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domingo, 14 de diciembre de 2014

Llueven tóxicos. Glifosato y Atrzanina en aguas de lluvia

ArgentinaEl modelo industrial agrícola, en contrario al modelo agroecológico, requiere de un paquete de biocidas y fertilizantes para poder producir. La inocuidad de ese paquete tecnológico asociado ha sido pregonada hasta el cansancio por sus defensores.
Año a año, esta última década ha visto desmoronarse esos argumentos  debido a la emergencia de la evidencia aplastante de las externalidades sanitarias asociadas a este modo de producir en el campo.
Millones de litros de herbicidas (en particular Glifosato -GLY- y Atrazina –ATZ-) son rociados sistemáticamente sobre tierras, aguas, y hasta poblaciones.
Legislaciones restrictivas han empezado a alejar las aspersiones de los centros urbanos y de las escuelas, no siempre con éxito y no siempre a conciencia de que las derivas de esas sustancias son impredecibles.
El discurso de las “buenas prácticas agrícolas” no sólo omite estas cosas, sino que de suyo, dejan bien en claro que durante más de 50 años los promotores de este modelo, hacían “malas prácticas agrícolas” sin siquiera pedir disculpas por ello.  
Podemos lograr que se alejen las aplicaciones de las personas… pero, ¿podemos impedir la lluvia? TAMBIEN LA LLUVIA El Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIMA) que pertenece a la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata ha producido, con la firma de Lucas Alonso, Alicia Ronco y Damián, un trabajo de investigación que demuestra que estas sustancias también evaporan y caen, luego, con las lluvias. Es decir, llueven agrotóxicos. Señalan (citando del trabajo) que en Estados Unidos se han reportado, en aguas de lluvias, concentraciones máximas de  2,5 µg/L y 0,83 µg/L con aplicaciones anuales de 2,75 toneladas de estos formulados agroquímicos.
Comparativamente en Argentina, durante el período 2012/13, se comercializaron alrededor de 245 toneladas de formulados equivalentes, lo que motiva el interés en el estudio de estos compuestos en la atmósfera y su posible alcance a regiones urbanizadas
. El objetivo del trabajo consistió en estudiar los niveles de GLY y ATZ en aguas de lluvia en núcleos poblacionales urbanos y periurbanos de la Región Pampeana. Para ello se realizaron muestreos de los eventos de lluvia desde Octubre de 2012 a Abril de 2014 en: provincia de Bs. As. (n=27), Córdoba (n=36), Santa Fe (n=35) y Entre Ríos (n=16).
Las muestras fueron sobre agregadas en el punto de muestreo con trazadores isotópicos de ambos analitos y transportadas con cadena de frío al laboratorio.
Previo a su análisis, se filtraron por 0,45 µm y la fracción soluble se analizó por HPLC-ESI-MS (Modo SIM, de iones característicos para cada compuesto).
El glifosato fue el herbicida más detectado con 90% de resultados positivos, una media y una máxima de concentraciones regionales de 6,5 µg/L y 67,3 µg/L, para la ATZ en el 79% de los casos con media- máxima de 1,5-15,7 µg/L y el AMPA con 35% de detección y media-máxima de 0,8-7,9 µg/L. Las provincias donde se detectaron las mayores concentraciones fueron Córdoba, Santa Fe, Bs. As. y Entre Ríos.
Estos resultados son los primeros medidos para Argentina y aportan información respecto a una de las contribuciones atmosféricas en cuencas hídricas y poblaciones urbanas para este tipo de compuestos.  ESO ES MUCHO O ES POCO? Aquí se han analizado un par de sustancias, pero en la vida real se usan cientos de diferentes sustancias base y formulados.
Esto quiere decir que probablemente recibimos lluvia (que cae en los aljibes, cursos de agua, techos, gentes, etc.) cócteles de muchas cosas todas juntas.
El viejo concepto de que “la dosis hace el veneno” (Paracelso), no funciona en estas sustancias, puesto que muchas de ellas son acumulativas y porque las dosis bajas pero reiteradas producen efectos irreversibles. Las sustancias producidas por la química de síntesis tienen la mala costumbre de poder combinarse y sinergizarse.
Esto es, moléculas que solas eran relativamente inocuas, combinadas pueden resultar tóxicas.
Y hasta provocar ciertos efectos que son más intensos a bajas dosis que a altas. Además, estas sustancias impactan de modo diferente en los diversos estadios del desarrollo: su presencia en el período de gestación, o en un niño en crecimiento, o en un adolescente en desarrollo genera efectos dispares.
Lo mismo en un anciano o en una persona mal nutrida. Una persona expuesta a agrotóxicos de modo cotidiano, es más proclive a enfermar.
Ya demostramos que las llevamos en la sangre, que están en los vegetales, y ahora, la UNLP demuestra que están en la lluvia.
No es ingenuo que: – Nunca antes se hayan hecho este tipo de mediciones.
- Que ante este descubrimiento sobrecogedor, nada aparezca en los suplementos de Campo de los grandes medios.
- Que ninguna agencia de salud del gobierno o laboratorio de las corporaciones químicas del agro haya hecho mediciones de residualidad en sangre.
- Que ninguna agencia de salud del gobierno o laboratorio de las corporaciones químicas del agro haya hecho mediciones de residualidad en vegetales.
- Que nunca haya representantes de salud en las mesas de discusión para la adecuación de las normas que regulan estas sustancias.
- Que nunca se haya contemplado para las reglamentaciones que las rigen los efectos subagudos y crónicos.
Y varios otros “ – Que…”
Pero si,… también la lluvia.
BIOS – RENACE

