuaban como consejeros y protectores de la tribu. 

A cierta altura de los acontecimientos, los hopis habrían sido cercados por enemigos en la Ciudad Roja del Sur, cuando entonces fueron auxiliados por los kachinas, que providenciaron túneles subterráneos en tiempo record. Después los hopi se retiraron, a través de esos túneles, por detrás de esas líneas enemigas, los kachinas así habrían hablado: “vamos a quedar aquí para defender la ciudad. Todavía no llegó la hora de nuestro viaje para nuestro planeta distante”.

Lo que cuentan los indios

En las leyendas de los indios brasileros, en sus ritos que, poco a poco, se disipan de sus más viejas tradiciones, existen referencias sorprendentes del contacto de sus antepasados con seres “muy poderosos”. Pero no siempre la mentalidad civilizada consigue entender.

El Brasil obviamente no escapa de los registros del pasaje de seres fantásticos en un pasado muy remoto. Infelizmente, casi no existen investigaciones específicas dedicadas a este tema. La antropología considera a las leyendas indígenas como fruto de una imaginación inocente, la misma que transformó Caramuru en divinidad. Y muy pocos acostumbran pensar en esas leyendas como registros históricos desfigurados por el tiempo.

El escritor suizo Erich von Däniken, fue a realizar investigaciones al Brasil, después del gran suceso de “¿Eran los Dioses Astronautas?”, alrededor de 1972. Este libro, lanzado en 1969, no fue el primero en tratar la presencia de extraterrestres en la historia. Von Däniken no inventó este estudio, pero ayudó a popularizar esa historia como nadie.

En el Brasil, von Däniken visitó las ruinas de Siete Ciudades, en el Piauí, donde puede atestimoniar su absoluto abandono, por parte de las autoridades, y la total ausencia de investigaciones, en la época, sobre aquel misterio heredado de la pre-historia brasilera.

Von Däniken disiente que se puede usar el término “ruinas” para Siete Ciudades: “No existen restos de piedras esparcidos de manera desordenada, que, otrora, podrían haber sido dispuestos en construcciones irregulares. No existen, igualmente, monolitos con cantos agudos y encajes artificiales, semejantes a los encontrados en la altiplanicie boliviana, en Tiahuanaco. Ni procurando la manera más metódica posible, ni recorriendo la fantasía más fértil e imaginativa, serían discernibles allí los escalones, las escaleras, o rutas, en cuyas márgenes, antiguamente, habría habido casas para vivir. ‘Siete Ciudades’ constituyó un solo caos enorme, igual a Gomorra, aniquilada por el fuego del cielo. Allí, las piedras fueron destruidas, desgranadas, fundidas por fuerzas apocalípticas. Y debe hacer mucho, pero mucho tiempo que las llamas voraces contemplaron su obra de destrucción total”.

La mayoría de las pinturas e inscripciones de Siete Ciudades están a 8 m de altura del suelo, en paredes de difícil acceso, y permanecen prácticamente indescifrables. Uno de los extraños símbolos es muy parecido a la descripción del “vimana” (objeto volador) de la India antigua.

Hablando con las Estrellas

Erich von Däniken también colectó algunas leyendas referentes a visitantes del espacio entre indios brasileros. La primera de ellas fue contada por el indigenista Felicitas Barreto, y dijo respecto a la tribu de los caiapós, moradores del Alto Xingu:

“Lejos de aquí, en una estrella alienígena, se reunió un consejo de indios que tomó la deliberación de mudar la aldea. Y los indios comenzaron a cavar un agujero en el suelo. Ellos cavaban siempre más hondo, hasta que saldrían del otro lado del planeta. El cacique fue el primero en tirarse dentro del pozo, y después una larga y fría noche llegó a la Tierra. No en tanto, los vientos allí eran tan fuertes que el cacique fue llevado de vuelta para su tierra natal.

