Blog especialmente dedicado a informar acerca de la vida humana en la Tierra, destacando las ideas correspondientes a la moral, la ética y las buenas costumbres que deben acompanar el comportamiento de los seres privilegiados con el don de la existencia.
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lunes, 25 de agosto de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
La física demuestra que hay vida después de la muerte, pero "nuestra mente no lo ve"
“La muerte, tal y como la concebimos, no existe, sólo es una ilusión”. Esta es la principal conclusión a la que ha llegado el médico y director de Advanced Cell Technology Robert Lanza, defensor de la teoría del biocentrismo, en la que se niega que el tiempo o el espacio sean lineales.

Para la gran mayoría de científicos este tipo de afirmaciones son sólo sandeces o, al menos, hipótesis indemostrables. Sin embargo, Lanza parece haber encontrado en el famoso experimento de Young, también denominado de la doble rendija (doble-split), el perfecto aliado para defender su tesis. Si con este se logró demostrar la naturaleza ondulatoria de la luz, Lanza pretende hacer lo propio con el espacio y el tiempo.
En la obra Biocentrism: How Life and Consciousness are the Keys (BenBella Books), el físico norteamericano parte de la premisa de que la vida crea al universo, y no al revés, la base misma del biocentrismo. A partir de aquí, va deduciendo paso a paso que la mortalidad es una idea falsa, creada por nuestra conciencia.
La mortalidad es una idea falsa, creada por nuestra concienciaEn primer lugar, sugiere que la conciencia de una persona determina la forma y el tamaño de los objetos en el universo. Para explicarlo, utiliza como ejemplo la forma en la que percibimos el mundo que nos rodea: “Una persona ve un cielo azul, y se le dice que el color que están viendo es azul, pero las células cerebrales tienen la capacidad de variar esta percepción, pudiendo ver el cielo de color verde o rojo”. En pocas palabras, concluye, “lo que vemos sólo existe gracias a nuestra conciencia”.
El multiverso y la teoría de las cuerdas
Este es el motivo por el que Lanza dice que creemos en la muerte. Al observar el universo desde el punto de vista del biocéntrismo, erramos a la hora de concebir el espacio y el tiempo, pues lo haríamos en función de lo que nos dicta la conciencia. En resumen, el espacio y el tiempo son "meros instrumentos de nuestra mente”, por lo que entender la muerte como algo terminal no tendría sentido según sus tesis.
Robert Lanza.
Al concebir que las dimensiones espacio-temporales son meras construcciones mentales, la inmortalidad sería una realidad para Lanza. Es decir, hay vida después de la muerte (física) debido a que habitaríamos un mundo sin fronteras lineales de espacio y tiempo, lo que entronca con la teoría de las cuerdas.
A pesar de ello, lamenta el científico, seguimos creyendo que “la vida es sólo un poco de carbono y una mezcla de moléculas, las cuales dan forma a nuestra existencia durante un tiempo y luego vuelven a descomponerse en el suelo”, explica el físico. ¿Por qué? Simplemente, “porque se nos ha ensañado que las personas se mueren, aunque sólo existe la evidencia de que desaparece el cuerpo en un momento dado”.
“Trascendemos a la vida, pero nuestra mente nos impide verlo”
Para explicar la muerte física del cuerpo, Lanza recurre a la teoría del multiverso o universos paralelos. Una interpretación a la que se ha dado un fuerte pábulo debido a los datos recogidos por el satélite Planck, que mostró una serie de anomalías supuestamente causadas por la atracción gravitatoria de otros universos. Así, según Lanza, “todo lo que ocurre en nuestro universo está sucediendo también en el multiverso, por lo que la vida nunca dejaría de existir en este sentido.
Cuando el cuerpo desaparece, nuestra vida se convierte en una planta perenne que vuelve a florecer una y otra vez en el multiverso“Cuando morimos, nuestra vida se convierte en una planta perenne que vuelve a florecer una y otra vez en el multiverso”, explica gráficamente el físico. Por tanto, la vida trascendería a la forma lineal bajo la que se rige nuestro pensamiento. Esto es porque, como sucede con las partículas de la luz, la materia y la energía “funcionan como las ondas”.
