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sábado, 28 de diciembre de 2013

Científicos proponen visitar el núcleo de un planeta muerto similar a la Tierra

Los científicos del Instituto Carnegie de EE.UU. han propuesto explorar uno de los objetos más misteriosos de nuestro sistema solar, que tiene características parecidas al núcleo de la Tierra, por lo que podría haber pertenecido a un planeta similar.

El cuerpo celeste 16 Psyche, de 200 kilómetros de diámetro, se encuentra en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter y es uno de los 10 objetos más grandes de esta región. Aunque 16 Psyche también se considera un asteroide tipo M, tiene características bastante inusuales para este tipo de cuerpos celestes.
Descubierto en 1852, el objeto aún sigue siendo un misterio para los astrónomos. Lo poco que se conoce sobre 16 Psyche es que su composición es muy similar al núcleo de nuestro propio planeta, ya que está compuesto en su totalidad por una aleación de hierro y níquel.
Según informa el portal ‘New Scientist’, los científicos creen que el insólito ‘asteroide’ podría ser de hecho el corazón de un planeta muerto que se fundió en algún momento, pero ahora sigue ejerciendo una influencia fuerte sobre el resto de los asteroides que lo rodean, debido a su carga eléctrica.
La naturaleza insólita del 16 Psyche llevó a una científica del Instituto Carnegie, Linda Elkins-Tanton, a proponer el lanzamiento de una misión para visitar al asteroide cercano a la Tierra con el fin de realizar una detallada exploración del mismo. Según comenta Elkins-Tanton, los científicos opinan que el vehículo que llevara a cabo la misión, que probablemente sería realizada por una sonda o nave espacial no tripulada, debería contar con una especial protección contra los campos magnéticos fuertes, debido a la composición metálica del planeta muerto.
Los astrónomos suponen que 16 Psyche pudo ser hace miles de millones de años un planeta igual que el nuestro, pero que nunca llegó a formarse debido a causas aún desconocidas. Ahora los restos del planeta destruido orbitan en el cinturón de asteroides.
De acuerdo con Linda Elkins-Tanton la exploración de este cuerpo espacial podría dar a los astrónomos una oportunidad de conocer mejor la composición y funcionamiento del núcleo terrestre.

lunes, 25 de noviembre de 2013

“La misión principal de la escuela ya no es enseñar cosas”

“La misión de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor la TV o Internet.” La definición, es del reconocido pedagogo italiano Francesco Tonucci. Pero si la escuela ya no tiene que enseñar, ¿cuál es su misión? “Debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo”, responde.

