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viernes, 13 de junio de 2014

Aparece en el horizonte de la física una “teoría del todo”

LA 'TEORÍA DE LOS CONSTRUCTORES' BUSCA SER UN MARCO COMÚN QUE UNA LA TEORÍA CUÁNTICA CON LA RELATIVIDAD GENERAL. POR PRIMERA VEZ, NOS ACERCAMOS A LA FORMULACIÓN DE UNA “TEORRÍA DEL TODO“
 deutsch
 Una vez que has eliminado lo imposible, lo que sea que permanezca, por muy improbable que sea, debe ser la verdad.
Sherlock Holmes (Sir Arthur Conan Doyle)
La ‘teoría de los constructores’, una de las nuevas teorías que aspiran a conformar una “teoría del todo”, fue descrita por primera vez en 2012 por David Deutsch, un físico cuántico de la Universidad de Oxford. Su objetivo era encontrar un marco que pudiera juntar todas la teorías físicas determinando un conjunto de “meta-leyes” que describan qué es lo que puede suceder en el universo y qué está prohibido. En un trabajo publicado en arXiv, la teoría de los constructores reclama su primer triunfo al unificar dos teorías que describen el procesamiento de la información en el reino de lo macroscópico y el terreno de lo subatómico.

Cuando los científicos computacionales quieren describir cómo la información puede ser codificada y transmitida eficazmente a través de ruidosos medios físicos que pueden corromperla, hacen uso de una teoría desarrollada por el matemático y criptógrafo estadounidense Claude Shannon en los años 40 del siglo XX. Por otro lado, los físicos intentan construir computadoras cuánticas que puedan explotar las peculiares propiedades del mundo subatómico para realizar tareas mucho más rápido que una computadora convencional.

El problema es que no solo los principios de información de Shannon son inaplicables en el terreno de lo cuántico, sino que ni si quiera se sabe exactamente lo que la “información cuántica” es y de qué forma se relaciona con la información clásica. Hasta ahora, los avances que han llevado al desarrollo de la computación cuántica se han encontrado prácticamente tanteando en la oscuridad del azar, pues no hay una teoría que guíe la búsqueda.

Deutsch delineó en 2012 su teoría de los constructores, que cree que puede proveer un terreno común para el encuentro de los dominios clásico y cuántico. De acuerdo con esta teoría, los componentes más fundamentales de la realidad son entidades (“constructores”) que realizan tareas específicas según una serie de leyes que definen cuáles tareas son posibles y cuáles no. Una tetera, por ejemplo, puede ser considerada un constructor que puede desempeñar la tarea de calentar agua.

Lo que hace esta teoría es remitir todo a un simple manual de tareas. Deutsch y Chiara Marletto (coautora del último trabajo sobre esta teoría) basan su descripción de la información en una tarea básica que es posible en los sistemas clásicos, pero imposible para los sistemas cuánticos: la habilidad de generar una copia. Desde los años 80, los físicos saben que es imposible hacer una copia exacta de un estado cuántico desconocido. La pregunta es, entonces, ¿qué tarea se puede realizar en ese sistema que lo haga equiparable con la teoría de Shannon?

Para esto, Deutsch y Marletto utilizan el concepto de “superinformación” como un medio común que codifica mensajes que especifican estados físicos particulares (en este caso, uno en que realizar una copia es posible y otro en el que no). Descubrieron que un subtipo especial de medio de superinformación despliega las propiedades asociadas con el procesamiento de la información cuántica cuando se le niega la tarea de copiar.

El equipo demostró que, cuando se restringe la posibilidad de generar una copia, una serie de nuevas propiedades comienzan a emerger. Por ejemplo, medir el estado de un medio de superinformación lo perturbaría pero, como no se puede generar una copia de cierto estado del medio de superinformación, surge cierta incertidumbre en el resultado de la medición.

El equipo también ha demostrado que el entrelazamiento cuántico (esa extraña propiedad que une a dos objetos cuánticos de tal manera que actúan en conjunto sin importar qué tan alejados estén) surge naturalmente una vez que la restricción de no copiado está en su lugar. La propiedad crucial de estos sistemas que contienen dos estados en entrelazamiento cuántico es que la información guardada en el sistema combinado es mayor a la información que puede ser obtenida con sólo examinar uno de los miembros del par.

En su trabajo, Deutsch y Marletto demuestran que la información puede ser codificada en dos medios de superinformación de forma que sea imposible recuperarla midiendo cada subsistema por separado. En pocas palabras, se puede leer un sistema clásico conformado por varios estados cuánticos, pero no un sistema cuántico particular. De modo similar, en un sistema clásico el entrelazamiento cuántico es imposible.
Pasará algún tiempo para comprobar si la teoría de Deutsch es realmente exitosa a la hora de unir las teorías de la información clásica y cuántica. Pero, si se comprueba su efectividad, será un paso importante para Deutch en su cacería de la largamente buscada gravedad cuántica (una teoría que una la teoría cuántica y la relatividad general).
Se cree que la teoría de los constructores tiene el potencial de generar meta-leyes que la relatividad general y la teoría cuántica deben obedecer. “Las meta-leyes son criaturas más estables, que pueden sobrevivir a las revoluciones científicas”, opina Dean Rickles, filósofo y físico de la Universidad de Sydney.