El estudio del fenómeno de las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) ha centrado en los últimos años la atención sobre la posibilidad de que exista la inmortalidad. Una de cada cinco personas que sobrevive a una parada cardíaca asegura haber tenido una ECM durante el tiempo de duración de un coma o de muerte clínica, en el que supuestamente desaparecen todas las señales externas de vida, pero que son capaces de narrar luego sus sensaciones y percepciones.
Investigaciones millonarias para demostrar la inmortalidad
Cada vez son más los investigadores médicos interesados en este fenómeno, y la literatura sobre el tema llegó a su cénit con la publicación el pasado año de La prueba del cielo: El viaje de un neurocirujano a la vida después de la vida (Zenith). Un libro superventas en el que el neurocirujano Eben Alexander narra su supuesta experiencia en el más allá durante el tiempo que estuvo en coma.
Para intentar acabar con esta incertidumbre, la fundación fundación John Templeton que, con base en Filadelfia, se describe a sí misma como “un catalizador filántropo para la investigación sobre las Grandes Cuestiones de la vida”, financiará con cinco millones de dólares una selección de proyectos de investigación sobre las experiencias al borde la muerte. Es lo que se ha dado en llamar el Proyecto Inmortalidad.
Entre los elegidos en el Proyecto Inmortalidad destaca Sam Parnia, director de investigación sobre reanimaciones en la Universidad de Nueva York, quien tratará de de determinar si las ECM son reales. Es decir, discernir si sus causas son físicas o, por el contrario, parapsicológicas o metafísicas. Para ello, el autor de Erasing Death: The Science That Is Rewriting the Boundaries Between Life and Death analizará la actividad cerebral de los pacientes que sufren un paro cardíaco. De este modo, tratará de determinar si las conexiones neuronales son susceptibles de provocar una experiencia subjetiva, verse a uno mismo fuera del cuerpo y en tercera persona mientras los médicos tratan de reanimarlo.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-01-13/la-fisica-demuestra-que-hay-vida-despues-de-la-muerte-pero-nuestra-mente-no-lo-ve_74673/
martes, 22 de abril de 2014
Transhumanismo y cuántica: Dos visiones de la vida después de la muerte
El científico estadounidense Robert Lanza afirma que tiene pruebas definitivas para confirmar que la vida después de la muerte existe y que de hecho la muerte, por su parte, no existe de la manera en la que la percibimos.
Después de la muerte de su viejo amigo, Albert Einstein dijo: “Ahora Besso se ha ido de este extraño mundo un poco por delante de mí. Eso no significa nada. La gente como nosotros [...] sabe que la distinción entre el pasado, el presente y el futuro es solo una ilusión obstinadamente persistente.” Nuevas pruebas continúan sugiriendo que Einstein tenía toda la razón al decir que la muerte no es más que una ilusión.
Lanza opina que la respuesta a la pregunta ‘¿Qué hay más allá de la muerte?’, sobre la que los filósofos llevan siglos reflexionado radica en la física cuántica, y en concreto en la nueva teoría del biocentrismo. Según el científico, de la Escuela de Medicina de la Universidad Wake Forest (Wake Forest University School of Medicine), en Carolina del Norte, la solución a esa cuestión eterna consiste en la idea de que el concepto de la muerte es un mero producto de nuestra conciencia.
El profesor afirma que el biocentrismo explica que el universo solo existe debido a la conciencia de un individuo sobre él mismo. Lo mismo sucede con los conceptos de espacio y tiempo, que Lanza describe como “meros instrumentos de la mente”, publica el periódico británico ‘The Independent’.
En un mensaje publicado en el sitio web del científico, Lanza explica que con esta teoría el concepto de la muerte como la conocemos “no existe en ningún sentido real”, ya que no hay verdaderos límites según los cuales se pueda definir.
“Esencialmente, la idea de morir es algo que siempre se nos ha enseñado a aceptar, pero en realidad solo existe en nuestras mentes”, opina Lanza. Asimismo, evidentemente, creemos en la muerte porque nos asociamos con nuestro cuerpo y sabemos que los cuerpos físicos mueren.