”Entonces el cacique relató su aventura al consejo, contando que había visto un mundo bonito, azul, con mucha agua y muchas arboledas verdes, y dio la sugerencia a los indios para que se mudaran a aquel mundo nuevo. El consejo decidió aceptar la sugerencia del cacique y dio la orden a los indígenas de torcer cuerdas largas de copos de algodón. Y por esas cuerdas ellos descendieron por el pozo, despacio, para que de la Tierra no fuesen tirados de vuelta para su planeta de origen. Como hicieron una bajada bastante lenta, entrando en la atmósfera que envuelve la Tierra, lograron terminar la gran jornada y, desde entonces, viven en la Tierra.

”Al inicio todavía estaba en contacto con su tierra originaria, a través de cuerdas, mas, cierto día, un mágico maleficio las cortó, y, desde esa época, los indios esperan que sus hermanos y hermanas vengan a la cima y ellos se reúnan en la Tierra…”

“¿Los indios todavía hablan con las estrellas?”, preguntó von Däniken a la doctora Felicitas Barreto.
“No hablan ‘en’ estrellas –respondió ella–, mas sí ‘con’ estrellas. Frecuentemente quedan sentados, horas, asegurándose en los hombros, en una fila larga, sin proferir cualquier palabra. Si, después de tal meditación, se pregunta a uno de ellos lo que hizo, ciertamente él quedara debiendo una respuesta. No obstante, son de las mujeres que, en aquellos instantes, los hombres están conversando con el cielo.”
“¿Estarían rezando?”, preguntó von Däniken.

“No, rezando no. Mantienen una conversación silenciosa con alguien de la cima.”

http://veritas-boss.blogspot.com.es/2012/07/los-colonizadores-espaciales-de-las.html

domingo, 4 de diciembre de 2011

El OVNI contiene la posibilidad de que la mente se vuelva objeto, formulando la hipotesis interdimensional

Terence Mckenna, quien considerara que todos tenemos en nuestro cerebro la tecnología para viajar a las estrellas sin movernos y ver extraterrestres con tan sólo ingerir un poco de un neurotransmisor llamado dimetiltriptamina, añade:  En algún punto en el futuro yace una barrera crítica donde tendremos la suficiente data para darnos cuenta del rompecabezas que es la relación humana con el OVNI. Creo que mientras esto sucede, la infancia de nuestra especie llegará a su fin y cuando esto acabe seremos libres para usar este asombroso entendimiento de que la humanidad y el OVNI son uno.


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Uno de los expertos más serios sobre el tema de los extraterrestres y los ovnis es el Dr. Jaques Vallée, quien ha formulado la hipótesis interdimensional. Según esta hipótesis estos eventos podrían ser visitas de otras realidades o dimensiones que coexisten con la nuestra. La física cuántica considera esta posibilidad en la teoría de los múltiples universos o en la teoría de las súper cuerdas, donde se necesitan de 10 dimensiones para resolver el conflicto entre la mecánica cuántica y la realidad.Según Valle, estamos tratando con fenómenos para físicos multidimensionales endógenos al planeta Tierra. Es decir los dioses y las apariciones divinas serían la misma manifestación de lo que ahora son los extraterrestres y los ovnis. Por ejemplo, la visión de Ezequiel. ¿Quizá percibir dimensiones superiores, es también percibir una serie de seres invisibles que cohabitan este mismo espacio? ¿Quién ve el aura, pronto verá aliens?

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Es la genialidad de la tecnología humana amaestrar y servir las energías de la vida y la muerte, del tiempo y el espacio. El OVNI contiene la posibilidad de que la mente se vuelva objeto: una nave que puede viajar a través del universo en el tiempo que tarda pensar en ello. Porque eso es lo que es el universo: un pensamiento. Y cuando el pensamiento se vuelva móvil y se identifique, entonces la humanidad -neófitos en el arte del pensamiento- empezará a despegar.