POR: PIJAMASURF 


miércoles, 23 de abril de 2014

La física demuestra que hay vida después de la muerte, pero "nuestra mente no lo ve"

“La muerte, tal y como la concebimos, no existe, sólo es una ilusión”. Esta es la principal conclusión a la que ha llegado el médico y director de Advanced Cell Technology Robert Lanza, defensor de la teoría del biocentrismo, en la que se niega que el tiempo o el espacio sean lineales. 



Para la gran mayoría de científicos este tipo de afirmaciones son sólo sandeces o, al menos, hipótesis indemostrables. Sin embargo, Lanza parece haber encontrado en el famoso experimento de Young, también denominado de la doble rendija (doble-split), el perfecto aliado para defender su tesis. Si con este se logró demostrar la naturaleza ondulatoria de la luz, Lanza pretende hacer lo propio con el espacio y el tiempo.

En la obra Biocentrism: How Life and Consciousness are the Keys (BenBella Books), el físico norteamericano parte de la premisa de que la vida crea al universo, y no al revés, la base misma del biocentrismo. A partir de aquí, va deduciendo paso a paso que la mortalidad es una idea falsa, creada por nuestra conciencia.

La mortalidad es una idea falsa, creada por nuestra concienciaEn primer lugar, sugiere que la conciencia de una persona determina la forma y el tamaño de los objetos en el universo. Para explicarlo, utiliza como ejemplo la forma en la que percibimos el mundo que nos rodea: “Una persona ve un cielo azul, y se le dice que el color que están viendo es azul, pero las células cerebrales tienen la capacidad de variar esta percepción, pudiendo ver el cielo de color verde o rojo”. En pocas palabras, concluye, “lo que vemos sólo existe gracias a nuestra conciencia”.

El multiverso y la teoría de las cuerdas

Este es el motivo por el que Lanza dice que creemos en la muerte. Al observar el universo desde el punto de vista del biocéntrismo, erramos a la hora de concebir el espacio y el tiempo, pues lo haríamos en función de lo que nos dicta la conciencia. En resumen, el espacio y el tiempo son "meros instrumentos de nuestra mente”, por lo que entender la muerte como algo terminal no tendría sentido según sus tesis.


Robert Lanza.

Al concebir que las dimensiones espacio-temporales son meras construcciones mentales, la inmortalidad sería una realidad para Lanza. Es decir, hay vida después de la muerte (física) debido a que habitaríamos un mundo sin fronteras lineales de espacio y tiempo, lo que entronca con la teoría de las cuerdas.

A pesar de ello, lamenta el científico, seguimos creyendo que “la vida es sólo un poco de carbono y una mezcla de moléculas, las cuales dan forma a nuestra existencia durante un tiempo y luego vuelven a descomponerse en el suelo”, explica el físico. ¿Por qué? Simplemente, “porque se nos ha ensañado que las personas se mueren, aunque sólo existe la evidencia de que desaparece el cuerpo en un momento dado”.

“Trascendemos a la vida, pero nuestra mente nos impide verlo”

Para explicar la muerte física del cuerpo, Lanza recurre a la teoría del multiverso o universos paralelos. Una interpretación a la que se ha dado un fuerte pábulo debido a los datos recogidos por el satélite Planck, que mostró una serie de anomalías supuestamente causadas por la atracción gravitatoria de otros universos. Así, según Lanza, “todo lo que ocurre en nuestro universo está sucediendo también en el multiverso, por lo que la vida nunca dejaría de existir en este sentido.

Cuando el cuerpo desaparece, nuestra vida se convierte en una planta perenne que vuelve a florecer una y otra vez en el multiverso“Cuando morimos, nuestra vida se convierte en una planta perenne que vuelve a florecer una y otra vez en el multiverso”, explica gráficamente el físico. Por tanto, la vida trascendería a la forma lineal bajo la que se rige nuestro pensamiento. Esto es porque, como sucede con las partículas de la luz, la materia y la energía “funcionan como las ondas”.

El estudio del fenómeno de las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) ha centrado en los últimos años la atención sobre la posibilidad de que exista la inmortalidad. Una de cada cinco personas que sobrevive a una parada cardíaca asegura haber tenido una ECM durante el tiempo de duración de un coma o de muerte clínica, en el que supuestamente desaparecen todas las señales externas de vida, pero que son capaces de narrar luego sus sensaciones y percepciones.

Investigaciones millonarias para demostrar la inmortalidad

Cada vez son más los investigadores médicos interesados en este fenómeno, y la literatura sobre el tema llegó a su cénit con la publicación el pasado año de La prueba del cielo: El viaje de un neurocirujano a la vida después de la vida (Zenith). Un libro superventas en el que el neurocirujano Eben Alexander narra su supuesta experiencia en el más allá durante el tiempo que estuvo en coma.

Para intentar acabar con esta incertidumbre, la fundación fundación John Templeton que, con base en Filadelfia, se describe a sí misma como “un catalizador filántropo para la investigación sobre las Grandes Cuestiones de la vida”, financiará con cinco millones de dólares una selección de proyectos de investigación sobre las experiencias al borde la muerte. Es lo que se ha dado en llamar el Proyecto Inmortalidad.