Para Tonucci, de 68 años, nacido en Fano y radicado en Roma, el colegio no debe asumir un papel absorbente en la vida de los chicos. Por eso discrepa de los que defienden el doble turno escolar.
“Necesitamos de los niños para salvar nuestros colegios”, explica Tonucci, licenciado en Pedagogía en Milán, investigador, dibujante y autor de Con ojos de niño, La ciudad
de los niños y Cuando los niños dicen ¡Basta!, entre otros libros que han dejado huella en docentes y padres. Tonucci llegó a la Argentina por 15a. vez, invitado por el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, a quien definió como “un lujo de gobernante”.
Dialogó con LA NACION sobre lo que realmente importa a la hora de formar a los más chicos y dejó varias lecciones, que muchos maestros podrían anotar para poner en marcha a partir del próximo ciclo escolar.
Propuso, en primer lugar, que los maestros aprendan a escuchar lo que dicen los niños; que se basen en el conocimiento que ellos traen de sus experiencias infantiles para empezar a dar clase. “No hay que considerar a los adultos como propietarios de la verdad que anuncian desde una tarima”, explicó.
Recomendó que “las escuelas sean bellas, con jardines, huertas donde los chicos puedan jugar y pasear tranquilos; y no con patios enormes y juegos uniformes que no sugieren nada más que descarga explosiva para niños sobreexigidos”.
Y que los maestros no llenen de contenidos a sus estudiantes, sino que escuchen lo que ellos ya saben, y que propongan métodos interesantes para discutir el conocimiento que ellos traen de sus casas, de Internet, de los documentales televisivos. “¡Que se acaben los deberes! Que la escuela sepa que no tiene el derecho de ocupar toda la vida de los niños. Que se les dé el tiempo para jugar. Y mucho”, es parte de su decálogo.
De hablar pausado y de pensamiento agudo, Tonucci transmite la imagen de un padre, un abuelo, un educador que aprendió a ver la vida desde la perspectiva de los niños. Y recorre el mundo pidiendo a gritos a políticos y dirigentes que respeten la voz de los más pequeños.
-¿Cómo concibe usted una buena escuela?
-La escuela debe hacerse cargo de las bases culturales de los chicos. Antes de ponerse a enseñar contenidos, debería pensarse a sí misma como un lugar que ofrezca una propuesta rica: un espacio placentero donde se escuche música en los recreos, que esté inundado de arte; donde se les lean a los chicos durante quince minutos libros cultos para que tomen contacto con la emoción de la lectura. Los niños no son sacos vacíos que hay que “llenar” porque no saben nada. Los maestros deben valorar el conocimiento, la historia familiar que cada pequeño de seis años trae consigo.
-¿Cómo se deberían transmitir los conocimientos?
-En realidad, los conocimientos ya están en medio de nosotros: en los documentales, en Internet, en los libros. El colegio debe enseñar utilizando un método científico. No creo en la postura dogmática de la maestra que tiene el saber y que lo transmite desde una tarima o un pizarrón mientras los alumnos (los que no saben nada), anotan y escuchan mudos y aburridos. El niño aprende a callarse y se calla toda la vida. Pierde curiosidad y actitud crítica.
-¿Qué recomienda?
-Me imagino aulas sin pupitres, con mesas alrededor de las cuales se sientan todos: alumnos y docentes. Y donde todos juntos apoyan, en el centro, sus conocimientos, que son contradictorios, se hacen preguntas y avanzan en la búsqueda de la verdad. Que no es única ni inamovible.
-¿Cuál es rol del maestro?
-El de un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Generalmente los pequeños no están acostumbrados a compartir sus opiniones, a decir lo que no les gusta. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera.
-Varias veces usted ha dicho que la escuela no se relaciona con la vida. ¿Por qué?
-Porque propone conocimientos inútiles que nada tienen que ver con el mundo que rodea al niño. Y con razón éstos se aburren. Hoy no es necesario estudiar historia de los antepasados, sino la actual. Hay que pedirles a los alumnos que se conecten con su microhistoria familiar, la historia de su barrio. Que traigan el periódico al aula y se estudie sobre la base de cuestiones que tienen que ver con el aquí y ahora. Esto los ayudará a interesarse luego por culturas más lejanas y entrar en contacto con ellas.
-¿Cómo se puede motivar a los alumnos frente a los atractivos avances de la tecnología: el chat, el teléfono celular, los juegos de la computadora, el iPod, la play station?
-El colegio no debe competir con instrumentos mucho más ricos y capaces. No debe pensar que su papel es enseñar cosas. Esto lo hace mejor la TV o Internet. La escuela debe ser el lugar donde se aprenda a manejar y utilizar bien esta tecnología, donde se trasmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo.
-¿Es positiva la doble escolaridad?
– En Italia llamamos a este fenómeno “escuelas de tiempo pleno”. La pregunta que me surge es: ¿pleno de qué? Esta es la cuestión. La escuela está asumiendo un papel demasiado absorbente en la vida de los niños. No debe invadir todo su tiempo. La tarea escolar, por ejemplo, no tiene ningún valor pedagógico. No sirve ni para profundizar ni para recuperar conocimientos. Hay que darles tiempo a los niños. La Convención de los Derechos del Niño les reconoce a ellos dos derechos: a instruirse y a jugar. Deberíamos defender el derecho al juego hasta considerarlo un deber.
Fecha del artículo  29 de diciembre de 2008
Fuente : la nacion.com
Visto en : Legnalenja

sábado, 20 de julio de 2013

Un proyecto privado pretende enviar la primera misión al polo sur de la Luna

Dos empresas privadas han anunciado un proyecto para instalar un telescopio en el polo sur de la Luna en los próximos 3 años con fines científicos y comerciales.