Claro que es posible que descubramos que no partiremos fuera; el futuro podría revelar que hay algo llamándonos hacia casa. Entonces será nuestra tecnología, y el llamado del Otro, el que se moverá a la reunión. El platillo volador es una excelente metáfora para esto. Cuando Jung sugirió que el platillo volador era el alma humana, estaba más en lo cierto de lo que suponía.

No está tan lejos, eso es lo otro. La última época nos dio la relatividad y la mecánica cuántica. Pero si esta es la última de las épocas o no es difícil decirlo. Nuestro papel como parte del proceso introduce una incertidumbre en la observación que altera las predicciones. -Terence Mckenna, True Hallucinations.
Así que, estén en el cielo, sean ángeles o alucinaciones, los ovnis están dentro del ser humano, los aliens son alternos otros. Serpientes en nuestro código genético, en nuestra glándula pineal o en las alas de la imaginación.

Y para verlos, sólo hay que conocernos a nosotros mismos. Nosotros, que somos otros.
El mes platónico equivale a un ciclo de precesión de los equinoccios. Probablemente nos encontremos en el apogeo de este cambio de ciclo donde Jung dice afloran los ovnis de la profundidad de nuestra psique.
Carl Jung en su ensayo sobre los ovnis escribió:  "Como sabemos por la historia del antiguo Egipto, son (los ovnis) manifestaciones de cambios psíquicos que siempre aparecen al final de un mes platónico y el principio de otro. Aparentemente son cambios en la constelación de dominios psíquicos, de los arquetipos, o dioses, como solían ser llamados, que conllevan o acompañan transformaciones duraderas de la psique colectiva".

Fuente: /libertaliadehatali.wordpress.com

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los Discos Solares de poder


Los Discos Solares de poder

Años atrás, durante un encuentro internacional de contacto en el Lago Titicaca, algunos miembros de los grupos de Bolivia me preguntaron a boca de jarro: ¿Dónde está el Disco Solar, en Paititi, o aquí en el Lago?.

Aquel cuestionamiento me ponía ante una verdadera encrucijada, pues la afirmación de una u otra ubicación obedecía a importantes experiencias, vividas tanto en el Manú como en el altiplano, y que avalaban la existencia de un disco de poder, otrora en manos de los incas, y que actualmente se hallaría bajo la protección de los maestros intraterrenos.

Era lógico que para quienes habían afrontado las experiencias de contacto en el Titicaca, no había duda alguna que el disco dorado se hallase allí. Y para quienes estuvieron en las expediciones a Paititi, especialmente la de 1996, tampoco había duda de que la sagrada herramienta se hallaba en algún lugar recóndito de la selva peruana, en el mítico “El Dorado” que tanto buscaban los españoles.

¿Cuál era entonces, la explicación?

Con el tiempo, descubrimos la respuesta: había más de un disco…

A continuación, presentaré un breve resumen de todos los datos obtenidos los últimos años sobre este tema.


Conociendo la Red del Tiempo

La respuesta llegaría el 24 de febrero del 2001. En un contacto físico, que me permitió acceder a la base orbital Celea (estación extraterrestre ubicada tras la Luna), el Maestro Joaquel reveló la existencia de una “Red del Tiempo”, conformada por 12 discos de poder, todos ellos “atados” energéticamente al Gran Disco Solar de Paititi y su “despertar”.

En aquella oportunidad Joaquel afirmó:

“Paititi es el Retiro Interior más importante de Sudamérica, pues está activo, y custodiando una de las herramientas más trascendentales de ascenso interdimensional para el planeta: El Disco Solar. Es el Disco Cósmico que fuese elaborado premeditadamente para este tiempo, cuando la Confederación decidió establecer la Hermandad de la Estrella en la Tierra. Por ello irán en su momento al desierto de Gobi, para hallar el último eslabón que los une con el Plan Cósmico y las Fuerzas de la Luz.