martes, 25 de noviembre de 2014

viernes, 18 de julio de 2014

Pan tóxico: más de la mitad del pan del Reino Unido contiene pesticidas

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Más del 60% del pan producido en el Reino Unido contiene residuos de pesticidas, y de este procentaje un 25% presenta trazas de múltiples toxinas, reveló un estudio citado por ‘The Guardian‘.

“El consumo reiterado de pesticidas puede ser perjudicial, y nadie ha investigado el efecto del cóctel de pesticidas al que estamos expuestos. Experimentan con nosotros sin nuestro consentimiento”, comentó el informe al periódico Nick Mole, de la organización Pesticide Action Network (‘red de acción contra los pesticidas’, PAN UK).

viernes, 11 de julio de 2014

La intoxicación por metales pesados y su eliminación a través de remedios naturales

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Los metales pesados y otras toxinas cada vez amenazan más nuestra salud. En estudios recientes se ha comprobado que hoy en día tenemos de 400 a 1.000 veces más plomo, plomo en los huesos que hace 400 años. Esto tiene graves efectos en el cerebro y en la evolución mental de los niños, especialmente en la formación de la inteligencia.
“Busca el origen de la enfermedad”
“No tapes los síntomas con medicamentos”
“Considera al paciente en su totalidad”
“Mejor pagar para la conservación de la salud, que para curar la enfermedad”
Los metales pesados y otras toxinas cada vez amenazan más nuestra salud. En estudios recientes se ha comprobado que hoy en día tenemos de 400 a 1.000 veces más plomo,plomo en los huesos que hace 400 años.
Esto tiene graves efectos en el cerebro y en la evolución mental de los niños, especialmente en la formación de la inteligencia. Entre muchos otros síntomas la intoxicación por plomo provoca una perturbación de la formación de la sangre y así leucemias y anemias, insuficiencias renales y enfermedades neurológicas.
Entre los metales pesados los más importantes en cuestión de salud son el mercurio, el plomo, el cadmio, el níquel y el zinc. Algunos elementos intermedios como el arsénico y el aluminio, los cuales son muy relevantes desde el punto de vista toxicológico, se estudian habitualmente junto a los metales pesados.
Las fuentes de los metales pesados
Las fuentes principales del mercurio son las siguientes: el pescado (a causa de la contaminación de los mares); los insecticidas (que contienen normalmente uno o dos metales pesados, que se cuelan en la cadena alimentaria); el agua ‘potable’ (tenemos que suponer que todo el agua contiene tóxicos a menos que se haya comprobado mediante análisis lo contrario); algunos medicamentos (especialmente los que regulan la alta presión sanguínea y la vacuna contra el tétanos); y el aire contaminado por la industria y los coches (por la tecnología de combustión).
Otra fuente de mercurio muy importante es el traspaso de la madre al feto a través de la placenta y al bebé a través de la leche materna por procesos hormonales. Mediante estos procesos la madre traspasa del 40 al 60% de su carga al niño.
Pero la cantidad más grande entra en nuestros cuerpos por los empastes de los dientes. La amalgama usada en éstos contiene normalmente un 50% de mercurio.
¿Cómo entra el mercurio en nuestro cuerpo y dónde se queda?
El mercurio es el único metal volátil; absorbido por los pulmones y la piel. Del mercurio inhalado el cuerpo absorbe un 82%, depositando gran parte en el sistema nervioso, mientras que del ingerido sólo se acumula cerca del 7%. Por eso la inhalación es la fuente más peligrosa.
Se sabe que después de comer el nivel de mercurio en la sangre sube en las personas que tienen empastes con amalgama, porque se sueltan iones de mercurio. Éstos primero son absorbidos por la saliva y a través del sistema digestivo llegan a la sangre, donde se pueden medir. Si esta saliva fuese agua estaría prohibido su consumo.
Muchas veces, por lo menos dos horas después de comer, personas con 8 empastes tienen de 100 a 200 veces más mercurio en el aire de exhalación de lo que está permitido en instalaciones industriales. Estos vapores se ingieren parcialmente a través de las vías respiratorias.