Entre los elegidos en el Proyecto Inmortalidad destaca Sam Parnia, director de investigación sobre reanimaciones en la Universidad de Nueva York, quien tratará de de determinar si las ECM son reales. Es decir, discernir si sus causas son físicas o, por el contrario, parapsicológicas o metafísicas. Para ello, el autor de Erasing Death: The Science That Is Rewriting the Boundaries Between Life and Death analizará la actividad cerebral de los pacientes que sufren un paro cardíaco. De este modo, tratará de determinar si las conexiones neuronales son susceptibles de provocar una experiencia subjetiva, verse a uno mismo fuera del cuerpo y en tercera persona mientras los médicos tratan de reanimarlo.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-01-13/la-fisica-demuestra-que-hay-vida-despues-de-la-muerte-pero-nuestra-mente-no-lo-ve_74673/

martes, 15 de abril de 2014

¿Qué hay más allá de las 4 dimensiones de la física tradicional?

EL ASTRÓNOMO Y MATEMÁTICO BERNARD CARR TEORIZA QUE MUCHOS DE LOS FENÓMENOS QUE EXPERIMENTAMOS PERO NO PODEMOS EXPLICAR DENTRO DE LAS LEYES FÍSICAS DE ESTA DIMENSIÓN, DE HECHO EXISTEN EN OTRAS DIMENSIONES QUE AÚN NO SON TOMADAS EN CUENTA EN EL PARADIGMA DE LA FÍSICA MODERNA.
Fue Albert Einstein quien declaró que existen al menos cuatro dimensiones. La cuarta dimensión es el tiempo, el tiempoespacio, ya que el científico dijo que el tiempo y el espacio no pueden ser separados. En la física moderna, sin embargo, las teorías sobre la existencia de tantas como once dimensiones y la posibilidad de más está ganando tracción. Esto podría explicarnos muchísimas cosas que hasta ahora flotan en un limbo difícil de aprehender, porque no tienen un “lugar” (o dimensión) que tenga nombre propio y demarcación.
Screen shot 2014-04-14 at 7.04.33 PMBernard Carr, profesor de matemáticas y astronomía en la Universidad Queen Mary de Londres, es probablemente uno de los teóricos más lúcidos y accesibles que explica el problema de las dimensiones. En una conferencia apuntó que nuestra consciencia interactúa con otra dimensión. El universo multidimensional que el visualiza tienen una estructura jerárquica, y de acuerdo a él, nosotros estamos en el nivel dimensional más bajo de todos.
“El modelo resuelve problemas filosóficos bien conocidos concernientes a la relación entre la materia y la mente; elucida el problema del tiempo y provee un marco ontológico para la interpretación de fenómenos tales como aparicionesexperiencias extracorporales,experiencias cercanas a la muerte y sueños”, explicó.
Carr razona que nuestros sensores físicos solo nos muestran un universo en 3 dimensiones, aunque estemos al menos en 4 de ellas. Lo que existe en dimensiones más altas son las entidades que no podemos tocar con nuestros sensores físicos. Apuntó que tales entidades por fuerza deben tener un espacio en el cual existir.
“Las únicas entidades no físicas en el universo de las que tenemos alguna experiencia son las mentales, y… la existencia de los fenómenos paranormales sugieren que las entidades mentales deben existir en algún tipo de espacio”, escribió Carr.
Relativity
El otro espacio dimensional al que accedemos en los sueños se traslapa con el espacio en donde existe la memoria. Carr apunta que la telepatía señala que existe un espacio mental comunitario y que la clarividencia también contiene un espacio físico. “Los perceptos no físicos tienen atributos de externalidad”, dice en su libro Matter, Mind and Higher Dimensions.
Lo que Carr analiza es que dentro del paradigma actual de física –aun ahora que la parapsicología ha ganado un grado de respetabilidad–  no podemos acomodar todos los fenómenos psíquicos. Lo que propone es invocar un nuevo paradigma que funja como una “extensión moderna” que incluya a las otras dimensiones. “En la Teoría-M, por ejemplo, el número total de dimensiones es 11, mientras que en la  teoría de supercuerdas es 10”, explica. Carr entiende esto como un espacio en 4 dimensiones externas (las 4 dimensiones de la Teoría de Relatividad), y 6 o 7 dimensiones “internas”, que pueden contener y ser contenidas por fenómenos psíquicos no tangibles como los fenómenos paranormales.
“Pero, ¿qué tipo de paradigma podría acomodar la psique?”, se pregunta. “Un rasgo esencial es que debe involucrar la consciencia, ya que esta subyace a todas las experiencias psíquicas”. La postulación de Carr es sumamente interesante si entendemos que es lógico que toda entidad (mental o física) por fuerza debe existir en un espacio, ocupar un espacio, y por lo tanto la teoría y las investigaciones de la física moderna deben incluirlos en su paradigma.
En el siguiente video (en inglés), Carr explica lo anterior y su preciosa teoría del uróboros cósmico:



lunes, 14 de abril de 2014

Detectan una partícula que podría ser una nueva forma de materia

Los físicos que trabajan con el Gran Colisionador de Hadrones han anunciado que han detectado una partícula exótica que podría indicar la existencia de una nueva forma de materia.