El proyecto será histórico desde varios puntos de vista: el telescopio, llamado el Observatorio Lunar, será el primer objeto privado que hace observaciones desde la superficie lunar y la primera misión al polo sur de la Luna. Las imágenes obtenidas por el telescopio estarán disponibles a través de internet para los científicos y los aficionados a la astrofísica, lo que acercará la ciencia a todo el mundo, según esperan los autores de la misión, la Asociación Internacional del Observatorio Lunar (ILOA, por sus siglas en inglés) y Moon Express.
¿Por qué el polo sur? La colocación del Observatorio allí, en el monte al borde del cráter Malapert, tiene varias ventajas. Desde ahí se podría ver el centro de la Vía Láctea con una precisión sin precedentes, ya que la atmósfera terrestre no obstaculizará la vista. Además, el clima es más suave, así que el telescopio aguantaría mejor y la comunicación con la Tierra sería más sencilla. También la abundancia de insolación permitirá usar baterías solares.
El proyecto tiene también fines comerciales. Sus autores creen que el polo sur lunar puede ser rico en minerales que se podrán extraer y vender en la Tierra. Además, en el futuro el sitio podría ser un lugar donde los astronautas podrían conseguir agua, ya que otras misiones ya han descubierto que en la Luna el agua está presente en ciertas cantidades.

sábado, 16 de febrero de 2013

Misiones espectaculares que las Agencias Espaciales podrían realizar… si tuvieran dinero

Por zientziakultura
La crisis económica está llevando a muchos gobiernos a ajustar los presupuestos relacionados con la ciencia. Uno de los sectores que está sufriendo más claramente estos recortes es sin duda el dedicado a la exploración.

Hace apenas unos días nos despertábamos con la desagradable noticia de que España prácticamente ha abandonado la carrera espacial en la ESA, pasando del 5º al 12º puesto en inversión europea en el espacio, debido a un recorte cercano al 50% de las partidas que en los últimos años había destinado a este campo.

Recreacion futurista de una estacion espacial

                                               Recreacion futurista de una estacion espacial


Las misiones que enumeramos son efectivamente posibles con la tecnología que disponemos hoy en día… la limitación es simplemente económica.
  1. Cosas que hacer en Marte cuando tienes dinero
Es, con diferencia, la misión espacial más deseada en estos momentos. Han pasado ya casi 50 años del lejano verano de 1969 en el que Neil Armstrong dejara su huella en nuestro satélite y desde entonces nuestra sociedad no ha encontrado un reto acorde a sus capacidades. Más de un siglo sin abordar el siguiente paso, el que parece más lógico en nuestro avance como especie: Marte.

No obstante, pensar sale gratis… cálculos, diseños, papel, lápiz y mucha imaginación para solventar problemas que van surgiendo en esta misión son gastos asequibles y ya contamos con multitud de proyectos realizables en esta década.

Pensemos en el Curiosity. Pensemos en cómo hemos lanzado un cohete llevando a bordo un vehículo Rover de casi 1.000 kilogramos, en un viaje espacial de 9 meses y aproximadamente 80 millones de kilómetros, consiguiendo que aterrizara a salvo en un punto específico de la superficie de Marte y utilizando un sistema de paracaídas, grúas y retrocohetes desplegados milimétricamente a la altura exacta y en el momento adecuado.

Nave de una posible misión tripulada a Marte - Robert Zubrin
                Nave de una posible misión tripulada a Marte – Robert Zubrin

La tecnología está ahí y lo confirman la mayoría de los ingenieros aeroespaciales. Desde hace muchos años contamos con interesantes proyectos que recogen el desarrollo acabado de una misión tripulada al planeta rojo que incluiría no solo el viaje de ida sino también el de vuelta… el pack completo.