Nuestra manera clásica de pensar se basa en la creencia de que el mundo tiene una existencia objetiva independiente de un observador. Pero una larga lista de experimentos demuestra todo lo contrario. El nuevo biocentrismo, la teoría elaborada por el científico, supone que la muerte no puede ser un evento terminal, tal y como la solemos considerar.
Lanza indica también que el biocentrismo es similar a la idea de universos paralelos, la hipótesis formulada por físicos teóricos según la cual hay un número infinito de universos y todo lo que podría suceder ocurre en alguno de ellos. La muerte no existe en ningún sentido real en estos escenarios. Existen todos los universos posibles simultáneamente, independientemente de lo que ocurre en cualquiera de ellos, escribía Lanza en la revista ‘Psychology Today’.
En términos de cómo afecta ese concepto a la vida después de la muerte, el profesor explica que, cuando morimos, nuestra vida se convierte en una “flor perenne que vuelve a florecer en el multiverso” y agrega que “la vida es una aventura que trasciende nuestra forma lineal ordinaria de pensar; сuando morimos, no lo hacemos según una matriz aleatoria, sino según la matriz ineludible de la vida”.
“La muerte no existe en un mundo sin espacio ni tiempo. La inmortalidad no significa la existencia perpetua en el sistema temporal, sino que se encuentra completamente fuera del tiempo”, subraya Lanza.
Transhumanismo
La visión de Lanza se contrapone a otras visiones científicas, probando así (y una vez más) que no hay una sola voz cantante con respecto a los mismos temas dentro de lo que se denomina “ciencia oficial”.
El físico teórico Michio Kaku es reconocido por sus teorías en física cuántica y concedió una entrevista al diario El Confidencial, de España, en el que revela su visión acerca de las posibilidades que la ciencia puede otorgar al ser humano para prolongar la vida y hasta tocar la inmortalidad. Aquí un fragmento de la entrevista:
P.: Supongo que estará familiarizado con el concepto de transhumanismo, un movimiento que apoya el empleo de las nuevas tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas con el objeto de corregir lo que considera aspectos indeseables e innecesarios de la condición humana, como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento o en última instancia la mortalidad. ¿Crearán los avances en biología sintética y neurociencia una nueva humanidad?
R.: Desde luego, plantean nuevas cuestiones filosóficas y religiosas como ¿quién eres? Hoy tenemos el genoma, un disco duro que almacena unos 25.000 genes, y sirve de modelo para crear tu cuerpo. Esto ya lo conocemos. En el futuro tendremos otro disco, llamado el conectoma, con todas las conexiones cerebrales. En cierto sentido, aunque mueras, tu genoma y tu conectoma podrán seguir viviendo. Hace mucho tiempo pensábamos que el alma era algo separado del cuerpo. Esto se llamaba dualismo: el alma y el cuerpo eran algo diferente. En los últimos 50 años nos hemos empezado a dar cuenta de que el cerebro es wetware [un término que se usa para describir el sistema nervioso central], no hardware, y la mente es software. Y estos dos elementos interactúan dentro de tu cabeza. Pero cuando tengamos el conectoma y el genoma por separado lograremos separar la mente del cuerpo. Justo como pensaba la gente hace miles de años.
En el futuro habrá bibliotecas de almas. Tu personalidad y tus memorias estarán almacenadas en un disco y tu tataratataranieto podrá hablar contigo
Esto significa que en el futuro algunas personas podrán vivir después de muertas. Habrá bibliotecas de almas. Cuando vas hoy a una biblioteca, ves imágenes y películas de gente que está muerta, pero viven en la librería. En el futuro, tu personalidad y tus memorias estarán almacenadas en un disco y tu tataratataranieto podrá hablar contigo. Ahora puedes leer un libro de una persona muerta, pero entonces podrás hablar con el programa de ordenador que contiene sus memorias. Y podremos ir más allá. ¿Por qué no mezclar el genoma y el conectoma y construir un robot? Serás algo más que un programa de ordenador, volverás a la vida. Es la inmortalidad.