Así pasan también a la circulación sanguínea, donde se transforma una parte del vapor de mercurio en óxido de mercurio, una forma del mercurio aún más tóxica que el vapor. Y puesto que órganos como el hígado, la bilis, el corazón y el riñóntrabajan como un filtro sanguíneo, es aquí donde se almacena principalmente el metal tóxico.
Además estos vapores de mercurio traspasan sin dificultad la barrera hematoencefálica y llegan así directamente al cerebro, perturbando en su camino esta barrera, lo que facilita la entrada de otras toxinas, que normalmente no pueden entrar. Estas toxinas provocan síntomas propios que no tienen que ver con la intoxicación por mercurio, pero que éste facilita indirectamente.
Casi todas las enfermedades del sistema nervioso conocidas no están provocadas primariamente por el mercurio en el cerebro, sino por los venenos e infecciones secundarias que llegan al cerebro por la defectuosa barrera hematoencefálica. Eso quiere decir que para tratar enfermedades neurológicas es imprescindible quitar el mercurio para estabilizar el funcionamiento de la barrera hematoencefálica, inhibiendo así la entrada de sustancias patógenas.
En unos estudios se han puesto empastes marcados con sustancias radioactivas a unas ovejas y a unos monos para ver donde se queda el mercurio. Después de 4 semanas se encontró este metal en los riñones, el hígado, las glándulas renales, el tubo digestivo, el hipotálamo, la hipófisis, el sistema limbico, la tiroides, los ganglios espinales, la médula espinal y en el cerebro.
Después de 6 meses el funcionamiento de los riñones se había reducido en un 60%. Un año más tarde no se había reducido la carga de mercurio, al contrario, esta había aumentado. Después de quitar los empastes tampoco se reducía la cantidad. Esto significa: una vez envenenado – siempre envenenado.
Cuando masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma metálica todavía poco inocua, que se tragan. La flora intestinal natural transforma estas partículas y el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal: mercurio metílico (50 veces más venenoso). Este proceso se llama metilación. Numerosos experimentos y estudios confirman este proceso; aun así es desmentido por muchos dentistas y odontólogos. Desde el intestino pasa el mercurio metílico a la circulación sanguínea y finalmente a los órganos y nervios.
También se fija mucho mercurio en los huesos y en las articulaciones. El mercurio también se difunde a través de las encías, las raíces dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y el cerebro (en 48 horas). El nervio trigémino de muertos con empastes está lleno de mercurio, plata y estaño (provoca el rechinamiento de los dientes).
Enfermedades relacionadas o provocadas por el mercurio
El reconocido profesor de química doctor Alfred Stock, director del instituto Max-Planck de Berlín, demostró en varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: “No hay ninguna duda de que muchos síntomas, entre ellos fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación de mucosa) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en cantidades pequeñas pero continuas.
Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se compruebe que el uso despreocupado de la amalgama como empaste dental ha sido un delito grave contra la humanidad.” (1926)
Los principales y primeros síntomas del envenenamiento con mercurio son los siguientes: depresiones leves, temblores en las manos, pies y manos fríos, perturbaciones del sueño, entumecimiento, colesterol alto, pérdida de memoria, fatiga, problemas de las articulaciones. Hay muchos más.
Los siguientes síntomas están extraídos del libro: “Mercury and its effects on environment and biology de Astrid & Helmut Sigel “
-Efectos psiquicos:
Ansiedad, instabilidad emocional, timidez, síndrome de cansancio (crónico), disminución de la memoria, alteración del sueño, depresiones, tendencia al suicidio, pérdida de confianza en si mismo, negatividad, nerviosismo, falta de estímulos, falta de energía, pasividad, adicciones, indecisión, excitabilidad, epilepsia, hiperactividad de los niños, autismo, disminución de la capacidad de reacción, esclerosis múltiple, parkinson, alzheimer …
-Efectos fisicos:
Manos y pies fríos, sudor durante la noche, dolores crónicos, dolores de cabeza, perdida de apetito, peso alto & bajo, herpes (no hay sin Hg.), alzheimer (Hg.+Al.), perturbaciones de la fertilidad, estreñimiento, problemas de las articulaciones (dolores), pérdida de pelo, impotencia, artritis, sabor metálico en la boca, debilidad general, resistencia a antibióticos, anemia, asma, tensión sanguínea alta, eczemas en la piel, perturbaciones hormonales, colesterol alto, problemas de audición, problemas de visión, susceptibilidad a infecciones, enfermedades del hígado (funcionamiento limitado), enfermedades de los riñones (funcionamiento limitado), dislexia, palpitaciones de la boca, neurodermitis, dolores de espalda, debilidad del sistema inmunológico, temblor de las manos, sangrado de encías, ulceras en la boca, glaucoma, enfermedades del intestino, enfermedades del estómago, arritmia cardiaca, sensibilidad a comestibles, enfermedades virales, enfermedades de hongos, candida, lupus, alergias, perturbaciones en el funcionamiento del tiroides, vértigo, transpiración abundante, ciática (dolores constantes), lumbago, colitis, cáncer, enfermedades de las glándulas suprarrenales, reuma, rechinamiento de los dientes, crohn…
Porque los metales pesados funcionan como antenas para la contaminación electromagnética el Dr. Klinghardt aconseja vivir en casos de enfermedades provocadas por metales pesados en sitios donde hay poca o nula radiación (donde los móviles no tienen cobertura).
Como hemos visto el mercurio se fija en diferentes partes del cuerpo humano. Principalmente afecta a órganos como el hígado, los riñones y el corazón, provocando diferentes alteraciones en ellos. Pero también afecta a las articulaciones, al tracto intestinal, a los huesos, a la sangre y especialmente a todo el sistema nervioso incluido el cerebro. Hay muchos síntomas que están relacionados con el mercurio pero no directamente provocadas por el mismo, debido a la perturbación de la barrera hematoencefálica.
En las células nerviosas el mercurio es responsable de la destrucción parcial de los microtubulos, inhibiendo así el transporte axional adecuado. Así estas células no pueden deshacerse de otras neurotoxinas y otros residuos. Esto provoca cambios emocionales (sistema límbico), perturbaciones del sistema auditivo y visual y otros síntomas del sistema nervioso, no siempre provocados por el mercurio mismo. En el espacio intracelular el mercurio provoca daños en las mitocondrias, nuestras fábricas de energía (fatiga).
En unos estudios (Vimy y Lorscheider) se podía comprobar que los microorganismos que están constantemente en contacto con el mercurio en la boca no sólo desarrollan una resistencia contra el mismo, sino también contra antibióticos. Los mecanismos de cómo funciona este proceso no se conocen todavía. Además estos microorganismos desprenden plásmides, ADN extracelular, que salen mediante la expiración al aire, provocando la misma resistencia en otros seres vivos. La resistencia a los antibióticos es uno de los grandes obstáculos en la medicina moderna hoy en día.
El traspaso de mercurio de la madre al feto y al bebé provoca un crecimiento retrasado del tejido nervioso, un cerebro más pequeño, menos peso corporal y un sistema inmunitario incompleto. Eso significa que el potencial genético de los bebés que crecen bajo estas condiciones tiene menos posibilidades de evolucionar (también parece relacionado con el autismo). Gracias a los métodos de desintoxicación este retraso se puede recuperar en el primer año de vida.
Entre los científicos que se dedican a estos temas existe la hipótesis de que muchos cánceres y enfermedades infecciosas son un intento del cuerpo de inmovilizar las neurotoxinas que tenemos todos en nuestro cuerpo (Yoshiaki Omura). En el centro de muchos tumores se han detectado concentraciones elevadas de neurotoxinas, especialmente mercurio.
También enfermedades provocadas por streptococcus, staphylococcus, cándida y herpes están relacionadas con la intoxicación por metales pesados. Parece que muchas curaciones o mejoras de estas patologías a través de la desintoxicación de metales pesados están corroborando estas afirmaciones.
Diagnosis y desintoxicación