Hace ya tres años hablé del proyecto creado por el ingeniero de la NASA, Robert Zubrin y sus planes de llevar un ser humano a Marte en esta misma década y que se basaba en la elaboración del combustible necesario para el retorno en el propio planeta para ahorrar y aligerar el peso de la misión.
Pero aparte de Zubrin existen numerosas variantes de la misma misión, algunas de ellas incluyen tecnologías de película que ya son realidad como los motores de plasma.

Representación artística de una nave con motores de plasma
                    Representación artística de una nave con motores de plasma

La duración de un viaje a Marte utilizando estos revolucionarios motores se reduciría a poco más de un mes lo que recortaría enormemente los costes y recursos necesarios. El desarrollo de estos VASIMR es una de las claves para el futuro de la exploración espacial y actualmente la NASA ya está en pruebas con uno de los prototipos de la compañía privada Ad Astra Rocket.

Como última idea, y si la misión de llevar un hombre a Marte resultara demasiado costosa para la corta visión de futuro de los responsables gubernamentales de presupuestos, la NASA también ha barajado la posibilidad de enviar drones de reconocimiento que sobrevolaran nuestro planeta vecino.

Drones en Marte - Proyecto ARES
                                        Drones en Marte – Proyecto ARES

Al proyecto se le ha dado el sugerente nombre de ARES, emulando al Dios griego de la guerra identificado con Marte y que significa realmente Aerial Regional-scale Environmental Survey.
Aparte del ya mencionado Curiosity, en las últimas décadas hemos enviado multitud de pequeños (y no tan pequeños) Rovers que han recorrido la superficie de Marte; sin embargo el estudio de su atmósfera sigue suponiendo un desafío para el conocimiento, la ingeniería y la tecnología actual.

Joel S. Levine es el científico de la NASA que ha desarrollado el proyecto ARES y con él podrían llegar muchas respuestas a las incógnitas que aún tenemos sobre la atmósfera marciana, sobrevolar grandes áreas realizando mediciones con un detalle inalcanzable por los actuales satélites que orbitan Marte, o cubrir regiones a las que no podrán llegar nunca los Rovers en la superficie.
El proyecto se está valorando pero mucho me temo que será postergado para años venideros con mejores perspectivas económicas.
  1. Asteroides, misiones para Bruce Willis.
Hoy mismo tenemos prevista la vista el asteroide 2012 DA14, que pasará a la inquietante distancia de 27.000 kilómetros de la Tierra. Como él, existen una miríada de rocas orbitando nuestro vecindario y la misión de llegar hasta uno de ellos lleva años en el punto de mira de la NASA.
Se mueven a velocidades de vértigo por lo que el pensar que un ser humano pueda alcanzar la superficie de un asteroide puede sonar a película de Hollywood. Sin embargo, logística y económicamente es mucho más viable que un viaje a cualquier planeta.

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Tanto es así que la Agencia espacial estadounidense anunció hace unos meses que está preparando una misión tripulada a un asteroide para principios de la próxima década. Wicho lo explicaba el año pasado en un artículo para RTVE.

La misión se llama Orión, involucraría a varias empresas privadas (para ayudar con el elevado coste del proyecto) y actualmente ya hay algunos astronautas preparándose para el viaje. Evidentemente, plantear el proyecto, ponerle nombre a una misión y enviar unos cuantos astronautas a entrenar a alguna de las instalaciones que la agencia posee, no parece ser ninguna garantía de que se vaya a llevar a cabo. Sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos años la NASA ha sido demasiado alegre a la hora de anunciar noticias y proyectos de este tipo. Como se suele decir, del dicho al hecho hay mucho trecho…

Pero no solo de pisar rocas viven las ensoñaciones de las Agencias espaciales… Los asteroides dan mucho juego y existen todo tipo de alucinantes propuestas sobre ellos. Desde el Instituto Keck para el Estudio del Espacio (que en inglés lleva el sugerente nombre de “KISS”) se lanzó la idea de un proyecto espacial que atrajera a un asteroide colocándolo en órbita alrededor de la Luna.