Los científicos creen que su hallazgo, que bautizaron Z(4430), podría ser un tetraquark: una partícula cuya posibilidad de existencia ha sido calculada pero no confirmada.
Como deja entender el nombre, un tetraquark es una partícula que consiste en cuatro quarks. Hasta ahora se sabía que los quarks pueden agruparse en parejas formando mesones, y en tercias, formando así protones y neutrones. La nueva partícula tiene una masa que supera la de los protones y tiene una carga negativa.
Los investigadores, que publicaron sus resultados en arXiv, admiten que necesitan investigar más para confirmar esta suposición. Si un posterior estudio confirma que se trata del tetraquark, daría más esperanza para encontrar partículas como pentaquarks o hexaquarks (consistentes en 5 y 6 quarks, respectivamente) o incluso permitiría esperar que los quarks podrían tener relaciones libres. Lo último podría suponer la existencia de objetos como estrellas de quarks, al igual que existen estrellas de neutrones.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Las más de 500 fases de la materia

Hay que dejar aparte lo sólido, líquido y gaseoso: de hecho hay más de 500 fases de la materia. En un importante artículo publicado en la Science, Xiao-Gang Wen miembro del Insituto Perimeter, revela una moderna reclasificación de todos ellas.


La física de materia condensada es una rama de la física encargada de descubrir y describir la mayor parte de estas fases, de manera tradicional se han clasificado dichas fases por la forma en que se construyen y se organizan sus bloques fundamentales, en general los átomos. La clave para ello se llama simetría.

Para entender la simetría, imaginemos el vuelo a través del agua líquida de una nave increíblemente pequeña: los átomos se arremolinan a su alrededor al azar y en todas las direcciones, ya sea arriba, abajo o hacia los lados. El término técnico para esto es “simetría”, y los líquidos son altamente simétricos. El cristal de hielo, otra fase del agua, es menos simétrico. Si volamos a través del hielo de la misma manera, veríamos unas filas rectas de estructuras cristalinas pasando con tanta regularidad como las vigas de un rascacielos sin terminar. Ciertos ángulos te darían diferentes puntos de vista. Ciertos caminos estarían bloqueados, otros abiertos. El hielo tiene muchas simetrías, por ejemplo, cada “planta” y cada “habitación” tendrían el mismo aspecto, pero los físicos diríamos que la alta simetría del agua líquida está rota.

La clasificación de las fases de la materia mediante la descripción de sus simetrías, y dónde y cómo se rompen esas simetrías, se conoce como el paradigma de Landau. Más que una forma de ordenar las fases de la materia en un gráfico, la teoría de Landau es una poderosa herramienta que guía a los científicos en el descubrimiento de nuevas fases de la materia, ayudándoles a entender el comportamiento de las fases conocidas. Los físicos estaban muy cómodos con la teoría de Landau dado que durante mucho tiempo creyeron que todas las fases de la materia podían ser descritas por las simetrías. Así que fue una experiencia reveladora cuando descubrieron un puñado de fases que Landau no podía describir.

A principios de la década de 1980, los investigadores de la materia condensada, entre los que se incluía Xiao-Gang Wen, ahora miembro del Perimeter Institute, estuvieron investigando nuevos sistemas cuánticos donde podían existir numerosos estados básicos con la misma simetría. Wen señaló que esos nuevos estados contienen un nuevo tipo de orden: el orden topológico. El orden topológico es un fenómeno mecánico cuántico: no está relacionado con la simetría de un estado fundamental, sino con las propiedades globales de la función de onda del estado fundamental. Así pues, trasciende el paradigma Landau, el cual está basado en conceptos de física clásica.


El orden topológico es una comprensión más general de las fases cuánticas y las transiciones entre ellas. En este nuevo marco, las fases de la materia no se describen por los patrones de simetría de su estado fundamental, sino por los patrones de una propiedad cuántica, el entrelazamiento. Cuando dos partículas están entrelazadas, ciertas mediciones realizadas en una de ellas afectan inmediatamente a la otra, no importa lo alejadas que estén una de otra. 

Los patrones de estos efectos cuánticos, a diferencia de los patrones de las posiciones atómicas, no pueden ser descritos por sus simetrías. Si tuviéramos que describir una ciudad como un estado topológico ordenado desde nuestra diminuta e imposible cabina de vuelo, no podríamos describir las vigas y los edificios de cristales que pasan, sino más bien como las conexiones invisibles que hay entre ellos, sería algo así como describir una ciudad basándose en el flujo de información de su sistema telefónico.

Esta descripción más general de la materia desarrollada por Wen y sus colaboradores era muy poderosa; pero todavía había algunas fases que no encajaban. En concreto, un conjunto de fases entrelazadas de corto alcance que no rompen la simetría, las llamadas fases topológicas de simetría protegida. Ejemplos de este tipo de fases son los superconductores y los aislantes topológicos, que son de interés ampliamente generalizado, porque muestran la promesa de su uso en la próxima generación de la electrónica cuántica.
En el documento presentado en la edición de Science, Wen y sus colaboradores revelan un nuevo sistema que puede, por fin, conseguir clasificar estas fases de simetría protegida.

Usando las matemáticas modernas, específicamente la teoría de la cohomología y la teoría super-cohomológica de grupo, los investigadores han construido y clasificado las fases de simetría protegida para cualquier número de dimensiones y simetrías. Su nuevo sistema de clasificación permitirá conocer acerca de estas fases cuánticas de la materia, que a su vez pueden aumentar nuestra habilidad para diseñar estados de la materia y usarlos en los superconductores o los ordenadores cuánticos.