No obstante, el Disco que protege la Hermandad Blanca del Paititi no es el único. Existen otros 12 discos repartidos en el planeta, custodiados por los guardianes en sus Retiros Interiores. Todos ellos están interconectados. Cuando el Disco Solar del Paititi sea activado, logrará una reacción en cadena con los otros Discos, formando una red de energía que permitirá al planeta Tierra dar un verdadero salto cósmico, y reconectarse con el Real Tiempo del Universo”.

Extraído del “Informe Celea” (2001).

En aquella experiencia, le pregunté a Joaquel (a quien conocemos con el nombre más humano de “Joaquín”) cuándo ocurriría la activación de esta Red del Tiempo, a lo que el anciano Maestro respondió: “Cuando estén listos. Y aquel momento deberá coincidir con un evento cósmico: la sincronía entre el Sol de este Sistema y el Sol Central de la Galaxia”.

Más tarde supimos que ello ocurriría finalmente el 2012, cuando se produzca el giro del tiempo, como sabemos, un evento cósmico mencionado en las profecías mayas.

Desde aquel entonces, diversos grupos a escala internacional, fueron constatando la existencia de estos 12 discos, repartidos todos ellos a lo largo de América. Todo empezaba a tomar forma y diversas experiencias adquirían otro matiz.


En breve, los mensajes de los hermanos mayores, sugirieron acercarse a los lugares físicos donde se encontraban estas herramientas de poder, ya que con la presencia humana, en un estado adecuado de vibración, permitiría ir “despertando” esta red, hasta que llegase el momento definitivo en el año 2012.

El 22 de noviembre del 2002, los Guías extraterrestre ratificaron ello en un mensaje recibido en monte Shasta:

“…Sobre los discos solares de activación planetaria, ellos constituyen el soporte energético de la Tierra cuando esta ascienda al plano superior reservado, donde se producirá la conexión con el Tiempo Real. Todo aquello que emprendan por sentir y conocer los lugares donde reposan ocultos los discos forma parte de la dinámica de su activación”. (Guías de Misión).

Poco a poco, se fue develando que desde Monte Shasta (norte de California) a la Antártida, se hallaba repartida esta red, bajo el objetivo estratégico de ayudar al planeta como “soporte energético” en el instante del tránsito global a una dimensión superior de conciencia. Por ello los discos fueron colocados en la franja americana, donde actualmente las energías planetarias se hallan en ascenso y los Retiros Interiores de la Hermandad Blanca activos.

No sólo Monte Shasta, sino también el Valle de las Siete Luminarias en México, la Cueva de los Tayos en Ecuador, Licancabur en Chile, o Talampaya en Argentina (por citar sólo algunos lugares) fueron visitados por los grupos de contacto contando siempre con el apoyo manifiesto de los hermanos mayores. De esta forma, se pudo confirmar la ubicación de todos los discos.


Concretamente en el viaje al Licancabur (el antiguo volcán que se alza dominando el desierto de Atacama), en noviembre del 2003, comprendimos también la “historia” de la Red del Tiempo.


De la Lemuria al desierto de Gobi

Hace decenas de miles de años, en una época perdida, en que el hombre originario del planeta caminaba erguido sobre tierras hoy sumergidas frente a las costas sur orientales de África, en el actual océano Índico, se produjo la aparición del “primer disco”.

Los antiguos hombres de Lemuria habían comprendido que la Tierra se hallaba viviendo una “realidad paralela”, desfasada del Real Tiempo del Universo. Sabían que en algún momento se produciría la reconexión, así que decidieron colaborar en tal tarea, lo cual les llevó a diseñar una herramienta de poder, construida con elementos del planeta, para orientar la ruta cósmica al Tiempo Real, representada físicamente en un gran portal que se hallaría entre las órbitas de Júpiter y Saturno.