Las cantidades de mercurio en el cuerpo no se pueden medir mediante análisis de sangre o de vello. El mercurio se fija rápidamente en las diferentes partes de nuestro organismo mencionadas arriba, y ahí se queda; no es evacuado espontáneamente. Por eso seis semanas después de poner empastes de amalgama los altos niveles de este metal producidos por este tratamiento han desaparecido casi por completo y no se ven elevadas cantidades ni en las heces ni en la orina, la sangre o el vello.
Para medir el mercurio es necesario utilizar sustancias que movilizan y echan a éste del cuerpo. Para esta tarea sirven algunos productos farmacéuticos como el DMSA y el DMPS, los cuales movilizan y echan grandes cantidades de metales pesados de diferentes partes del cuerpo a través de la orina.
Las grandes desventajas son los efectos secundarios y que sólo sueltan los metales de los tejidos pero no del sistema nervioso. Además existe el gran peligro de la reabsorción porque estas sustancias sueltan más toxinas de las que echan del cuerpo.
En la desintoxicación con remedios naturales se usa la alga chlorella, el cilantro y el ajo silvestre.
También los síntomas mencionados arriba, como la disminución de la memoria a corto plazo, enseñan una posible intoxicación por metales pesados. Especialmente el nivel de colesterol se ve elevado, cuando el cuerpo trata con mercurio. Otra posibilidad de diagnosis es dada por la kinesiología.
La chlorella tiene dos efectos: moviliza metales pesados y radioactivos y otras toxinas, como p. ej. dioxina, especialmente en los espacios extracelulares, para echarlas después del cuerpo con las heces. El cilantro es capaz de movilizar muchos tóxicos del espacio intracelular, especialmente de las células nerviosas y de los huesos.
Estudios recientes con animales demuestran que el cilantro efectúa una movilización rápida de aluminio y plomo, plomo del cerebro y del esqueleto, superior que con cualquier otro remedio. Aunque el animal fue envenenado constantemente con aluminio el contenido de este metal en los huesos disminuía significativamente durante el periodo de observación.
Para una eliminación de las toxinas movilizadas por el cilantro es imprescindible tomar también la chlorella en cantidades suficientes para inhibir una reabsorción de las sustancias liberadas.
El ajo silvestre protege las células rojas y blancas de la sangre contra daños por oxidación, provocados por los metales pesados en su camino hacia fuera.
También tiene propiedades de desintoxicación. Además el ajo silvestre contiene el mineral más importante en la protección contra la toxicidad del mercurio: el selenio bioactivo.
Es muy importante dosificar estos productos correctamente para inhibir la reabsorción de las toxinas, que puede provocar un empeoramiento de diferentes patologías.
Advertencia: Solo hay que usar chlorella y aceite de pescado libres de toxinas (garantía del productor).
Para reparar los daños provocados por las toxinas en el sistema nervioso es necesario tomar aceite de pescado en cantidades suficientes.
Este artículo está basado en los estudios y las conferencias del médico Dietrich Klinghardt M.D., Ph.D., que lleva investigando ya muchos años en estos temas, apoyándose además en los cerca de 10.000 estudios relacionados con la toxicidad del mercurio. Dr. Klinghardt ha estudiado medicina y psicología.
Además tiene formación en homeopatía clásica y acupuntura. Ha dirigido una clínica de pacientes con dolores crónicos en los Estados Unidos durante 12 años. Dr. Klinghardt se sentía muchas veces decepcionado con los tratamientos naturales, porque su eficacia en muchos casos era deficiente.
Después de desintoxicar a los pacientes, para su propia sorpresa, todos los tratamientos naturales funcionaban mucho mejor, debido a la eliminación de focos de toxinas las cuales directa o indirectamente provocan un ambiente patógeno en su alrededor.
Según el doctor Klinghardt todas las dolencias que duran más de seis semanas están relacionadas con la intoxicación por metales pesados u otras toxinas.
Una desintoxicación es muchísimo más barata que comprarse medicamentos para toda la vida.
Estos investigadores han curado ya muchos casos de alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, autismo y otras enfermedades graves con las cuales la industria farmacéutica gana muchos millones de euros en los tratamientos.
Fuentes:
Por Doctor Ulf Laubstein