Este trabajo echa una mirada reveladora al intrincado y fascinante mundo de entrelazamiento cuántico, y un paso importante hacia una nueva clasificación moderna de todas las fases de la materia.
# # #

- Relacionados:
· Leer este documento en Science .
· El número actual de Nature proporciona confirmación experimental de la existencia del líquido cuántico de espín, uno de los nuevos estados de la materia predichos teóricamente por Wen y sus colaboradores.
· Ensayo de Wen sobre las relaciones entre la materia condensada física y la cosmología.
· Una introducción a la comprensión de las fases de la materia basada en la simetría.
- Acerca de XIAO-GANG WEN: Considerado como uno de los principales teóricos de la materia condensada en el mundo, Xiao-Gang Wen holds the BMO Financial Group Isaac Newton Chair at Perimeter Institute for Theoretical Physics. The BMO/Newton Chair was established by a $4 million gift from the BMO Financial Group in 2010 and, in 2011, Wen joined Perimeter from MIT as its inaugural occupant. Leer un resumen accesible de su investigación.

- Fuente: Perimeter Institute for Theoretical Physics., vía EurekAlert!.org
- Imagen 1): Xiao Gang-Wen, miembro de Perimeter Institute. Imagen 2) Impresión artística de un entretejido de luz y electrones. Las redes entretejidas son una clase teórica de materia topológicamente ordenada.

Referencia: Perimeter.Institute.ca .
Por R.J. Taylor, 21 de diciembre 2012

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El universo se comporta como un cerebro gigante


Físicos encuentran evidencia:

1El universo podría ser un único sistema neurocósmico que se fractaliza en galaxias, cerebros, células; una simulación computarizada de la expansión cuántica del universo revela un asombroso paralelo en el crecimiento de las células del cerebro y los cúmulos de galaxias


Hace 6 años el New York Times publicó la imagen que mostramos aquí notando el sorprendente parecido entre las neuroconexiones de un ratón y el de una simulación computarizada del crecimiento del universo, arremolinado en cúmulos de galaxias rodadeas por estrellas y materia oscura. La imagen en un principio solamente anecdótica fue utilizada por numerosos sitios para representar la correspondencia entre la evolución cósmica y la evolución en la tierra, entre arriba y abajo, para citar el adagio hermético. 

El parecido nos hacía volar la imaginación y sentir el asombro de vivir en un universo donde todo parece estar conectado, donda cada forma parece ser el reflejo de otra forma arquetípica, en una infinita fortaleza de espejos.

Ahora esta intuición que ha pululado la mente del hombre desde milenios –que el hombre es una imagen microscósmica del universo– parece haberse confirmado, al menos parcialmente. Según una investigación publicada entre los reportes científicos de la revista Nature, el universo crece de la misma forma que un cerebro –con los disparos eléctricos entre neuronas espejeados por la forma de la expansión de las galaxias.

La simulación computarizada, que representó cómo forman redes unidades cuánticas subatómicas de tiempo-espacio, sugiere que existe un patrón de crecimiento en cómun –una dinámica natural–con el que los sistema evolucionan. Una dinámica de crecimiento que puede observarse lo mismo en el cerebro humano que en el internet o en el universo como conjunto. 

Esta conexión podría entenderse quizás como la manifestación de un único sistema que se desdobla en múltiples nodos, que a su vez son nuevos sistemas, cada uno de los cuales refleja las condiciones y comportamientos de un sistema anterior –asi tejiendo una telaraña fractal o una red de redes.

Según el físico Dimitry Kroukov, de la Universidad de San Diego, esta relación de correspondencia evolutiva es una señal de que hay algo en el funcionamiento de la naturaleza que escapa a la física moderna.
El hallazgo de un paralelo en el crecimiento del universo y el cerebro no significa que el universo sea un organismo pensante –con una sinápsis de estrellas y una conciencia neurocósmica; sin embargo, habría que preguntarse si esta misma estructura madre de creciminto contiene el blueprint de la conciencia, y entonces veríamos al Internet emerger próximamente como una entidad autoconsciente)… 

En realidad esta poética imagen del universo entero procesando información como una gran computadora en la que nosotros figuraríamos apenas como un breve sueño, un destello de conciencia, o un evanescente algoritmo entre miles de millones más, se acerca más al misticismo. Y desde ahí ejerce una irresistible atracción: es la atracción de las correspondencias, de que de alguna forma todo y todos estamos cumpliendo un único proceso que se repite por la eternidad.
Twitter del autor: @alepholo 

martes, 6 de noviembre de 2012

El vacío es lo que nos conecta a todos.


¡POR FIN! De nuevo NASSIM HARAMEIN


Colgaré más tarde de nuevo una conferencia de hace unos años que fue la que primero ví y donde cuenta su proceso desde el principio (en la entrevista incluida da muchas cosas por sabidas y a lo mejor vendría bien)proceso que nos ayudará a entender mejor conceptos que casi nadie se digna en explicar a profanos en la materia pero muy interesados como nosotros.

Gracias.

Se define como físico, aunque en realidad se considera un místico. Afirma que la espiritualidad es la física que todavía no conocemos, y que el Universo evoluciona desde las intuiciones. Que lo que nos conecta a todos, y hace que “todos seamos uno” es el vacío, que en realidad no está tan vacío, sino muy muy lleno. Se trata de Nassim Haramein, científico autodidacta de origen suizo, que a la temprana edad de 9 años ya desarrollaba las bases de una teoría hiperdimensional unificada de la materia y la energía, que más tarde llamaría el “Universo Holofractográfico”. Esta teoría de unificación, conocida como la métrica Haramein-Rausher, es una nueva solución a las ecuaciones de campo de Einstein. 