Esto significa que en el futuro algunas personas podrán vivir después de muertas. Habrá bibliotecas de almas. Cuando vas hoy a una biblioteca, ves imágenes y películas de gente que está muerta, pero viven en la librería. En el futuro, tu personalidad y tus memorias estarán almacenadas en un disco y tu tataratataranieto podrá hablar contigo. Ahora puedes leer un libro de una persona muerta, pero entonces podrás hablar con el programa de ordenador que contiene sus memorias. Y podremos ir más allá. ¿Por qué no mezclar el genoma y el conectoma y construir un robot? Serás algo más que un programa de ordenador, volverás a la vida. Es la inmortalidad.
P.: Siempre ha dicho que los libros de ciencia ficción te inculcaron la pasión por la ciencia. Todo lo que cuenta me recuerda al mundo que imaginó Philip K. Dick. El escritor estaba obsesionado con las posibilidades de la mente. Imaginó un futuro en el que la gente podía leer los pensamientos, crear recuerdos artificiales o soñar a la carta. ¿Está este mundo más cerca de lo que realmente pensamos?
R.: Sí, creo que sí. El otro día estaba hablando con un niño y me preguntó qué era una máquina de escribir. Me quedé de piedra. “¿Cómo? ¿No sabes lo que es una máquina de escribir?”, le dije. Y me contestó: “Nadie usa una máquina de escribir. ¿Qué es eso? Todo el mundo usa el móvil”. En el futuro nuestros nietos nos preguntarán por qué tocábamos nuestras pantallas con el dedo y por qué teníamos teclados. En el futuro todo se contralará mentalmente. Podremos subir el termostato, encender la tele, cambiar los canales, conducir el coche… La gente no tendrá que tocar nada. Podremos hacer todo lo que queramos con sólo pensarlo. Hay mucha gente que ya está trabajando en esto, como la NASA. ¿Por qué no mandar robots al espacio que los astronautas puedan controlar desde su salón?
P.: Según avanzamos en el estudio de la conciencia nos damos cuenta de que los animales sienten muchas más cosas de las que pensábamos, y aprendemos más de lo que sentimos nosotros mismos. ¿Cambiará el estudio del cerebro y la conciencia nuestras consideraciones éticas?
R.: Eso creo. Casi todos los científicos piensan que sólo los humanos son conscientes. Creen que la conciencia es un bien muy característico del que sólo gozan los humanos. Yo no lo creo. Pienso que hay distintos niveles de conciencia, pero todos los animales son conscientes. Por ejemplo, un caimán tiene una conciencia de nivel 1, entiende el espacio. En el nivel 2 estarían los monos, que entienden la sociedad y las emociones. Los humanos estaríamos en el nivel 3, porque además entendemos el tiempo, el pasado y el mañana.
Para entender el futuro, para entrever lo que va a ocurrir, se necesita un poder computacional inmenso, que los robots hoy no pueden tener
Los animales no tienen un sentido del mañana. No puedes entrenar a tu perro o a tu gato para entender que hay un mañana. Los humanos planificamos, pensamos, soñamos y vivimos en el futuro. Todos nuestros pensamientos están orientados a saber qué viene después. Los animales no piensan así, sólo se interesan por saber dónde está su comida. Se mueven por instinto.
Los animales no tienen un sentido del mañana. No puedes entrenar a tu perro o a tu gato para entender que hay un mañana. Los humanos planificamos, pensamos, soñamos y vivimos en el futuro. Todos nuestros pensamientos están orientados a saber qué viene después. Los animales no piensan así, sólo se interesan por saber dónde está su comida. Se mueven por instinto.
Los robots que hemos logrado crear en el laboratorio también tienen conciencia, pero de nivel 1. Son primitivos, pero no muy distintos a un caimán, pues saben situarse en el espacio.
P.: ¿Y en el futuro habrá robots como nosotros, con una conciencia de nivel 3?
R.: El MIT está tratando de desarrollar robots de nivel 2, que sientan emociones. Son muy primitivos. Pueden sonreír como tú, pueden mirarte a los ojos, pueden bostezar y reírse… Casi alcanzan el nivel 2. Pero para entender el futuro, para entrever lo que va a ocurrir, se necesita un poder computacional inmenso, que los robots hoy no pueden tener. En algún momento lo tendrán, pero si aún faltan décadas para que existan robots de nivel 2 no digamos los de nivel 3…
P.: En su libro asegura que la humanidad podría entrar en contacto con vida inteligente extraterrestre en las próximas décadas. ¿Cómo cree que vamos a responder a este reto?