Los humanos de aquel entonces, contaron con la ayuda de unas pequeñas y bondadosas criaturas del mundo subterráneo, conocidas por nosotros con el nombre de “Sunkies”. Estos seres, que descubrimos físicamente en la expedición a la Cueva de los Tayos del año 2002, en aquellos tiempos proveyeron al hombre de Lemuria los elementos necesarios para construir un gigantesco disco. Una herramienta poderosa, llena de magia y esplendor.

Sin embargo, cuando los interventores extraterrestres volvieron a la Tierra, observando que se había construido esta herramienta, decidieron poner fin al proyecto lemuriano por considerarlo peligroso y excesivamente temprano para el proceso terrestre. Además, los interventores no habían registrado cómo el hombre de Lemuria pudo hacer cosa semejante, conocimiento que podría ser de suma importancia para el aprendizaje extraterrestre y la esencia del Plan Cósmico.

Sé que estas afirmaciones resultan increíbles y extrañas, sin embargo esta es la información que hemos recibido en la experiencia de contacto.

Los interventores dividieron en 12 partes aquel disco, y las escondieron en el mundo. Y no obstante a ello, con el tiempo, los extraterrestres llegaron a comprender el esfuerzo lemuriano, decidiendo reactivar el portento que construyeron, y que ahora se hallaba representado en 12 discos de poder, ocultos en el mundo intraterrestre:

“Inteligentemente, la Confederación de Mundos de la Galaxia, encargó a la recién fundada Hermandad Blanca del desierto de Gobi la construcción de un “disco matriz”, que pudiera emsamblar a todos los discos, unirlos a todos. De esta forma, se elaboró una poderosa herramienta cósmica, una verdadera llave que conocemos como “El Gran Disco Solar”, portento que en la actualidad se encuentra custodiado y protegido en el Retiro Interior del Paititi. Los otros doce discos, también vigilados por los Maestros, fueron ubicados en lugares estratégicos. A todos se les puso una “cerradura”. Y escondieron la “llave”.
Esa llave, es el recuerdo...”

Tanto en la última expedición a Roncador en Brasil (agosto 2004), como la maravillosa experiencia de Tierra del Fuego (el pasado 12 de diciembre) se han recibido contundentes informaciones sobre los discos. Uniendo el aporte de diversos grupos, todos coincidimos en que:
1. Los discos “tienen vida propia”. Interactúan con uno, son “inteligentes”.
2. De que en algún momento “estuvieron juntos”, unidos. Ello apunta al relato anterior en tiempos de Lemuria.
3. Que a pesar de tener una ubicación física definida, los discos pueden “proyectarse”, como si se estuvieran bilocando. Este fenómeno ocurre por el ingreso gradual de la Tierra al Real Tiempo del Universo.
4. Que, efectivamente, el Disco del Paititi fue el último en “construirse” (Gobi), pero su importancia estriba en que une a los demás…


Los nombres de los discos
Esta información empezó a fluir desde la expedición al Mato Grosso. Pero fue finalmente revelada durante el contacto físico de Tierra del Fuego, experiencia que permitió acceder a una antigua ciudad, llamada “Kayona”, hoy enterrada bajo los hielos de la Antártida.  La información que recibimos, entre otras revelaciones, involucra el “nombre” de las herramientas de poder.  Por su trascendental importancia, a pesar que aún no he compartido abiertamente los detalles de la experiencia en Ushuaia, pongo aquí, a consideración de quien lee estas líneas, los “sonidos” o “mantrams” de la Red del Tiempo:

Los Discos Solares de Poder

1. Monte Shasta: Emanashi
2. Valle Siete Luminarias: Sipenbó
3. Ciudad Blanca: Aromane
4. Guatavita: Xemancó
5. Roraima: Urinam
6. Cueva de los Tayos: Jasintah
7. Paititi: Ilumana
8. Lago Titicaca: Demayon
9. Licancabur: Ramayah
10. Talampaya: Mitakunah
11. Sierra del Roncador: Omsarah
12. Aurora: Ulimen
13. Antártica: Ion