También cabe destacar su Ley Escalar Universal de la Materia Organizada. La genialidad de Nassim es responder porqué todo está moviéndose, desde el giro del electrón a porqué los planetas, las estrellas y las galaxias giran constantemente y de dónde sacan la energía para hacerlo. Por absurdo que parezca, la física aún no había podido explicar esto.

No sólo ha pasado su vida investigando la geometría fundamental del hiperespacio, sino que también se ha metido a fondo en la antropología estudiando las civilizaciones antiguas y aportando sus propias teorías al origen de las civilizaciones. Ahora vive y trabaja en Hawai, donde dirige la Resonance Project Foundation y donde sigue explorando los principios de la unificación y sus implicaciones en el mundo de hoy.

Las temáticas tratadas en esta entrevista son las siguientes:
-Quién es Nassim Haramein. -El vacío nos conecta. -Vivimos en agujeros negros. -Espiritualidad. -El efecto mariposa. -El origen de las pirámides. -Meditación. -Resonance Project


<p><a href=”http://vimeo.com/52606239″>ENTREVISTA NASSIM HARAMEIN</a> from <a href=”http://vimeo.com/alish”>ALISH</a> on <a href=”http://vimeo.com”>Vimeo</a>.</p>
http://nostromoatierra.hostzi.com/?p=2418
http://ellamentonovieneacuento.wordpress.com/2012/11/04/por-fin-de-nuevo-nassim-haramein/

jueves, 16 de agosto de 2012

LOS MISTICOS Y LA FISICA CUANTICA

¿Qué comentaría el Don Juan de Carlos Castaneda de lo que llamamos realidad? Esa realidad cotidiana que nuestra vista capta y hace que diferentes partes del cerebro la codifiquen según conocimientos previos adquiridos. ¿Pero qué sucede en los casos que no tenemos esos conocimientos previos? ¿Cómo podríamos abrirnos a nuevos paradigmas?


La metafísica, las religiones, la filosofía, la astrología, la numerología, la cabala y otras, realizaron sus esfuerzos para descubrir misterios insondables que acucian al ser humano desde milenios.

La tendencia a crear un mundo con cosas separadas y ver nuestros egos aislados del resto o es una ilusión según la filosofía budista, a ésto lo llaman avidya o ignorancia, y parece haber una coincidencia impactante con la nueva física. Ambos consideran al mundo como una realidad inseparable, comportándose al mismo tiempo vivo, orgánico, espiritual y energético.

La teoría de la relatividad y la teoría cuántica han creado los principios de la nueva física y puesto de manifiesto que esa realidad de la que hablábamos precedentemente trasciende nuestra lógica clásica.
Trataremos de resumir algunos de los misterios con que se topan nuestros nuevos físicos:

Los átomos están constituidos por un núcleo pequeñísimo y por electrones que los circundan. Entre ambos un inmenso espacio vacío. Pero esa supuesta vacuidad contiene enormes cantidades de energía. Para hacernos de una idea, en un centímetro cúbico de ese espacio vacío encontramos más energía que en toda la materia del universo conocido.

Se ha descubierto que las partículas subatómicas (los constituyentes de los átomos) no son sólidas y se comportan como ondas. Pero cuando las sometemos a cualquier observación se transforman en una partícula localizable probabilísticamente. O sea que su naturaleza es dual. Debemos considerar que tanto la palabra onda como la palabra partícula es una analogía para nuestra cotidianeidad. ¿Cómo puede algo comportarse como onda o partícula al mismo tiempo? A este fenómeno incierto los físicos lo han denominado “onda/partícula”

En los átomos, nuestros nuevos científicos, han descubierto que al moverse los electrones de una órbita a otra alrededor del núcleo, no lo hacen a través del “espacio temporal” sino que lo hacen en forma instantánea, desaparecen de una órbita y aparecen en otra. A este fenómeno se la denominó salto cuántico.

Hasta hoy creíamos, con la física clásica, que los atributos de un objeto podían medirse con precisión limitada sólo por nuestra tecnología. En el nivel cuántico, eso no ocurre. Si medimos la velocidad no obtenemos medición precisa de otras propiedades como la posición. Ocurre lo mismo viceversa. A esto se lo ha llamado principio de incertidumbre, y fue formulado por otros de los pioneros de la física cuántica: Werner Heisenberg.

Debemos nombrar a 3 eminencias: Eistein, Pedolsky y Rosen (EPR) y con esas siglas se conoce el experimento que en 1935 trató de dar por el piso a otros de los misterios de la mecánica cuántica: Dos partículas creadas al mismo tiempo son disparadas hacia lados opuestos del universo, luego se les hace algo a una de esas partículas para cambiar su estado; la otra partícula cambiará al instante para adoptar el mismo estado. Esto contradecía al genio de Einstein quien afirmaba que nada podía viajar más rápido que la luz. La idea que un electrón pudiese cambiar instantáneamente, encontrándose del otro lado del cosmos, violaba su principio. 