R. En efecto, creo que podríamos contactar en algún momento con vida inteligente del espacio exterior. Hasta ahora los astrónomos han identificado cerca de 2.000 planetas orbitando estrellas. Pero creemos que sólo en nuestra galaxia hay cerca de 10.000 millones de planetas con características similares a la Tierra. Así que, tarde o temprano, entraremos en contacto con vida inteligente y, si pueden visitarnos, significará que están muy avanzados, por lo que seguro que tienen una conciencia de nivel 3 y pueden ver el futuro. Ahora, si son más inteligentes que nosotros, es que pueden ver el futuro mejor. Serán más imaginativos que el ser humano. Y esto, creo, es una señal de inteligencia. En mi opinión, no estamos midiendo la inteligencia muy bien. Mucha gente con grandes cocientes intelectuales no triunfa en la vida. Una de las claves de la inteligencia es la habilidad para ver el futuro, para entender de forma realista cómo se va desarrollar.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Tres ‘soles’ y un arco iris invertido en el cielo de China
Tres ‘soles’ y un arco iris invertido se pudieron observar en Chifeng, una ciudad en el norte de China, el pasado 1 de noviembre, despertando un enorme interés de los ciudadanos.
El Sol parecía estar acompañado por dos homólogos de menor tamaño. Un colorido arco iris invertido completaba la imagen.
Se trata de un raro fenómeno atmosférico, conocido como ‘parhelio’ o ‘parahelio’, que ocurre cuando a una altitud de 6.000 metros se forman cristales de hielo que reflejan la luz solar y crean la ilusión de soles múltiples.
RT
viernes, 20 de septiembre de 2013
El DOCUMENTAL que está DESPERTANDO al MUNDO- "ILUSIÓN Y REALIDAD".
Completo en Español
Documental que aporta muchísima información de una forma breve y pedagógica. Conceptos como el vacío del átomo, la vibración energética, la teoría del "centésimo mono", el efecto vibratorio generado por una emoción y su incidencia en nuestro código genético, el pulso electromagnético de la tierra, hologramas y fractales entre otros...
Quizás, cuando vayamos siendo más conscientes de nuestra esencia energética, y la conexión, invisible pero existente, entre unos y otros, empezaremos a verlo todo y a vernos a nosotros mismos de forma diferente.
lunes, 29 de abril de 2013
¿Es el universo la broma cósmica de un demiurgo con enorme capacidad de programación?
La teoría de la Conspiración Cósmica: el Universo no existe. Algunas de las más brillantes filosofías en la historia de la humanidad han sugerido que el mundo es una ilusión–el budismo, el gnosticismo o el idealismo, por mencionar sólo algunas. Se ha utilizado fundamentalmente la metáfora de un sueño para describir este existir en la irrealidad y actualmente se ha evolucionado esta sospecha cosmológica formulando una nueva metáfora: la simulación o el constructo informático.
“El universo está hecho de historias, no de átomos”, Muriel Rukeyser.
“Nada es verdad; todo esta permitido”, Hassan-i Sabbah.
Reconocer la ilusión, como saber que uno sueña entrando en un estado de lucidez, es la marca del iniciado, la conciencia que se ve a sí misma ya no como un ego sino como la ilusión misma, el universo entero en un espejo infinito.
Siguiendo esta línea de investigación es plausible pensar que aquellos que perciben la ilusión consustancial del universo son parte de una conspiración –aquella que mantiene la ilusión o aquellos que tienen acceso al código de la programación. Estos iniciados podrían ser vistos como una especie de agentes de la Matrix, algunos de los cuales quizás podrían participar en el diseño del programa, proyectando sobre la nada las imágenes del mundo. (Sostiene el budismo a través del concepto de sunyata, que la realidad de las cosas es la no-realidad, todas las cosas están vacías y son solamente construcciones mentales de nuestra percepción).
Atisbar esto es quizás el paso fundamental de la iluminación: el estado búdico que es equivalente al despertar de un sueño. Hace algunos días el sitio de divulgación científica de la Universidad de Cornell publicó un paper de cosmologíaen el que se dice comprobar la inexistencia del universo –o algo como una conspiración que muestra que el universo ha sido diseñado por una sociedad secreta cósmica.