Siento que la revelación de estos “sonidos” juega un papel fundamental en la activación de la Red del Tiempo.   No en vano ingenieros de sonido de Chile y Perú me han comentado, investigando el tema de los discos solares, que es totalmente coherente aquello de los 12 discos y uno adicional (el de Paititi) como “armonizador”. Según ellos, los 12 discos actuarían como la escala musical de 12 notas (generalmente se habla de siete, pero la escala completa, con tonos y semitonos, llamada “escala cromática”, está compuesta de 12 notas…). Por esta razón ellos deducen que el disco de Paititi funcionaría, en términos musicales, como un “resonador”, que podría efectivamente armonizar a toda la red.

Esta información, que me tiene ocupado estos días, no sólo involucra la música, sino una serie de conocimientos de naturaleza científica. Algunos le llaman “aritmética modular”. Por ejemplo: el reloj y la escala cromática constituyen un módulo 12; la repetición de los días de la semana un módulo 7; la aritmética interna del ordenador es del tipo “encendido-apagado”, por tanto es un módulo 2. Estos principios matemáticos (hay otros más complejos) se hallan dentro de la música. Bajo ese concepto, hallamos las denominadas “repeticiones”, “simetrías” y “patrones”, para explorar el efecto del sonido. Todos los ingenieros de sonido saben que la repetición es, probablemente, el procedimiento más usado en música. La repetición constante puede causar un “efecto hipnótico”. También puede provocar una adaptación del oído, como cuando dejamos de percibir el sonido de una lámpara fluorescente.  De hecho son muchos datos interesantes que deben ordenarse. Sin embargo esta teoría cobra fuerza ante la revelación de los nombres o sonidos de los discos.

Debo subrayar que la lista antes presentada de los discos obedece a su ubicación geográfica de norte a sur. Aún no tenemos la certeza de que los “sonidos” de la Red del Tiempo siguen este patrón. Pero estamos en esa investigación.  En fin, la información que han venido reuniendo los grupos de contacto en estos años, resume lo siguiente:

1. Originalmente, se creó un solo disco, gigante, en la época de la Lemuria. Los Sunkies habrían ayudado proveyendo de piedras de poder a los hombres. Con la ayuda de esta herramienta, la antigua gente de Lemuria procuraba comprender el Real Tiempo del Universo.
2. El disco fue separado en 12 partes. En 12 pequeños discos. Al parecer, esta fue una acción supervisada o ejecutada por observadores extraterrestres, que consideraron inoportuna la intención de conectar con el Tiempo Real en aquella época. Probablemente este episodio guarde relación con lo que los Guías revelaron en la experiencia de La Nevera, República Dominicana.
3. Los discos fueron escondidos en la Tierra. Nadie sabía donde se hallaban. Ni siquiera muchos de los visitantes estelares que llegaban a nuestro mundo.
4. Los discos fueron ubicados e instalados en lugares estratégicos para la elevación del planeta. Enclaves que hoy en día funcionan como Retiros Interiores de la Hermandad Blanca. Por ello tenían que ser ubicados en América, ya que allí las energías se elevarían con mayor fuerza, tal como lo sostienen hoy en día los lamas tibetanos.
5. Con el arribo de los 32 maestros cósmicos al desierto de Gobi, se dispone la creación de un nuevo disco (el que ahora se encuentra en Paititi), con la intención de enlazar lo que fue separado en el pasado. Sin embargo, ello no sería tan fácil: el actual disco de Paititi sólo se activaría cuando se produzca la sincronización del Sol central con el nuestro, evento sobrenatural que empezaría a tomar fuerza el año 2012. Cuando ello ocurra, aquel disco unirá a los 12, que volverán a ser uno, como en los tiempos de la lejana Lemuria.

Y hay más datos. Importantes y reveladores. Sin embargo estamos aguardando su debida confirmación para complementar equilibradamente todo lo recibido hasta hoy.  Ciertamente, se ha iniciado el despertar de Lemuria.