sábado, 14 de junio de 2014

Las sustancias que ponen en los alimentos para que comas mucho

Alimentos adictivos. Más allá de la sal, la grasa y los azúcares.


A todos nos ha ocurrido. Vamos caminando por la calle y, sin previo aviso, llega a nuestras fosas nasales un olor irresistible: un aroma a comida a la parrilla que, de inmediato, despierta nuestro apetito. 

Como explica el divulgador Michael Pollan en su libro Cocinar, una historia natural de la transformación (Debate), la cocción de los alimentos de alto contenido calórico hace que estos liberen una serie de sustancias que resultan irresistibles a la mayoría de animales. 

 Nuestro instinto nos indica que allí donde se encuentra ese olor hay comida, y es especialmente apetitosa, pues nos va a aportar un buen montón de calorías. Es entonces cuando giramos el cuello y nos vemos babeando enfrente de una hamburguesería, un kebab o una pizzería.

“La comida ha sido manipulada de formas muy inteligentes para que sea adictiva y sea muy difícil dejar de comer”, explicaba Pollan en una entrevista con El Confidencial. La industria usa internamente términos como “adictividad” o blitz point [algo así como una “explosión de sabor”], snackability [cuán apetecible es algo para picotear]. Están trabajando de forma deliberada para crear comida que no podamos parar de comer. Y saben cómo hacerlo, básicamente mezclando sal, azúcar y grasa”

Esta santísima trinidad de la comida adictiva, mezclada en las correctas proporciones, hace a los alimentos irresistibles. Como explica el premio Pulitzer Michael Moss en su libro Salt Sugar Fat: How the Food Giants Hooked Us (Virgin Digital), el procesamiento de los alimentos está pensado para ofrecernos “una sensación de bienestar, al activar mecanismos cerebrales que nos hacen dependientes”.

Pero la industria alimentaria no sólo utiliza azúcar, grasa y sal. Con el tiempo sus productos se han ido sofisticando, y hay una serie de sustancias, ampliamente extendidas, que despiertan nuestros más profundos instintos y nos invitan a comer más y más. Estas son las cinco más peligrosas, no sólo porque nos lleven a ingerir más calorías de las que deberíamos, sino porque son, en su mayoría, muy poco saludables.

1. Nitrito de sodio

El bacón es uno de los alimentos cuyo olor, cuando pasa por la sartén, resulta más atrayente. Y esto es culpa del nitrito de sodio (E 250), una sal que se utiliza como conservante de la carne y fijador de sus colores, en ahumados, adobados, fiambres y embutidos. Su uso está justificado porque impide el crecimiento de las bacterias esporógenas, responsables del botulismo, pero la cantidad que se puede añadir a las carnes está regulada, ya que genera nitrosaminas, uncompuesto químico cancerígeno.

El nitrito se usa en combinación con otras sales, como el potasio y el nitrato de sodio, que constituyen las llamadas “sales de curado”, presentes en todo tipo de embutidos y carnes procesadas. Su olor despierta el hambre y su sabor nos resulta altamente atractivo, ya que resalta el umami, el quinto sabor, que está presente en muchas otras joyas de la industria alimentaria.

“Cuando ves ingredientes como la proteína vegetal texturizada o el glutamato monosódico, son todo químicos que saben a umami”, explicaba Pollan. “Los humanos estamos programados por la evolución para que nos guste, probablemente porque es el sabor de la carne. El bacón es el mejor ejemplo, tiene todos los compuestos químicos que configuran el umami”.