En 1964 John Bell dijo que la afirmación EPR era correcta. La idea de que algo tiene localidad, es decir que existe en algún lugar, es incorrecta. Todo es no local. Traducido a nuestro idioma significaba que todas las partículas están íntimamente vinculadas a un cierto nivel que se halla más allá “del espacio y del tiempo” Es difícil de digerir… Pensemos, esto nos está indicando que todo se toca todo el tiempo. El entrelazamiento es uno de los aspectos más interesantes de la física cuántica. Más tarde, en el año 1965 el físico Henry Stapp expresó que el teorema de Bell es “el descubrimiento más profundo de la ciencia”

Con esto último podemos ver la enorme coincidencia con las antiguas filosofías orientales, que sin pretender demostrar nada en un laboratorio, supieron desde antaño lo que nuestros físicos están descubriendo en la actualidad. En la India los rishis (entiéndase en nuestro castellano, “los que ven”), recibieron revelaciones de los Vedas (del sánscrito vid, conocer) en una etapa no determinada de nuestra historia, siendo ellos los que más se acercan a los descubrimientos que se realizan con los colisionadores de partículas subatómicas.

Todos estamos entrelazados, y no existe acontecimiento alguno aislado en la infinidad del cosmos.

Gabriel Moschita
Alumno de Sabiduría del Ser
http://www.fabiozerpa.com.ar 

sábado, 4 de agosto de 2012

La mecánica cuántica arroja luz sobre los agujeros negros

¿Se puede escapar de ellos? Nuevos estudios explican que el proceso de absorción de un agujero negro debería ser un proceso reversible. La mayoría de la personas dirá que lo que saben sobre agujeros negros es que nada ni nadie puede escapar a ellos, hasta la luz. Sin embargo, este principio básico de nuestros modestos conocimientos sobre los agujeros negros ha sido desmentido por la teoría de la mecánica cuántica, asegura el físico Edward Witten, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton (el mismo en el que trabajó Einstein), en su ensayo publicado este jueves en la revista ‘Science’.


Según el ‘cuadro clásico’, los agujeros negros son objetos de increíble densidad, dentro de los cuales el espacio y el tiempo están tan retorcidos y combados que nada es capaz de escapar de sus brazos gravitacionales. En un podcast (archivo de sonido) de su artículo Witten asegura que lo que se deprende de la teoría de la relatividad general clásica “es que pueden absorber todo lo que pase cerca de ellos y no emiten nada”, pero que, sin embargo, “la mecánica cuántica no permite que existan objetos como estos”, dice. En otro ensayo de la misma publicación, el físico teorético Kip Thorne, de la Universidad de Caltech, describe los agujeros negros como “objetos que consisten completamente y solamente de espacio-tiempo curvado”.
 Según este reconocido experto en agujeros negros, los objetos muy masivos, como los cúmulos en los que se agrupan miles de galaxias o las estrellas de neutrones, deforman el espacio-tiempo por efecto de su gravedad, hasta el punto de que, en ocasiones, la gravedad es tan intensa que el tejido del espacio tiempo se curva infinitamente, y es eso lo que ocurre en los agujeros negros. Y este cuadro ya contradice las leyes de la mecánica cuántica que rigen el Universo. “Según la mecánica cuántica, si alguna reacción es posible, será posible también una reacción opuesta”, explica Witten. “El proceso debe ser reversible […]. 


De este modo, si alguna persona puede ser devorada por un agujero negro para crear un agujero negro ligeramente más pesado, este agujero negro de mayor peso deberá ser capaz de ‘escupir’ a esta persona y así convertirse en un agujero negro un poco más ligero. Sin embargo se considera que nada es capaz de escapar de un agujero negro”. A primera vista, esto implica que los agujeros negros no pueden ser descritos por la mecánica cuántica porque Witten dice que “la mecánica cuántica no permite que un objeto solo absorba sin emitir, o que solo emita sin absorber”.

Para solucionar este dilema el físico Jacob Bekenstein ofreció hace 40 años una idea que relacionaba los agujeros negros con la termodinámica y la mecánica estadística. Poco más tarde, Stephen Hawking descubrió la llamada radiación de Hawking de los agujeros negros. Para explicar estos conceptos, Witten recurre a un ejemplo de la vida cotidiana: una taza de café caliente que se derrama por el suelo. “En la práctica, nunca observamos que el agua salte del suelo y se vuelva a meter en la taza.

Los físicos del siglo XIX introdujeron el concepto de entropía para describir este proceso termodinámico que no puede ocurrir. Ahora bien, la mecánica estadística nos explica la termodinámica y nos dice que este proceso puede ocurrir, aunque es muy poco probable en objetos macroscópicos y por eso no lo observamos”, explica. “Observar la radiación de Hawking,” dice Witten, “es imposible en agujeros negros astronómicos porque están demasiado lejos y porque son demasiado grandes para emitir una radiación apreciable.


Fuente: RT

lunes, 9 de enero de 2012

Cuestiones recientes sobre el Universo eléctrico


Una visión del nuevo paradigma del pensamiento científico: El Universo Eléctrico

En un artículo había dos declaraciones respecto a los paradigmas actuales de la ciencia, que son objeto de un análisis cada vez más crítico. Estos eran:

1. Que hay grupos de científicos que han desarrollado posiciones serias y sustanciales frente a la exactitud general de los trabajos de Albert Einstein en su relatividad especial y la relatividad general, y

2. Que los datos de la NASA son mucho más fáciles de explicar en el contexto de un universo alimentado por fuerzas eléctricas en lugar de por la fuerza de la gravedad, y que los fenómenos del espacio que están siendo investigados son demostrables, incluso a escala reducida con descargas eléctricas en un laboratorio.