Atisbar esto es quizás el paso fundamental de la iluminación: el estado búdico que es equivalente al despertar de un sueño. Hace algunos días el sitio de divulgación científica de la Universidad de Cornell publicó un paper de cosmologíaen el que se dice comprobar la inexistencia del universo –o algo como una conspiración que muestra que el universo ha sido diseñado por una sociedad secreta cósmica.
La teoría se sustenta en los resultados de la Misión Planck, que muestran que...“todos los parámetros describiendo el Universo dentro del modelo ACDM pueden ser construidos a partir de un pequeño conjunto de números conocidos de la teoría conspiratoria. Nuestros descubrimiento son confirmados por datos recientes en la física de partículas de alta energía. Esto claramente demuestra que el universo es un plan iniciado por un grupo o logia desconocida.
Analizamos posibles escenarios para esta conspiración, y concluimos que la creencia en la existencia de nuestro universo es una ilusión, como ha sido previamente asumido por antiguos filósofos, autores de ciencia ficción del siglo XX y cineastas contemporáneos”.
Los autores Jörg P. Rachen, un astrofísico que ha publicado investigaciones sobre los resultados de la misión Planck estudiando la luz más vieja del universo, y Ute G. Gahlings, desarrollan su teoría luego de descubrir que el número primo más pequeño que es la suma de tres números primos consecutivos es 23 = 5 + 7 + 11.
Mismo número que mantiene relaciones insólitas con π y que además es el número más importante en la moderna teoría de la conspiración, luego de que se la apareciera en una serie de sincronicidades a William Burroughs y más tarde a Robert Anton Wilson, autor deIlluminatus! Trilogy, quien lo conectara a una serie de comunicaciones telepáticas emitidas desde el sistema estelar de Sirio. Sirio es el origen también de la proyección holográfica del Logos que simula la realidad en la novela VALIS de Philip K. Dick, inspirada en un episodio de comunicación telepática con inteligencias astrales.
Mismo número que mantiene relaciones insólitas con π y que además es el número más importante en la moderna teoría de la conspiración, luego de que se la apareciera en una serie de sincronicidades a William Burroughs y más tarde a Robert Anton Wilson, autor deIlluminatus! Trilogy, quien lo conectara a una serie de comunicaciones telepáticas emitidas desde el sistema estelar de Sirio. Sirio es el origen también de la proyección holográfica del Logos que simula la realidad en la novela VALIS de Philip K. Dick, inspirada en un episodio de comunicación telepática con inteligencias astrales.
“Consideramos que es posible que las fechas de los eventos del fin del mundo están encriptadas en nuestra conciencia. Como la fecha del día predicho, diciembre 21 del 2012, ha pasado sin efectos notables, y el error es inconcebible, debemos de concluir que nuestro universo concluyó esa fecha, pero mientras Ellos reciben una extensión de fondos y la simulación es reiniciada con todas las experiencias de lo temporal borradas de nuestra memoria”, dicen los autores.
Evidentemente este paper se trata de una broma de April Fools’ Day, publicada en una prestigiosa institución con un estupendo humor. Pero más allá de que la teoría es intencionalmente desaforada, parodiando las teorías de conspiración, pensar que el universo es una ilusión no es algo tan disparatado.
El filósofo Nick Bostrom ha planteado un caso relativamente sólido argumentando que nuestro universo podría ser una simulación informática holográfica, en cada punto yace la totalidad del código. ¿Por qué no pensar también que el universo es una broma?
sábado, 23 de marzo de 2013
dynamo: el mago de lo imposible
Una mezcla de estudio científico, preparación, análisis de la percepción humana y, sobre todo, una fascinante habilidad para la magia han llevado a Dynamo a tener millones de seguidores en todo el mundo.Nadie más que él es capaz de desplazar hasta el hombro la marca del reloj que el bronceado deja en la muñeca, meter un móvil en el interior de una botella de cerveza sin romperla, caminar sobre el Támesis o hacer levitar a Lindsay Lohan.