2. Diacetilo

El diacetilo es un producto químico natural que surge en la fermentación pero se añade artificialmente a algunos alimentos para crear un sabor parecido al de la mantequilla. Está presente en la mayoría de margarinas, algunos aceites y en las palomitas de microondas y otros snacks, a los que da su particular e irresistible olor.

Aunque el compuesto sigue siendo legal, ha sido objeto de una gran controversia. Los aromas que desprende la sustancia pueden provocar el conocido como “pulmón de palomita” o bronquiolitis obliterante, una enfermedad que han sufrido los trabajadores de fábricas de palomitas debido a la inhalación de la sustancia. Hace dos años, el estadounidense Wayne Watson logró ganar un juicio contra una marca de palomitas por provocarle la enfermedad y se embolsó 7 millones de dólares. Había estado comiendo dos bolsas diarias durante 10 años.

3. Cafeína

La cafeína es la sustancia estimulante más consumida en el mundo y, aunque su ingesta moderada parece tener más beneficios que riesgos, como la mayoría de drogas, puede resultar adictiva. La constante exposición a la cafeína (presente, principalmente, en los refrescos y el café), hace que nuestro cerebro disminuya la secreción de su propia sustancia estimulante, la norepinefrina, lo que hace que tengamos que buscar este estímulo en fuentes externas, a saber, otro refresco o café.

4. Acrilamida

La reacción de Maillard (o glicación) es un proceso químico complejo que tiene lugar cuando calentamos los alimentos a muy altas temperaturas. El proceso libera una serie de moléculas que aportan sabor y aroma a los alimentos y que resultan tremendamente adictivas, entre ellas destaca la acrilamida, la sustancia responsable del color marrón propio de la costra de la carne, la corteza del pan o el apetecible color de las patatas fritas. Una sustancia irresistible y, probablemente, cancerígena en humanos, según la Organización Mundial de la Salud.

La acrilamida se forma a temperaturas superiores a 120 °C y, aunque puede aparecer cuando cocinamos en casa (sobre todo si freímos o hacemos una barbacoa), es mucho más común en los productos procesados: está presente en la mayoría de snacks, el pan tostado, las galletas y muchos otros productos de bollería. La OMS considera que una baja concentración de acrilamida conlleva un bajo riesgo, pero existe si se consume con frecuencia.

lunes, 5 de mayo de 2014

Coca-Cola retirará un ingrediente tóxico de su bebida Powerade

La compañía Coca-Cola dejará de utilizar aceite vegetal bromado, un producto químico nocivo relacionado con un retardante de llama, en sus bebidas para deportistas Powerade.
Según informa el portal Mashable, la decisión fue tomada tras el éxito que ha logrado la petición para retirar de la bebida el aceite químicamente modificado planteada en la mayor plataforma para el cambio social Change.org por la adolecente estadounidense Sarah Kavanagh. En tan solo una semana la petición ya contaba con casi 60.000 firmas.
Los representantes de Coca-Cola confirmaron la noticia este domingo pasado, sin embargo, se negaron a revelar detalles sobre el cambio. No obstante, Powerade no es la primera bebida de la que se ha retirado este componente tóxico, el año pasado la compañía PepsiCo también quitó el ingrediente de su producto Gatorade y también a raíz de una petición lanzada por la misma joven activista.
De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicinas de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), el aceite vegetal bromado es utilizado como estabilizador para los aceites del sabor en una serie de refrescos con gusto a fruta que están en venta en EE.UU., tales como Mountain Dew, Fresca y todos los sabores de Squirt.
Según los expertos, el aceite vegetal bromado es capaz de acumularse en el cuerpo y causar efectos tóxicos. Los altos niveles de bromo también pueden causar brotes en la piel, como el acné halógeno.

lunes, 14 de abril de 2014

Vivir sin tóxicos en tu vida cotidiana por Elisabeth Silvestre

Cómo ganar bienestar y salud en tu vida cotidiana por Elisabeth Silvestre en la Feria BioCultura Valencia 2014, que tuvo lugar los días 7,8 y 9 de Marzo de 2014 en Valencia.