Albert Einstein ha sido la figura dominante del siglo XX, y su teoría de la relatividad general se piensa que está fuera de toda duda; no obstante, por extraño que parezca, el pilar de la Relatividad sobre el que se erige la Física moderna se resiste a incorporar una teoría coherente con otro de los pilares principales de la física moderna, la mecánica cuántica, que durante mucho tiempo el mismo Einstein se negó a aceptar en su totalidad. Así pues, aunque muchos no quieran admitirlo, es evidente que hay algo que está gravemente mal en la corriente moderna de la Física, basándose únicamente en los cimientos de estas dos teorías que no se cohesionan.

Tanto la mecánica cuántica como la teoría de la relatividad fueron desarrolladas en el siglo XX, y si alguien ha llegado a cuestionarse si la física se ha desarrollado bajo la línea de influencia de estas teorías, ha tenido que echar un vistazo a lo que los investigadores estaban haciendo y encontrar antes lo que podía ser aceptado por estas teorías. De todas formas, es lo primero que he intentado hacer aquí.

Sir Isaac Newton, en el siglo XVII, fue uno de los más grandes "gigantes" de la ciencia, y quizás de manera sorprendente, ya que que algunos creen que era un hombre más bien dogmático, admitió que la gran altura a la que llegó, descansaba sobre los hombros de otros antes que él. Llamó a su principal trabajo publicado "Principios matemáticos de filosofía natural". Acerca de este trabajo se ha dicho que "la ciencia que surgió de él, al menos en ciertos aspectos, superó con creces cualquier otra cosa hecha antes, por lo que quedó como ejemplo último de la ciencia en general" (G. E. Smith) A los efectos de este artículo, me propongo hacer algunas breves observaciones sobre la obra de Newton:

· En primer lugar, fue una matemática enfocada: los fenómenos se entiendían porque fueron explicados por su adhesión a las relaciones matemáticas.

· En segundo lugar, los experimentos de física se llevaron a cabo, como en aquél famosoexperimento del péndulo y las observaciones planetarias y lunares, para inducir o confirmar las relaciones matemáticas.

· En tercer lugar, la causa dinámica de los movimientos observados, no eran abiertamente especulativos. Newton escribió que era suficiente con que el fenómeno implicase la atracción gravitacional, tal como lo hicieron, pero el fenómeno no presuponía hasta el momento que era la causa de la gravedad. Sabemos que Newton, de forma privada, especulaba sobre la causa de la gravedad, su relación con (lo que nosotros llamamos) la fuerza eléctrica, y sobre la estructura de la materia misma, pero, al parecer no estaba en absoluto dispuesto a abrir su mente para una inspección de estos asuntos. Respondiendo a las críticas, planteó su presentación de la fuerza gravitatoria como una fuerza invisible capaz de actuar a grandes distancias, y declaró, "No he formado ninguna hipótesis".

Michael Faraday, en el siglo XIX, fue un científico que, entre muchos otros logros, llevó la electricidad a la ciencia convencional, eran conocidos sus experimentos con motores eléctricos y generadores y la publicación de documentos sobre sus principios de funcionamiento. Pues el astrónomo Sir John Herschel, escribió a Michael Faraday en 1850, acerca del reciente descubrimiento de un vínculo entre las manchas solares y las tormentas magnéticas en la Tierra, dada las investigaciones de Faraday sobre la relación entre electricidad y magnetismo.

En esta carta, Herschel se preguntaba si el sol no debe su brillo a las "corrientes eléctricas cósmicas que atraviesan el espacio".
[...] "Si todo esto no es prematuro, estamos al borde de descubrir un vasto espacio cósmico que no se puede comparar con nada hasta entonces imaginado. Si tenemos en cuenta lo que le dije acerca de la causa determinante de la luz solar (refiriéndose a las corrientes eléctricas cósmicas que atraviesan el espacio) y la búsqueda de las regiones superiores de la atmósfera solar, la materia, en un estado apropiado de tenuidad que se transfiguraba como aurora ..."
Es una vergüenza que 160 años después, la percepción de Herschel sigue estando "al borde de". Esto se debe a la trayectoria seguida por la física convencional del siglo XX (sobre lo que espero escribir más).

Michael Faraday inventó un aparato que llamó el "motor homopolar", que básicamente es un disco giratorio que mide la electricidad que todos tenemos en nuestros hogares. Nadando a contra corriente de la física tradicional, explica Don Scott, “el premio Nobel, Hannes Alfven, en 1986, postuló un modelo eléctrico galáctico y un modelo solar eléctrico. Recientemente, el físico Wal Thornhill ha señalado que los circuitos de Alfven son realmente versiones escaladas del motor homopolar que sirve para medir los vatios por hora en cada uno de nuestros hogares. Esta simple aplicación de la ecuación de la fuerza de Lorentz ("cruzando" la dirección, v, de la corriente en la dirección, B, del campo magnético) se produce una fuerza de rotación. Esto no sólo explica el efecto de la misteriosa velocidad tangencial de las estrellas  externas de las galaxias, sino también (en versión reducida) el hecho observado de la rotación más rápida de nuestro Sol en su ecuador que en  latitudes más altas."