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7
Parte 8
jueves, 16 de agosto de 2012
LOS MISTICOS Y LA FISICA CUANTICA
¿Qué comentaría el Don Juan de Carlos Castaneda de lo que llamamos realidad? Esa realidad cotidiana que nuestra vista capta y hace que diferentes partes del cerebro la codifiquen según conocimientos previos adquiridos. ¿Pero qué sucede en los casos que no tenemos esos conocimientos previos? ¿Cómo podríamos abrirnos a nuevos paradigmas?
La metafísica, las religiones, la filosofía, la astrología,
la numerología, la cabala y otras, realizaron sus esfuerzos para descubrir
misterios insondables que acucian al ser humano desde milenios.
La tendencia a crear un mundo con cosas separadas y ver nuestros egos aislados del resto o es una ilusión según la filosofía budista, a ésto lo llaman avidya o ignorancia, y parece haber una coincidencia impactante con la nueva física. Ambos consideran al mundo como una realidad inseparable, comportándose al mismo tiempo vivo, orgánico, espiritual y energético.
La teoría de la relatividad y la teoría cuántica han creado los principios de la nueva física y puesto de manifiesto que esa realidad de la que hablábamos precedentemente trasciende nuestra lógica clásica.
Trataremos de resumir algunos de los misterios con que se topan nuestros nuevos físicos:
Los átomos están constituidos por un núcleo pequeñísimo y por electrones que los circundan. Entre ambos un inmenso espacio vacío. Pero esa supuesta vacuidad contiene enormes cantidades de energía. Para hacernos de una idea, en un centímetro cúbico de ese espacio vacío encontramos más energía que en toda la materia del universo conocido.
Se ha descubierto que las partículas subatómicas (los constituyentes de los átomos) no son sólidas y se comportan como ondas. Pero cuando las sometemos a cualquier observación se transforman en una partícula localizable probabilísticamente. O sea que su naturaleza es dual. Debemos considerar que tanto la palabra onda como la palabra partícula es una analogía para nuestra cotidianeidad. ¿Cómo puede algo comportarse como onda o partícula al mismo tiempo? A este fenómeno incierto los físicos lo han denominado “onda/partícula”
En los átomos, nuestros nuevos científicos, han descubierto que al moverse los electrones de una órbita a otra alrededor del núcleo, no lo hacen a través del “espacio temporal” sino que lo hacen en forma instantánea, desaparecen de una órbita y aparecen en otra. A este fenómeno se la denominó salto cuántico.
Hasta hoy creíamos, con la física clásica, que los atributos de un objeto podían medirse con precisión limitada sólo por nuestra tecnología. En el nivel cuántico, eso no ocurre. Si medimos la velocidad no obtenemos medición precisa de otras propiedades como la posición. Ocurre lo mismo viceversa. A esto se lo ha llamado principio de incertidumbre, y fue formulado por otros de los pioneros de la física cuántica: Werner Heisenberg.
Debemos nombrar a 3 eminencias: Eistein, Pedolsky y Rosen (EPR) y con esas siglas se conoce el experimento que en 1935 trató de dar por el piso a otros de los misterios de la mecánica cuántica: Dos partículas creadas al mismo tiempo son disparadas hacia lados opuestos del universo, luego se les hace algo a una de esas partículas para cambiar su estado; la otra partícula cambiará al instante para adoptar el mismo estado. Esto contradecía al genio de Einstein quien afirmaba que nada podía viajar más rápido que la luz. La idea que un electrón pudiese cambiar instantáneamente, encontrándose del otro lado del cosmos, violaba su principio.
Con esto último podemos ver la enorme coincidencia con las antiguas filosofías orientales, que sin pretender demostrar nada en un laboratorio, supieron desde antaño lo que nuestros físicos están descubriendo en la actualidad. En la India los rishis (entiéndase en nuestro castellano, “los que ven”), recibieron revelaciones de los Vedas (del sánscrito vid, conocer) en una etapa no determinada de nuestra historia, siendo ellos los que más se acercan a los descubrimientos que se realizan con los colisionadores de partículas subatómicas.
Todos estamos entrelazados, y no existe acontecimiento alguno aislado en la infinidad del cosmos.