Vivir sin tóxicos. Cómo ganar bienestar y salud en tu vida cotidiana
Elisabeth Silvestre. Dra. en biología, master en bioconstrucción, docente y asesora en biohabitabilidad.
http://www.habitatsaludable.info

viernes, 4 de abril de 2014

97% de la quimioterapia no funciona y solo se utiliza por una sola razón…

Extracto del artículo original de la revista médica Prevent Disease escrito por DAVE MIHALOVIC

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¿Cuál es la razón por la que se sigue utilizando la Quimioterapia?, pues que los médicos y las compañías farmacéuticas hacen dinero con ello. No reduce la mortalidad o disminuye las tasas de cáncer, por el contrario, las aumenta.
La mayoría de los pacientes mueren o se ven nuevamente afectados por el cáncer a los 10 ó 15 años después del tratamiento con quimio, Destruye el sistema inmunológico, aumenta la caída del sistema neurocognitivo, interrumpe el funcionamiento endocrino y es causa de intoxicaciones metabólicas en órganos. Los pacientes, básicamente, viven en un permanente estado de la enfermedad hasta su muerte. La industria del cáncer margina curas seguras y efectivas, mientras que promociona de sus remedios patentados, caros y tóxicos cuyos riesgos superan con creces cualquier beneficio. Esto es lo que mejor saben hacer, y lo hacen, ya que con ello hace que el dinero, así de simple.
Es un negocio de proporciones gigantescas.
La quimioterapia no se dirige a las células cancerosas, y debido a esto, con la quimioterapia:
1) Mueren muchas más células normales que células cancerosas.
2) las células normales que sobreviven sufren daños tóxicos.
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Asimismo, el artículo añade que ciertas sustancias que aparentemente resultaron más efectivas, fueron desechadas como sustituto a la quimioterapia por que no ofrecían margen de negocio debido a su bajo coste.
Cómo la Quimioterapia aumenta realmente el crecimiento del Cáncer
Los investigadores probaron los efectos de un tipo de quimioterapia en el tejido recogido de los hombres con cáncer de próstata, y se encontró “evidencia de daño en el ADN” en las células sanas después del tratamiento, escribieron los científicos en la revista Nature Medicine
La quimioterapia actúa inhibiendo la reproducción de las células de rápida división, como las que se encuentran en los tumores.
quim2Los científicos descubrieron que las células sanas dañadas por la quimioterapia secretan más de una proteína llamada WNT16B que aumenta la supervivencia de células cancerígenas.
“El aumento en WNT16B fue totalmente inesperado”, el coautor del estudio Peter Nelson, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle dijo a la AFP.
La proteína fue captada por las células tumorales vecinas a las células dañadas.
“WNT16B, cuando secretada, podría interactuar con las células tumorales vecinas y hacer que la invasión crezca y esto es importante, pues se resisten a la terapia posterior”, dijo Nelson.
En el tratamiento del cáncer en los tumores suelen responder bien al principio, seguido de un rápido rebrote y resistencia a la quimioterapia suministrada posteriormente.
Los médicos hablar sobre la industria del cáncer
Dr. Robert Atkins, mundialmente conocido por la llamada dieta Atkins, una vez anunció que hay varias curas para el cáncer, no se gana dinero con ellas. Son naturales, eficaces y de bajo costo, los medicamentos de alto costo no están involucrados, pero requieren mucha labor de  autodisciplina de los pacientes. Cuesta millones financiar la investigación y los ensayos clínicos necesarios para producir un nuevo medicamento patentable y comerciable contra el cáncer. A menudo, estos medicamentos crean más enfermedades.
Según el Dr. John Diamond, MD, “Un estudio de más de 10.000 pacientes muestra claramente que la quimioterapia con la enfermedad de Hodgkin (linfoma) es en realidad una mentira. Los pacientes que se sometieron a quimioterapia eran 14 veces más propensos a desarrollar leucemia y tenían 6 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de huesos, en las articulaciones y en los tejidos blandos que los pacientes que no se sometieron a la quimioterapia”
El Dr. Allen Levin dijo: “La mayoría de los pacientes de cáncer en este país (EE.UU.) muere de la quimioterapia. La quimioterapia no elimina los cánceres de mama, colon o pulmón. Este hecho ha sido documentado durante más de una década, sin embargo, los médicos todavía utilizan la quimioterapia para estos tumores”
Fuente de la noticia: Prevent Disease