Atraer un asteroide hasta la órbita luna. KISS
                               Atraer un asteroide hasta la órbita luna. KISS

Dependiendo del tamaño del asteroide, el coste de la misión variaría, pero si tomamos como ejemplo una roca de unos 8 metros el capturarla, desplazarla de su trayectoria y llevarla hasta nuestro satélite, el total (con iva incluido) ascendería a unos 3 millones de dólares… un importe bastante asequible teniendo en cuenta el gasto de otras partidas presupuestarias norteamericanas.

Cuando pensamos en este tipo de misiones suelen venir a nuestra memoria las películas americanas de ciencia ficción, pero los asteroides también han llamado la atención de otras agencias, como por ejemplo Roscosmos o la agencia espacial china.

Hace un par de años, Anatoly Perminov, director de la agencia rusa informaba a los medios sobre un plan para desviar la trayectoria del célebre Apophis. Esto son palabras mayores puesto que ya no hablamos de un pequeño pedrusco de 7 u 8 metros sino de un asteroide unos 320 metros de diámetro.

Apophis
                                                                  Apophis

El reciente paso de Apophis este 13 de enero ha permitido calcular con más precisión su órbita y aunque se ha descartado casi por completo cualquier colisión en sus futuros pasos en 2029 y 2036, el proyecto ruso podría ser muy interesante de cara a preparar un plan global de prevención y defensa de la Tierra frente a este tipo de amenazas cósmicas.

Y por supuesto, no podemos olvidarnos de la llamada minería asteroidal. Estamos hablando de misiones que son realizables con la tecnología actual y aunque suene lejano, la posibilidad de capturar un asteroide y extraer sus recursos para fines comerciales o industriales es un escenario que ya se podría efectuar. Aún quedaría por determinar si el balance de coste-beneficio de esta minería sería rentable con nuestros recursos actuales, pero los planes, diseños y proyectos están ahí.

Minería asteroidal
                                               Minería asteroidal

Como muestra, podemos citar Planetary Resources la primera compañía real que desde hace dos años se está planteando la extracción de minerales en rocas cercanas a la Tierra. Algunos de los ingenieros y especialistas en este tema auguran un futuro minero en tan sólo 7 años… Es, sin duda, un proyecto apetecible desde el punto de vista económico al que a buen seguro se unirán muchas multinacionales cuando comience su andadura.
  1. Hacia el infinito y más allá. Lo increíble solo necesita billetes
Si nos alejamos algo más y dejamos atrás nuestra Luna, los asteroides cercanos e incluso nuestro vecino rojo, se abre una inmensa puerta de posibilidades tan sólo en nuestro sistema solar.
Europa, la cinematográfica luna de Júpiter que Stanley Kubrik eligió como el origen de una nueva vida extraterrestre, es un destino realmente apetecible para numerosas agencias que han planteado las más variadas misiones.

Un submarino espacial a Europa.
El más pequeño de los satélites galileanos es un fascinante mundo acuático con grandes lagos, mares y océanos de agua salada que se encuentran cubiertos de una gruesa capa de hielo. Un candidato preferente en la búsqueda de vida dentro de nuestro propio sistema solar.

Europa
                                                             Europa
Ahora imaginad la misión: Lanzamos un cohete rumbo a Júpiter que está a una distancia (variable) de aproximadamente 600 millones de kilómetros. Hacemos aterrizar un módulo en la superficie helada de Europa. Desplegamos un taladro que atraviese la capa de hielo del satélite de Júpiter y soltamos un submarino robótico que explore el mar sumergido bajo la corteza.


En barco a Titán…
Si Mecano cantaba aquello de “Nunca has ido a Venus en un barco” la NASA podría cantar lo mismo pero en Titán, la mayor luna de Saturno. La misión suena fascinante: enviar una embarcación que explore por primera vez un mar extraterrestre.

barcotitan

El proyecto se llama Titan Mare Explorer y el objetivo sería el Mare Ligeia en Titán, un océano peculiar puesto que se compone de hidrocarburos como el metano o el etano a bajas temperaturas.
Como podéis comprobar la falta de presupuesto no implica falta de ideas y lo cierto es que hasta la misión más increíble solo necesita billetes…

Este post ha sido realizado por Javier Peláez (@irreductible) y es una colaboración de Naukas con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.