Gabriel Moschita
Alumno de Sabiduría del Ser
http://www.fabiozerpa.com.ar
La tendencia a crear un mundo con cosas separadas y ver nuestros egos aislados del resto o es una ilusión según la filosofía budista, a ésto lo llaman avidya o ignorancia, y parece haber una coincidencia impactante con la nueva física. Ambos consideran al mundo como una realidad inseparable, comportándose al mismo tiempo vivo, orgánico, espiritual y energético.
La teoría de la relatividad y la teoría cuántica han creado los principios de la nueva física y puesto de manifiesto que esa realidad de la que hablábamos precedentemente trasciende nuestra lógica clásica.
Trataremos de resumir algunos de los misterios con que se topan nuestros nuevos físicos:
Los átomos están constituidos por un núcleo pequeñísimo y por electrones que los circundan. Entre ambos un inmenso espacio vacío. Pero esa supuesta vacuidad contiene enormes cantidades de energía. Para hacernos de una idea, en un centímetro cúbico de ese espacio vacío encontramos más energía que en toda la materia del universo conocido.
Se ha descubierto que las partículas subatómicas (los constituyentes de los átomos) no son sólidas y se comportan como ondas. Pero cuando las sometemos a cualquier observación se transforman en una partícula localizable probabilísticamente. O sea que su naturaleza es dual. Debemos considerar que tanto la palabra onda como la palabra partícula es una analogía para nuestra cotidianeidad. ¿Cómo puede algo comportarse como onda o partícula al mismo tiempo? A este fenómeno incierto los físicos lo han denominado “onda/partícula”
En los átomos, nuestros nuevos científicos, han descubierto que al moverse los electrones de una órbita a otra alrededor del núcleo, no lo hacen a través del “espacio temporal” sino que lo hacen en forma instantánea, desaparecen de una órbita y aparecen en otra. A este fenómeno se la denominó salto cuántico.
Hasta hoy creíamos, con la física clásica, que los atributos de un objeto podían medirse con precisión limitada sólo por nuestra tecnología. En el nivel cuántico, eso no ocurre. Si medimos la velocidad no obtenemos medición precisa de otras propiedades como la posición. Ocurre lo mismo viceversa. A esto se lo ha llamado principio de incertidumbre, y fue formulado por otros de los pioneros de la física cuántica: Werner Heisenberg.
Debemos nombrar a 3 eminencias: Eistein, Pedolsky y Rosen (EPR) y con esas siglas se conoce el experimento que en 1935 trató de dar por el piso a otros de los misterios de la mecánica cuántica: Dos partículas creadas al mismo tiempo son disparadas hacia lados opuestos del universo, luego se les hace algo a una de esas partículas para cambiar su estado; la otra partícula cambiará al instante para adoptar el mismo estado. Esto contradecía al genio de Einstein quien afirmaba que nada podía viajar más rápido que la luz. La idea que un electrón pudiese cambiar instantáneamente, encontrándose del otro lado del cosmos, violaba su principio.
En 1964 John Bell dijo que la afirmación EPR era
correcta. La idea de que algo tiene localidad, es decir que existe en algún
lugar, es incorrecta. Todo es no local. Traducido a nuestro idioma significaba
que todas las partículas están íntimamente vinculadas a un cierto nivel que se
halla más allá “del espacio y del tiempo” Es difícil de digerir… Pensemos, esto
nos está indicando que todo se toca todo el tiempo. El entrelazamiento es uno de
los aspectos más interesantes de la física cuántica. Más tarde, en el año 1965
el físico Henry Stapp expresó que el teorema de Bell es “el descubrimiento más
profundo de la ciencia”
Con esto último podemos ver la enorme coincidencia con las antiguas filosofías orientales, que sin pretender demostrar nada en un laboratorio, supieron desde antaño lo que nuestros físicos están descubriendo en la actualidad. En la India los rishis (entiéndase en nuestro castellano, “los que ven”), recibieron revelaciones de los Vedas (del sánscrito vid, conocer) en una etapa no determinada de nuestra historia, siendo ellos los que más se acercan a los descubrimientos que se realizan con los colisionadores de partículas subatómicas.
Todos estamos entrelazados, y no existe acontecimiento alguno aislado en la infinidad del cosmos.
Gabriel Moschita
Alumno de Sabiduría del Ser
http://www.fabiozerpa.com.ar
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